El penúltimo vuelo de Alex Saab

El principal contratista de Nicolás Maduro fue detenido el pasado viernes, nada más aterrizar en el aeropuerto internacional de Cabo Verde, un archipiélago ubicado en el Atlántico, a las puertas de África. Puede que sea su penúltimo viaje, si finalmente es deportado o extraditado a Estados Unidos, como pretenden autoridades de ese país. Sería el peor de los finales tras muchos años de viajes en los que acumuló millas pero, sobre todo, millones de dólares gracias a opacas estructuras societarias con las que a partir de 2013 manejó divisas preferenciales, obras públicas, suministros de alimentos para los CLAP, contratos con Pdvsa y hasta el comercio del oro y carbón venezolano.

14 junio 2020

El desenlace es cinematográfico: apenas aterrizó se activaron alertas internacionales de los organismos internacionales que le tenían en el radar, hasta terminar detenido. Alex Nain Saab Morán fue arrestado en la República de Cabo Verde, nación insular africana, el pasado viernes. Lo que comenzó como un rumor se convirtió en noticia y luego en un estruendo que ahora amenaza a lo más alto del poder político y financiero en Venezuela. 

Alex Saab salió el viernes al filo del mediodía del aeropuerto internacional de Maiquetía en un avión privado, cuyas siglas son T7-JIS. La aeronave aterrizó en la noche de Cabo Verde, apenas minutos después de las cinco de la tarde de Caracas. Autoridades norteamericanas, que le siguen con intensidad la pista a Alex Saab tras incluirlo en la lista de sancionados del Departamento del Tesoro y acusarlo de lavado de dinero a mediados de 2019, activaron la alerta roja y funcionarios de Interpol lo capturaron. 

Podría ser el penúltimo viaje del barranquillero, quien en pocos años fue receptor, junto a su socio, el también colombiano Álvaro Pulido Vargas -cuyo nombre hasta 2001 era Germán Rubio-, de millonarias contrataciones y negocios de distinta índole mientras el país se hundía en un interminable colapso. Seguir el rastro del avión que lo llevó a Cabo Verde, por ejemplo, o de otras aeronaves usadas en estos últimos años por la dupla colombiana, es también la reconstrucción del rastro de sus negocios.

El Departamento del Tesoro relaciona a los empresarios Alex Saab y Álvaro Pulido Vargas, así como a su hijo Emmanuel Rubio González (centro), con el entorno familiar de Nicolás Maduro y Cilia Flores.

El Bombardier Global 5000 T7-JIS -un bimotor a reacción de fabricación canadiense, concebido para atender el mercado ejecutivo, con capacidad, según su configuración, de hasta 16 pasajeros- había llegado a Teherán, la capital de Irán, el pasado 8 de marzo y dos días después estaba de regreso en Caracas, según constató Armando.info con la ayuda de Bellingcat, medio electrónico especializado en investigaciones con fuentes abiertas y periodismo forense. Precisamente, en las últimas semanas el puente aéreo entre Venezuela e Irán se aceleró, al tiempo que Maduro cerraba la compra de combustible iraní a cambio de oro venezolano, según reseñó hace semanas la agencia Bloomberg.

Adicionalmente, fuentes conocedoras de la operación también confirmaron la presencia de Alex Saab en Irán poco antes de que se pactara el acuerdo.

Antes de ese viaje, el Bombardier T7-JIS estuvo en suelo colombiano, seguramente sin Saab como pasajero, ya que allí las autoridades lo buscan desde finales de 2018. Esta semana que recién concluye le congelaron activos valorados en unos diez millones de dólares, incluyendo una mansión de ocho millones de dólares en Barranquilla, su ciudad de origen. 

En febrero pasado el mismo avión, el T7-JIS, cruzó desde Maiquetía hasta Moscú, donde el chavismo ha encontrado otro punto financiero para evadir las sanciones de Estados Unidos. En esa oportunidad, al menos en el viaje de regreso desde la capital rusa también hubo una parada en Cabo Verde, donde ahora permanece detenido Alex Saab.

No es la única aeronave utilizada por Alex Saab o su socio Álvaro Pulido Vargas mientras tejían sus negocios con el chavismo. Si algo han hecho en los últimos años es viajar allí donde crearon sociedades y realizaron movimientos financieros: Antigua y Barbuda, Rusia, Turquía y más recientemente países africanos, como el propio Cabo Verde.

El plan de vuelo de los Clap

Entre 2017 y 2018 Alex Saab y Álvaro Pulido se movieron en, al menos, otros dos aviones cuyas siglas son N259FG y N456JA. Ambas aeronaves aterrizaron en aeropuertos mexicanos antes de que en octubre de 2018 la Procuraduría General de ese país anunciara una investigación contra Group Grand Limited, la sociedad registrada en Hong Kong con la que el tándem colombiano al menos obtuvo dos contratos para el suministro de alimentos por alrededor de 800 millones de dólares. 

El 11 de mayo de 2017, por ejemplo, la nave con las siglas N456JA llegó al Aeropuerto Internacional de Toluca, en el estado de México. A bordo iban Alex Saab y Shadi Nain Saab Certain, uno de los hijos del empresario que precisamente apareció en los papeles de registro de Group Grand Limited en Hong Kong, empresa con la que comenzaron el suministro de alimentos para los Clap. Los vuelos de Álvaro Pulido Vargas a ese terminal y otros en México también se repitieron en 2017.

Turquía, otro de los países donde Saab y sus socios han registrado empresas para mantener sus negocios con el chavismo, ha sido también un destino frecuente.

Un año después, en 2018, la aeronave N259FG voló varias veces a Turquía, país que ese año los empresarios colombianos empezaron a usar con empresas registradas allí, como Mullberry Proje Yatirim, y al que recurrieron como proveedor para los alimentos de los Clap, justo mientras Nicolás Maduro estrechaba la relación política y comercial con el caudillo turco, Recep Tayip Erdogan. Fue también cuando empezaron a emplear sociedades registradas en los Emiratos Árabes Unidos como Asasi Food FZE, que también obtuvo millonarios contratos para el suministro de las cajas Clap o provisiones de medicamentos. 

Los documentos obtenidos por Armando.info confirman que sólo entre Group Grand Limited y Asasi Food FZE los contratos otorgados por la estatal Corpovex, de 2016 a 2018, sumaron 1.500 millones de dólares.

El avión N259FG también se usó para el esparcimiento, al parecer. De acuerdo al historial de vuelos recopilado durante meses por este portal, la aeronave, por ejemplo, estuvo en San Petersburgo y Moscú los días 10 y 11 de julio de 2018, respectivamente, coincidiendo con las fechas en que se disputaron en esas ciudades las semifinales de la Copa Mundial de Fútbol en Rusia. El avión partió de la capital rusa el 16 de julio, al día siguiente de la final del torneo, rumbo a Madrid y, dos días después, continuó vuelo a la festiva isla de Mykonos, en el mar Egeo de Grecia.  

Punta Cana, en República Dominicana, o París, en Francia, eran otros de los destinos en los que el avión N259FG también hizo paradas frecuentes durante 2018. Aunque el estrecho vínculo de Alex Saab con Nicolás Maduro ya sonaba con fuerza, las sanciones del Departamento del Tesoro no habían llegado. Luego de esa medida desde Washington, en Europa el empresario colombiano también fue objeto de otras acciones judiciales, como la anunciada por la Guardia di Finanza italiana a finales de 2019 y que supuso la congelación de activos valorados en varios millones de euros.

El agente de Maduro

La polvareda levantada con la detención de Alex Saab ha sido tal que el régimen chavista, esquivo durante años a la mención del colombiano, emitió este sábado un comunicado en su defensa, pero que resulta también revelador. En el texto, divulgado por el canciller Jorge Arreaza menos de 24 horas después de la captura de Saab, se le califica como “ciudadano venezolano” y se le eleva a la condición de “agente del Gobierno bolivariano de Venezuela”. 

Armando.Info pudo comprobar que, en efecto, Alex Saab posee una cédula de identidad venezolana, número 21.495.350, a la que también está asociado un Registro de Información Fiscal (RIF) en el organismo tributario venezolano. Durante años Saab también dispuso de una especie de pasaporte diplomático de Antigua y Barbuda, otorgado por el primer ministro de ese país Gaston Browne, aliado de la revolución bolivariana, nada más llegar al poder en 2014.

Precisamente, esa jurisdicción de Antigua y Barbuda es una de las usadas por Alex Saab y Álvaro Pulido Vargas para mover los dineros de sus negocios con el chavismo. A un pequeño banco de esa isla, manejado por venezolanos, fue a parar el dinero de uno de los contratos de los Clap, pero también hacia ese paraíso fiscal movieron millones de dólares de negocios previos, como el de la construcción de los “gimnasios verticales” en 2014, otorgados por la Fundación Propatria 2000, cuando al frente de esta estuvieron Walter Jacob Gavidia Flores y Carlos Malpica Flores, hijo y sobrino de la primera dama Cilia Flores, respectivamente.  

Esta relación con hijos de Flores -Walter, Yosser y Yoswal Gavidia Flores- además de Carlos Malpica Flores, quedó detallada en el comunicado de prensa que emitió el Departamento del Tesoro en julio de 2019 como parte de los argumentos para justificar la inclusión de Alex Saab en la lista de la OFAC.  

Quizás esa condición de “agente del Gobierno” explica que Nicolás Maduro también haya empujado en 2015 a la estatal Pdvsa a firmar un millonario contrato con la fantasmal Trenaco de Saab y Pulido; que haya entregado la antigua red estatal de Abastos Bicentenario para que los colombianos la rebautizaran como Tiendas Clap; que haya nombrado en 2018 a Adrián Antonio Perdomo Mata, un exempleado de Alex Saab y Álvaro Pulido Vargas, como presidente de la estatal Minervén; que colocara sus manos, también en 2018, en la estatal Carbones del Zulia, o que en enero de 2019 estuviera a punto de hacerse con el control de Monómeros, filial de Pequiven, en su Barranquilla natal, con la designación por parte de Maduro de Ronald Alexander Ramírez Mendoza, a la postre anulada por las autoridades colombianas. 

Quizás también ese revelado carácter de “agente del Gobierno” justifica que Alex Saab y sus negocios hayan sido la excusa para terminar cooptando a entonces diputados de oposición como Luis Parra, José Brito, Adolfo Superlano o Conrado Pérez, no sólo para intentar blanquear en 2019 los negocios de Saab en Europa, sino para posteriormente encabezar el asalto del pasado 5 de enero a la Asamblea Nacional contra Juan Guaidó. 

Ha sido la detención y el temor de que sea deportado o extraditado a los Estados Unidos lo que rompió el silencio sepulcral mantenido durante años en torno a la figura de Alex Saab. “Venezuela hace un llamado al Estado caboverdiano a dejar en libertad al ciudadano Alex Saab, facilitando su regreso y protegiendo sus derechos fundamentales”, exigió Arreaza en el comunicado

Las próximas horas, quizás, confirmen cuál será el destino de Alex Saab y si el de Cabo Verde es el penúltimo viaje antes de terminar frente a un juez en los Estados Unidos. Ese sería, entonces, el último viaje de un periplo que comenzó en 2011 al firmar en el palacio de Miraflores frente a Hugo Chávez su primer gran negocio con la revolución bolivariana.

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