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	<title>FARC - Armando.info</title>
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	<title>FARC - Armando.info</title>
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		<title>Los nuevos ‘colonos’ del Delta del Orinoco acechan Santa Catalina</title>
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		<dc:creator><![CDATA[ARMANDO.INFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 27 Jul 2025 11:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categorizar]]></category>
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		<category><![CDATA[Delta Amacuro]]></category>
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					<description><![CDATA[En el extremo oriental de Venezuela, por la maraña de caños que conducen al gran río hasta su desembocadura, se mueven decenas de hombres armados que se identifican como antiguos combatientes de las FARC colombianas. Transitan con libertad, aseguran contar con la venia del gobierno de Caracas y controlan el tráfico fluvial de drogas, de otras mercancías ilícitas y de pasajeros. Contra el deseo de los lugareños, hoy dominan una ubicación estratégica, donde el balatá y el hierro antaño fueron promesas de una prosperidad elusiva.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Son los últimos días de febrero de 2025 y llueve a cántaros.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El aguacero anima a un pescador de 53 años a decir, guarecido bajo un frondoso árbol a escasos metros del río Orinoco, que las <em>cabañuelas</em> —un método ancestral para predecir el clima del año, extendido por la América hispana— se están cumpliendo.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El hombre prefirió no salir a pescar hoy en el enorme río Orinoco, el más caudaloso de Venezuela y el tercero del mundo. La lluvia mantiene en sus casas a los poco más de 1.500 habitantes del pequeño poblado de Santa Catalina, <a href="https://dlta-amacuro.blogspot.com/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">estado</a><a href="https://dlta-amacuro.blogspot.com/" target="_blank" rel="noopener"> Delta Amacuro</a>, que se levanta a orillas del brazo más grande del dédalo fluvial por el que el llamado <em>río padre</em> fluye hacia el océano Atlántico.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El hombre no quiere que cese la lluvia. No por el bien que esta puede hacer a las tierras endurecidas por la sequía o al ganado disperso en la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Isla_T%C3%B3rtola_(Venezuela)#:~:text=Isla%20T%C3%B3rtola%201%20%E2%80%8B%202%20%E2%80%8B%20es%20el,3%20%E2%80%8B%20en%20el%20oriental%20estado%20Delta%20Amacuro." target="_blank" rel="noreferrer noopener">isla Tórtola</a>, vecina a la comunidad, sino porque —piensa— quizás el chaparrón, a veces llovizna, “disipe las malas energías” y calme un poco el ahora convulso lugar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las malas energías no siempre predominaron en la comarca. En 1897, James E. York, gerente de la empresa de origen estadounidense, Orinoco Iron Company, luego de un viaje a Santa Catalina, reportó que nunca había visto depósitos de hierro de tan alto grado como los del lugar, “ni siquiera en la cordillera de Mesaba en Minnesota”, según relata Luis Ugalde, teólogo y filósofo jesuita, ex rector de la Universidad Católica <em>Andrés Bello</em> (UCAB), en sus estudios sobre los proyectos de colonización en los siglos XVIII y XIX de la Guayana venezolana, región selvática del país al sur del Orinoco. “La cualidad del mineral es muy superior al de España y África con los que entrará en competencia”, se entusiasmaba York en un artículo de ese año en el <em>Venezuelan Herald</em>, un diario de fines del s. XIX.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se avizoraba, en la misma pieza periodística citada por Ugalde, un “futuro color de rosa” y “una prosperidad hasta ahora desconocida en el Territorio Delta”, una región agreste y casi inexpugnable, cruzada por decenas de caños. En línea con los pronósticos de York, el lugar de Santa Catalina, un poblado misional fundado en el s. XVIII, fue designado como el corazón de la nueva explotación, donde la compañía construiría su sede y un hotel de 23 habitaciones distribuidas en dos alas de dos pisos cada una. La colonia reunió a unas 200 personas y había planes para expandir su población mediante la oferta de transporte barato y tierra gratuita para quienes llegaran a explotar el balatá, una resina gomosa natural semejante al caucho, y otros recursos locales. Antes de los norteamericanos, los británicos se habían propuesto colonizar el sitio con emigrantes venidos principalmente de Irlanda y, todavía antes, los españoles miraron esta región como clave en la defensa estratégica frente a las incursiones extranjeras, siempre según recoge Ugalde.&nbsp;</p>


<div class="kb-gallery-wrap-id-93998_d99a4f-9b alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><div class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-slider kb-gallery-id-93998_d99a4f-9b kb-gallery-caption-style-below kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-lightbox-caption="true"><div class="kt-blocks-carousel splide kt-carousel-container-dotstyle-dark kt-carousel-arrowstyle-none kt-carousel-dotstyle-dark kb-slider-group-arrow kb-slider-arrow-position-center" data-slider-anim-speed="400" data-slider-scroll="1" data-slider-arrows="false" data-slider-fade="true" data-slider-dots="true" data-slider-type="slider" data-slider-hover-pause="false" data-slider-auto="" data-slider-speed="7000" data-show-pause-button="false"><div class="splide__track"><ul class="kt-blocks-carousel-init kb-blocks-slider splide__list"><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Vista-de-Santa-Catalina-desde-el-Orinoco-2.jpg" data-description="El trayecto fluvial de Piacoa a Santa Catalina se hace en dos horas, aproximadamente. Crédito: Armando.info" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img fetchpriority="high" decoding="async" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Vista-de-Santa-Catalina-desde-el-Orinoco-2-700x525.jpg" width="700" height="525" alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Vista-de-Santa-Catalina-desde-el-Orinoco-2.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Vista-de-Santa-Catalina-desde-el-Orinoco-2.jpg" data-id="94006" class="wp-image-94006 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Vista-de-Santa-Catalina-desde-el-Orinoco-2-700x525.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Vista-de-Santa-Catalina-desde-el-Orinoco-2-768x576.jpg 768w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Vista-de-Santa-Catalina-desde-el-Orinoco-2.jpg 1000w" sizes="(max-width: 700px) 100vw, 700px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">El trayecto fluvial de Piacoa a Santa Catalina se hace en dos horas, aproximadamente. Crédito: Armando.info</div></a></figure></div></div></li></ul></div></div></div></div>


<p class="wp-block-paragraph">Aparte de esos buenos auspicios y promesas de futura prosperidad, hasta hace unas décadas Santa Catalina sumaba puntos para ser un paraíso. No solo por su ubicación privilegiada a orillas del Orinoco o por estar rodeada de una selva frondosa, sino también por su espectacular biodiversidad amazónica y su riqueza cultural aborigen.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero las mutaciones que Santa Catalina experimentaría, no siempre atribuibles a las mieles de la modernidad, se desarrollaron en muchas direcciones, y muchas de ellas resultaron indeseables. Tanto, que jóvenes y adultos dicen ahora que a estos territorios ya no los visita nadie: ni autoridades municipales ni estadales, ni turistas, ni exploradores aventureros como York. Los únicos visitantes habituales, tanto en Santa Catalina como en las comunidades aguas arriba y abajo del Orinoco, son unos nuevos <em>colonos</em>: gentes de uniforme militar y dotadas con armas que se han presentado como exmiembros de las desmovilizadas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), tal vez disidentes, y que vienen incursionando por el territorio venezolano en dirección oeste-este&nbsp;desde la firma del acuerdo de paz con el Estado colombiano en 2016.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El viejo y el narcomar</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Ha cesado la lluvia y el cielo se pinta de naranja. El ruido de una lancha a motor alerta a quienes están cerca del puerto de Santa Catalina. “Allí vienen”, comentan un par de jóvenes. A menos de dos metros de ellos, otro par de niños juegan y se sumergen en el agua.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El bote, cuyo casco está adornado con franjas rojas y verdes, alcanza la orilla. Entonces, 14 hombres armados y uniformados desembarcan sin apuro. Otros cuatro, al menos, permanecen cerca de la lancha. Levantan lo que a primera vista parece solo un cajón, para descargarlo. Pero se trata de un ataúd con arabescos dorados. Otros cargan bolsas negras. Son flores.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es el cortejo fúnebre fluvial para el entierro de <em>El viejo</em>, un exlíder guerrillero, muerto en septiembre de 2024.&nbsp;O asesinado, como coinciden en precisar varios catalinenses, el gentilicio de Santa Catalina. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El aguacero no detiene los preparativos. En el cementerio, ya abrieron la fosa. A escasos metros del puerto, una decena de sujetos uniformados, con botas de goma y franelas con estampado de camuflaje, preparan sopa y carne en vara. Hay civiles junto a ellos. Un par de mujeres buscan a los más parroquianos que se encuentran alrededor de la Iglesia y les piden asistir al velorio para rezar un rosario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A <em>El viejo</em>, el alias de Aldemar Suárez, lo empiezan a velar a las afueras de una cervecería, a escasos metros de la plaza Bolívar. Cada tanto rocían un <em>spray </em>alrededor del féretro, quizás para disipar malos olores. Su séquito, armado y con uniforme, rodea el ataúd. Están allí sus hijos: Juan o <em>Güipa</em>, el mayor; Daniel, que lo sustituyó en el mando; y Joandry, el menor, todos de origen colombiano. “La comunidad tiene que agradecer porque él murió por todos nosotros. Batalló toda su vida, primero en Colombia y luego en Venezuela por un ideal de libertad. Se identificó tanto con Venezuela que dio su vida por ella”, dice uno de ellos, trajeado de verde oliva, frente al féretro de Suárez, un hombre de 60 años descrito por quienes lo conocieron en vida como un hombre culto, carismático y humilde.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>


<div class="kb-gallery-wrap-id-93998_12a960-75 alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><div class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-slider kb-gallery-id-93998_12a960-75 kb-gallery-caption-style-below kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-lightbox-caption="true"><div class="kt-blocks-carousel splide kt-carousel-container-dotstyle-dark kt-carousel-arrowstyle-none kt-carousel-dotstyle-dark kb-slider-group-arrow kb-slider-arrow-position-center" data-slider-anim-speed="400" data-slider-scroll="1" data-slider-arrows="false" data-slider-fade="true" data-slider-dots="true" data-slider-type="slider" data-slider-hover-pause="false" data-slider-auto="" data-slider-speed="7000" data-show-pause-button="false"><div class="splide__track"><ul class="kt-blocks-carousel-init kb-blocks-slider splide__list"><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Llegada-de-embarcacion-de-la-guerrilla-a-Santa-Catalina-con-feretro-de-_el-Viejo_.jpg" data-description="Al atardecer del sábado 22 de febrero de 2025 los guerrilleros llegaron a Santa Catalina para enterrar a &#039;El viejo&#039;. A bordo de una lancha trasladaron los restos del comandante para inhumarlos. Crédito: Armando.info" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img decoding="async" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Llegada-de-embarcacion-de-la-guerrilla-a-Santa-Catalina-con-feretro-de-_el-Viejo_-700x525.jpg" width="700" height="525" alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Llegada-de-embarcacion-de-la-guerrilla-a-Santa-Catalina-con-feretro-de-_el-Viejo_.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Llegada-de-embarcacion-de-la-guerrilla-a-Santa-Catalina-con-feretro-de-_el-Viejo_.jpg" data-id="94008" class="wp-image-94008 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Llegada-de-embarcacion-de-la-guerrilla-a-Santa-Catalina-con-feretro-de-_el-Viejo_-700x525.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Llegada-de-embarcacion-de-la-guerrilla-a-Santa-Catalina-con-feretro-de-_el-Viejo_-768x576.jpg 768w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Llegada-de-embarcacion-de-la-guerrilla-a-Santa-Catalina-con-feretro-de-_el-Viejo_.jpg 1000w" sizes="(max-width: 700px) 100vw, 700px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Al atardecer del sábado 22 de febrero de 2025 los guerrilleros llegaron a Santa Catalina para enterrar a 'El viejo'<em>. </em>A bordo de una lancha trasladaron los restos del comandante para inhumarlos. Crédito: Armando.info</div></a></figure></div></div></li></ul></div></div></div></div>


<p class="wp-block-paragraph"><strong>&nbsp;</strong>Fue con la bandera de la libertad que llegaron a Santa Catalina —capital de la parroquia Rómulo Gallegos, municipio Casacoima, del estado Delta Amacuro— en 2020, poco antes de que la pandemia de covid-19 alcanzara el país. Lo primero que hicieron fue convocar a la comunidad para una asamblea, a la que asistieron unas 30 personas. “Decían que querían hacer vida aquí. Quien lideró esa vez se identificó como el comandante <em>Camilo</em>, tenía acento colombiano, y decía ‘qué bueno sería que cuando yo viniera me dijeran ‘Don Camilo, vamos a tomarnos un café’’. Pedían apoyo de la comunidad, nadie les dijo que no, pero tampoco que sí”, recuerda un catalinense de 61 años.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">—Ahorita tienen problemas de luz, tienen problemas de agua, todo eso lo podemos solucionar nosotros —siguió <em>Camilo</em>, tentando a su público.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Todos nos quedamos viéndonos las caras”, recuerda el hombre, de piel morena y voz baja, sorprendido junto a sus vecinos por el conocimiento de los recién llegados sobre la zona porque, ciertamente, en Santa Catalina no hay agua ni electricidad desde hace más de una década.</p>



<p class="wp-block-paragraph">—Sí, aunque no me quieran creer. Ustedes no se imaginan lo que pasa por el frente de sus narices. Si cobráramos por todo lo que pasa, ustedes tendrían tres y cuatro plantas eléctricas —recalcó el comandante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A lo que se refería <em>Don Camilo</em> era el movimiento de drogas y, en menor medida, de minerales y otras mercancías, por el río Orinoco, la principal fuente de ingresos de los disidentes de las FARC.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Moverse por el río Orinoco para, de ese modo, controlar el tráfico de drogas y oro, no era un propósito gratuito. Varios eventos confirman el carácter estratégico de esta vía fluvial para las economías ilícitas y sus rutas caribeñas o trasatlánticas. A principios de marzo de 2023, por ejemplo, el Comandante Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), Domingo Hernández Lárez, difundió noticias por la<a href="https://x.com/dhernandezlarez/status/1631608121763168256?t=9hGantDvg8sGEYytYZ3zOQ&amp;s=03"> red X</a> sobre la intervención, mediante operativos militares en el Delta del Orinoco, de un “campamento de grupos delincuenciales asociados al narcotráfico” y sobre la<a href="https://twitter.com/dhernandezlarez/status/1631608121763168256?t=9hGantDvg8sGEYytYZ3zOQ&amp;s=03" target="_blank" rel="noopener"> incautación</a> de un “submarino semisumergible” usado para el tráfico de drogas.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="2326" height="2560" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/grafico-mapa-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-94049" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/grafico-mapa-scaled.jpg 2326w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/grafico-mapa-700x770.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/grafico-mapa-768x845.jpg 768w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/grafico-mapa-1396x1536.jpg 1396w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/grafico-mapa-1235x1359.jpg 1235w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/grafico-mapa-700x770@2x.jpg 1400w" sizes="(max-width: 2326px) 100vw, 2326px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En diciembre de 2020, una fiscal del Ministerio Público en Delta Amacuro, Guerlys Hernández Urrieta, y su esposo, Jorge Luis Hernández, fueron detenidos por su presunta vinculación con el <a href="https://www.elpitazo.net/guayana/tribunal-priva-de-libertad-a-fiscal-de-delta-amacuro-por-delito-de-drogas/" target="_blank" rel="noopener">decomiso de 2.012 pastillas de la droga</a> sintética conocida como <a href="https://www.psicoactiva.com/blog/extasis-la-droga-del-amor/" target="_blank" rel="noopener">éxtasis</a> (Metilen-dioxi-metanfetamina) a bordo de una embarcación en aguas del Orinoco. “La cercanía de las costas del estado Delta Amacuro con Trinidad y Tobago hace a esta entidad propicia para el narcotráfico. La droga llega hasta allí en cargas que suelen ser más pequeñas y viajan en embarcaciones de menor tamaño”, señalaba Transparencia Venezuela en un <a href="https://transparenciave.org/economias-ilicitas/wp-content/uploads/2025/03/Narcotrafico-en-Venezuela-2024.-Transparencia-Venezuela-en-el-Exilio.pdf" target="_blank" rel="noopener">informe de 2024</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El tráfico ilícito de sustancias controladas explica gran parte de este fenómeno. La Guardia Costera de Trinidad y Tobago, la nación insular de habla inglesa ubicada a apenas dos horas en lancha desde Delta Amacuro, realiza monitoreos esporádicos en la zona. También la Armada francesa, responsable de la vigilancia marina desde Cayena-Guayana Francesa, patrulla esas aguas del Atlántico. Sin embargo, sus esfuerzos resultan insuficientes. Además de las lanchas rápidas con potentes motores fuera de borda que transportan o recogen cargamentos que avionetas no identificadas lanzan al mar, los ya célebres semisumergibles <em>artesanales</em> que transportan cocaína por altamar también consiguen eludir a las autoridades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fuentes de inteligencia caribeñas indicaron para la presente cobertura que estas embarcaciones recorren la región para, luego, transferir la carga a buques pesqueros oceánicos y portacontenedores con destino a Europa y África Occidental. Un mecanismo que, según relatan, pasa inadvertido porque la mercancía termina por viajar en embarcaciones extranjeras, sin vínculos directos con Venezuela, pese a que provienen de esa nación, territorio caliente del narco, y de su ducto natural, el Orinoco.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El tránsito de cocaína hacia Venezuela suele comenzar en los países productores de la región andina, reseña el<a href="https://www.unodc.org/res/wdr2021/field/WDR21_Booklet_4.pdf" target="_blank" rel="noopener"> Informe 2021</a> de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc, por sus siglas en inglés). A partir de allí, se han identificado tres rutas para la distribución de la droga en el mercado internacional: la del Pacífico oriental, que se calcula representa 74 % del total; la del Caribe occidental (16 %), que parte de Colombia; y la del Caribe (8 %), que parte tanto de Colombia como de Venezuela. En esta última ruta se hace común el uso tanto de lanchas rápidas como de aeronaves para el transporte de drogas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Unodc no identifica a Venezuela ni como país de origen ni de <a href="https://www.unodc.org/res/wdr2022/MS/Statistical%20Annex/7.3.6_-_Main_countries_identified_as_source_and_destination_of_cocaine_shipments_20162020.pdf" target="_blank" rel="noopener">destino</a>, sino como país de tránsito de la cocaína, a diferencia de la vecina Colombia, tenida por <a href="https://www.unodc.org/res/wdr2022/MS/Statistical%20Annex/7.3.5_-_Main_countries_identified_as_source_and_transit_of_cocaine_shipments_20162020.pdf" target="_blank" rel="noopener">país de origen</a> de envíos incautados de cocaína entre 2016 y 2020. Los <a href="https://www.unodc.org/res/wdr2022/MS/Statistical%20Annex/7.3.4_-_Main_cocaine_trafficking_flows_as_described_by_reported_seizures_20162020.pdf" target="_blank" rel="noopener">principales destinos</a> son Suramérica, el Caribe, Centroamérica y Europa Central.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>


<div class="kb-gallery-wrap-id-93998_e161d0-0f alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><div class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-slider kb-gallery-id-93998_e161d0-0f kb-gallery-caption-style-below kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-lightbox-caption="true"><div class="kt-blocks-carousel splide kt-carousel-container-dotstyle-dark kt-carousel-arrowstyle-none kt-carousel-dotstyle-dark kb-slider-group-arrow kb-slider-arrow-position-center" data-slider-anim-speed="400" data-slider-scroll="1" data-slider-arrows="false" data-slider-fade="true" data-slider-dots="true" data-slider-type="slider" data-slider-hover-pause="false" data-slider-auto="" data-slider-speed="7000" data-show-pause-button="false"><div class="splide__track"><ul class="kt-blocks-carousel-init kb-blocks-slider splide__list"><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Puerto-de-Santa-Catalina.jpg" data-description="Santa Catalina está en el Orinoco medio, umbral del Delta, y es el principal poblado de la parroquia Rómulo Gallegos, municipio Casacoima, del estado Delta Amacuro. Crédito: Armando.info" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Puerto-de-Santa-Catalina-700x525.jpg" width="700" height="525" alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Puerto-de-Santa-Catalina.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Puerto-de-Santa-Catalina.jpg" data-id="94010" class="wp-image-94010 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Puerto-de-Santa-Catalina-700x525.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Puerto-de-Santa-Catalina-768x576.jpg 768w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Puerto-de-Santa-Catalina.jpg 1000w" sizes="auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Santa Catalina está en el Orinoco medio, umbral del Delta, y es el principal poblado de la parroquia Rómulo Gallegos, municipio Casacoima, del estado Delta Amacuro. Crédito: Armando.info</div></a></figure></div></div></li></ul></div></div></div></div>


<h2 class="wp-block-heading">Peaje armado y velatorio</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El hombre oriundo de Santa Catalina dice que, después de aquella primera asamblea, “empezaron a venir de visita (...) desde que llegaron al pueblo dicen que vienen por orden del Gobierno”. En los primeros meses de su presencia, recuerda, la gente prefería no salir a la calle. Temían enfrentamientos de los recién llegados con el <em>sindicato </em>de Barrancas, otro grupo criminal con cabecillas venezolanos que controla el tráfico de drogas, mercancías y todo lo que se mueva por el paso del río entre Barrancas del Orinoco, sobre la ribera norte en el estado Monagas, y Piacoa, sobre la ribera sur en Delta Amacuro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al igual que Santa Catalina, Piacoa está en el municipio Casacoima, y también en una posición estratégica a la que se accede por tierra y por agua. Cuando en 1884 el entonces presidente venezolano, Antonio Guzmán Blanco, creó el Territorio Federal Delta, fueron estos dos poblados, además de Sacupana, los propuestos como capital regional, para concentrar allí las operaciones de la naciente Compañía Manoa, incorporada en Nueva York pero con derechos exclusivos para fundar una colonia en el Delta y explotar sus riquezas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De Piacoa hacia el este, el control armado lo detentan los presuntos disidentes de las FARC, quienes en principio montaron su base en un sector conocido como Catalinita y, luego, en Mena. Ahora alcanzan el caño Amanoco, a unos 20 minutos de Santa Catalina, y tienen presencia en La Fe, una comunidad cercana a Piacoa. Se mueven, siempre con sus armas y uniformes, en embarcaciones de hasta dos motores. De hecho, en Santa Catalina ya los identifican de antemano por el ruido de sus lanchas. Antiguamente, cuenta un habitante, llegaban con el brazalete de las FARC puesto, pero últimamente no lo portan: “Creo que se han hecho más autónomos y disidentes. Se identifican con el jefe”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hasta septiembre de 2024, ese jefe era <em>El viejo</em>. Cuentan los lugareños que fue asesinado a traición por miembros de su propia facción. “Estaba en el campamento y le dijeron que iban a sustituirlo por otro. Disolvió el campamento y dio de baja a todos. De todas maneras, vinieron los que querían sustituirlo, lo engañaron y lo asesinaron a tiros para hacerse del control”, contó un lugareño.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entonces, coinciden los testimonios, los hijos del comandante regresaron a por lo suyo, se reagruparon, contraatacaron, cobraron venganza y retomaron el control del grupo. “Descubrieron dónde lo habían enterrado [<em>a ‘El viejo’</em>], entre La Fe y Piacoa, lo sacaron y lo trajeron para enterrarlo”, relató.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los uniformados suelen llegar a Santa Catalina a buscar comida, tomar alcohol y rumbear en las noches. Pagan en dólares la mayoría de las veces, aunque en la comunidad también les aceptan bolívares, la moneda oficial de Venezuela. A partir de su llegada, reconocen los lugareños, cesaron los robos de ganado y gallinas. Aún así, esa mejora no fue suficiente para que la comunidad los dejara de rechazar, aunque no puedan hacerlo de frente.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La comunidad escucha y ya. No nos hemos atrevido a decirles que no, y a la vez es cierto que dentro de la comunidad hay quienes han establecido relaciones con ellos. En un momento empezaron a llevarse muchachos, a sondearlos, a ofrecerles pagos en dólares, celulares y hasta balones”, cuenta una ama de casa de 43 años. “Una tiene que aprender a saludar amablemente. ‘¿Cómo están? Buenas noches’. A veces se quedan callados o te pueden preguntar algo y luego te dan una pequeña charla: ‘Aquí estamos para proteger a la comunidad, no se preocupen, esto es territorio de paz’”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una de las preocupaciones de quienes habitan en Santa Catalina es que, precisamente, entre ellos no hay ni policías, ni Guardia Nacional ni vigilancia fluvial. La <a href="https://historico.tsj.gob.ve/gaceta/diciembre/161205/161205-38337-11.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ley Orgánica contra el Tráfico Ilícito</a> y el Consumo de Sustancias Estupefacientes y Psicotrópicas, promulgada en 2005 pero derogada<a href="https://historico.tsj.gob.ve/gaceta/diciembre/161205/161205-38337-11.html" target="_blank" rel="noopener"> </a>apenas cinco años más tarde, en 2010, establecía en su artículo 104 que en Delta Amacuro, dadas sus características, se crearía un sistema integral de inteligencia, prevención y persecución contra el tráfico de drogas conformado por la Armada, la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) y el Ministerio Público, que constituiría una Fuerza de Tarea Especial para el control y vigilancia de los ríos y caños y, con ello, “evitar que el Delta, dada su vulnerabilidad, se convierta en una zona preferente para las actividades del tráfico de drogas y asiento de corrupción de la sociedad civil y las instituciones de ese estado fronterizo, incluyendo la protección del hábitat de los pueblos indígenas allí asentados”, según se leía en el documento. Pero la intención se quedó en la mera teoría.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el pequeño edificio de locales comerciales, frente al velorio de <em>El viejo</em>, funcionaba hasta hace un par de años un comando de la Guardia Nacional. En los años 90, recuerdan los catalinenses, había un policía asignado. Uno.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Ahora no solo es que no hay ningún cuerpo policial, sino que no hay ninguna entidad del Estado ni para defensa de los niños, ni para protección de la mujer, no hay nada, por eso es que aquí habrá gallos y violencia contra los niños y las mujeres porque, ¿a dónde vas a reclamar? ¿Con qué lancha, con qué internet?”, lamenta un ama de casa de 50 años de edad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La lista de carencias es extensa. No hay electricidad desde hace más de 10 años y quienes cuentan con corriente eléctrica la tienen solo gracias a generadores a gas o pequeños paneles solares. Tampoco hay agua por tuberías, pese a que la comunidad queda frente al caudaloso Orinoco y dispone de un tanque gigante que podría abastecer a toda Santa Catalina. Falta transporte público para traslados médicos de emergencia o para proveerse de insumos y alimentos. Decenas de casas quedaron abandonadas por la emigración.&nbsp;</p>


<div class="kb-gallery-wrap-id-93998_bfec03-b2 alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><div class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-slider kb-gallery-id-93998_bfec03-b2 kb-gallery-caption-style-below kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-lightbox-caption="true"><div class="kt-blocks-carousel splide kt-carousel-container-dotstyle-dark kt-carousel-arrowstyle-whiteondark kt-carousel-dotstyle-dark kb-slider-group-arrow kb-slider-arrow-position-center" data-slider-anim-speed="400" data-slider-scroll="1" data-slider-arrows="true" data-slider-fade="true" data-slider-dots="true" data-slider-type="slider" data-slider-hover-pause="false" data-slider-auto="" data-slider-speed="7000" data-show-pause-button="false"><div class="splide__track"><ul class="kt-blocks-carousel-init kb-blocks-slider splide__list"><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Plaza-Bolivar-de-Santa-Catalina-1.jpg" data-description="El velorio de &#039;El viejo&#039; ocurrió a escasos metros de la Plaza Bolívar de Santa Catalina. Crédito: Armando.info" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Plaza-Bolivar-de-Santa-Catalina-1-700x525.jpg" width="700" height="525" alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Plaza-Bolivar-de-Santa-Catalina-1.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Plaza-Bolivar-de-Santa-Catalina-1.jpg" data-id="94015" class="wp-image-94015 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Plaza-Bolivar-de-Santa-Catalina-1-700x525.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Plaza-Bolivar-de-Santa-Catalina-1-768x576.jpg 768w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Plaza-Bolivar-de-Santa-Catalina-1.jpg 1000w" sizes="auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">El velorio de 'El viejo' ocurrió a escasos metros de la Plaza Bolívar de Santa Catalina. Crédito: Armando.info</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Planta-electrica-inoperativa-en-Santa-Catalina.jpg" data-description="Desde hace más de una década los habitantes de Santa Catalina carecen de suministro eléctrico. Crédito: Armando.info" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Planta-electrica-inoperativa-en-Santa-Catalina-700x525.jpg" width="700" height="525" alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Planta-electrica-inoperativa-en-Santa-Catalina.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Planta-electrica-inoperativa-en-Santa-Catalina.jpg" data-id="94017" class="wp-image-94017 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Planta-electrica-inoperativa-en-Santa-Catalina-700x525.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Planta-electrica-inoperativa-en-Santa-Catalina-768x576.jpg 768w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Planta-electrica-inoperativa-en-Santa-Catalina.jpg 1000w" sizes="auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Desde hace más de una década los habitantes de Santa Catalina carecen de suministro eléctrico. Crédito: Armando.info</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Imagen-de-Santa-Catalina-Horizontal.jpg" data-description="Santa Catalina es venerada por los católicos como la protectora del pueblo, a orillas del río padre. Crédito: Armando.info" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Imagen-de-Santa-Catalina-Horizontal-700x525.jpg" width="700" height="525" alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Imagen-de-Santa-Catalina-Horizontal.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Imagen-de-Santa-Catalina-Horizontal.jpg" data-id="94019" class="wp-image-94019 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Imagen-de-Santa-Catalina-Horizontal-700x525.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Imagen-de-Santa-Catalina-Horizontal-768x576.jpg 768w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Imagen-de-Santa-Catalina-Horizontal.jpg 1000w" sizes="auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Santa Catalina es venerada por los católicos como la protectora del pueblo, a orillas del río padre. Crédito: Armando.info</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Finca-en-las-orillas-del-Orinoco-en-la-ruta-a-Santa-Catalina.jpg" data-description="En la margen norte del Orinoco, lugareños producen carne y leche para quesos. Crédito: Armando.info" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Finca-en-las-orillas-del-Orinoco-en-la-ruta-a-Santa-Catalina-700x525.jpg" width="700" height="525" alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Finca-en-las-orillas-del-Orinoco-en-la-ruta-a-Santa-Catalina.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Finca-en-las-orillas-del-Orinoco-en-la-ruta-a-Santa-Catalina.jpg" data-id="94021" class="wp-image-94021 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Finca-en-las-orillas-del-Orinoco-en-la-ruta-a-Santa-Catalina-700x525.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Finca-en-las-orillas-del-Orinoco-en-la-ruta-a-Santa-Catalina-768x576.jpg 768w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Finca-en-las-orillas-del-Orinoco-en-la-ruta-a-Santa-Catalina.jpg 1000w" sizes="auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">En la margen norte del Orinoco, lugareños producen carne y leche para quesos. Crédito: Armando.info</div></a></figure></div></div></li></ul></div></div></div></div>


<p class="wp-block-paragraph">Hace poco más de un siglo, la comunidad “miraba al futuro”, como informaban las reseñas de época citadas por el padre Ugalde: la Orinoco Company, sucesora de la Compañía Manoa, instaló una planta de vapor para el procesamiento del balatá, avanzó en la construcción de una carretera que debía llegar hasta el municipio El Palmar del estado Bolívar, y la Minnesota Street, como se llamaba la vía principal del pueblo en los tiempos del plan colonizador del proyecto Manoa, conducía a los potenciales colonos a la sede de la empresa y al hotel. También, en ese tiempo, había policía.</p>



<h2 class="wp-block-heading">34 amazonas en curiara al rescate</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando una joven estudiante de 16 años se fue con los guerrilleros una noche de finales de mayo de 2023 para no volver, sus familiares no hallaron un policía o guardia a quien pedir ayuda. Por eso, tuvieron que salir a buscarla a la mañana siguiente con apoyo de las mujeres de la comunidad. Una de ellas recuerda que le avisaron sin medias tintas que su ahijada “se fue con un <em>pata’e goma</em>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">—¿Se la llevaron a la fuerza? —preguntó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">—No, se fue.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La estudiante se había ido voluntariamente con Juan, el mayor de los tres hijos de <em>El viejo</em>. Ambos se fueron a pie hasta el campamento de la guerrilla por un camino lleno de monte y empantanado. Su familia sostiene que Juan la enamoró por teléfono.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La mañana después de la huida, las mujeres se organizaron. Se repartieron en las pocas calles del pueblo y fueron sumando a otras. “Había hombres, pero no veíamos conveniente que fueran. Pensamos que a nosotras no nos iban a hacer nada y que llevar hombres podía verse como una provocación”, cuenta una mujer, de 53 años de edad, que participó en la gesta. “‘Vamos, que no nos va a pasar nada’, les decía, y así fuimos 34 mujeres en una curiara [<em>una embarcación de madera, ligera y alargada, por lo general escarbada de un solo tronco, propia de la Orinoquia y de la Amazonía</em>] grandísima. Aparte de nosotras solo iban tres hombres: su papá, el motorista y un menor de edad que conocía la ruta”. En el trayecto, las mujeres lloraban.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El jefe con el que entonces tenían que hablar para traer de vuelta a la joven era el mismísimo <em>El viejo, </em>luego fallecido. La mujer recuerda que llegaron a la orilla y, mientras caminaban al campamento, notaron que había vigilancia por parte de unos uniformados que trataban de no ser vistos entre el monte. Frente a las mujeres, <em>El viejo</em> insistió en que la joven no había venido obligada.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las mujeres pidieron verla. Esperaron dos horas. La joven, vestida de civil, por fin apareció, acompañada o escoltada por dos mujeres. Se detuvo a 200 metros de las de Santa Catalina. No quería caminar más. No hablaba, no respondía a las preguntas. “Me armé de valor y pasé en medio de los hombres que tenían las armas cruzadas para impedirnos el paso. La agarré y la cargamos por los brazos. Ella se resistía, quería quedarse”. Cargaron con ella y la embarcaron.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el trayecto de regreso a Santa Catalina, la estudiante quería lanzarse al río. Dos embarcaciones de la guerrilla las seguían, pero las mujeres apuraron la navegación y llegaron primero al pueblo. “Cuando llegamos había muchísima gente, subimos y la dejamos en su casa”. Tuvieron que sedarla para que la muchacha se tranquilizara.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>


<div class="kb-gallery-wrap-id-93998_661d41-aa alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><div class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-slider kb-gallery-id-93998_661d41-aa kb-gallery-caption-style-below kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-lightbox-caption="true"><div class="kt-blocks-carousel splide kt-carousel-container-dotstyle-dark kt-carousel-arrowstyle-none kt-carousel-dotstyle-dark kb-slider-group-arrow kb-slider-arrow-position-center" data-slider-anim-speed="400" data-slider-scroll="1" data-slider-arrows="false" data-slider-fade="true" data-slider-dots="true" data-slider-type="slider" data-slider-hover-pause="false" data-slider-auto="" data-slider-speed="7000" data-show-pause-button="false"><div class="splide__track"><ul class="kt-blocks-carousel-init kb-blocks-slider splide__list"><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Curiaras-de-indigenas-waraos-con-velas-armadas-con-plasticos.jpg" data-description="Indígenas navegan el Orinoco, desde y hacia sus comunidades, en curiaras impulsadas por velas hechas con trozos de plástico. Crédito: Armando.info" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Curiaras-de-indigenas-waraos-con-velas-armadas-con-plasticos-700x525.jpg" width="700" height="525" alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Curiaras-de-indigenas-waraos-con-velas-armadas-con-plasticos.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Curiaras-de-indigenas-waraos-con-velas-armadas-con-plasticos.jpg" data-id="94023" class="wp-image-94023 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Curiaras-de-indigenas-waraos-con-velas-armadas-con-plasticos-700x525.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Curiaras-de-indigenas-waraos-con-velas-armadas-con-plasticos-768x576.jpg 768w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/07/Curiaras-de-indigenas-waraos-con-velas-armadas-con-plasticos.jpg 1000w" sizes="auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Indígenas navegan el Orinoco, desde y hacia sus comunidades, en curiaras impulsadas por velas hechas con trozos de plástico. Crédito: Armando.info</div></a></figure></div></div></li></ul></div></div></div></div>


<p class="wp-block-paragraph">Aprovechando la presencia de los guerrilleros en la comunidad, los pobladores convocaron de inmediato a una reunión; calculan que sería la tercera desde la llegada de aquellos a la zona. El colectivo de los nativos quería poner un alto al asentamiento de los guerrilleros.&nbsp;Esto no podía continuar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así fue como, el 23 de mayo de 2023, a las 11 de la mañana, la asamblea comenzó. “Nosotros no los queremos en Catalina”, se atrevieron por fin a decir a los guerrilleros.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Una de las mujeres los enfrentó y les dijo que, si querían reclutar niños, que fueran a Colombia, que allá ya estaban acostumbrados a eso, ‘respeten a nuestros niños, aquí hay leyes y ustedes les están violando sus derechos’”, recuerda un comerciante de 45 años.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">—Oramos mucho para que se vayan de la comunidad —insistió la mujer, según el relato del comerciante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">—Nosotros estamos aquí porque el gobierno nos lo ha permitido. No estamos acá de manera improvisada, estamos acá porque el gobierno quiere que estemos —respondió uno de los uniformados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">—No somos ni de colectivos ni de la guerrilla. No queremos agradecerles a ustedes, pero tampoco a ningún sindicato. El hecho de que ustedes estén acá nos pone en riesgo —intervino una habitante de Santa Catalina en el intercambio, quien, a pesar de ese lance de coraje, hoy admite que la situación la atemoriza, le ha quitado el sueño.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A tres metros del ataúd de <em>El viejo</em>, mientras una decena de mujeres rezan el rosario, unos niños corren, gritan y brincan; ninguno tiene más de 10 años de edad. En una esquina, los lugareños toman cervezas; en otra, juegan dominó. El funeral nutre el cotilleo del día. “Se está viendo como algo normal. Los niños crecen viendo esto. Los idolatran, los ven como una figura y eso es preocupante”, dice un pescador de la comunidad en relación a los guerrilleros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">—¿Son guardias, mami? ¿Son policías? —le preguntó una niña de ocho años a su mamá, una mujer de 45 años, al ver por primera vez a un grupo de hombres armados y uniformados en la antigua Minnesota Street.</p>



<p class="wp-block-paragraph">—Son policías —le respondió en seco para no entrar en detalles sobre el porqué de la presencia de los sujetos, detalles que podían resultar inoportunos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">—¿Y si ellos nos matan, mami? Dios los va a castigar, ¿verdad? —insistió la niña, curiosa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Por eso queremos irnos. Por ella”, dice la madre de la niña, una mujer de 45 años. Lo dice ahora con sus ojos castaños empañados por las lágrimas, al repasar para esta cobertura las primeras aproximaciones de su hija con los uniformados.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Está bien entrada la noche y todo indica que el entierro será el domingo próximo. Mujeres y hombres armados permanecen alrededor del ataúd. Los catalinenses se han ido a dormir, pero algunos contarán después que vieron interrumpido su sueño por disparos al aire, ocho al menos. Los nuevos colonos están marcando terreno en una región indómita y que, de acuerdo con los viejos colonizadores, parecía destinada por la naturaleza a ser la provincia más productiva de América.<br><br></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Por consideraciones de seguridad, en esta historia se omiten los nombres de los reporteros y de las fuentes sobre el terreno.</em></p>
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		<title>El ELN es más venezolano de lo que se cree</title>
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		<dc:creator><![CDATA[VALENTINA LARES]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 20 Apr 2025 03:45:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categorizar]]></category>
		<category><![CDATA[Colombia]]></category>
		<category><![CDATA[ELN]]></category>
		<category><![CDATA[Estructura 33]]></category>
		<category><![CDATA[FARC]]></category>
		<category><![CDATA[Frente Juan Fernando Porras Martinez]]></category>
		<category><![CDATA[Táchira]]></category>
		<category><![CDATA[Venezuela]]></category>
		<category><![CDATA[Zulia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://armando.info/?p=92422</guid>

					<description><![CDATA[Los recientes brotes de violencia en el departamento colombiano de Norte de Santander, que incluyen los combates que se iniciaron en enero en la región del Catatumbo, parecen repercutir en Venezuela. Pero esa podría ser una perspectiva errónea; en realidad, los estados fronterizos de Zulia y Táchira dejaron de ser retaguardia o aliviadero para los grupos armados irregulares de Colombia. Ahora y desde hace al menos un lustro, sirven de lanzaderas para las operaciones guerrilleras, como ya lo adelantaron informes confidenciales de inteligencia del vecino país, consultados por primera vez para este reportaje. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">En lo que va de 2025, dos estallidos de violencia en el departamento colombiano de Norte de Santander han reverberado en la vecina Venezuela: uno fue el conflicto armado que se desató en enero en la zona fronteriza del río Catatumbo entre facciones disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FARC) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN), que hasta ahora ha dejado unos 80 muertos y más de <a href="https://news.un.org/es/story/2025/03/1537076" target="_blank" rel="noopener">92.000 desplazados</a>; y el otro fue el atentado con explosivos que voló una estación de peaje muy cerca de la ciudad de Cúcuta, capital departamental, con saldo de seis heridos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero Venezuela no es solo una víctima colateral del conflicto interno colombiano; en realidad, participa en él, quiéralo o no. Algunos de sus actores y causas echaron raíces a ambos lados de la frontera binacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Reportes oficiales de autoridades colombianas llevan tiempo advirtiendo que, desde hace cinco años al menos, el territorio limítrofe venezolano ya no es tan solo un aliviadero o <em>buffer</em> donde los grupos guerrilleros de ese país, en especial el ELN, se retiran a descansar o consiguen un burladero para esquivar la persecución militar. No: de hecho, sirve, por un lado, de teatro de operaciones y lugar de acuartelamiento, y del otro, de paso para las rutas de tráficos ilícitos -cocaína, armas, oro- cuyo control se disputan los grupos subversivos y del crimen organizado.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con esos fenómenos en la zona se interseca además la voluntad de control político que anima tanto a la propia guerrilla colombiana como a la autodenominada Revolución Bolivariana de Venezuela. Ambas conservan vestigios de una antigua base ideológica compartida, y sus intereses suelen coincidir -pero no siempre- hasta conformar una alianza <em>de facto</em> que a menudo prefieren no proclamar.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un defensor de derechos humanos venezolano, que se mueve con frecuencia entre los estados de Zulia y Táchira y pidió a <strong>Armando.info</strong> mantener la reserva de su identidad, confirma que la presencia del ELN del lado venezolano es permanente desde hace años “en todo el límite fronterizo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como consecuencia, la seguridad y las libertades individuales de los pobladores de la zona limítrofe se mantienen en vilo. La violencia desatada en el Catatumbo y otras zonas de Norte de Santander representa el afloramiento de pugnas que soterradamente se gestaban en la zona de frontera a pesar de la vigencia del Acuerdo de Paz con las FARC de 2016. El trasiego bidireccional de negocios ilícitos permitía augurar un nuevo estallido de hostilidades. Mientras los movimientos de actores armados de un lado a otro de la frontera representaban una realidad tangible para los habitantes de la zona, a veces se colaban apenas como un secreto a voces en medios de prensa. Diversos testimonios perfilaban un hecho del que no se tenían dudas pero sí escasas pruebas. Aunque podía darse por conocida, la situación no parecía estar debidamente documentada.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo cierto era que los organismos de seguridad y justicia en Bogotá sí venían haciéndole seguimiento efectivo a esa reorganización geográfica de los futuros frentes de combate y, en particular, del ELN. Y lo reflejaron en documentos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>


<div class="kb-gallery-wrap-id-92422_1863c5-d7 alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><div class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-slider kb-gallery-id-92422_1863c5-d7 kb-gallery-caption-style-below kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-lightbox-caption="true"><div class="kt-blocks-carousel splide kt-carousel-container-dotstyle-dark kt-carousel-arrowstyle-none kt-carousel-dotstyle-dark kb-slider-group-arrow kb-slider-arrow-position-center" data-slider-anim-speed="400" data-slider-scroll="1" data-slider-arrows="false" data-slider-fade="true" data-slider-dots="true" data-slider-type="slider" data-slider-hover-pause="false" data-slider-auto="" data-slider-speed="7000" data-show-pause-button="false"><div class="splide__track"><ul class="kt-blocks-carousel-init kb-blocks-slider splide__list"><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/000_36VX3XW.jpg" data-description="Desde hace años, la fuerza militar colombiana tiene conocimiento de la ubicación de al menos un cuarto de los guerrilleros del ELN en Venezuela donde, para 2022, se encontraban más de la mitad de sus comandantes. Crédito: Schneyder Mendoza / AFP" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/000_36VX3XW-700x466.jpg" width="700" height="466" alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/000_36VX3XW.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/000_36VX3XW.jpg" data-id="92425" class="wp-image-92425 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/000_36VX3XW-700x466.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/000_36VX3XW-768x511.jpg 768w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/000_36VX3XW.jpg 1024w" sizes="auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Desde hace años, la fuerza militar colombiana tiene conocimiento de la ubicación de al menos un cuarto de los guerrilleros del ELN en Venezuela donde, para 2022, se encontraban más de la mitad de sus comandantes. Crédito: Schneyder Mendoza / AFP</div></a></figure></div></div></li></ul></div></div></div></div>


<p class="wp-block-paragraph">Ahora un lote de esos documentos de inteligencia de las Fuerzas Armadas y de la Fiscalía General de Colombia, al que tuvo acceso el Proyecto de Reportería sobre Corrupción y Crimen Organizado (Occrp, por sus siglas en inglés) y fue compartido con <strong>Armando.info</strong>, muestra que por lo menos desde 2020 el Ejército Nacional de Colombia conocía el desplazamiento sostenido de tropas del ELN hacia territorio venezolano.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">“El ELN mantiene su estrategia delictiva resguardando sus principales cabecillas en territorio venezolano, con el propósito de incrementar el Trabajo Político Organizativo (TPO) para desestabilizar la zona fronteriza y continuar sus planes”, se lee en un informe del ejército colombiano preparado bajo el título de <em>Apreciación de las Capacidades Críticas de la Amenaza</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese documento, fechado en diciembre de 2021 y que se presentó ante el Comando Sur de Estados Unidos, el ejército colombiano contabilizaba la presencia de 1.408 guerrilleros del ELN en Venezuela, correspondientes a 26% de su fuerza total (cifrada entonces en unos 5.397 combatientes).&nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading" id="muchas-respuestas-de-este-lado">Muchas respuestas de este lado</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Una bomba de tiempo explotó el 16 de enero de 2025 y dio inicio a una reacción en cadena de violencia que todavía nadie consigue sofocar. Ese día arrancaron los combates en el Tibú colombiano, sector aledaño al río homónimo -parte de la cuenca del río Catatumbo, de cauce binacional- y próximo a la frontera de Norte de Santander con el estado venezolano de Zulia. Los reportes iniciales indicaron que los enfrentamientos se iniciaron tras el asesinato de Miguel Ángel López, su esposa y su hijo de nueve meses. Según <a href="https://cambiocolombia.com/conflicto-armado-en-colombia/masacre-de-familia-en-norte-de-santander-genera-confrontaciones-entre" target="_blank" rel="noopener">fuentes locales</a>, el joven era muy conocido en la zona pues trabajaba en una funeraria y recogía cadáveres en lugares a los que nadie más llegaba.&nbsp;Pero por popular que fuera López, su muerte junto a la de su familia no bastaban para explicar la vuelta a las armas de los grupos irregulares. Solamente funcionaron como la pita que detonó el polvorín que se venía formando en esa región remota, selvática y montañosa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aquella masacre dejó al descubierto las cuentas pendientes entre dos grupos armados que se disputan la zona. Por un lado,&nbsp;el Frente <em>Juan Fernando Porras Martínez</em> del ELN y, por el otro, un grupo disidente de las casi extintas FARC, conocido como la Estructura 33 o E-33, que no se acogió al proceso de paz.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El presidente de Colombia, Gustavo Petro solo se pronunció días después de que empezaron los combates, anunciando el decreto de un estado de conmoción interior, el primero en <a href="https://www.eltiempo.com/politica/gobierno/despues-de-17-anos-la-conmocion-interior-vuelve-a-regir-en-el-pais-3419268" target="_blank" rel="noopener">17</a> <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/estos-serian-los-poderes-de-petro-con-el-estado-de-conmocion-interior/" target="_blank" rel="noopener">años</a>. También paralizó las conversaciones de paz que ya estaban en estado comatoso entre el gobierno de su país y el ELN.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“¿Cómo una organización puede saltar en fortaleza técnica y militar en el corto plazo?”, dijo Petro mientras se mostraba sorprendido, durante una<a href="https://x.com/larepublica_co/status/1881860234018185664?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E1881860234018185664%7Ctwgr%5E39962c9bdcee335b0bc941badb69e0e89fdc9b26%7Ctwcon%5Es1_c10&amp;ref_url=https%3A%2F%2Fwww.asuntoslegales.com.co%2Factualidad%2Fgustavo-petro-reconocio-que-la-situacion-en-el-catatumbo-es-un-fracaso-de-la-nacion-4042765"> alocución</a> del 21 de enero de 2025 en la que se refería al ELN, grupo con el que adelantaba entonces unas conversaciones de paz que, tras la violencia de enero, terminaron por naufragar. “Algún tipo de información debimos tener y no la tuvimos. ¿Por dónde caminaron, anduvieron o se transportaron?”, prosiguió en sus dudas. Y eso que eran preguntas que ya tenían respuesta en los archivos de los organismos de inteligencia militar colombianos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Muy pronto todos los ojos se posaron en la frontera con Venezuela. La estrecha vecindad del Norte de Santander colombiano con los estados venezolanos de Zulia y Táchira -entre los siglos XIX y XX, el río Catatumbo fue la vía natural para llevar el café de esas estribaciones binacionales de Los Andes al Lago de Maracaibo y, de allí, a mercados de exportación- motivó a Bogotá a pedir al régimen de Nicolás Maduro su apoyo en la zona. El entonces ministro de Defensa de Colombia, Iván Velásquez, pidió “acciones de contención” a su homólogo venezolano, el general Vladimir Padrino, en una reunión de urgencia,“de manera que las acciones que desarrolla el ELN sean repelidas igualmente desde Venezuela,<strong>&nbsp;</strong>evitando el ingreso y generando la gran posibilidad de actuar contra estos delincuentes”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El reclamo llegaba tarde. El gobierno de izquierda colombiano disponía desde hace tiempo de pistas suficientes para prevenir esa infiltración guerrillera que al régimen venezolano solicitaba reprimir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ejemplo, en junio de 2021, todavía con el presidente Iván Duque gobernando desde el Palacio de Nariño, otro informe militar detallaba en sus primeras páginas que 56% de los cabecillas de esa guerrilla, 13 en total, vivían en Venezuela, mientras que solo seis permanecían en Colombia y cuatro se refugiaban en Cuba.&nbsp;Para entonces en Venezuela se encontraban, según el mismo documento, dos jerarcas del Comando Central (COCE) del ELN: Eliécer Herlinto Chamorro, (a) <em>Antonio García</em>, en Zulia, y Gustavo Anibal Giraldo Quinchia, (a) <em>Pablito</em>, en el estado Apure de los Llanos Occidentales de Venezuela. Se trataba de los considerados número uno y número tres, respectivamente, del organismo colegiado que coordina a la federación descentralizada de grupos de base que se ampara bajo el paraguas del ELN.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El reporte del ejército colombiano aseguraba que cinco líderes del ELN estaban apostados en el estado Zulia, tres en Apure, y uno en el estado Bolívar, en el sureste de Venezuela.&nbsp; De los restantes cuatro no ofrecía ubicación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según el documento, en 2022 el ELN se desplegaba en 14 grupos o <em>frentes </em>en Venezuela. También detectaba otros siete frentes de grupos disidentes de las FARC que han penetrado, viven y controlan varias actividades ilícitas en territorio venezolano.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1920" height="2537" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/mapa-20042025.jpg" alt="" class="wp-image-92423" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/mapa-20042025.jpg 1920w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/mapa-20042025-700x925.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/mapa-20042025-768x1015.jpg 768w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/mapa-20042025-1162x1536.jpg 1162w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/mapa-20042025-1550x2048.jpg 1550w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/mapa-20042025-1235x1632.jpg 1235w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/mapa-20042025-700x925@2x.jpg 1400w" sizes="auto, (max-width: 1920px) 100vw, 1920px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Otro informe de <em>Apreciación de las Capacidades Críticas </em>de 2022 muestra que el número de cabecillas del ELN en territorio venezolano había aumentado a 19 (79%), con solo tres en Colombia y dos en Cuba.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para ese año, las autoridades colombianas habían detectado que el Frente Internacional del ELN estaba apostado en Los Teques, capital del estado Miranda, cerca de Caracas, con la sospecha de que “estaría realizando actividades de coordinación y diplomacia paralela con personalidades políticas afines en la región”. Sin dar nombres, menciona que el ELN tenía contactos con miembros del partido venezolano Patria Para Todos (PPT).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre los frentes del ELN y de las disidencias de las FARC que entonces tenían presencia en Venezuela, según los informes, se encontraban el Frente <em>Juan Fernando Porras Martínez</em> y la Estructura 33, los bandos que en 2025 iniciarían hostilidades en la zona del Catatumbo.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los informes de 2021 y 2022 identificaban que el ELN había reforzado su presencia especialmente en los estados Zulia, Táchira y Apure. Por su parte, las disidencias de las FARC habían penetrado los estados venezolanos de Amazonas y Bolívar, con el Frente <em>Acacio Medina</em> y el <em>Comando Frontera</em> como puntas de lanza de su penetración en Venezuela. De todos los referidos, Bolívar es el único estado venezolano que no colinda con Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por cierto, Nicolás Maduro respondió con presteza a los requerimientos de Bogotá. Al menos, en apariencia. Ordenó a finales de enero la puesta en marcha de <a href="https://www.telesurtv.net/venezuela-inicia-operacion-militar-relampago-del-catatumbo/" target="_blank" rel="noopener">la operación</a> <em>Relámpago del Catatumbo,</em> en el marco presunto de los ejercicios militares denominados como <em>Escudo Bolivariano</em>. Entonces el ministro de Defensa, el general Vladimir Padrino López, expresó con énfasis: "Hemos decidido lanzar la operación para evitar el acceso de grupos armados al territorio venezolano, llámense como se llamen”.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">De la operación se conoce un balance magro: decomisos de unas <a href="https://www.vtv.gob.ve/operacion-relampago-catatumbo-153-toneladas-droga/" target="_blank" rel="noopener">31 toneladas </a>de cocaína, el desmantelamiento <a href="https://www.vtv.gob.ve/operacion-relampago-catatumbo-desmantelado-campamentos-irregulares/" target="_blank" rel="noopener">de 17 campamentos</a> de procesamiento de hoja de coca, y el apresamiento de <a href="https://www.vtv.gob.ve/detienen-dos-alcaldes-vinculados-narcotrafico-zulia/" target="_blank" rel="noopener">cuatro alcaldes </a>venezolanos presuntamente involucrados con el narcotráfico y <a href="https://www.elnacional.com/mundo/gustavo-petro-vincula-a-alcaldes-detenidos-en-el-zulia-con-el-eln-la-codicia-es-peor-que-la-cocaina/" target="_blank" rel="noopener">con la propia guerrilla</a> en la frontera. Pero no ha informado de ninguna captura de un miembro activo del ELN o de las disidencias de las FARC en territorio venezolano.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En cualquier caso, hasta el inicio de la operación <em>Relámpago del Catatumbo</em>, la consigna de contener al ELN no había sido la predominante entre la jerarquía político-militar chavista. Por el contrario: había claras evidencias de cierta tolerancia de Caracas ante las incursiones de la guerrilla colombiana en territorio venezolano, cuando no de beneplácito.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>


<div class="kb-gallery-wrap-id-92422_174fd4-3c alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><div class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-slider kb-gallery-id-92422_174fd4-3c kb-gallery-caption-style-below kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-lightbox-caption="true"><div class="kt-blocks-carousel splide kt-carousel-container-dotstyle-dark kt-carousel-arrowstyle-none kt-carousel-dotstyle-dark kb-slider-group-arrow kb-slider-arrow-position-center" data-slider-anim-speed="400" data-slider-scroll="1" data-slider-arrows="false" data-slider-fade="true" data-slider-dots="true" data-slider-type="slider" data-slider-hover-pause="false" data-slider-auto="" data-slider-speed="7000" data-show-pause-button="false"><div class="splide__track"><ul class="kt-blocks-carousel-init kb-blocks-slider splide__list"><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/Cortez-Beltran-bandera-caracas.jpg" data-description="En septiembre de 2023 se llevó a cabo una ronda de diálogos de paz entre el ELN y el gobierno colombiano en Caracas. En la foto se ven los delegados de la guerrilla, encabezados por Israel Ramírez Medina, (a) &#039;Pablo Beltrán&#039;, quien aparece de pie. Crédito: Yuri Cortez / AFP" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/Cortez-Beltran-bandera-caracas-700x451.jpg" width="700" height="451" alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/Cortez-Beltran-bandera-caracas.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/Cortez-Beltran-bandera-caracas.jpg" data-id="92427" class="wp-image-92427 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/Cortez-Beltran-bandera-caracas-700x451.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/Cortez-Beltran-bandera-caracas-768x495.jpg 768w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/Cortez-Beltran-bandera-caracas-1536x990.jpg 1536w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/Cortez-Beltran-bandera-caracas-1235x796.jpg 1235w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/Cortez-Beltran-bandera-caracas.jpg 1920w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/Cortez-Beltran-bandera-caracas-700x451@2x.jpg 1400w" sizes="auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">En septiembre de 2023 se llevó a cabo una ronda de diálogos de paz entre el ELN y el gobierno colombiano en Caracas. En la foto se ven los delegados de la guerrilla, encabezados por Israel Ramírez Medina, (a) 'Pablo Beltrán', quien aparece de pie. Crédito: Yuri Cortez / AFP</div></a></figure></div></div></li></ul></div></div></div></div>


<p class="wp-block-paragraph">El ELN tuvo de 2017 a 2018 “una lógica expansiva en toda la frontera que se hace muy evidente en 2019”, apunta María Victoria Llorente, científica política directora del instituto colombiano Ideas para la Paz. Según Llorente, ese grupo guerrillero se apresuró a llenar el vacío que las menguantes FARC dejaban, debilitadas tanto por los golpes militares sufridos en Colombia como por la desmovilización parcial tras el acuerdo de paz, y por los efectos del retiro del apoyo que en algún momento Hugo Chávez les otorgó, pero que cesó poco antes de que el comandante venezolano falleciera en 2013.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, todavía en 2021, el citado reporte de inteligencia militar colombiana para el Comando Sur de Estados Unidos aseguraba que el propósito de la presencia del ELN en Venezuela seguía siendo el de “desestabilizar la seguridad y defensa colombiana facilitando la expansión de la Revolución Bolivariana”. Afirmaba también que el ELN había establecido “Zonas Operativas Temporales Especiales” para “controlar los pasos ilegales en la frontera y dar tareas de inteligencia a estos grupos en territorio colombiano”.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Qué había alentado esa evolución? Que, como explica Llorente, <a href="https://igarape.org.br/en/maria-victoria-llorente/" target="_blank" rel="noopener">experta</a> en temas de paz y seguridad, Nicolás Maduro se reveló mucho más permisivo con el ELN de lo que Chávez propugnaba.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“El ELN tiene conexiones mucho más profundas, ya tiene combatientes venezolanos reclutados por ellos y, en ese sentido, sí tiene características de una guerrilla binacional”, subraya la académica en entrevista con la reportera de <strong>Armando.info</strong>. “Esto es un problema mucho más complejo, creo yo, que lo que fueron las FARC en su momento. Queda claro que para un Estado como Colombia prácticamente no hay ninguna posibilidad de que esto se resuelva si el grupo tiene un santuario político del otro lado de la frontera. (…) A Maduro hoy le sirve mucho tener este tipo de amenaza para Colombia”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los documentos revisados no precisan cuántos venezolanos figuraban entre las filas del ELN y de las disidencias de las FARC. Pero no dudaban en alertar que desde la vertiente venezolana de la frontera los grupos guerrilleros planificaban delitos por los que no pocas veces se confrontaban de manera intestina. El control de los pasos binacionales era uno de sus objetivos estratégicos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un informe de la Policía Judicial colombiana de 2021, pero que pasa revista a eventos acaecidos desde 2019, describe que “de acuerdo a labores de inteligencia se tiene conocimiento que el Frente <em>Juan Fernando Porras Martínez</em> (GAO-ELN) despliega sus actividades ilícitas y accionar terrorista sobre el municipio de Tibú”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al municipio José María Semprún del estado Zulia, en la ladera venezolana de la Sierra de los Motilones, fueron a dar decenas de desplazados tras los ataques en la zona del Catatumbo colombiano en enero de este año. “Este municipio es el más cercano a Tibú. Entraron por el [<em>poblado de</em>] El Cruce y primero los acomodaron en el colegio <em>Esminda de Núñez</em>, pero luego abrieron el estadio, entraron muchos niños y adultos mayores”, explicó a <strong>Armando.info</strong> un periodista radicado en la zona.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>


<div class="kb-gallery-wrap-id-92422_f5cc3b-74 alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><div class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-slider kb-gallery-id-92422_f5cc3b-74 kb-gallery-caption-style-below kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-lightbox-caption="true"><div class="kt-blocks-carousel splide kt-carousel-container-dotstyle-dark kt-carousel-arrowstyle-whiteondark kt-carousel-dotstyle-dark kb-slider-group-arrow kb-slider-arrow-position-center" data-slider-anim-speed="400" data-slider-scroll="1" data-slider-arrows="true" data-slider-fade="true" data-slider-dots="true" data-slider-type="slider" data-slider-hover-pause="false" data-slider-auto="" data-slider-speed="7000" data-show-pause-button="false"><div class="splide__track"><ul class="kt-blocks-carousel-init kb-blocks-slider splide__list"><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/Rio-Tarra-Schneyder-Mendoza.jpg" data-description="Vista aérea del río Tarra, tributario en Colombia del Catatumbo, cerca de la frontera con Venezuela y por donde cruzaron decenas de refugiados cuando estalló el conflicto en enero de este año. Crédito: Schneyder Mendoza / AFP." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/Rio-Tarra-Schneyder-Mendoza-700x394.jpg" width="700" height="394" alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/Rio-Tarra-Schneyder-Mendoza.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/Rio-Tarra-Schneyder-Mendoza.jpg" data-id="92431" class="wp-image-92431 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/Rio-Tarra-Schneyder-Mendoza-700x394.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/Rio-Tarra-Schneyder-Mendoza-768x432.jpg 768w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/Rio-Tarra-Schneyder-Mendoza-1536x864.jpg 1536w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/Rio-Tarra-Schneyder-Mendoza-1235x695.jpg 1235w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/Rio-Tarra-Schneyder-Mendoza.jpg 1920w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/Rio-Tarra-Schneyder-Mendoza-700x394@2x.jpg 1400w" sizes="auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Vista aérea del río Tarra, tributario en Colombia del Catatumbo, cerca de la frontera con Venezuela y por donde cruzaron decenas de refugiados cuando estalló el conflicto en enero de este año. Crédito: Schneyder Mendoza / AFP.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/Tarra-Mendoza-refugiados.jpg" data-description="Según la ONU, más de 90.000 personas se desplazaron de Colombia a Venezuela cuando el ELN y las disidencias de las FARC en Catatumbo iniciaron hostilidades en la zona del Catatumbo en enero de este año. Crédito: Schneyder Mendoza / AFP." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/Tarra-Mendoza-refugiados-700x466.jpg" width="700" height="466" alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/Tarra-Mendoza-refugiados.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/Tarra-Mendoza-refugiados.jpg" data-id="92429" class="wp-image-92429 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/Tarra-Mendoza-refugiados-700x466.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/Tarra-Mendoza-refugiados-768x511.jpg 768w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/Tarra-Mendoza-refugiados-1536x1022.jpg 1536w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/Tarra-Mendoza-refugiados-1235x822.jpg 1235w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/Tarra-Mendoza-refugiados.jpg 1920w, https://armando.info/wp-content/uploads/2025/04/Tarra-Mendoza-refugiados-700x466@2x.jpg 1400w" sizes="auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Según la ONU, más de 90.000 personas se desplazaron de Colombia a Venezuela cuando el ELN y las disidencias de las FARC en Catatumbo iniciaron hostilidades en la zona del Catatumbo en enero de este año. Crédito: Schneyder Mendoza / AFP.</div></a></figure></div></div></li></ul></div></div></div></div>


<p class="wp-block-paragraph">A ese flujo de desplazados lo antecede otro flujo, constante y de larga data, de cocaína por el Catatumbo. El ejército colombiano dejaba constancia de ello en otro de sus informes de 2022, asegurando que dicha zona es “epicentro del tráfico internacional de estupefacientes hacia Venezuela”. Y continuaba: “Los grupos armados organizado, GAO ELN,&nbsp; GAO-r E33 y el GAO-EPL han promovido la expansión de los cultivos de hoja de coca en la región del Catatumbo como una de sus principales fuentes de finanzas, estos grupos armados obtienen aproximadamente <a href="https://armando.info/rayas-y-soles-la-cocaina-a-la-sombra-del-generalato-venezolano/">25,10 billones de pesos anuales</a>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La actuación del ELN en Venezuela incluía, al menos desde 2020 y según este informe, la formación de redes de apoyo en retaguardia, con actividades de entrenamiento en fabricación, uso y activación de explosivos y uso de armas de fuego “con fin de atentar contra la integridad física de los miembros de la fuerza pública”. En 2022, las fuerzas militares colombianas ya aseguraban que el ELN había incrementado su trabajo político en la frontera “priorizando comunidades en condiciones precarias, se evidencia construcción de vías y viviendas para fortalecer un acumulado social que respalde su presencia en estas áreas. (Venezuela: Zulia, Táchira y Apure - Ecuador: Esmeraldas)”.</p>



<h2 class="wp-block-heading" id="el-trofeo-de-las-trochas">El trofeo de las trochas</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Con una frontera terrestre común de 2.219 kilómetros, Colombia y Venezuela se conectan por siete puntos de entrada oficiales y, según otro informe de inteligencia del Ejército de 2022, también a través de unos 270 pasos ilegales conocidos como <em>veredas</em> o <em>trochas</em>, por las que transitan personas de un lado a otro junto a todo tipo de contrabando, incluyendo tráfico de drogas, armas y minerales.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este último informe mencionaba los pasos terrestres hacia Venezuela como un elemento esencial del control que guerrillas como el ELN y las disidencias de las FARC procuran en Norte de Santander, “pues desde allí parten un sinnúmero de vías que intercomunican toda la Región del Catatumbo, al occidente, con el Departamento de Cesar, así como también al oriente hacia Venezuela, lugar en donde la dinámica fronteriza es neurálgica”.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro informe del ejército colombiano en 2022 hacía referencia a la celebración de una reunión del “movimiento continental bolivariano” con miembros del ELN en el estado venezolano de Apure. Detallaba además el establecimiento de campamentos del ELN en los municipios venezolanos de José María Semprún, Machiques de Perijá, Catatumbo y Rafael Urdaneta, en el estado Zulia; y municipios del estado Táchira.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todos estos niveles de alerta quedaron condensados en un análisis de inteligencia del Ministerio de Defensa, de octubre de 2022, que, visto en retrospectiva, acertó en su profecía. La cartera colombiana de Defensa enumeraba entonces al menos 10 incidentes que le llevaban a concluir que la dinámica entre los dos principales grupos armados ubicados en el Catatumbo, el ELN y el grupo E-33 (la Estructura 33) disidente de las FARC, propiciaría una “crisis de orden público en la región (…) para mantener la cadena del narcotráfico”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hasta el día de hoy y después de la violencia desatada en la zona del Catatumbo a comienzos de este año, los combates entre las disidencias de las FARC, el ELN y ahora la fuerza pública de Colombia han disminuido en intensidad, pero continúan. El gobierno del presidente Petro llegó a anunciar una recompensa de casi 700.000 dólares para quien diera información sobre el paradero de cuatro de los cabecillas principales del ELN: Nicolás Rodríguez Bautista, Eliecer Herlinto Chamorro, Gustavo Aníbal Giraldo Quinchía e Israel Ramírez Pineda. Hasta 2022, según las autoridades militares de su país, todos menos uno (Ramírez Pineda (a) <em>Pablo Beltrán</em>), tenían al menos dos años viviendo en Venezuela.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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			</item>
		<item>
		<title>La disidencia de la guerrilla colombiana penetra el Amazonas venezolano</title>
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		<dc:creator><![CDATA[M.ª ANTONIETA SEGOVIA]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 11 Feb 2018 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Investigacion]]></category>
		<category><![CDATA[Colombia]]></category>
		<category><![CDATA[ELN]]></category>
		<category><![CDATA[FARC]]></category>
		<category><![CDATA[Minería]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://armando.info/?p=2393</guid>

					<description><![CDATA[Ex combatientes de la que fuera la mayor guerrilla de América Latina y que se apartaron del acuerdo de paz firmado en 2016 se encuentran en un proceso de transición y reacomodo de estructuras criminales, donde el tráfico de drogas ilícitas y la minería ilegal continúan siendo sus principales ejes articuladores, ahora en territorio venezolano. En Amazonas se han reunido con pueblos y comunidades indígenas para formalizar su presencia en el territorio, afirmando que cuentan con el apoyo del Gobierno venezolano, pero también se desplazan hacia terrenos del Arco Minero del Orinoco, donde incluso controlan minas de coltán.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Su 
verdadero nombre es Miguel Díaz Sanmartin, pero en realidad todos lo conocen 
como “Julián Chollo”, el alias que le dieron cuando ingresó en 1996 a las filas 
de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), con apenas 20 años de 
edad. De no ser por su marcado acento y el uniforme verde oliva sin insignias 
que viste aún después de haberse desmarcado del acuerdo de paz, firmado por el 
grupo guerrillero en noviembre del 2016 con el Gobierno de Juan Manuel Santos, 
pasaría por un indígena más del Amazonas venezolano, uno de los estados 
fronterizos con Colombia donde Julián controla todo lo que entra, se produce y 
sale de las minas ilegales de oro que devoran el corazón del Parque Nacional 
Yapacana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aun 
cuando cuenta con un anillo de seguridad que lo sigue a todos lados Julián es 
percibido como un “lobo solitario”, lo que sumado a su carrera de ex guerrillero 
ayudó a tejer a su alrededor temor y respeto entre quienes lo conocen o solo han 
escuchado hablar de él.</p>


<p class="wp-block-paragraph">De 
baja estatura, piel mestiza y ojos rasgados característicos de los indígenas 
descendientes de los gorrones que habitaron El Dovio, un municipio de Colombia 
situado al sur- oeste de ese país, Julián inició su trayectoria guerrillera en 
el Frente 40 Jacobo Arenas y luego en el Acacio Medina, donde figuró apenas en 
el 2012 en los organigramas como cuarto “reemplazante”, sin volver a cambiar de 
posición. A pesar de haber tenido un mando medio en la guerrilla su nombre 
resonó cuando el Estado Mayor Central de las FARC, lo expulsó de la organización 
junto a cuatro comandantes que lideraban las disidencias “por entrar en 
contradicción con la línea política” del ahora partido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Géner 
García Molina, alias “John 40”, el máximo comandante del Frente Acacio Medina; 
Miguel Santanilla Botache, alias “Gentil Duarte”; Ernesto Orjuela Tovar, alias 
“Giovanni Chuspas”, jefe del Frente 16; y Néstor Gregorio Vera Fernández, alias 
“Iván Mordisco”, comandante del Frente Primero, son los cuatro renegados que 
junto a Julián Chollo dieron la espalda al proceso de paz en Colombia y 
encabezan el reacomodo criminal de la disidencia guerrillera. Estos cinco 
hombres con recorridos que superan los 20 años y un amplio conocimiento militar, 
tienen algo en común, todos lideraron frentes integrantes del Bloque Oriental, 
la estructura financiera de las FARC vinculada a la producción de coca y eje 
sobre el que se movió esta guerrilla entre 1993 y 2002, cuando alcanzó su mejor 
momento.</p>


<h2 class="wp-block-heading">La herencia</h2>


<p class="wp-block-paragraph">“Al 
principio ellos entraron a territorio venezolano en busca de refugio (…) Desde 
la desembocadura del rio Meta, hasta el Cerro el Cocuy en frontera con Brasil, 
había presencia de guerrilla, especialmente de la FARC”, cuenta el indígena 
Baniva Liborio Guarulla Garrido, gobernador durante 17 años -hasta octubre de 
2017- del estado Amazonas. “Era tan evidente que a uno que le tocaba atender 
comunidades indígenas de lado y lado, a veces teníamos que ver sus banderas, sus 
efectivos y pues no hubo problema, hasta que llego Uribe”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Álvaro 
Uribe Vélez ganó la presidencia de Colombia gracias a la promesa de “devolver la 
tranquilidad a los colombianos” con un programa de gobierno denominado política 
de “seguridad democrática”, centrado en recuperar el control del territorio y 
atacar las retaguardias de la guerrilla. Corría el año 2002 cuando la nueva 
política de seguridad, que contó con el apoyo financiero de Estados Unidos a 
través del “Plan Colombia”, garantizó el despliegue de una ofensiva militar que 
intensificó los ataques sobre las posiciones insurgentes y proporcionó al Estado 
colombiano una victoria táctica sobre los principales focos guerrilleros, hasta 
conseguir su repliegue.</p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="500" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-01.jpg" alt="" class="wp-image-51919" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-01.jpg 800w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-01-700x438.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-01-768x480.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /><figcaption>Álvaro Uribe Vélez, presidente de Colombia entre 2002 y 2010.</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">Esto 
obligó a los insurgentes a diversificar su portafolio de economías criminales 
que, para su suerte, coincidió con el aumento de los precios internacionales del 
oro y las materias primas, convirtiendo a la minería ilegal en una importante 
fuente de financiación. Sólo entre 2007 y 2012 la minería ilegal de oro había 
crecido en Colombia inversamente a las hectáreas cultivadas de hoja de coca, 
que, según Naciones Unidas, habían descendido de casi 99.000 en 2007 a alrededor 
de 47.000 en 2012. El oro desplazó al narcotráfico como el negocio más rentable 
para la guerrilla y el crimen organizado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fue 
entonces, entre 2011 y 2012, cuando se vio un gran campamento de la FARC en las 
riberas del rio San Miguel del municipio Maroa, que según Guarulla luego 
trasladaron a la carretera Yavita Maroa, donde establecieron un aeropuerto más 
grande que el del propio poblado, “tenía hasta iluminación para la noche”, 
recuerda.</p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="900" height="563" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-02.jpg" alt="" class="wp-image-51920" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-02.jpg 900w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-02-700x438.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-02-768x480.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 900px) 100vw, 900px" /><figcaption>Baniva Liborio Guarulla Garrido, gobernador durante 17 años del estado Amazonas.</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">Registros 
de inteligencia en Colombia recogidos por la Fundación Ideas para la paz (FIP), 
una ONG colombiana que estudia la trayectoria de las disidencias desde la firma 
del acuerdo de paz,&nbsp;coinciden con la versión de Guarulla. El 10 de junio de 
2011 en la vereda del Danubio, municipio Puerto Rico, departamento de Caquetá, 
se realizó una reunión en la que participaron los comandantes Mauricio Jaramillo 
“El Médico”, miembro del secretariado de las FARC, quien asumió la jefatura del 
Bloque Oriental tras la muerte del “Mono Jojoy”, y los ahora disidentes Gentil 
Duarte y Jhon 40. En el encuentro se acordó la creación del Frente Acacio Medina 
con el objetivo de oxigenar al debilitado Frente 16 que había pasado de contar 
con 360 combatientes en 2002 a apenas 76 en 2011. La conformación del Acacio 
Medina se oficializó en 2012 a las orillas del Rio San Miguel del municipio 
Maroa, territorio venezolano, con Jhon 40 de 
cabecilla.</p>


<figure class="wp-block-image size- large alignfull"><img loading="lazy" decoding="async" width="1920" height="782" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/mapa-guerrilla.jpg" alt="" class="wp-image-51921" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/mapa-guerrilla.jpg 1920w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/mapa-guerrilla-700x285.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/mapa-guerrilla-768x313.jpg 768w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/mapa-guerrilla-700x285@2x.jpg 1400w" sizes="auto, (max-width: 1920px) 100vw, 1920px" /><figcaption>Mapa de la región del Amazonas entre Colombia y Venezuela desde los poblados de Inírida y San Fernando de Atabapo - Fuente: Google Maps</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">La 
exploración del Acacio Medina en Venezuela conectó seguidamente con el rio 
Casiquiare, un cuerpo de agua de 326 kilómetros que es afluente del Orinoco. En 
su avance, el Acacio Medina penetró el río Atabapo y tomó el control de los 
yacimientos auríferos que reposaban en los suelos del parque nacional 
Yapacana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los 
objetivos del Frente Acacio Medina eran financieros y ya entonces había 
incursionado en minas de oro y coltán en el vecino municipio de Guainía de 
Colombia, donde la actividad minera se remonta a media década. A mediados de 
2015 y según un informe de la policía colombiana elaborado luego de ejecutar la 
“operación Arpón” el frente contaba entonces con unos 150 efectivos, medio 
centenar en Colombia y el resto, en 
Venezuela.</p>


<figure class="wp-block-pullquote alignleft"><blockquote><p>“La FARC se dijo: ‘puede que podamos explotar nuevas economías criminales, tenemos un gobierno que nos brinda resguardo y refugio’"</p></blockquote></figure>


<p class="wp-block-paragraph">Eduardo 
Álvarez Venegas, director del área de dinámicas de conflicto y negociación de 
paz de la Fundación Ideas para la Paz (FIP), explica que la creación del Frente 
Acacio Medina formó parte de toda una estrategia de finanzas y de políticas de 
frontera que nació en la octava conferencia celebrada en abril de 1993 en el 
Guaviare, en el que las FARC diseñó un plan de economía de guerra de las FARC 
para diversificar sus finanzas y un posible repliegue estratégico a otros 
países.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque 
se aplicó mucho después, el investigador señala que las FARC encontraron en 
Venezuela a un gobierno favorable para ese repliegue. “La FARC se dijo: ‘puede 
que podamos explotar nuevas economías criminales, tenemos un gobierno que nos 
brinda resguardo y refugio’. A raíz de allí se empieza a dar una especie de 
adaptación a la estrategia militar del Estado colombiano, que claramente logra 
derrotar estratégicamente a la guerrilla de la FARC más no tácticamente. Eso fue 
parte de la aceptación que permitió que se sentaran a conversar en La Habana, 
pero parte de estar a flote tácticamente fue poder crear estructuras como el 
Acacio Medina, para asegurar otros espacios aún muy alejados de cualquier tipo 
de intervención estatal y militar en términos de control territorial”, 
señala.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una 
información no menor registrada por los investigadores de la FIP dentro de las 
distribuciones de funciones del año de creación del Acacio Medina sobre Julián 
Chollo, el mandamás en las minas del Yapacana, es el control que tenía sobre una 
mina en Guainía de tungsteno, un material potencial para la fabricación de 
máquinas y dispositivos de energía.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Un matrimonio perfecto</h2>


<p class="wp-block-paragraph">El 
Parque Nacional Cerro Yapacana se localiza en el sector suroeste del escudo 
guayanés, en la región centro occidental del estado Amazonas. En la reserva 
natural de 230 mil hectáreas, que cuenta con una categoría de área protegida 
desde 1978, por su gran valor paisajístico y científico, habitan más de 8 mil 
venezolanos, colombianos, brasileros y ecuatorianos, que explotan día y noche 
siete yacimientos de oro bautizados con los nombres de Cacique, La 40, La 44, La 
50, Fibral, Jerusalén y Moyo. Esta última, la más antigua y de mayor 
tamaño.</p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="500" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-03.jpg" alt="" class="wp-image-51922" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-03.jpg 800w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-03-700x438.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-03-768x480.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /><figcaption>Parque Nacional Cerro Yapacana</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">Así 
lo reveló una actuación levantada en 2017 por la Defensoría del Pueblo de 
Inírida en Colombia, tras un desplazamiento de mineros que produjo la activación 
de una alerta naranja en ese municipio, situado apenas a 40 minutos de San 
Fernando de Atabapo. Al menos 600 personas atravesaron la selva caminando para 
ponerse a salvo en Inírida. Unos papeles lanzados desde un avión militar que los 
instaba a tomar medidas terminaron siendo interpretados como un futuro bombardeo 
a las minas, lo que impulsó a miles de personas a caminar durante días y noches 
enteras por trochas improvisadas para evitar las requisas y extorsión en los 
puntos de control militar venezolano dispuestos en las vías 
fluviales.</p>


<figure class="wp-block-pullquote alignleft"><blockquote><p>Las minas son un modo de sustento económico para las familias, aquí no hay oportunidades más que trabajar para el Estado</p></blockquote></figure>


<p class="wp-block-paragraph">Muchas 
versiones surgieron como razones del desalojo de la mina, pero dos 
acontecimientos previos registrados en el estado cedieron a la idea sobre la 
fuerte presión que desde el gobierno central venezolano, se estaba imprimiendo a 
lo interno de las fuerzas de seguridad: la desaparición por más de cuatro meses 
de un helicóptero tipo MI17V5 con 13 personas a bordo, entre ellos cinco civiles 
y un niño de 4 años y el asalto a un puesto militar en el sector “El Suspiro” 
del Orinoco, por hombres identificados como miembros de las FARC, quienes 
cargaron con armas y celulares en presunta venganza por un decomiso realizado 
por efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La 
explotación de oro venezolano da empleo a miles de colombianos desde hace varios 
lustros. Julián Mancera, responsable de la oficina de Migración Colombia en 
Puerto Inírida así lo explica. “Las minas son un modo de sustento económico para 
las familias, aquí no hay oportunidades más que trabajar para el Estado, y los 
que tienen dinero de pronto montan un negocio o algo por el estilo, pero 
generación de empleo no hay, entonces la mina se convierte en el único modo de 
subsistencia”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sentado 
en su escritorio de caoba oscura y dando la espalda al logo de la Alcaldía de 
Inírida que viene acompañado con la frase volvamos a creer, Camilo Andrés 
Puentes Garzón el intendente más joven que ha tenido en la historia ese 
municipio colombiano, extiende una sonrisa y dice sin rodeos. “La verdad es que 
los ciudadanos colombianos viven, trabajan y explotan una mina que queda en 
Venezuela. Nosotros tenemos conocimiento y ellos mismos nos comentan que hacen 
acuerdos de pago o como llamamos nosotros aquí dan vacunas, para poder trabajar 
y pasar elementos y poder extraer oro de 
allá”.</p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="900" height="563" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-04.jpg" alt="" class="wp-image-51923" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-04.jpg 900w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-04-700x438.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-04-768x480.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 900px) 100vw, 900px" /><figcaption>Camilo Andrés Puentes Garzón, intendente de la Alcaldía de Inírida, municipio colombiano fronterizo con el estado Amazonas.</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">Pero 
no deja pasar la oportunidad para lanzar una queja unánime que resuena constante 
y silente como el murmullo del viento en la selva amazónica, entre todos los 
habitantes de ambos lados de la frontera, el evidente maridaje entre los grupos 
irregulares y las autoridades venezolanas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">-&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Quién media entre las 
autoridades venezolanas y los mineros?</p>



<p class="wp-block-paragraph">-&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ellos nos cuentan que las 
guerrillas supuestamente son quienes los protegen de la guardia, que son ellos 
quienes negocian directamente”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">-&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿La guerrilla tiene el 
control de las minas?</p>



<p class="wp-block-paragraph">-&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tienen el control de las 
minas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">-&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Cuál 
guerrilla?</p>



<p class="wp-block-paragraph">-&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las 
FARC.</p>



<p class="wp-block-paragraph">-&nbsp;&nbsp;&nbsp; 
¿Disidentes?</p>



<p class="wp-block-paragraph">-&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si, los disidentes, porque 
ya se acabó la FARC. Aunque bueno, eso es muy sencillo se cambiaron el brazalete 
y ahora se pueden llamar ELN -hace una pausa antes de terminar y agregar- yo te 
voy a decir algo, el ejército aquí va a acabar con las disidencias, pero si 
están en Venezuela imposible.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Reclutando entre trochas</h2>


<p class="wp-block-paragraph">En 
Atabapo el 90% de la población es indígena y vive en situación de pobreza, una 
vulnerabilidad que les ha ido integrando a la economía alrededor de la mina, con 
su carga de impacto ambiental y ruptura de las actividades 
cotidianas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Camilo 
Silva, es educador jubilado y capitán de la comunidad piaroa San Juan de 
Puruname, tiene 61 años y hace frente a la situación intentando convencer a los 
jóvenes de no abandonar sus prácticas económicas como el conuco y la pesca, 
instando a que se dispongan a participar en la economía de la mina con la venta 
de sus productos. Junto a uno de sus hijos, creó una cooperativa turística que 
promueve la pesca deportiva en el río Atabapo, pero durante todo el año 2017 el 
campamento apenas recibió a dos grupos de turistas, todos nacionales, “los 
turistas extranjeros dejaron de visitar el estado por la 
inseguridad”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta 
inseguridad es generada por la certeza de que el territorio está tomado por ex 
guerrilleros colombianos con amplia trayectoria en secuestros y crímenes contra 
la población civil. Pero a lo interno de la mina la guerrilla es fuente de temor 
porque representa el orden y la ley. “Son guerrilleros de las FARC quienes 
tienen el control de la mina, pero ahí no se te pierde ni una aguja”, cuenta 
Junior, un joven colombiano de 19 años que trabajó en la mina atendiendo un 
puesto de expendio de víveres.</p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="900" height="563" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-07.jpg" alt="" class="wp-image-51926" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-07.jpg 900w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-07-700x438.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-07-768x480.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 900px) 100vw, 900px" /><figcaption>El gran temor de los amazonenses es que la guerrilla logre reclutar a los niños ofreciéndoles dádivas para mitigar la pobreza.</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">Una 
actividad asociada al desarrollo de la minería ilegal por parte de grupos 
criminales, que preocupa especialmente a la organización de mujeres de Amazonas 
Wannaleru, es el establecimiento de alianzas con otras actividades criminales, 
como la explotación sexual, y el reclutamiento y utilización de menores en 
estructuras improvisadas, llamadas “currutelas” donde traen a pequeñas para el 
entretenimiento sexual.&nbsp; 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras 
Wannaleru denuncia la posible existencia de redes de trata, para la Organización 
Indígena Piaroa Huottuja del Sipapo (OIPUS), del municipio Autana, la principal 
angustia es el reclutamiento de jóvenes indígenas. Carlos Morales Peña, 
sub-coordinador de OIPUS y poblador de la comunidad Caño Uña, afirma que los 
jóvenes indígenas se están yendo a trabajar con los guerrilleros atraídos por el 
dinero. “En estos días en mi comunidad ofrecieron balones de futbol, mallas de 
voleibol y también combustible de gasoil para la planta eléctrica. Les 
ofrecieron cosas que necesitan y los muchachos los recibieron, así captan a los 
jóvenes”.</p>


<figure class="wp-block-pullquote alignleft"><blockquote><p>“Ellos llegaron diciendo: nosotros no venimos a invadir, no venimos a hacer daño, no venimos a reclutar niños y niñas, nosotros vinimos a protegerlos."</p></blockquote></figure>


<p class="wp-block-paragraph">Fue 
a través de un indígena reclutado por la guerrilla que OIPUS recibió la primera 
comunicación oficial de las FARC en la que le invitaban a discutir sobre su 
presencia en territorio Piaroa. La misiva confirmó los rumores de esa 
penetración guerrillera cuando empezaron a notar un inusual tráfico fluvial en 
la madrugada, huellas de botas y desmonte de espacios que parecían campamentos 
itinerantes, por caminos y ríos donde se asientan. La comunicación recibida por 
Otilio Santos, coordinador general de OIPUS, fechada el 14 de mayo de 2013 no 
dejo espacio para la suposición: las FARC invitaban a las comunidades de los 
afluentes del rio Sipapo a una reunión para tratar como primer punto su 
presencia en Autana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa 
fue la primera de tres reuniones a las que fueron convocados los pueblos y 
comunidades indígenas del municipio, con hombres y mujeres uniformados y de 
acento colombiano que se identificaron como miembros de la FARC y luego del ELN. 
A través de sus organizaciones los indígenas de Autana se opusieron a la 
presencia de estos invasores en sus territorios. El sub coordinador de OIPUS 
contó que en una de las reuniones “ellos llegaron diciendo: nosotros no venimos 
a invadir, no venimos a hacer daño, no venimos a reclutar niños y niñas, 
nosotros vinimos a protegerlos. Entonces les respondimos: ustedes llegaron sin 
consulta previa, eso ya es una violación a nuestros derechos humanos y 
consuetudinarios, ustedes ya cometieron un delito”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero 
no hubo caso y hoy en Autana los irregulares se exhiben públicamente. Las 
comunidades los ven pasar en sus lanchas y luciendo sus armas. “Antes no se 
dejaban ver, se movían de noche (…) pero después que los descubrieron no les 
importa nada, los ves a cualquier hora en los puertos, armados, trasladando 
mercancía, visitando comunidades para comprar comida”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo 
que el coordinador de OIPUS denuncia también ocurre en los municipios Atabapo y 
Manapiare, donde líderes y autoridades indígenas aseguran que en casi todas las 
vías fluviales hombres y mujeres vestidos de uniforme militar, patrullan a 
orillas del río con fusiles terciados a la espalda. Los pobladores los 
identifican como miembros de las guerrilleras de la FARC, y a pesar del proceso 
de paz, para ellos siguen siendo la FARC y los disidentes que penetraron el 
estado Amazonas siguen enarbolando la marca del grupo 
armado.</p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="500" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-08.jpg" alt="" class="wp-image-51927" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-08.jpg 800w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-08-700x438.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-08-768x480.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /><figcaption>Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">Lissa 
Pérez presidenta de la organización de mujeres indígenas Cherejume del municipio 
Manapiare se encontró cara a cara con un grupo comando que rodeó su bongo, 
cuando navegaba las aguas del rio Ventuari rumbo a Valle Guanay. Después de un 
breve careo, Lissa encendió de nuevo los motores de su bongo y siguió su camino, 
pero lo que nunca se esperó fue encontrarlos de nuevo en el puesto militar de la 
Guardia Nacional en el muelle de San Juan de Manapiare, donde también la 
retuvieron para revisar su bote, “llegaron saludando muy tranquilos a los 
militares, hasta se dieron la mano” detalla.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Nuevo objetivo, el arco minero</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Los 
guerrilleros también se desplazan hacia el Arco Minero del Orinoco (AMO) -un 
mega proyecto impulsado por el estado venezolano en un intento por aumentar el 
ingreso de divisas a la nación en medio de la caída de los precios del barril de 
petróleo-, que abarca una extensión de 111 mil 843 kilómetros cuadrados y cuenta 
con 7 mil toneladas se reservas de oro, cobre, diamante coltán, hierro, bauxita 
y otros minerales. Su objetivo es dinamizar las economías criminales para su 
continuidad o establecer nuevas alianzas que los mantengan a flote. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">Camuflados 
en la selva, llegaron por una trocha que conecta el municipio Manapiare del 
estado Amazonas con el estado Bolívar, pasando por Los Pijiguaos, el Alto 
Parguaza y finalmente a la “Y”, una intersección entre Puerto Nuevo y la 
carretera Caicara, donde se encuentra un yacimiento ilegal de coltán a cielo 
abierto controlada por el Ejército de Liberación Nacional (ELN). Allí ocupa el 
terreno del Area 1 del AMO, un bloque de 24.717 kilómetros cuadrados donde 
operan las dos primeras empresas mixtas para la explotación de coltán, 
identificadas como Oro Azul y Parguaza, constituidas entre el estado venezolano 
y las corporaciones Faoz y Supraca.</p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="500" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-09.png" alt="" class="wp-image-51928" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-09.png 800w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-09-700x438.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-09-768x480.png 768w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /><figcaption>Mapa del Arco Minero del Orinoco</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">La 
presidenta de la organización de mujeres indígenas Cherejume, vio los 
campamentos guerrilleros en el municipio Cedeño cuando viajó a Sabana Cardoza, 
un poblado indígena ubicado en linderos del arco minero en el estado Bolívar. 
Junto a su familia caminó durante una semana por la misma trocha utilizada por 
los irregulares. “El trayecto caminando fue abierto y adaptado para que 
transiten vehículos doble tracción”, asegura. Le tomó una semana llegar al 
poblado donde la esperaba un familiar y los vio por primera vez al otro lado del 
río.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Vi 
sus campamentos, sus carros, sus motos, había un montón de tambores de 
gasolina.&nbsp; Cerca de las seis de la 
tarde llegó la gente, parecían militares. Todos mis parientes decían esa era la 
guerrilla. Todos decían, esa gente trae medicina, comida, todo, no hace falta ni 
gasolina ni gasoil”. Hace una pausa para agregar “ahí todos están trabajando con 
esa gente”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo 
que aún se está por conocer es la relación entre los “farianos” y sus primos 
“elenos”, quienes mandan en los suelos repletos de 
coltán.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Los “pata e’goma”</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Puerto 
Ayacucho es la capital del estado Amazonas y sede de los poderes públicos del 
estado, los comercios cierran entre 12 y 3 de la tarde y durante ese tiempo el 
bullicio del mercado se apaga y la ciudad queda desierta y sumergida en una ola 
de calor acompasado y polvoriento, que contraviene con la imagen de un lugar que 
ostenta la cifra de 214 muertes violentas por cada 100 mil 
habitantes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tanta 
violencia junta en un apacible pueblo a orillas del río Orinoco apenas fundado 
en 1924, atornilló el pánico entre sus habitantes que aún no pierden su 
capacidad de asombro al conocer que cada fin de semana la cifra superaba al 
anterior. En una oportunidad se hallaron los cadáveres de seis personas en el 
sector Los Caobos juntos en un mismo lugar, después un grupo de siete en el 
sector la campiña de San José en Cataniapo y en otra oportunidad otros dos con 
signos de tortura en el sector Payaraima.</p>


<figure class="wp-block-pullquote alignleft"><blockquote><p>Las muertes que convirtieron a ese apacible pueblo en la tercera ciudad más violenta del país están asociadas a la presencia de la guerrilla en el lugar.</p></blockquote></figure>


<p class="wp-block-paragraph">Ante 
el silencio de las autoridades policiales, Rowinson León, quien ocupó el cargo 
de Secretario de Política y Asuntos Fronterizos en la Gobernación de Amazonas 
durante tres años, se dispuso a llevar un registro de muertes violentas. El 
trabajo reflejó que en tres años la cifra de asesinatos fue siempre en ascenso, 
pasó de 38 muertes violentas en 2014, a 214 en apenas dos años sólo en el 
Municipio Atures.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La 
iglesia, autoridades locales, la oficina de derechos humanos, los trabajadores 
de la radio comunitaria Raudal Estéreo, el taxista y hasta el vendedor de 
chucherías en la Plaza Bolívar, coinciden en señalar que las muertes que 
convirtieron a ese apacible pueblo de 100 mil habitantes en la tercera ciudad 
más violenta del país -según el Observatorio Venezolano de Violencia- están 
asociadas a la presencia de la guerrilla en el lugar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los 
identifican como “los pata e´goma”, un seudónimo acuñado por el uso de botas de 
hule incorporadas a la indumentaria militar. Se trata de miembros del Ejército 
de Liberación Nacional (ELN) la última guerrilla activa de Colombia y con la que 
el gobierno de Juan Manuel Santos acaba de neutralizar un diálogo de 
paz.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
ex gobernador de Amazonas, testigo durante 17 años de la llegada y 
establecimiento de guerrilleros colombianos en esa parte del país, asegura que 
la presencia del ELN se evidenció cuando el gobierno venezolano decretó en mayo 
del 2016 un estado de excepción que se mantiene en vigencia. Esta figura 
permitió reemplazar a la autoridad civil por el estamento militar, “es en ese 
momento que toman el control de todos los puertos del municipio, controlando el 
negocio del contrabando de la droga, de la gasolina, pero además el tema la 
seguridad”.</p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="2000" height="1333" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-10.png" alt="" class="wp-image-51929" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-10.png 2000w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-10-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-10-768x512.png 768w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-10-700x467@2x.png 1400w" sizes="auto, (max-width: 2000px) 100vw, 2000px" /><figcaption>Emblema del Ejército de Liberación Nacional (ELN)</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">El 
ELN logró en Puerto Ayacucho cimentar lo que llaman “poder criminal”, una acción 
que no se limita a la esfera económica, sino que también incluye lo social y 
político, ejerciendo funciones similares y paralelas a las del Estado pero bajo 
sus propias reglas de juego.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todas 
las denuncias apuntan a que son los “elenos” los responsables de los múltiples 
asesinatos en la ciudad. Jhonny Eduardo Reyes Sequera, Obispo titular del 
Vicario Apostólico de Puerto Ayacucho, asegura que estos grupos ejercen un papel 
de limpieza delincuencial. “Por testimonios en los barrios se conoce que fue la 
guerrilla, pero lo más llamativo es que todos te dicen que los muchachos eran 
considerados azotes de barrio a quienes ya le habían avisado una y dos veces y 
que sabían que el tercer llamado significaba que iban a ser 
eliminados”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Noraima 
Ángel, coordinadora general de la Oficina de Derechos Humanos de Puerto 
Ayacucho, una ONG que realiza trabajo en campo con las comunidades indígenas 
ubicadas al norte del municipio Atures revela que los guerrilleros también han 
llegado a las comunidades indígenas ofreciendo ayuda en la organización comunal, 
“encargándose de poner al día a los muchachos que tengan mal comportamiento, 
problemas de conducta, que estén consumiendo algún tipo de droga o roben en la 
comunidad”, afirma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Betania 
Topocho es una comunidad piaroa ubicada a 44 km por vía terrestre de Puerto 
Ayacucho y políticamente emblemática por fungir como piloto en la implementación 
de programas sociales promovidos desde del gobierno nacional. Los pobladores de 
esa comunidad han sido beneficiados con una planta procesadora de frutas, una 
radio comunitaria, un ambulatorio, una escuela, un estantero del Gas Comunal y 
créditos para emprendimientos económicos y sociales. Irónicamente también es una 
metáfora de la penetración de los grupos guerrilleros en la organización social 
y política de los pueblos y comunidades indígenas de 
Amazonas.</p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="500" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-11.jpg" alt="" class="wp-image-51930" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-11.jpg 800w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-11-700x438.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11022018-11-768x480.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /><figcaption>Comunidad Betania Topocho en el estado venezolano Amazonas</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">Allí 
han surgidos desacuerdos entre directores de la escuela que condenan a los 
líderes comunitarios por endosar aspectos sobre el orden comunal a los grupos 
armados. “Un profesor nos contó que un día los ‘pata e´goma’ llegaron a un salón 
de clases diciendo ‘a ver quiénes son los que se portan mal’. Esto frente a unos 
chamitos de 16 y 17 años, entonces llamaron a un grupito de tres por sus 
nombres, sacaron la pistola y dijeron ‘vamos a matarlo, aquí mismo delante de 
todo el mundo para que aprenda’. Todos quedaron petrificados, pero lo más 
desconcertante es que la gente en la comunidad decía ‘si, si es verdad pa´que 
aprendan’” narra Noraima Ángel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa 
atmósfera se extiende a todo Puerto Ayacucho. Si bien la población en general 
manifiesta que vive con miedo del poderío que ostentan los ilegales, también 
justifican que realizan un trabajo de “limpieza 
social”.</p>


<figure class="wp-block-pullquote alignleft"><blockquote><p>Los “elenos” se han convertido en Puerto Ayacucho en un “para-Estado”</p></blockquote></figure>


<p class="wp-block-paragraph">Rowinson 
León detalla que de los 214 asesinatos que ocurrieron en 2016, apenas 10 se 
caratularon como robo a víctimas identificadas como trabajadores. Sobre todos 
los demás lo único que se pudo identificar fue un grupo etario de víctimas 
menores de 30 años, en su mayoría con antecedentes penales, encontrados con 
heridas de bala en la cabeza, y la ausencia de deudos dispuestos a 
denunciar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
ex director de política y frontera de la Gobernación opina que fue la misma 
población quien recurrió a estos grupos en busca de ayuda. “Personas que están 
cansadas de ser víctimas de robo, de atraco, que se encuentran con un organismo 
de seguridad totalmente corrupto, que no ve ningún avance en la denuncia, ni 
respeto por su problema, entonces se cansaron, yo no lo justifico, pero si aquí 
funcionaran las leyes nada de esto ocurriría”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los 
“elenos” se han convertido en Puerto Ayacucho en un “para-Estado” instalando una 
funcionalidad paralela donde no queda muy claro el nivel de acoplamiento de las 
autoridades nacionales. Lo llamativo, como señala la coordinadora general de la 
Oficina de Derechos Humanos, es que los guerrilleros que han penetrado las 
comunidades aseguran que su papel es de resguardo a la frontera “porque si 
llegara a pasar algo, tipo un golpe de estado contra el gobierno actual ellos 
van a intervenir, ellos van a defender, ellos están ahí para proteger la 
revolución bolivariana, eso es lo que dicen en las 
comunidades”.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Revolucionarios y maduristas</h2>


<p class="wp-block-paragraph">A 
180 kilómetros de Puerto Ayacucho, en San Fernando, un grupo de habitantes fue 
convocado a una reunión en el Fundo de Don Ramón Brisa. Al profesor José Lima, 
contralor social ad honorem juramentado por la cámara municipal, dos hombres 
vestidos de civil lo fueron a buscar a la puerta de su casa. “No se 
identificaron, solo dijeron que había una reunión a la que debía asistir, 
pararon una moto taxi y le indicaron a donde debían 
llevarme”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Cuando 
llegué al fundo vi como 15 motos y la presencia de unos concejales, entonces 
pensé que debe ser una reunión muy importante que estamos rodeados de puros 
guardias, pero no eran guardias, eran ellos, los guerrilleros, con toda su 
indumentaria, uniformados, con su brazalete y un número en la espalda de la 
camisa. Unos estaban de seguridad, otros se encargaban de repartir refresco y 
pancito. En ese momento me dije ‘no, esto no se trata de una reunión con algún 
militar de aquí’. Y ya cuando me disponía a entrar me 
preguntaron:</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;-Señor de donde viene 
usted.</p>



<p class="wp-block-paragraph">-Soy 
el contralor social.</p>



<p class="wp-block-paragraph">-Ah 
si, usted es el señor Lima, pase pase, ¿trajo celular?</p>



<p class="wp-block-paragraph">-Sí</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;-Muéstremelo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;Me lo quitaron y depositaron en un 
bolso”.</p>


<figure class="wp-block-pullquote alignleft"><blockquote><p>"(...) Nosotros somos revolucionarios, estamos con la revolución y venimos apoyados por el gobierno de Maduro"</p></blockquote></figure>


<p class="wp-block-paragraph">Lima 
indica que en el salón cerrado habría cerca de 80 personas entre pobladores y 
autoridades municipales. Los asistentes más destacados fueron el presidente de 
la Cámara Municipal, José Yavinape; la entonces candidata a la Asamblea Nacional 
Constituyente por el Partido Socialista Unido de Venezuela, Erika Belsbeth Lima; 
el presidente de las comunas, Rodolfo Mirabal; ocho representantes de Consejos 
Comunales y el responsable de la oficina de la Corporación Venezolana de Guayana 
(CVG) en Atabapo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La 
situación solo daba para observar al cabo de un rato un hombre alto, delgado y 
vestido de militar que se paró frente a todos y sin mayor protocolo dijo “yo soy 
el comandante Jimmy del Ejército de Liberación Nacional, el ELN, nosotros 
venimos a poner orden aquí, nosotros somos revolucionarios, estamos con la 
revolución y venimos apoyados por el gobierno de Maduro”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante 
el derecho de palabra hubo personas que manifestaron su apoyo, entre ellos el 
representante de la CVG y Rodolfo Mirabal, presidente de las comunas. “Luego nos 
enteramos que Mirabal fue el responsable de organizar todo. En la reunión se 
hablaban de camarada. Hasta que una maestra intervino y dijo que no estaba de 
acuerdo que tenían que irse del pueblo porque nosotros teníamos nuestras 
autoridades”, contó José Lima.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Yo 
me quise ir y me dijeron que no podía, que tenía que quedarme escuchando las 
cosas que se estaban hablando, después querían organizarnos en mesas de trabajo 
para discutir los problemas del pueblo. ¿Cómo íbamos a participar en esa locura? 
Ellos lo que querían era que los consejos comunales agarraran firmas, redactaran 
un documento de reconocimiento de la presencia de esta gente. Ellos lo que andan 
buscando acá es como un refugio porque para allá ya no pueden pasar, allá la 
Fuerza Armada colombiana los persigue”.</p>


<figure class="wp-block-pullquote alignleft"><blockquote><p>Mi mayor temor es que se vayan a apoderar nuestros hijos de nuestros nietos, ellos también necesitan reforzar su batallón y ya hay varios muchachos que los han reclutado</p></blockquote></figure>


<p class="wp-block-paragraph">Dos 
días antes de la reunión en San Fernando encontraron muerto a dos muchachos en 
plena calle. Se trató del único hecho violento que se registró en todo el 2017. 
Uno al lado del otro con disparos en la cabeza y en el 
rostro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Aquí 
lanzaron un panfleto subversivo que decía que no querían ver delincuentes, que a 
partir de las nueve de la noche no querían ver a personas en la calle y lo 
firmaban los del ELN, pero en la reunión negaron la autoría de los 
panfletos”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Mi 
mayor temor es que se vayan a apoderar nuestros hijos de nuestros nietos, ellos 
también necesitan reforzar su batallón y ya hay varios muchachos que los han 
reclutado. Ellos tienen su campamento grande por la carretera en el sector&nbsp; Cayo Viejita, vía Santa Bárbara del 
Orinoco, dentro de una selva, tienen planta eléctrica y ya mandaron a hacer 
parrillas para meter ollas grandes, porque son bastante, son más de 100. Tienen 
dinero para todo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
San Fernando hay quienes han cedido al ofrecimiento de protección y servicios 
que ofrecen los guerrilleros, “ahora aquí te roban algo y la gente dice ‘vamos a 
decirle a los pata e´goma’, la gente recurre a ellos más que a los guardias o la 
policía. Hace un año y pico que ya se sabe que ellos andan por aquí, ellos al 
tiempo se van a radicar aquí como dueños de esto y entonces para vender un 
mañoquito tendremos que pagar impuesto, no hay una manera que ellos se vayan de 
acá a menos que cambie el gobierno, porque el mismo gobierno los tolera 
”.</p>


<p class="wp-block-paragraph">Mientras 
Colombia celebra el fin de una guerra que se prolongó por seis décadas con un 
saldo que supera los ocho millones de víctimas y se prepara para una contienda 
electoral con Rodrigo Londoño Echeverri, ex número 1 de la más grande guerrilla 
de América Latina, como candidato presidencial, Venezuela se enfrenta a las 
consecuencias de un conflicto heredado que cuenta con el maridaje de las 
autoridades locales y nacionales, que apunta a indicar que la paz no cruzara la 
frontera.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>

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			</item>
		<item>
		<title>Los venezolanos que desaparecieron en la selva colombiana</title>
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		<dc:creator><![CDATA[BRICEIDA MORALES]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 23 Oct 2016 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Investigacion]]></category>
		<category><![CDATA[Barinas]]></category>
		<category><![CDATA[Colombia]]></category>
		<category><![CDATA[Desaparecidos]]></category>
		<category><![CDATA[FARC]]></category>
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					<description><![CDATA[La estrecha victoria del No en el plebiscito convocado por el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, para refrendar el acuerdo de paz alcanzado por las FARC en La Habana, Cuba, representa un alto en el camino, quizás la última escala, antes de que cese el conflicto interno. Con las inminentes conversaciones que también iniciará el ELN en Quito, los familiares de las personas desaparecidas en el estado Barinas se preguntan si sus familiares, vivos o muertos, siguen en poder de las FARC.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><I>Barinas.-</I> 
La mayoría de los secuestrados por las FARC en Venezuela vivían en Barinas, el 
estado natal del líder de la autodenominada revolución bolivariana Hugo 
Chávez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
esa provincia de los llanos occidentales las desapariciones de jóvenes sin 
aparente motivo se incrementaron en 2009. En aquel año se supo del rapto de dos 
infantes. El del pequeño Ben Jing Shoung Cano, de tres años de edad, hijo del 
conocido comerciante de origen chino Leo Shoung –rescatado sano y salvo luego de 
permanecer varios días en poder de un grupo de bandoleros colombianos y 
venezolanos– fue quizá el más relevante porque provocó una protesta de 24 horas, 
que incluyó el cierre de comercios regentados por chinos y árabes, que suelen 
darle la espalda a esta clase de manifestaciones cuando son convocadas por 
partidos políticos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fue 
un hito en la historia reciente de la región. Docenas de personas se apostaron 
con pancartas en la conocida redoma de Cada, el viejo supermercado ya 
desaparecido, para exigir la liberación de los menores. De pronto la comunidad 
caía en cuenta de lo que venía pasando. Muchos jóvenes desaparecían y nunca más 
se volvía a saber de ellos. Semana tras semana se conocía de uno y otro caso. 
Llegaban noticias de jóvenes muertos. El mismo 
patrón.</p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="640" height="400" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/23102016-1.jpg" alt="" class="wp-image-52412"/><figcaption>Oscar Pineda, quien dirige la ONG Comité Paz y Vida por los Derechos Humanos.</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">La 
noticia, de tan recurrente, dejó de tener impacto para algunos, pero no para 
Oscar Pineda, un jubilado que entonces tenía 60 años de edad. Con el paso de los 
meses Pineda se pondría al frente de una ONG llamada Comité Paz y Vida por los 
Derechos Humanos. Olía algo en el ambiente. Algunos llegarían a tildarlo de loco 
cuando lo veían con su maletín color marrón lleno de recortes de periódicos y la 
lista de cada desaparición reseñada en los medios de comunicación de la 
región.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pineda 
encontró que las varias desapariciones no solo podían atribuirse a la acción de 
los mafiosos sindicatos de la construcción, o a individuos que actuaban al 
margen de la ley aprovechando sus vínculos con el gobierno local. Muchos de esos 
desaparecidos terminaban en las filas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de 
Colombia (Farc), que entonces encontraban en el aliviadero de Venezuela la 
tranquilidad que no tenían en su país. Con la ayuda de Estados Unidos el 
gobierno del presidente Álvaro Uribe Vélez (2002-2010) inició una guerra sin 
cuartel contra la guerrilla que diezmó sus efectivos y redujo su área de 
influencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pineda, 
siempre con su maletín marrón, incluso quiso plantearle en 2015 el caso de los 
desaparecidos en Barinas a la exsenadora colombiana Piedad Córdova. El 23 de 
marzo de ese año la líder Movimiento Poder Ciudadano Siglo XXI, la del eterno 
turbante, conocida por su estrecha amistad con Hugo Chávez, estaba en el mismo 
avión que esa tarde abordaría Pineda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Allí 
estaba ella rodeada de miradas camino a su asiento. Pineda la reconoció al 
instante. Tratar de acercarse a Piedad Córdova parecía fácil hasta que se 
atravesaron unos escoltas. “Usted qué desea”, le preguntaron. “Yo quiero hablar 
con la Senadora de los casos de secuestros en Barinas”. Al escucharlo Córdova le 
dijo: “en Caracas hablamos”. Nunca lo 
recibió.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Una foto. ¡La foto!</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Quizás 
Pineda le habría mostrado la foto que circuló en el diario De Frente (de 
tendencia pro gobierno y hoy fuera de circulación), en Barinas. Quiso el destino 
que una información sobre las FARC fuese ilustrada con una imagen del archivo de 
agencia AFP, y que la jefa de redacción de aquel entonces escogiera la 
fotografía. Allí estaba el hijo perdido de una humilde 
mujer.</p>


<figure class="wp-block-pullquote alignleft"><blockquote><p>“Vimos la foto que estaba en el periódico y aparecía mi hijo con traje militar."</p></blockquote></figure>


<p class="wp-block-paragraph">Wilfredo 
Valero Díaz fue raptado el 06 de abril de 2009 a sus 19 años. Fue un día lunes, 
a las 12:36 pm, cuando el joven se encontraba en una peluquería cercana a su 
hogar. Cuatro sujetos armados descendieron de una camioneta para llevárselo a la 
fuerza. Nadie pudo hacer nada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Vimos 
la foto que estaba en el periódico y aparecía mi hijo con traje militar. Me 
dirigí al Comando de la Policía y hablé con el comandante Cacioppo, con el 
gobernador Adán Chávez, con el alcalde Abundio Sánchez, le entregué una carta al 
presidente Chávez en sus manos y hasta la fecha nunca tuve respuesta de mi 
hijo”, recuerda Zaida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta 
mujer recibió la llamada de un desconocido manifestándole que no perdiera las 
esperanzas de ver a su hijo. Recuerda que llegó a pagar por el rescate unos 40 
millones de bolívares (Bs. 40.000 después del cambio del cono 
monetario).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque 
han pasado siete años la tristeza sigue igual. El relato de su drama es 
conmovedor. A pocos meses de la desaparición de su hijo, la depresión la atacó 
hasta el punto de perder por completo su cabello, soportar la descamación de la 
piel y no poder dormir. “Fueron dos años sin poder trabajar, mientras no lo vea 
muerto está vivo para mí”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
ansiado acuerdo de paz entre el gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC 
también es un alivio en muchas familias venezolanas. “Le hago un llamado al 
presidente Santos para que por favor haya paz, para que nos entreguen a nuestros 
familiares. En ese año 2009 no sólo fue mi hijo. Muchas otras madres también 
vivieron el dolor de su desaparición. Y al presidente Maduro que también nos 
ayude, aquí hubo muchos desaparecidos y de ninguno tenemos 
respuesta”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al 
día siguiente de aquella famosa foto, varios programas de radio hicieron mención 
de esta novedad, de esta noticia que removió las entrañas de una ciudad. Oscar 
Pineda se acercó a la emisora de mayor alcance para aquel momento en el Estado, 
Radio Sensacional 94.7 FM (la Comisión Nacional de Telecomunicaciones la 
suspendería en agosto de 2014) y ofreció detalles de lo que estaba ocurriendo en 
Barinas.</p>


				<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-embed-handler wp-block-embed-embed-handler wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
				<iframe loading="lazy" title="Cómite Paz y Vida denuncia desaparición de personas en el estado Barinas" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/UOjtIzqw6fs?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
				</div></figure>
				
				 

<p class="wp-block-paragraph">Pero 
no sólo fue Wilfredo Valero. Muchos casos comenzaron a ser reportados, la lista 
crecía todas las semanas y también las sospechas de que algunos desaparecidos 
podían estar en poder de la guerrilla colombiana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Unos 
zapatos como prueba de vida Alfonso Alejandro Briceño Piña fue secuestrado el 29 
de enero de 2010. Tenía entonces 20 años y estudiaba tercer semestre de 
Administración Tributaria. Es el hijo mayor de Rosa Gisela Piña. A ella le ha 
tocado sobrellevar la viudez en ausencia de Alfonso, su columna de 
apoyo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Nos 
dijeron que buscáramos nosotros, que llamáramos a los del taller para que 
declararan, pero no hemos sabido nada”, recordó. A Alfonso se lo llevaron de un 
taller de latonería y pintura muy cercano al Aeropuerto de Barinas. Estando en 
el lugar cuatro hombres lo amenazaron con pistola delante del dueño del local. 
Esa tarde coincidió en el negocio con un funcionario del Cuerpo de 
Investigaciones Civiles, Penales y Criminalísticas (CICPC) a quien le reparaban 
el carro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Alfonso, 
muy dado a hacer alardes de su pequeña “chimonera”, predio donde se prepara el 
chimo, producto a base de tabaco, de consumo muy común en los estados andinos y 
llaneros) no parecía ser una víctima propicia para que lo raptaran. “Quizá 
pensaron que teníamos plata”, especula Rosa.</p>


<figure class="wp-block-pullquote alignleft"><blockquote><p>Le describían cómo estaba vestida, le dejaron los zapatos de Alfonzo en la entrada de la vivienda.</p></blockquote></figure>


<p class="wp-block-paragraph">Después 
de tres días comenzaron a recibir llamadas a diario. Le describían cómo estaba 
vestida, le dejaron los zapatos de Alfonzo en la entrada de la vivienda. Tenían 
claves de una tarjeta de débito y conocían el día de la graduación de bachiller 
de su hijo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa 
Semana Santa entregó 300 mil bolívares, pero “Alfonsito” no apareció. “Me 
dijeron que me fuera, que diera no sé cuántas vueltas, vía Barrancas, cerca de 
río La Yuca. Y que lanzara el dinero en el puente por donde pasa la carretera a 
San José Obrero”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Siete 
meses después recibió una llamada a las 10:00 pm. “¡Madre, madre!”, exclamó una 
voz al otro lado de la bocina. Solo Alfonso solía llamarla así. El número 
comenzaba con el código de área del estado Delta Amacuro, provincia más oriental 
de Venezuela). Luego Rosa se enteró que el teléfono pertenecía a una reclusa y 
que había pasado por varias manos antes de que escuchara la voz de su 
hijo.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Vendido a las FARC</h2>


<p class="wp-block-paragraph">El 
9 de junio de 2009 ocurrió el rapto de Luis José Barrios Silva, de 19 años. El 
caso fue denunciado por su madre Livia Silva ante la Ong, Comité Paz y Vida por 
los Derechos Humanos. El hecho ocurrió en una conocida avenida del Municipio 
Barinas, como en el caso de Wilfredo, frente al Aeropuerto de la ciudad. Ese día 
se encontraba con su amigo Adrián Arturo Moreno Rodríguez, de la misma 
edad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al 
parecer habrían sido detenidos por unos motorizados de la Guardia Nacional, 
quienes le pidieron sus identificaciones. Luego, siempre según el relato de 
Livia, los funcionarios llamaron por teléfono. Al cabo de un rato aparecieron 
dos grandes camionetas. Se bajaron alrededor de seis personas vestidas de civil 
y hablaron con los jóvenes. A Adrián lo montaron en uno de los vehículos y a 
Luis lo trasladaron en una moto de parrillero. El único testigo que se 
encontraba de faenas esa tarde observó cuando se los llevaban. “No sabemos si 
realmente eran funcionarios o no”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto 
aconteció un día martes. “El viernes”, cuenta Livia, “me llamaron a las 5:00 pm. 
Era un hombre con acento colombiano y me dijo que si quería saber de mi hijo 
teníamos que entrevistarnos. Que habían sido llevados por un teniente y cuatro 
funcionarios más. Se encontraba en una finca en San Silvestre, debía pagar” 
explica esta mujer, rememorando aquel día en que todo cambió para 
ella.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nunca 
más pudo comunicarse con aquel hombre y perdió la única pista. Una persona de su 
confianza se acercó hasta Arauca, estado Apure (fronterizo con Colombia), y le 
informaron que el joven había sido vendido a un grupo 
irregular.</p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="520" height="340" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/23102016-2.jpg" alt="" class="wp-image-52413"/><figcaption>Rueda de prensa donde Oscar Pineda y otros miembros de la ONG presentaron denuncias ante la AN el 15 jun 2011</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">A 
los días recibió otra llamada con código del estado Táchira y le informaron que 
su hijo iba a ser vendido a las FARC porque no había 
pagado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Livia 
habla de sus visiones, como mujer cristiana ha pedido revelaciones, algún 
indicio. “Observé a un helicóptero cuando lanzaba a esos muchachos en alguna 
parte montañosa donde había un camión cava, allí los 
metían”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Luego 
de la publicación de la fotografía de Wilfredo Valero trataron de comunicarse 
con “Voces del Secuestro”, el muy sintonizado programa de Herbin Hoyos que 
escuchan los cautivos en la selva colombiana. “Le mande mensajes a mi hijo, a la 
FARC y al Noticiero de Colombia, a los meses de ocurrido los hechos”. Hasta el 
día de hoy ni la policía judicial venezolana ni en el Grupo Antiextorsión y 
Secuestro (GAES) le han dado alguna noticia sobre su 
paradero.</p>


<h2 class="wp-block-heading">El brazalete</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Miletza 
Sosa, hermana de Rodolfo Antonio Meléndez Sosa, desapareció cuando tenía 32 
años, un 20 de septiembre de 2008. Es ella quien ha asumido la búsqueda desde el 
principio. Sus mensajes en la red social Facebook siempre son un recordatorio de 
los años que transcurren, de los cumpleaños y las ausencias de 
Rodolfo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
día de su secuestro se dirigían a una finca de su propiedad cuando fueron 
interceptados por unos funcionarios, presuntamente del Cicpc (policía de 
investigación criminal), ubicados en una alcabala móvil. En el vehículo se 
encontraban Rodolfo, un tío, la esposa, la novia de su hermano y cuatro (4) 
niñas. Las mujeres fueron liberadas a las 11 p.m. y el tío dos días después. A 
todos los llevaron a una casa. Uno de los sujetos portaba un brazalete en uno de 
sus brazos con las siglas del Frente 10, donde figuraba un fusil con una bandera 
cruzada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">"Solicité 
una fe de vida y nunca me la dieron”</p>



<p class="wp-block-paragraph">A 
los hombres los mantuvieron dos días en una finca en San Silvestre, municipio 
Barinas. Luego los sacaron del país a través del estado Apure. Sólo Rodolfo 
permanece en poder de ese grupo. Pero cuando estaban en San Silvestre el tío 
pudo registrar el sitio donde se encontraban aprovechando un descuido para 
correrse la venda. Muchas botas largas negras, una vivienda bonita, con mucha 
logística. Un joven que se encontraba en el lugar les dijo que se portaran bien, 
que no les pasaría nada, que él también era cautivo. A todos les tomaron 
fotos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Al 
mes un hombre al que llamaban “comandante” se puso al teléfono para pedirle 500 
millones de bolívares. Solicité una fe de vida y nunca me la dieron”, explica 
Miletza.&nbsp;</p>


				<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-embed-handler wp-block-embed-embed-handler wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
				<iframe loading="lazy" title="Las madres de los desaparecidos en Barinas le hablan a Juan Manuel Santos" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/HPyxz2M7dzU?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
				</div></figure>
				
				 

<h2 class="wp-block-heading">De izquierda de derecha: Miletza Sosa, Livia Silva y Rosa Piña</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Son 
tantos y tantos casos. Andrés Eloy Blanco Fernández, de 26 años, secuestrado un 
1 de diciembre de 2009, en la población de La Luz, Municipio Obispos. El rescate 
fue pagado, pero nunca ha llegado al hogar. Sus padres han hecho esfuerzos 
infructuosos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según 
una leyenda urbana extendida en la zona por esos años, habría sido lanzado al 
caimán Pepito, una mascota de uno de los poderosos sindicatos de la construcción 
en aquel tiempo. Un testigo protegido ofreció unas declaraciones en su momento, 
para luego retractarse al ser amenazado y chantajeado y más nunca habló de lo 
ocurrido. Al ser entrevistado por primera vez llegó a decir –recorte de 
periódico en mano– que el joven habría sido asesinado. Pero nunca ha habido 
indicios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero 
hay secuestros que se extienden en el tiempo, como el de Pedro Antonio Zambrano, 
ocurrido el 9 de septiembre de 2006 a sus 42 años, productor, oriundo de la 
población del Municipio Pedraza. Como fe de vida enviaron un dedo a la madre y 
luego un video donde mostraba la extremidad faltante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nelson 
Alí Sánchez, desaparecido un 25 de diciembre de 2009, tenía 38 años. Se dedicaba 
a la venta de pescado. Seis hombres encapuchados, con armas cortas ingresaron a 
su vivienda y se lo llevaron sin decir una sola palabra. Gritaba que no se lo 
llevaran, que no había hecho nada. Los hombres llegaron en una camioneta de 
cuatro puertas, doble cabina y pequeño carro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su 
padre, Jacinto González se acercaría ese día a conversar con los vecinos y 
determinar si había algo extraño. “Tanto ellos como yo estaban sorprendidos. 
¿Por qué le pasó eso si él era un hombre tranquilo, que llegaba del río con los 
pescados?”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nunca 
llamaron a Jacinto. Las autoridades, mutis total. “La esperanza de uno es esa, 
que los cuerpos de seguridad traigan a mi hijo vivo o muerto, así sea los 
huesos, esa es la esperanza que yo tengo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hace 
un par de años, Oscar Pineda aseguró –en una entrevista concedida a la prensa– 
que los guerrilleros colombianos tendrían por lo menos a cinco rehenes que 
residían en Barinas cuando fueron secuestrados. Hoy lo reitera y pide apuntar el 
caso de una joven enfermera oriunda de Táchira con varios años en poder de la 
guerrilla. “Sólo recuerdo que se llama María y ha sido reseñado por los medios 
tachirenses”. Mientras tanto, siguen transcurriendo los días y el acuerdo de 
paz, con sus tropiezos, es el tema del momento en Colombia. Pero nadie les da 
respuestas a esas familias.</p>

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			</item>
		<item>
		<title>Chávez reconoció que nunca debió mediar con las FARC</title>
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		<dc:creator><![CDATA[ALFREDO MEZA]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 28 Jun 2011 15:58:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Investigacion]]></category>
		<category><![CDATA[Colombia]]></category>
		<category><![CDATA[EEUU]]></category>
		<category><![CDATA[FARC]]></category>
		<category><![CDATA[Guerrilla]]></category>
		<category><![CDATA[Wikileaks]]></category>
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					<description><![CDATA[LOS SECRETOS DE WIKILEAKS]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">En una reunión con un congresista 
estadounidense, el presidente venezolano confesó que fue un error involucrarse 
en las liberaciones de los secuestrados por la guerrilla. Así se lo reconoció al 
presidente Álvaro Uribe. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En uno de los momentos más críticos de la  relación con Estados Unidos, el presidente Hugo Chávez recibió en marzo de 2009  en el palacio de Miraflores al congresista demócrata William Delahaunt, a quien  hizo algunas confesiones relacionadas con la guerrilla colombiana. Chávez  reconoció en esa cita que su participación como mediador en la liberación de los  rehenes de las FARC había sido un error, y que así se lo había comunicado al  presidente Álvaro Uribe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La afirmación se produjo en el contexto de otra confesión: Venezuela quería mejorar las relaciones con Colombia. Chávez consideraba a ese país como un importante socio comercial. Los contactos entre ambos presidentes acababan de reanudarse después de la polémica por el bombardeo del campamento de Raúl Reyes en Ecuador. “Chávez dijo que también quiere mejorar las relaciones con Colombia, al que ve como un socio económico importante. Él reconoció que su participación en las negociaciones del año pasado para liberar a rehenes en poder de las FARC, fue un error, y afirmó que lo había admitido<br>también al presidente Uribe”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con el consentimiento del entonces presidente de Colombia, Chávez inició en agosto de 2007 contactos con las FARC para liberar a varios rehenes, entre los que se encontraba Ingrid Betancourt. En noviembre de ese año, sin embargo, el presidente Uribe cerró las puertas a la mediación. El entonces mandatario colombiano consideró que había sido una extralimitación el hecho de que Chávez hubiera llamado directamente a miembros de la cúpula del Ejército.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En enero de 2008, a pesar del desencuentro, la guerrilla entregó a Caracas a Clara Rojas y a Consuelo González</p>
<div style="display:flex; gap:10px;justify-content:center" class="wps-pgfw-pdf-generate-icon__wrapper-frontend">
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			</item>
		<item>
		<title>España rechazó vinculación entre Chávez y FARC</title>
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		<pubDate>Tue, 21 Jun 2011 15:04:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Investigacion]]></category>
		<category><![CDATA[EEUU]]></category>
		<category><![CDATA[España]]></category>
		<category><![CDATA[FARC]]></category>
		<category><![CDATA[Guerrilla]]></category>
		<category><![CDATA[Wikileaks]]></category>
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					<description><![CDATA[LOS SECRETOS DE WIKILEAKS]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">La cancillería española desconfiaba del 
trabajo de las ONG venezolanas y rechazaba la insinuación de una relación entre 
Caracas y las FARC a partir de las incautaciones de armas venezolanas a la 
guerrilla. Mientras el cuerpo diplomático acreditado ante el gobierno de 
Venezuela parecía preocupado por las estrechas relaciones del presidente Hugo 
Chávez con la guerrilla de las FARC y las crecientes muestras del jefe del 
Estado autoritarismo en asuntos internos, el reino de España miraba hacia otro 
lado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los cables despachados desde Caracas por la 
embajada de Estados Unidos reseñan un par de episodios que demuestran el cambio 
de la política española hacia Caracas tras el sonado incidente entre el rey Juan 
Carlos y Chávez durante la Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile en 
noviembre del 2007. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En el primer hecho, en mayo del 2009, 
durante la celebración del Día de Europa en Caracas, el encargado de Negocios de 
la misión estadounidense, John Caufield, participó en unas conversaciones sobre 
las implicaciones del proyecto de Ley de Cooperación Internacional, que 
planteaba restricciones al financiamiento de las organizaciones no 
gubernamentales. El embajador de Bélgica dijo estar preocupado por el alcance de 
la propuesta y la naturaleza antidemocrática del gobierno del presidente Chávez, 
al tiempo que agregaba que la misión de la Unión Europea lideraría el diálogo 
con los diputados del Parlamento venezolano sobre el negativo impacto de una 
legislación como la planteada. Pero el embajador de España, Dámaso de Lario, 
consideró la propuesta de ley un asunto de orden interno, y agregó que muchas 
ONG venezolanas eran “políticas”. No descartó empaparse más de los alcances de 
la ley y manifestar sus impresiones discretamente a las autoridades venezolanas. 
</p>


<p class="nota wp-block-paragraph">El trabajo periodístico de revisión de los cables de WikiLeaks sobre Venezuela fue hecho entre SEMANA y el Instituto Prensa y Sociedad de Venezuela. Su publicación se hace de forma simultánea en Semana.com y en ArmandoInfo En documentos relacionados vea los cables que sirvieron de soporte para esta nota.</p>

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