A Monómeros la ‘hackearon’ desde adentro

Más que Amparito, es esta empresa petroquímica la moza de la que todos los venezolanos se prendan en Barranquilla: filial de la estatal Pequiven, quedó en manos del gobierno interino de Juan Guaidó cuando Colombia, como otras democracias occidentales, desconoció el régimen de Maduro en 2019. Pero la medida no sirvió para protegerla, sino para dejarla a merced de las maniobras de un ingeniero con conexiones políticas y de su grupo, quienes no dudaron en pasar de gestores y contratistas de la compañía a hacerle competencia. 

28 noviembre 2021

El escándalo de la compañía Monómeros Colombo Venezolanos nace en Barranquilla pero repica en Caracas y Bogotá. 

La crisis de gestión y reputación de la compañía, en manos del gobierno interino de Juan Guaidó en Venezuela desde abril de 2019, esconde pugnas e intrigas de facciones político-empresariales venezolanas, pero también de compañías y renombrados bufetes de abogados colombianos, así como el rol de quien fuera el enlace político entre el interinato y la Casa de Nariño, residencia oficial de la presidencia de Colombia, luego del desconocimiento del gobierno de Iván Duque al régimen chavista.

El 29 de enero de 2019, cuando el equipo de Guaidó ni siquiera había oficializado la constitución de la embajada en Bogotá, el entonces canciller de Colombia, Carlos Holmes Trujillo, que fallecería casi dos años después, recibió una carta de Guaidó en la que este solicitaba de manera formal el congelamiento de “los activos pertenecientes a la sociedad Monómeros Colombo Venezolanos”. 

El portador de la carta fue Jorge Luis Pacheco Hernández, un ingeniero colombovenezolano residente en Colombia desde 2015 y, más importante aún, un hombre con relaciones políticas tanto en Venezuela y Colombia, especialmente con figuras del opositor partido Voluntad Popular (VP), por el lado venezolano, y del Centro Democrático, el partido gubernamental, por el lado colombiano. 

Desde ese minuto inicial, Jorge Pacheco tuvo un rol estelar en Monómeros. Pero nada hacía presagiar que Pacheco, al tiempo que asesoraba la gestión de esa empresa petroquímica con sede en Barranquilla -100% propiedad del Estado venezolano desde 2006, como filial de Pequiven-, terminaría a la vez, junto a algunos socios, figurando tanto como competidor de Monómeros, como beneficiario de uno de los principales contratos para la operaciones de Monómeros, tal y como revelan documentos obtenidos en conjunto por Armando.Info y el medio colombiano La Silla Vacía.

En una relación que fue mutando, Jorge Pacheco fungió como “asesor” de esa primera junta directiva nombrada por Guaidó en abril de 2019, precisamente por esas relaciones con el estamento político colombiano que Pacheco logró madurar durante la campaña presidencial de Iván Duque en 2018, momento en el que hizo parte del equipo que formuló su programa de gobierno.

Ese vínculo de Pacheco con Monómeros luego quedó formalizado en un contrato, hasta su salida de la compañía hace pocos meses, al avecinarse una tormenta que finalmente estalló en Monómeros en septiembre pasado cuando la Superintendencia de Sociedades (Supersociedades) de Colombia notificó la resolución de “control” sobre la compañía. Supersociedades está adscrita al Ministerio de Comercio de Colombia y se encarga de la vigilancia de cualquier sociedad mercantil en ese país.

Jorge Pacheco ahora es una de las cabezas de Nitrofert, una flamante competidora de Monómeros relacionada con Nitron Group Llc, hasta septiembre pasado la principal proveedora de materia prima de Monómeros, y acusada ahora por la Junta Directiva de querer ejecutar una “toma hostil” contra la compañía del Caribe colombiano. 

En menos de tres años, Jorge Pacheco pasó de asesor a contratista de Monómeros, pero ahora es cabeza de Nitrofert, una nueva competidora de la empresa venezolana en el mercado colomabiano.

Como si se tratara de un juego arreglado, en el que quien tira la moneda al aire gana igual con sello que con cara, y antes de cruzar de acera, Jorge Pacheco logró camuflarse en una sociedad de Delaware, Estados Unidos, que obtuvo el contrato para las operaciones logísticas de Monómeros, una de las actividades neurálgicas de la compañía.

La 'génesis' de un engaño

En agosto de 2020, Monómeros suscribió un contrato para asegurar la prestación de “servicios logísticos especializados” hasta 2029 por el equivalente a casi 27.000 millones de pesos anuales, unos 6,6 millones de dólares al cambio actual en Colombia. 

Por la magnitud de ese monto y la duración del convenio, este fue suscrito a nombre de Monómeros por el entonces gerente general, Gustavo Sol, pero también revisado y avalado por los cinco miembros de una Junta Directiva designada por la Asamblea Nacional (AN) opositora, bajo el principio de reproducir en los activos venezolanos en el exterior el frágil equilibrio político que en el interinato mantenían los partidos mayoritarios de oposición, agrupados en el llamado G4: Voluntad Popular (VP), Acción Democrática (AD), Un Nuevo Tiempo (UNT) y Primero Justicia (PJ).  

La compañía ganadora de la asignación fue la Unión Temporal Génesis, una sociedad conformada ad hoc para la licitación de Monómeros entre Norpack SAS y Freja Group Llc, esta última en apariencia relacionada con la multinacional de la logística Freja, cuya casa matriz está en Dinamarca, pero vinculada realmente -como se verá- al propio Jorge Pacheco. 

Norpack es una empresa cuyo accionista mayoritario es Trading Group International, un reconocido operador logístico en los puertos de Barranquilla y Buenaventura en Colombia, propiedad de los esposos Carlos Jaramillo y Mónica Agudelo, miembros de la alta sociedad barranquillera. Norpack había entrado poco antes a Monómeros a modo de “contingencia”, luego de que la Junta Directiva finiquitara buena parte de los contratos con Grupo Merco, del también barranquillero Reginaldo Pérez Pérez, a quien desde 2019 se señalaba de monopolizar las contrataciones de Monómeros durante la gestión chavista.

El otro polo de la Unión Temporal Génesis es Freja Group Llc, registrada en Delaware el 17 de enero de 2020, apenas tres días después de iniciada la licitación en Monómeros, así como su filial Freja Colombia SAS, inscrita en julio, solo un mes antes de ganar el contrato con Monómeros.

Delaware es un virtual paraíso fiscal dentro de la unión americana, conocido por su escasa supervisión corporativa y carga tributaria, así como por su impenetrable registro mercantil.

Los papeles obtenidos confirman a Jorge Pacheco como “accionista, director y mandatario” de Freja Group Llc -la domiciliada en Delaware-, mientras que en la filial, Freja Colombia, durante unos meses se desempeñaron como representantes legales Karen Escalante Gutiérrez, esposa de Pacheco, y Andrés Eduardo Piñero Veitía, otro empresario colombovenezolano, socio de Pacheco en Nitrofert, la compañía ligada al antiguo proveedor Nitron Group Llc y que ahora le compite a Monómeros.

Al igual que Pacheco, Andrés Piñero es colombovenezolano y también selló en 2019 un contrato de financiamiento con Monómeros a través de ALP Land Ventures Corp, registrada en Panamá. El convenio estuvo vigente hasta 2020, pero nunca se ejecutó ninguna operación con la fabricante de fertilizantes en el marco de ese contrato, según refieren varias fuentes. En Venezuela, Piñero compartió sociedad en dos prestadoras de servicios de salud con los hijos de Tobías Carrero, un empresario venezolano del sector asegurador con inversiones en otras áreas y naciones, incluyendo la propia Colombia. En su momento y hasta 2002, Carrero era cercano a Hugo Chávez, pero desde hace años es visto como enemigo por el régimen de Caracas.

En Monómeros siempre se pensó que Freja Group Llc estaba en efecto relacionada a la trasnacional de la logística Freja Logistics & Solutions, con casa matriz en Dinamarca. En ldocumentos presentados para la licitación se usaba el logotipo de la compañía danesa, así como el nombre y la firma del directivo Jorgen Jorgensen Hansen. Uno de esos papeles refiere, incluso, que Freja Group Llc es “parte de nuestro holding corporativo en todo el mundo y está a cargo de nuestras operaciones en los Estados Unidos de América, América Latina y el Caribe”, algo que no consta en la estructura corporativa presentada en el website de la compañía danesa.

Por el contrario: la versión oficial en la web de Freja Logistics & Solutions indica que tiene presencia en Dinamarca, Suecia, Noruega, Finlandia, Polonia y China, pero no en Colombia, como tampoco en Estados Unidos. “Es muy grave, hay que comprobar si se falsificaron documentos. En su momento se pensó que la alianza era entre Norpack y la compañía danesa, que se encarga de operaciones logísticas de esa envergadura”, afirma con sorpresa Gustavo Sol, el entonces gerente general de Monómeros que firmó el contrato con la Unión Temporal Génesis.

Otro de los documentos de la compañía inscrita en Delaware arroja aún más dudas. Fechado el 20 de marzo de 2020, establece que 10% de las acciones pertenecían a Jorgen Jorgensen Hansen, el directivo de Freja en Dinamarca, mientras que el 90% restante estaba en manos de Anaximandro Romero Rivas, otro empresario venezolano emparentado con Pacheco.

Anaximandro Romero es socio de Pacheco en CLM Engineering Projects & Industrial Services Llc, inscrita en el estado de Florida, Estados Unidos, y con la que en su momento ambos hicieron negocios en el sector eléctrico de Venezuela. En 2015, Pacheco y Romero fueron detenidos e investigados por las autoridades venezolanas a raíz de supuestos incumplimientos y pago de sobornos para la obtención de un contrato con la estatal alimentaria Industrias Diana, de acuerdo al expediente del caso. Jorge Pacheco dice a sus conocidos que se trató de un caso de extorsión que finalmente lo obligó a salir de Venezuela.

Los números de contacto de esos papeles atribuidos a la compañía danesa corresponden, en lugar del país nórdico, a Estados Unidos. El contestador de uno de ellos es, precisamente, el de CLM Engineering Projects. Los correos electrónicos tienen la extensión de Colombia, mientras que el dominio de freja.com.co fue suspendido luego de las primeras consultas realizadas para este reportaje y tras preguntar a la compañía danesa a través del correo electrónico acerca de su supuesta relación con Freja Group Llc y Freja Colombia.

“Vimos que presentaron documentos de una trasnacional de Dinamarca y por eso nos quedamos tranquilos, pero si no es así, se trata de un fraude gigantesco”, advierte ahora un exdirectivo que prefiere el anonimato.

Inicialmente la distribución accionaria dentro de la Unión Temporal Génesis fue 40-60, pero finalmente Norpack se quedó con 80% y Freja Group Llc, la empresa vinculada a Jorge Pacheco, con el 20% restante, una nada despreciable cuota del millonario acuerdo con Monómeros.

Entre Duque y Guaidó

El traspaso de Monómeros al interinato de Guaidó fue uno de los compromisos que asumió el presidente colombiano, Iván Duque, cuando se casó con la idea de que la oposición venezolana podría presionar la salida de Maduro del poder, a través del doble jaque del gobierno paralelo avalado por la Asamblea Nacional y de la estrategia del “cerco diplomático” auspiciada desde Washington por la administración Trump,  a la larga fallida.

Como permite comprobar aquel documento que entregó a Holmes Trujillo el 29 de enero de 2019 -apenas seis días después de la proclamación en Caracas de Guaidó-, Jorge Pacheco fue protagonista de esa estrategia desde el inicio. Algo que en buena parte se debe a su capacidad de tejer relaciones. 

Con el gobierno de Duque en Colombia tenía terreno ganado desde 2018, cuando participó en la campaña presidencial del entonces candidato del Centro Democrático y ungido del expresidente Álvaro Uribe. No tuvo contrato, ni cargo oficial, pero sí entró a uno de los círculos clave de la campaña: el dirigido por Felipe Buitrago, amigo personal de Duque, y quien sirvió de coordinador programático de su campaña presidencial.

Aunque fueron más de 300 voluntarios repartidos en grupos divididos por áreas temáticas, Pacheco se las ingenió para obtener un rol más salidor. “El señor Pacheco fue un poco más allá, y de manera activa ayudó con la elaboración de borradores que resumían las conclusiones de los grupos, un insumo que utilicé para fortalecer la propuesta programática de los 203 puntos”,  dice Buitrago, refiriéndose al título del programa de gobierno de Duque.

Pacheco llegó a entrar al autodenominado “grupo Coic”, esto es, el Comando de Operaciones Intelectuales Conjuntas de la campaña de Duque, que Buitrago encabezó. 

En la campaña, Pacheco coincidió también con Grace Noguera y William Otero, ambos exfuncionarios de la presidencia en Casa de Nariño, pero ahora también parte de Nitrofert, la competidora de Monómeros. El trayecto de Otero fue particularmente diciente: tras salir de la administración pública, hizo escala como gerente de finanzas en Monómeros antes de recalar en Nitrofert.

En simultáneo, Jorge Pacheco tejió relaciones con políticos venezolanos y, en especial, con figuras de VP, el partido de Leopoldo López y Juan Guaidó. Varias de las fuentes consultadas coinciden en que Pacheco era la “mano derecha” de Carmen Elisa Hernández, la representante de VP en la compañía barranquillera y presidenta de la Junta Directiva hasta septiembre pasado, cuando Supersociedades emitió la resolución de “control”.

Tanto a Hernández como a López se les consultó sobre la relación con Pacheco durante las sesiones de la Comisión de Contraloría y la Comisión Especial de la AN opositora que viajaron en octubre reciente a Colombia para investigar la crisis en Monómeros. “Fue un asesor que estuvo contratado desde que llegamos a Monómeros en abril de 2019, un asesor para los entes con el Estado colombiano”, indicó Hernández ante la Comisión de Contraloría.

Leopoldo López también restó importancia a la versión de la cercanía de Pacheco con su partido político. “Al ciudadano Pacheco lo conocí en diciembre del año 2020, no tenía relación con él. Entiendo que fue parte del equipo que inicialmente tuvo contacto con el gobierno de Colombia en las primeras conversaciones antes de que hubiese el traspaso del activo [Monómeros] al gobierno interino”, declaró López ante la Comisión Especial de la AN.

Sin embargo, el exembajador de Guaidó en Bogotá y reciente candidato a la Alcaldía del Municipio Libertador del centro oeste de Caracas, Tomás Guanipa, del partido Primero Justicia -del que López fue cofundador, y ahora rival-, repitió en su intervención ante la Comisión Especial que Jorge Pacheco era una persona de confianza para el grupo de VP. “Pacheco era una persona muy defendida por Voluntad Popular (…) Antes de Monómeros, Pacheco me decía que era militante de Voluntad Popular (...) No hay forma de taparlo, es una falta de transparencia absoluta”, insistió Guanipa.  

Así como Jorge Pacheco se fotografiaba con el estamento político cercano al Centro Democrático y al gobierno de Duque, también abundan registros visuales de 2019 y 2020 en los que aparece junto a representantes del gobierno interino y figuras de VP, como el propio Leopoldo López. “Aquí estoy con su papá trabajando duro por una mejor Venezuela”, se oye decir a Leopoldo López en un video junto a Pacheco el 14 de diciembre de 2020. Un año antes, el 28 de febrero de 2019, tras el fallido intento de ingreso a Venezuela de la ayuda humanitaria a través de la frontera entre Táchira y Norte de Santander, la foto fue con Gustavo Guaidó y Aaron Rodríguez, este último también dirigente de VP. 

Precisamente con Aaron Rodríguez y con Rossana Edith Barrera Castillo fue que Pacheco compartió directorio en la Fundación Suma Colombia, creada el 22 de abril de 2019 en Bogotá. Pocos semanas después de ese registro, Rossana Barrera fue una de las emisarias de Guaidó señalada de malversar fondos para el auxilio de los militares venezolanos que aquel 23 de febrero de 2019 comenzaron a desertar hacia Colombia e instalarse sobre todo en la ciudad fronteriza de Cúcuta.

Las conexiones de Pacheco tanto en Colombia como en Venezuela lo catapultaron a la gestión de Monómeros. Un exdirectivo de aquella primera junta de abril de 2019 recuerda que a Pacheco se lo encontraron en la Casa de Nariño el día que celebraron una primera reunión con las autoridades colombianas. Desde entonces no se apartó de la compañía, hasta que hace meses se convirtió en el ariete de la competencia.

Enredos legales

En julio pasado Jorge Pacheco salió de Monómeros. Las pugnas internas en la compañía habían aumentado a raíz del fallido y cuestionado contrato para “soluciones financieras” con la desconocida empresa LionStreet Ventures, asociada al grupo empresarial de los venezolanos Carlos y Ricardo Rodríguez Siso, cercanos al gerente general actual, Guillermo Rodríguez Laprea, según denuncian otras de las fuentes consultadas para este reportaje.

Ese polémico contrato terminó de disparar la inestabilidad en una compañía que en menos de tres años ha cambiado cuatro veces de gerente general, que tiene restricciones en el mercado financiero colombiano por la incertidumbre jurídica que la rodea y que, más recientemente, enfrentó filtraciones de información y hasta denuncias anónimas de distinta índole contra el gerente general ante la Fiscalía colombiana, entre otras irregularidades. 

Fue el propio gerente general, Guillermo Rodríguez Laprea, quien rompió el vínculo de Jorge Pacheco con Monómeros. Yon Goicoechea, dirigente de VP y durante un tiempo con responsabilidades en el gobierno interino, sostiene que las quejas del resto de partidos políticos de oposición contra Pacheco solo empezaron cuando este denunció malos manejos de Guillermo Rodríguez Laprea, y sostiene que “no tiene conocimiento” de contratos de Pacheco con Monómeros. 

“Las quejas se iniciaron cuando Pacheco empezó a denunciar malas prácticas de la gerencia general. Lo mismo sucedió con Carmen Elisa Hernández. Al mismo momento en que ella empezó a denunciar a la gerencia general, surgieron quejas de su actuación que antes no se habían presentado. A nosotros eso nos generó y nos sigue generando sospecha. Meses después Supersociedades confirmó algunas de esas denuncias y a Pacheco lo despidieron de la empresa”, relata Goicoechea.  

Pero casi en simultáneo a la resolución de “control” emitida por Supersociedades, Pacheco y sus socios reaparecieron en el mercado de fertilizantes de Colombia con la cachucha de Nitrofert, para ahora competir contra una cada vez más tambaleante Monómeros, de la que había sido allegado.

A Pacheco lo acompañan en Nitrofert Andrés Piñero, su también socio en Freja Colombia, y quien en 2019 intentó un contrato de financiamiento con Monómeros, así como Grace Noguera, exfuncionaria de la presidencia colombiana, junto a William Otero, otro exfuncionario en ese despacho y exgerente financiero de Monómeros. 

El abogado Abelardo De La Espriella, antiguo defensor en Colombia de Alex Saab, defiende los intereses de Nitrofert y Nitron Group Llc en su disputa con Monómeros. 

Aunque Nitrofert fue creada en 2018, el pasado 17 de septiembre de 2021 cambió su composición accionaria y nombró a Andrés Piñero como representante legal. De acuerdo al capital suscrito, 96% de la compañía quedó en manos de Abomex UK Limited, registrada en el Reino Unido, y Hughes Americas Investments Llc, inscrita en Delaware y con el mismo agente registrador que usó Pacheco para Freja Group Llc. 

Desde ese día, Abomex UK Limited es dueña mayoritaria de Nitrofert, reafirmando así los vasos comunicantes de Nitrofert con Nitron Group Llc, la que hasta septiembre pasado fue la principal proveedora de materia prima para Monómeros. Alejandro Flores Méndez, quien figura como director de la británica Abomex, es también trader de Nitron International. 

La flamante Nitrofert no disimula tampoco su relación con Nitron Group y ahora es la distribuidora en el mercado colombiano de la materia prima que antes iba para Monómeros. En su reciente campaña de relanzamiento también se ha presentado como una compañía vinculada a Nitron. 

La Junta Directiva de Monómeros, asesorada por el bufete de abogados DLA Piper, califica como un intento de “toma hostil” el proceso mediante el cual su principal proveedor se convirtió en un repentino competidor. Denuncian que el propio Jorge Pacheco, junto a William Otero y a Carmen Elisa Hernández, enviaron información falsa a las autoridades colombianas sobre la situación de Monómeros.

Por su parte, Nitron Group Llc, a través de la emergente Nitrofert, intenta cobrar con acciones legales la deuda de unos 20 millones de dólares que Monómeros mantenía con Nitron Group al momento de que Supersociedades divulgó la resolución de “control”.

Para completar la lista de enredos, a la Nitrofert de Pacheco y a Nitron Group Llc las defiende el bufete de Abelardo De La Espriella, quien durante años fue el abogado de Alex Saab en Colombia, extraditado hace poco a Estados Unidos tras un arresto de más de un año en Cabo Verde. También Saab, en su momento, intentó poner sus manos en Monómeros. Paradójicamente, el bufete de Abelardo De La Espriella fue el que Monómeros contrató entre 2019 y 2020 para finiquitar los contratos otorgados durante la administración chavista al Grupo Merco. Recientemente, Pacheco publicó en su perfil de Instagram una foto junto a Andrés Piñero, William Otero y el propio Abelardo De La Espriella. Poco después la borró.

Es una batalla legal que complica aún más el futuro de Monómeros. Mientras tanto, Nitrofert con Jorge Pacheco a la cabeza, intenta avanzar en el mercado colombiano de los fertilizantes abriendo sucursales en varias ciudades colombianas y ya ha anunciado alianzas con el propio Grupo Merco y con Insapro S.A.S, una empresa de fertilizantes creada en Barranquilla por varios de los últimos directivos chavistas de Monómeros, quienes, al igual que Pacheco, se convirtieron en competidores nada más abandonar la empresa. 

Todos hacen presa de Monómeros, una compañía que despierta más codicias que lealtades. 

Este reportaje es producto de una cobertura conjunta entre Armando.info (Venezuela) y La Silla Vacía (Colombia). 

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