A pesar del esfuerzo de las autoridades venezolanas por borrar cualquier evidencia, una exhaustiva compilación y reconstrucción de los hechos ocurridos en El Junquito el 15 de enero de 2018 indica que Oscar Pérez, quien se rebeló contra el régimen de Nicolás Maduro junto a su Movimiento de Equilibrio Nacional, y sus compañeros, fueron asesinados a pesar de que intentaron rendirse en medio de un operativo caótico en su coordinación y desproporcionado en su despliegue. Este informe fue elaborado por el equipo de investigación de Bellingcat en colaboración con Forensic Architecture, quienes construyeron un modelo digital navegable de tres dimensiones de El Junquito, que permitió ubicar más de 60 piezas de evidencia en tiempo y espacio. En Venezuela ArmandoInfo, Efecto Cocuyo y El Pitazo pusieron a disposición sus plataformas y convocan a sus lectores a complementar con material sobre el caso que tengan a su disposición .
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El célebre piloto Oscar Perez y su grupo pudieron haber sido ejecutados. Esa es la conclusión final de un extenso informe elaborado por Forensic Architecture, una agencia de investigaciones que reúne a profesionales de distintas disciplinas y Bellingcat, una plataforma de periodismo de investigación que trabaja con la información pública disponible en la web y en las redes sociales, establecidas ambas en Inglaterra, a partir de la construcción de un modelo que simuló la balacera ocurrida en El Junquito, un suburbio montañoso del Oeste de Caracas, donde estaban atrincherados Pérez y sus lugartenientes.
Bellingcat
y Forensic Architecture han trabajado desde hace cuatro meses en este modelo,
que busca iluminar las zonas oscuras que ha dejado adrede el régimen venezolano
de Nicolás Maduro. Las plataformas han identificado, recopilando, analizando, y
geolocalizando más de 60 piezas: videos, fotografías, archivos de
sonido y tuits. Este modelo no solo sirve para intentar entender qué ocurrió
aquella ajetreada mañana del 15 de enero de 2018, sino también para que
cualquier persona la use para llevar a cabo su propia investigación.
¿Cómo se desarrolló esta operación, que recibió el nombre clave de Operación Gedeón? ¿Quiénes fueron los actores involucrados? ¿Cuáles fueron las circunstancias que llevaron a la muerte de Pérez, la de sus seis compañeros y de los dos oficiales de seguridad del Estado? ¿Fueron ejecutados Pérez y los miembros de su movimiento que se escondían en la casa segura?
Aunque la evidencia recopilada y analizada demuestra que es probable que Pérez y sus compañeros hayan sido ejecutados, todavía quedan puntos ciegos. La falta de evidencia convincente prohíbe formular declaraciones definitivas. Sin embargo, estas son algunas de sus conclusiones:
Pérez y todos los miembros de su grupo fueron asesinados entre las 11:15 de la mañana y el mediodía de ese 15 de enero de 2018.
Según certificados oficiales de defunción disponibles en las redes sociales o retransmitidos por periodistas venezolanos, Pérez y sus compañeros fueron asesinados con disparos en la cabeza, a excepción de uno de sus lugartenientes, quien recibió un balazo en el cuello. Pérez declaró repetidamente en sus videos que quería rendirse ante las autoridades, pero sus lesiones y las de sus compañeros sugieren que es probable que hayan sido víctimas de asesinatos extrajudiciales. Comunicaciones filtradas de los equipos de seguridad de ese mismo día también sugieren que Pérez tal vez negoció su entrega. Sus repetidos llamados a entregarse y las heridas que Pérez y sus compañeros recibieron abren la posibilidad de que ellos fueran víctimas de ejecuciones extrajudiciales. Las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) tienen reputación de participar en ejecuciones extrajudiciales y torturas. Entre mayo y junio de 2017, los agentes de FAES mataron a 124 personas durante fuertes operativos de seguridad. El FAES formó un importante contingente de 500 agentes de seguridad involucrados en el allanamiento del escondite de Pérez.
Aunque tanto los rebeldes como las fuerzas de seguridad se enfrentaron durante el ataque, es imposible saber quién inició el tiroteo. Por un lado, en los videos grabados durante el asedio dentro de su escondite, Pérez confesaba que quería rendirse ante las autoridades. Por otro lado, el gobierno venezolano afirma que respondió a los ataques de Pérez y su grupo.
Las fuerzas de seguridad tenían, en el mejor de los casos, un control precario sobre la operación ya de por sí desorganizada. Los videos grabados por los servicios de seguridad durante el ataque muestran a los oficiales descargando sus armas salvajemente en dirección al escondite y riéndose de emoción ante la exhibición de potencia de fuego. Las comunicaciones entre las fuerzas de seguridad que fueron interceptadas también revelan una imagen caótica, ya que los oficiales gritaban repetidamente en sus radios el cese de fuego o para que movieran los vehículos que bloqueaban el paso de otros contingentes, a menudo sin éxito. También sabemos, gracias a estas comunicaciones que una de las granadas propulsadas por cohetes (RPG) disparadas por los equipos de seguridad no dio en el blanco y casi impacta contra otro grupo de oficiales.
Al
menos un miembro de un grupo armado civil progubernamental, conocido como
colectivo, participó en el ataque: Heiker (o Heyker) Leobaldo Vásquez Ferrera
del colectivo armado Tres Raíces proveniente del barrio 23 de enero de Caracas.
La muerte de Vásquez en el ataque fue confirmada por altos funcionarios del
partido gobernante venezolano, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV),
que incluye a Freddy Bernal, ministro del Poder Popular para la Agricultura
Urbana y Periurbana (MPPAUP) y Diosdado Cabello, hombre fuerte del régimen y
primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela. Sin embargo, el
Ministerio del Poder Popular para Relaciones Interiores, Justicia y Paz
(MPPRIJP) no incluyó a Vásquez como una de las víctimas en el enfrentamiento.
Toda la evidencia compilada sugiere que Heiker Vásquez se desempeñó como miembro
de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) bajo el nombre de Andriun Domingo
Ugarte Ferrera, fallecido identificado por el MPPRIJP.
El gobierno venezolano y sus funcionarios han actuado como si su objetivo hubiera sido eliminar cualquier rastro de lo que sucedió ese día. La casa donde se escondían Pérez y otros seis rebeldes cuando fueron atacados, fue arrasada. Personal de seguridad del gobierno evitaron que civiles, periodistas y familias estuvieran presentes en los entierros. Finalmente, funcionarios y el propio presidente Nicolás Maduro han acuñado una narración simplificada acerca de Pérez y sus compañeros: Eran terroristas que renunciaron a sus derechos cuando atacaron al Gobierno. Para el gobierno venezolano, el caso está cerrado.
Traducción
por: Micaela Andrea Di Julio
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Centenares de habitantes de Araya, la península occidental del estado Sucre, combaten la pobreza extrema sacando el único recurso que apenas pueden rasguñar de la tierra: la sal. El contrabando del mineral, que hace un par de años se hacía con algún recato, hoy se practica a plena luz y bajo la complicidad de las autoridades de la zona, que lo permiten a cambio de dinero y a sabiendas de que la empresa estatal encargada de esa explotación, administrada por el Gobierno regional, está destartalada e inoperante.
Gracias a la afinidad entre los gobiernos de Uruguay y Venezuela de los últimos años, la exportación de arroz desde el país austral no ha cesado a pesar de las dificultades que representan las sanciones financieras contra el régimen de Caracas, su propia debacle económica y la desaparición de un intermediario clave vinculado al movimiento Tupamaros. Un 'trader' en particular porfía en este negocio en el que el precio del cereal puede duplicar su precio y superar los marcadores del mercado internacional antes de llegar a puertos venezolanos.
Ni las reses se salvan de la violencia en la Venezuela bolivariana. Si solían contar con el beneficio del sacrificio industrial para servir al mercado de la carne, desde hace cuatro años están a merced de bandas de maleantes que, armados con cuchillos y machetes, se meten a las fincas y a veces en el mismo sitio les dan muerte para llevarse sus mejores partes. El abigeato se vuelve un descuartizamiento primitivo. Además, el cuatrero tradicional comparte ahora el campo con indígenas, miembros del crimen organizado y funcionarios corruptos que han llevado el fenómeno más allá de la frontera.
De aquella época de fraternidad inquebrantable entre Hugo Chávez y el matrimonio Kirchner, el gobierno “revolucionario” firmó contratos con la empresa argentina Granja Tres Arroyos por 82 millones de dólares para construir un polo avícola en Venezuela. Fue en el año 2009 y hoy, diez años después de aquellos anuncios que prometían la soberanía alimentaria para Venezuela, queda un pequeño galpón de cría de pollos olvidado en el Parque Nacional de Uverito en el Estado Monagas. Una millonaria estafa al pueblo venezolano que también ocasionó el desplome de la economía de una ciudad argentina que hoy se recupera de una burbuja que reventó muy pronto
Recomendado por el siempre irreverente exfutbolista argentino e hincha incondicional de la revolución bolivariana, un empresario italiano, Valerio Antonini, emerge como el principal comercializador de materia prima agrícola para el Gobierno de Nicolás Maduro. En apenas dos años obtuvo una veintena de contratos para la venta de cereales y el manejo de los silos del principal puerto venezolano. El negocio hasta ahora podría superar los mil millones de dólares y para pagarlo Caracas envió una tonelada de oro a Italia.
En 2015 cuando la crisis venezolana y la escasez de todo comenzaba, la empresa brasilera JBS no sólo ganaba contratos a granel, sino que sorteaba cómodamente la rutilante morosidad del gobierno de Nicolás Maduro. Diosdado Cabello, el segundo hombre fuerte del régimen, ungió a la compañía con un contrato millonario que duplicó el presupuesto completo que usó el Ministerio de Alimentación para la operatividad del año 2014. Durante algunos años casi toda la carne que entró a Venezuela a través de Puerto Cabello fue de esa empresa, que además dejó a su paso varias sucursales de maletín oficinas de dudoso domicilio
El entendimiento entre José Gregorio Bracho Reyes, diplomático venezolano en Turquía, y Selim Bora, presidente de la compañía constructora Summa, fue a la vez catalizador y subproducto del proyecto urbanístico ‘Hugo Chávez’ de Playa Grande, que acaba de quedar en ruinas con el doblete sísmico del 24 de junio y hoy se encuentra en proceso de demolición. Mientras Bracho se hacía de un apartamento en Barcelona (España), pidió a su cuñado, el entonces vicecanciller Calixto Ortega, que nombrara a Bora como Cónsul Honorario de Venezuela en una exclusiva ciudad-balneario del Mediterráneo.
Luego de tres años, la prisión de Nelson Ramón Rivero Sanes sorprende hasta a sus propios custodios. Lo que todos saben es que sigue detenido en la cárcel de Tocuyito por la inexplicable saña de Marcos Campos Flores, dos veces candidato oficialista a alcalde del Municipio San Diego en Carabobo, sobrino de la otrora ‘Primera Combatiente’ y hermano de uno de los ‘narcosobrinos’. Unos indicios débiles y hasta caprichosos bastaron para armarle un caso judicial, cuyos efectos siguen vigentes, a pesar de la caída del madurismo y los cambios políticos del interinato.
Sociedades asiáticas vinculadas al empresario panameño Ramón Carretero Napolitano realizaron envíos de petróleo de Pdvsa a Malasia por unos 2.600 millones de dólares entre julio y septiembre de 2025. Con el mismo intermediario, la petrolera estatal despachó otros nueve tanqueros con rumbo a Cuba, en medio de la crisis energética que durante ese verano empezó a azotar a la isla. Pero sus destinos reales no figuran en ningún registro marítimo internacional y terminaron siendo inciertos.
La consigna de Hugo Chávez en 2010 fue la de atender cuanto antes a los damnificados por los deslaves, y de ello se encargó la recién creada Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales (Opppe). Sembró moles masivas de estilo soviético en el estado Vargas, hoy La Guaira, recurriendo a la asignación de contratos a dedo y a una dudosa supervisión técnica para cumplir los plazos perentorios. El resultado después del reciente doblete sísmico: 16 de sus torres colapsaron, y otras 27 quedaron listas para la demolición.
El líder revolucionario quedó cautivado en Libia por las obras de una constructora turca. Y la trajo para levantar sobre una meseta de Playa Grande un urbanismo que, con el tiempo, indistintamente llevaría su nombre o el de la empresa Summa. Tras el reciente doblete sísmico, muchos de sus edificios cedieron de una manera peculiar: hundidos en el suelo, rebajados en uno o dos niveles. La violencia de los sismos, sumada a las características de las estructuras y del terreno, asoman como los factores detrás del fenómeno.
El pueblo de Yumare solo emerge de su letargo con las sacudidas: ya sea por la metáfora violenta de una masacre hace cuatro décadas o, literalmente, por el 'doblete sísmico' del miércoles 24 de junio. Aunque se le identificó como el origen del terremoto más fuerte de ese Día de San Juan, los destrozos en este valle de Yaracuy fueron menores, en comparación con los registrados en Caracas y el Litoral Central. Sus pobladores tuvieron que esperar 12 horas para, con el regreso de los servicios de luz e internet, conocer que la tragedia se había gestado bajo sus pies.