El presidente de Ecuador hace esfuerzos para proyectarse como líder regional. Acaba de estrenarse en casa como anfitrión de Unasur pero, desde mucho antes, su gobierno gasta más de 420.000 dólares por año para mejorar su imagen en el “imperio”. Y lo hace a través de la misma agencia de relaciones públicas que endulza en Estados Unidos la imagen del propio Nicolás Maduro y de hombres duros como Vladimir Putin.
José Sócrates, primer ministro socialista entre 2005 y 2011, fue el artífice del auge espectacular de los negocios entre Lisboa y el Gobierno de Hugo Chávez. Desde hace una semana está en prisión. Mientras el caso prosigue su curso bajo el secreto sumarial, la prensa lusa advierte que un personaje central en la trama de presuntos pagos encubiertos al político, fue directivo de una constructora con lucrativos contratos en Venezuela.
Los caminos por donde pasa Roberto Rincón Fernández quedan cubiertos con ‘morocotas de canto’. Aunque desde hace casi una década se había convertido en millonario y, al mismo tiempo, en uno de los mayores contratistas de Pdvsa, a comienzos de 2014 el empresario zuliano era poco conocido para la opinión pública. Pero dos eventos le llevaron a salir de su relativo anonimato este año. En julio, un avión de una firma familiar transportó al general venezolano Hugo Carvajal a Aruba y a un breve cautiverio de cuatro días. Y hace una semana, la fastuosa boda de uno de sus hijos hechizó a la prensa rosa de Ecuador.
Cada vez son más los campamentos mineros en el Sector Oriental del Parque Nacional Canaima, en lo que se conoce como la Gran Sabana, el paraíso escondido en el sureste recóndito de Venezuela, en la distante frontera hacia el Brasil. Se sabe que al menos una docena de bombas disparan diariamente potentes chorros de agua para remover la capa vegetal y así sacar el oro –y a veces los diamantes– que esconde el suelo en sus entrañas. Si bien antes lo negaban, a estas alturas, las autoridades indígenas reivindican sus derechos sobre los territorios ancestrales y aseguran que su gente necesita de dinero y que el turismo, una actividad a la que consideran tan destructiva como la minería, no les da para vivir.
Desde hace años los grupos irregulares colombianos suelen cruzar la frontera para, a menudo con violencia, hacerse de pertrechos y refuerzos. Pero cada vez necesitan menos de la fuerza. El desempleo y la deserción escolar los convierten en opciones atractivas para los jóvenes andinos. Además, según denuncian educadores en la zona, se valen de su ‘soft power’ para ganarse las mentes y corazones locales: periódicos, pasatiempos infantiles y hasta una radio que se escucha con claridad en San Cristóbal, la capital del estado.
Ya se sabe que Marcial Maciel dedicó su vida a tareas poco espirituales –acosar sexualmente a niños y jóvenes, entre otras–, pero poco se conoce de otra faceta: la del hombre dotado del talento inigualable para crear una organización financiera trasnacional, diversificada, compleja, multimillonaria, que hizo de los Legionarios de Cristo una mafia financiera. Crearon cientos de empresas, fundaciones, asociaciones, colegios y universidades, a través de las cuales obtienen ingresos por cientos de millones de dólares al año. Ya lo decía Maciel: “No hay mejor negocio que los pobres”. Aquí los datos, las fechas, los nombres, las cantidades, de esa gran red financiera publicada en junio del año pasado por la revista EmeEquis y reconocida recientemente con el tercer lugar del Premio Latinoamericano de Periodismo de Investigación.
Tenía un nombre típico de colombiano y pasaba en la ciudad andina por un compañero revolucionario, impresor y propietario de una pequeña fábrica de abono orgánico que esperaba financiamiento del Gobierno chavista. Pero resultó ser Bernhard Heidbreder, un sujeto al que la justicia alemana solicita como autor de atentados explosivos en los años 90. Ahora espera en Caracas su posible extradición.
En las pequeñas comunidades y en los sectores populares es donde el Estado ejerce de forma casi absoluta el control de los recursos. Se trata de un mecanismo de coerción para evitar la disidencia y las voces de protesta, incentivando así el miedo e inmovilizando a los vecinos.
Cuatro grandes proyectos de fábricas de medicamentos están retrasados o paralizados en distintas partes del país. Los convenios internacionales responsables de esos trabajos no cumplieron. La propuesta de soberanía farmacéutica quedó en promesas y los venezolanos hoy peregrinan por farmacias con anaqueles vacíos.
En la frontera del estado Zulia con Colombia el contrabando ha dejado de ser una costumbre ancestral de la etnia Wayuu para convertirse en la única oportunidad de sobrevivir.
La televisión chilena acaba de destapar una historia de intrigas con un elenco asombroso: un doble agente espontáneo, un agregado de prensa del castrismo que gestiona operaciones de inteligencia, una ex analista de la policía política venezolana y un dirigente de la MUD que lamenta intrigas en el antichavismo expatriado.
A los 66 años de edad, Fiorella Dubbini hace lo poco que puede para mantener a 400 perros y 150 gatos callejeros en el refugio animal Mil Patitas. Es un predio cercano a Los Teques y dejado a la mano de Dios. Su labor parece digna de encomio. Pero es objeto de ataques que considera injustos. Todo porque en 2003 el escritor colombiano Fernando Vallejo decidió donarle el dinero, 100.000 dólares, del premio de novela Rómulo Gallegos, un dinero que, asegura, solo vio en parte. En el marco del Día Mundial de los Animales, se cuenta su historia.
Llegó a Caracas en cola y más de un año después regresó al Zulia en cola, tras un periplo en la cárcel por abalanzarse sobre el jefe del Estado. Apenas 30 horas después de su regreso a la libertad, la policía científica ha ido a buscarlo a su casa para darle otra cola, pero esta vez al comando por declarar en los medios de comunicación.
A seis años de su centralización bajo el Saren (Servicio Autónomo de Registros y Notarías), las gestiones para legalizar un documento se han vuelto más difíciles que nunca. Mientras el cumplimiento de las promesas de eficiencia de entonces se sigue posponiendo, el sistema estatal concentra sus energías en castigar a los empleados que hacen denuncias y en echar un manto de silencio y opacidad sobre su gestión.
Esta serie fotográfica del periodista y documentalista, Jorge Benezra, muestra el drama diario de la mayor mina de oro de Venezuela. Una colonia multinacional de 30.000 mineros artesanales, librados a su suerte y a lo que determinen la codicia y las mafias locales, arrasan con lo que queda de humanidad y del medio ambiente en ese sector al sureste del estado Bolívar. Las autoridades observan pero apenas intervienen en ese coliseo en medio de la selva. Pronto debe llegar la corporación china Citic a poner orden y a producir.
Aunque menos letal, no es exagerado comparar al virus Guanarito con su primo africano: produce fiebre y la muerte con una caótica hemorragia interna. En estos días se cumple un cuarto de siglo de su descubrimiento en los Llanos de Portuguesa. Durante los últimos seis años ha matado, en silencio, a 40 personas. La indolencia de las autoridades sanitarias y el desconocimiento de la población local podrían estar favoreciendo un futuro brote.
Los cuerpos de seguridad de al menos tres países (Canadá, Líbano y Bulgaria) han detectado viajes de miembros de grupos irregulares conectados con el extremismo islámico, en los que los sospechosos portaban pasaportes venezolanos legítimos. La proliferación de documentos expedidos en Caracas para fachada de agentes encubiertos se produce en el marco de la cooperación con La Habana en asuntos de identificación, que también dejó en manos cubanas el sistema de emisión de pasaportes diplomáticos
La periodista Catalina Lobo-Guerrero le siguió la pista al tráfico de medicamentos entre Colombia y Venezuela y en el camino encontró productos sacados de Venezuela, hasta en empresas privadas, que han sido proveedoras de hospitales públicos colombianos. Este reportaje fue hecho para la revista Semana de Colombia y contó con el apoyo del Instituto de Prensa y Sociedad IPYS en Perú.
Tres meses después de haber otorgado al comandante bolivariano un Doctorado Honoris Causa, en 2008 la universidad privada Arcis recibió 9 millones de dólares, parte de un total de 13 millones que le aportó el Bandes venezolano. Seis años después, la universidad está a punto del cierre aunque su principal accionista hasta diciembre de 2013, el Partido Comunista de Chile, no dejó de cobrar dividendos.
Una mano del gobierno de Nicolás Maduro ni se entera de lo que la otra hace en el Sáhara Occidental, la ex colonia española que Marruecos se anexó ilegalmente desde 1975. Mientras el chavismo promete solidaridad al movimiento independentista saharaui del Frente Polisario, las empresas petroquímicas del Estado venezolano le siguen comprando al invasor valiosos cargamentos de fosfato extraídos de minas en los territorios ocupados.
En la reunión del lunes la MUD solo alcanzó un acuerdo: evaluar la pertinencia de que la alianza respalde el Congreso de Ciudadanos que promueve organizar María Corina Machado. De resto, fue una jornada de escaramuzas y recriminaciones. A las viejas heridas no cicatrizadas se suma ahora la desconfianza. Esta es la historia del último pleno que presidió Ramón Guillermo Aveledo.
Del Fonden salieron 9 millones de dólares para enviar casas prefabricadas a Guatemala, Bolivia, Cuba y Nicaragua; se compraron acciones de empresas nacionalizadas por 700 millones de dólares y se desembolsaron 46 millones para un edificio de uso diplomático en Moscú. Los periodistas Eyanir Chinea y Brian Ellsworth, desde Reuters, se tomaron en 2012 la tarea de pasearse por cada uno de esos casos; un trabajo que Armando.info republica y que vuelve a dar de qué hablar ahora que el gobierno ha anunciado emplear ese y otros fondos para fortalecer las reservas internacionales.
Como el presidente, Mathieu Pigasse ama el rock, es de izquierda y mantiene amistad con Cristina de Kirchner y Rafael Correa. Pero hasta allí los paralelismos: formado en las escuelas de la élite francesa, pasa por editor y escribe libros. Podría ser como Piketty pero prefiere la acción en Lazard, la mayor empresa mundial de asesoría financiera. Le organizó a Rafael Ramírez una reunión con inversionistas en Londres y ahora gestiona la reestructuración de las cuentas públicas venezolanas.
Desde el lunes en la noche y la madrugada del martes 22 de julio comenzó el desalojo de la Torre de David. La edificación, que estaba destinada a ser un gran centro de oficinas, nunca culminó y terminó en manos de expresidiarios que tomaron el control del lugar. En abril de 2014, el periodista Ewald Scharfenberg contó en El País cómo era el funcionamiento de la Torre a partir de una visita que realizó al sitio en octubre del año anterior. Armando.info reproduce esta historia con autorización del autor.
Visionario, provocador u oportunista: da lo mismo. Robert Ménard, el fundador de una de las organizaciones internacionales de libertad de prensa más importantes, Reporteros sin Fronteras, rompió todos los moldes del activismo para pasar a ser de un apóstol de izquierda a alcalde en nombre del Frente Nacional, el partido xenófobo de Jean-Marie y Marine Le Pen. En esos tumbos ideológicos, atravesados por la ambición de poder, fue dejando una estela de escándalos, inquinas y suspicacias. Fotos: Andreina Mujica
Este reportaje debió salir publicado en la edición dominical del 16 de marzo del diario Últimas Noticias. Al final, esta historia no se contó en sus páginas. ArmandoInfo comparte el trabajo que debió salir ese día. La plaza Altamira es el epicentro de los enfrentamientos en Caracas. Manifestantes y GNB coliden todos los días, hasta el cansancio.
Cabudare es uno de los nombres del infierno desde febrero. La ciudad-dormitorio que se extiende a un costado de Barquisimeto es escenario de una batalla en la que universitarios y vecinos sufren el asedio de los grupos de choque del oficialismo.
La multilaureada disidente y bloguera cree que los destinos de Cuba y Venezuela están “indisolublemente ligados”. Dice que en las calles de la isla se teme a un corte de la ayuda venezolana y un regreso de las dificultades, pero también se cree que tal vez sea necesario.
Tiene un costado de Mesías: puede decirse que con su poder ha salvado de la quiebra al complejo industrial del aluminio en el estado Bolívar. Pero como representante de Glencore e intermediario de operaciones comerciales controvertidas, también ha hecho gala de codicia.
Las mismas caras se hacen pasar por representantes de la trasnacional Glencore ante la industria básica del aluminio, y, al mismo tiempo, de empresas nacionales. Cambiando de sombreros consiguen duplicar oportunidades de negocios y hasta mercancía a precios de dólar oficial.