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	<title>Medio Ambiente - Armando.info</title>
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	<description>periodismo de investigación venezuela</description>
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	<title>Medio Ambiente - Armando.info</title>
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	<item>
		<title>Invasores acaban con última reserva boscosa del occidente venezolano</title>
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		<dc:creator><![CDATA[ARMANDO.INFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 21 Oct 2018 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Investigacion]]></category>
		<category><![CDATA[Medio Ambiente]]></category>
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					<description><![CDATA[Ni siquiera una orden de desalojo presidencial ha podido acabar con la invasión a la Reserva Forestal Caparo, en Barinas, donde al menos 300 personas entraron a comienzos de este año y han arrasado con el bosque y los animales de la zona. Científicos advierten que los ocupantes podrían dañar irreversiblemente el área en unos cuatro años mientras los campesinos de pueblos cercanos aseguran que grupos irregulares y la alcaldesa del municipio Zamora se cuentan entre los beneficiados de esa explotación]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El 
nombre no pasa desapercibido: “Embajadores 
Cristo 777” (EC777) y sus integrantes tampoco. Se trata de decenas de invasores 
de tierras que llegaron en enero de este año bajo el estruendo de unas 300 
motocicletas al último relicto de bosque que existe en la Reserva Forestal 
Caparo (RFC), ubicada entre el Municipio Zamora y Andrés Eloy Blanco, muy cerca 
de la frontera con Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Llegaron 
acompañados de tres camiones tritones, con insumos y comida. Una logística que 
dejó temor e incertidumbre, polvareda y ruido en lo que para ellos es un bosque, 
pero en realidad es una zona de preservación de las especies de flora y fauna 
que allí habitan entregada en comodato a la Universidad de Los Andes (ULA) desde 
1982 para la investigación y la docencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero 
los “embajadores” ni escuchaban ni daban explicaciones. Apenas decían que 
necesitan tierras para producir y al establecerse se hacen llamar Asentamiento 
Campesino.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las 
invasiones no son ninguna novedad en la zona. Comenzaron cuando fue creada la 
RFC el&nbsp; 2 de febrero de 1961 cuando se contabilizaban algunas ocupaciones 
en estos terrenos&nbsp; baldíos. Sin embargo, en el año 1990 el censo de la RFC 
registró la existencia de 499 fundos ocupando una superficie de aproximadamente 
85.000 hectáreas. Para el año 2000, se calculó que unas 1.350 familias ocupaban 
una superficie mayor a 95 mil hectáreas, según un ingeniero forestal de la 
Dirección Estadal de Ambiente con injerencia en los municipios Barinas y&nbsp; Zamora.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="900" height="700" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21102018-2.jpg" alt="" class="wp-image-52866" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21102018-2.jpg 900w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21102018-2-700x544.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21102018-2-768x597.jpg 768w" sizes="(max-width: 900px) 100vw, 900px" /><figcaption>Imagen satelital de la Reserva Forestal Caparo, de 174.000 hectáreas. La zona terracota a la izquierda corresponde a la Estación Experimental Caparo, de 7.000 hectáreas, cedida en comodato a la ULA.</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">En 
total la RFC tiene una superficie de 180 mil hectáreas y actualmente un 98% de 
ese terreno está ilegalmente ocupado, destacó el ingeniero que prefiere 
resguardar su identidad. 
Allí 
se han desarrollado proyectos de investigación, con pasantes de pre grado y de 
postgrado. Se han constituido plantaciones forestales y cuenta con un área 
conformada por un bosque natural experimental con especies como saqui-saqui, 
pardillo negro, caoba, guayabón, peruetamo, marroño, drago, jobo, apamate, una 
paleta enorme de&nbsp; especies de importancia ecológica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante 
2004 fueron invadidas aproximadamente 900 hectáreas de las 7.000 que forman el 
“comodato ULA” o la Estación Experimental Caparo (EEC), un préstamo finito en el 
tiempo (15 años, renovables) para la investigación de la universidad que desde 
enero, según denuncia el profesor de Ecología y Evaluación de Impacto Ambiental, 
José Rafael Lozada, de la Facultad de Ciencias Forestales de la ULA se encuentra 
totalmente tomado. El comodato actual dura hasta el año 
2022.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img decoding="async" width="900" height="700" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21102018-3.jpg" alt="" class="wp-image-52867" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21102018-3.jpg 900w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21102018-3-700x544.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21102018-3-768x597.jpg 768w" sizes="(max-width: 900px) 100vw, 900px" /><figcaption>Imagen correspondiente a la Estación Experimental Caparo. La zona en amarillo corresponde a la invasión de Palma Pintada ocurrida en 2004.</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">Los 
invasores viven en campamentos improvisados en los sectores Pica 8, Área 3, Área 
4 y Caño Anarú. Tomaron inicialmente cuatro puntos alrededor del bosque de 
Caparo que corresponde a 7.000 hectáreas y ahora alcanza sectores de Guasdualito 
(en el estado Apure), Santa Bárbara, El Cantón (en el estado Barinas) y 
comunidades cercanas. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
Venezuela existen varios relictos boscosos en la zona de Guayana,&nbsp; pero en 
el occidente del país sólo existe el de Caparo y el de Caimital, en el municipio 
Obispos, también en Barinas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>


<h2 class="wp-block-heading">Justicia de papel</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Las 
invasiones a esta zona se han denunciado y los tribunales han respondido, pero 
de nada han valido sus decisiones. Un trabajo publicado por la bióloga e 
investigadora de la ULA, Diana Liz Duque señala que el Tribunal Penal de Primera 
Instancia de Barinas ordenó el desalojo del asentamiento EC 777 por petición del 
fiscal César Mendoza Bencomo y que la Resolución de la Oficina Regional de 
Instituto Nacional de Tierras, con fecha 29 de enero de este año, niega la 
concesión del permiso a los invasores. Estas decisiones declaran “inadmisible” 
la petición de EC 777 porque el bosque Caparo es un Área Bajo Régimen de 
Administración Especial” (ABRAE) desde 1961. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin 
embargo, los ocupantes siguen allí, aunque el tribunal “aprobó la solicitud de 
medidas cautelares (…) donde se solicita se implementen dispositivos de 
seguridad y prevención a los fines de atender cualquier situación en el área 
anteriormente señalada y ese Tribunal en función de sus Competencias ordena al 
Comandante de Zona de Orden Interno de la GNB, al Jefe de la Coordinación de 
Guardería Ambiental de la GN, al Director Regional del MinEA, así como a los 
jefes del área administrativa y operativa de la Reserva Forestal Caparo y al 
Rector de la ULA ejercer las acciones pertinentes a los fines de cumplir con las 
medidas de seguridad y preventivas acordadas por ese 
Tribunal”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A 
su vez, el profesor Lozada refiere que en la plenaria realizada la segunda 
semana de septiembre en el Consejo Legislativo Regional de Barinas se iba a 
dar&nbsp;reconocimiento como Patrimonio Ecológico de la región a la Reserva 
Forestal de Caparo. 
Pero aún 
están esperando por la firma del documento y que aparezca en la Gaceta de 
Barinas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Al 
día siguiente se realizó una reunión en la Gobernación del Estado con altos 
funcionarios de los cuerpos de seguridad de la región, el Ministerio Público, 
legisladores y representantes de varias instituciones además del decano de la 
ULA. 
Allí 
se habló de ordenar el retiro de los invasores, pero sin fecha 
precisa.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">La 
Dirección Estadal de Ambiente de Barinas junto con el Ministerio Publico han 
levantado los respectivos expedientes tanto administrativo como penales pero las 
órdenes judiciales quedan sin ejecutarse. La Alcaldía del Municipio Zamora nunca 
se ha pronunciado ni a favor ni en contra de las invasiones en la Estación 
Experimental Caparo. Valga acotar además que oficialmente no existe ningún 
programa habitacional dentro del perímetro de la RFC y por Ley y por decreto no 
está permitido&nbsp;realizar ningún tipo de actividad agrícola o pecuaria. 
Cualquier actividad que se ejecute allí, como tala de árboles o afectación de la 
vegetación mediana o baja se constituye en un delito penal.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">También 
existe un punto de cuenta firmado por el Presidente Maduro, desde el mes de 
abril, donde se ordena con el cual se da la orden de desalojo, aunque los 
organismos encargados no han actuado. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>


<h2 class="wp-block-heading">Cuatro años para desaparecer</h2>


<p class="wp-block-paragraph">“De 
continuar el ritmo actual de destrucción, en tres o cuatro años, no tendremos 
reserva de biosfera en la zona” afirma el profesor Lozada. Los científicos de la 
ULA han 
realizado 
investigaciones desde hace muchos años en los Llanos Occidentales, Ticoporo, 
Caparo y San Camilo y el patrón de ocupación es el mismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los 
campesinos o invasores establecen parcelas para la conformación de conucos con 
algunos cultivos elementales como yuca, maíz, plátano, o frutales que les 
provean algunos medios de subsistencia. De tres a cuatro años les toma explotar 
toda la parcela, en la que usan fuego para preparar la tierra por lo que toda la 
biomasa se transforma en ceniza que luego la lluvia arrastra y el terreno pierde 
fertilidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Llegado 
ese momento el conuco deja de ser productivo y 
los ocupantes pasan 
de conuqueros, agricultores artesanales, a ganaderos. Esta actividad requiere de 
una gran inversión: grapas, alambres de púa, estantillo, reses, vitaminas para 
el ganado, &nbsp;pero como sólo han implementado una agricultura de 
subsistencia&nbsp;la mayoría no cuenta con capital para la 
ganadería y 
terminan vendiendo las tierras.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Los 
pocos que logran establecerse se transforman en pequeños 
ganaderos con tecnologías de muy poco avance y una productividad extremadamente 
baja.&nbsp; Según los estudios realizados 
obtienen escasamente un litro de leche por hectárea por día, cuando los 
medianamente eficientes alcanzan hasta cuatro litros por hectárea, por día. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Esos 
cálculos permiten concluir que, de mantenerse este patrón, los nuevos invasores 
dejarán destruido este bosque destruido en tres o cuatro años. En el presente, 
en la zona es posible determinar en las imágenes satelitales que sólo hay una 
gran cantidad de pastizales. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img decoding="async" width="900" height="700" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21102018-1.jpg" alt="" class="wp-image-52868" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21102018-1.jpg 900w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21102018-1-700x544.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21102018-1-768x597.jpg 768w" sizes="(max-width: 900px) 100vw, 900px" /><figcaption>así quedan los terrenos después del arrase</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">Para 
su alimentación, los invasores también están arrasando con los animales de 
cacería. “Ellos 
nos han dicho que ellos son personas de bajos recursos y que se metieron allí 
porque no tienen trabajo ni tienen como producir comida”, explica el profesor 
Lozada, quien se pregunta qué han comido los invasores durante todo este tiempo 
pues en la zona tampoco se avistan siembras de yuca, maíz, plátanos o 
frutas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo 
que sí ha visto el equipo de investigadores es que los cochinos de monte, danta, 
venados, lapas y cachicamos están siendo cazados para comer. Para los baquianos 
de la zona resulta dantesco observar las tasajeras -rejillas de madera para 
asolar la carne en el monte- con las especies que son cazadas cada día. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los 
miembros de los consejos comunales ubicados en los alrededores han sido víctimas 
de abigeato con la matanza de becerros y búfalos, lo que aumenta la presión ante 
un posible conflicto entre comunidades. </p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
emblemático mono araña, en el puesto 15 de las especies de primates en mayor 
peligro de extinción en el mundo, se encuentra en Venezuela en las zonas de 
Perijá, Guatopo y Caparo. Este último de sus hábitats está desapareciendo, pues 
no vive en los pastizales ganaderos que terminan dejando los invasores. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">La 
investigadora Duque advierte que también están contados los días del jaguar, el 
puma americano, el zorro y la chenchena (un ave de bosque ribereño) que viven en 
la zona, que representa el último bosque de los llanos occidentales que queda en 
pie gracias al comodato que ha mantenido la ULA. Ante la perspectiva de su 
desaparición total, Duque –líder del grupo especialista en primates de la ULA- 
hizo un comunicado de alerta y el Comité Mundial de Áreas Protegidas CMAP lo 
publicó hace unos meses.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">La 
Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) clasifica a 
esta especie de mono araña en la categoría de “peligro crítico” y según el Libro 
Rojo de la Fauna Venezolana se encuentra “en Peligro”. </p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Los 
invasores también han tomado las plantaciones forestales donde hay cosechas de 
una especie de cacao, producto de investigaciones científicas por parte de la 
ULA.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Las 
amenazas llegan también al personal que trabaja en el comodato. En 
los últimos meses, unos 60 invasores rodearon a una profesora y sus alumnos de 
forma agresiva y les dijeron que no podían entrar más al bosque, que la ULA no 
era bienvenida en el lugar, según explica el profesor Lozada, quien se queja que 
los organismos de seguridad sólo 
se hacen presentes cuando se acerca algún representante de los entes oficiales o 
un miliar de alto nivel.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Luego 
de esa amenaza el equipo de la ULA se reunió con los consejos comunales de la 
zona y les manifestaron a los invasores que no les iban a impedir hacer el 
trabajo en el bosque. No obstante, existe un temor por parte del personal 
obrero, docente y estudiantes y reconocen que hoy las tareas deben hacerse de 
forma muy restringida dada la agresividad de los ocupantes. 
&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Otros 
dolientes, como Néstor Contreras, activista de la zona y dueño de una unidad de 
producción en la zona de reserva también puso la queja recogiendo las firmas de 
las tres comunas de la zona&nbsp;y hacerle entrega al Ministerio de 
Ecosocialismo y Agua, al Ministerio de las Comunas, a la Fiscalía General de la 
República y a Constituyente impuesta por el gobierno de Nicolás Maduro, aunque 
sólo el diputado Braulio Álvarez les ha prestado atención.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Fui 
amenazado de muerte y hubo una llamada donde me advirtieron que había 50 hombres 
listos para invadir mi propiedad donde tengo un relicto boscoso que he cuidado 
por más de 32 años de más de 100 hectáreas, pero los invasores aluden que son 
tierras ociosas”, señala. </p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pronto 
otras tres fincas de la zona que suman 140 hectáreas fueron invadidas, por lo 
que los ingenieros de la zona aunque conocen la situación, sienten temor 
de dar la cara al hacer la denuncia y prefieren mantener su nombre en reserva. 
Sin embargo, el tema que se comenta en las redes sociales, existiendo incluso en 
Facebook una página que comenta la invasión y en la que aparecen fotografías de 
quien lidera esta invasión, una señora de nombre Herminia Díaz, quien ordena 
deforestar para sembrar.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>


<h2 class="wp-block-heading">La invasión como fracaso</h2>


<p class="wp-block-paragraph">En 
una reunión convocada en el pasado, donde estuvo presente el fallecido 
mandatario Hugo Chávez, estuvieron presentes los consejos comunales, las comunas 
(María Concepción Palacios, donde está el comodato de la ULA; la Generalísimo 
Francisco de Miranda y la Simón Rodríguez) y los invasores, se levantó un acta 
donde rechazaron las invasiones y los acusaron de ser quienes estaban detrás de 
las invasiones a las fincas. Luego fueron avanzando campamento por campamento 
donde les leyeron la cartilla. Esas fincas fueron desalojadas 
finalmente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hace 
cuatro años ocurrió otra invasión y tanto la ULA como el Ministerio de Ambiente 
debieron ceder a la ocupación de 11 familias, de las cuales solo quedan 
tres. 
Antes 
del nuevo cono monetario las parcelas se vendían en 2.000 millones de 
bolívares.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Contreras 
hace mención a los primeros años de gestión del mandatario Hugo Chávez y el 
“Plan vuelta al campo”, cuando se otorgaron tierras, tractores e insumos y la 
misión Vuelvan Caras, donde se habrían entregado tierras a los hijos de 
campesinos, pero estos llegaron a cultivar apenas un 2% de esos 
terrenos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
el caso de la reciente invasión a la RC se 
denuncia que los ocupantes han vendido parte de las tierras como ocurrió en 
2004, cuando se perdieron 900 hectáreas en un hecho similar y al poco tiempo no 
quedaban ocupantes en el lugar. </p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>


<h2 class="wp-block-heading">¿Refugio de guerrillas?</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Detrás 
de esta ola de invasiones, también hay ocupación de grupos irregulares tanto de 
Colombia como de Venezuela. Desde el año 2005 se ha incrementado estos grupos 
armados y hoy dictan las pautas de comportamiento dentro y fuera de la 
reserva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque 
se especula que al lado de la RFC hay una finca propiedad de Diosdado Cabello, 
la gente asegura que la zona es controlada por el Frente Bolivariano de 
Liberación (FBL) quienes gestionan la venta de madera y de terrenos. 
El 
temor de hablar es una constante en el municipio del eje andino del estado 
Barinas pero todos recuerdan que los invasores llegaron en enero con una 
supuesta orden del INTI-Barinas, que construyeron un rancho enorme, que se 
repartieron 20 hectáreas para cada uno e iniciaron un proceso de deforestación 
en las parcelas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Árboles 
de hasta 20 metros de altura, de caoba, cedro, pardillo, de alimentos como jobo, 
chupin, peruetano, de árboles maderables y frutales, fueron 
devastados.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="900" height="700" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21102018-4.jpg" alt="" class="wp-image-52869" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21102018-4.jpg 900w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21102018-4-700x544.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21102018-4-768x597.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 900px) 100vw, 900px" /><figcaption>Así queda el bosque cuando se convierte en un pastizal para ganado.</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">¿Por 
qué la Guardia Nacional no ejerce la autoridad como corresponde? Que la 
ocupación es protagonizada por grupos armados al margen de la ley es la opinión 
común entre la gente de los pueblos cercanos –que se niegan a dar su nombre por 
razones de seguridad- pues campesinos regulares no cuentan con los recursos para 
una invasión tan organizada por tantos meses, creando problemas en las 
comunidades y desapareciendo especies sin consecuencia alguna. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las 
ocupantes ilegales dicen no ser irregulares, aunque en la zona siempre han 
existido grupos de este tipo sin que nadie haga algo para sacarlos. “En un 
principio trabajaron con la comunidad pero que en este momento están torcidos 
(…) los invasores se pavonean y no hay acción por parte de estas personas lo que 
nos hace pensar en una complicidad”, manifiesta uno de los habitantes con finca 
en el lugar sugiriendo vinculaciones entre los ocupantes con personajes del 
Gobierno, pues ni siquiera se acata la orden presidencial de desalojo. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hace 
unos meses llegó a la estación Cachicamo de la RFC un convoy de la Guardia 
Nacional con 30 policías equipados con cascos antimotines para reunirse con el 
equipo de la ULA. Se marcharon sin haber ejecutado el desalojo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>


<h2 class="wp-block-heading">La Reina del Sur</h2>


<p class="wp-block-paragraph">No 
se trata de la popular serie colombiana. El capítulo venezolano tiene 
protagonistas reales ambientados en la geografía del municipio Zamora y tres 
hombres entrevistados para este reportaje ofrecen detalles al respecto, no sin 
antes recordar que en la zona quien ejerce el poder es el Frente Bolivariano de 
Liberación (FBL).</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
sometimiento de este grupo comienza amparado en las promesas de entrega de 
supuestos documentos de propiedad de las zonas invadidas, avaladas en el 
Registro Municipal de la zona. 
La 
mafia de la madera está conectada con organismos policiales. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">La 
madera es sacada Santa Bárbara, hacia el centro del país o la frontera con 
Colombia.&nbsp; El Comandante del FBL controla las cuotas que deben de cobrar 
por el saque de madera; los camiones salen de madrugada, lo cual es aprovechado 
por la policía para montar cuatro puntos de control y en los que el maderero 
debe de pagar para circular. La madera generalmente es sacada en tablones, pues 
ya las rolas no se ven, desde el año 2002 cuando los aserraderos fueron 
desmantelados por completo y les quitaron la concesión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Generalmente, 
todos estos negocios siempre están vinculados con la “Reina del Sur” o como 
llaman a la alcaldesa del municipio Zamora, Maigualida Santana, una mujer de 
baja estatura, esposa del ex alcalde de la misma jurisdicción, Emilio Méndez. La 
dulzura de su rostro y sus ojos&nbsp; verdes, contrastan&nbsp;con el manejo 
impune de negocios a través de la extorsión para el transporte de comida hasta 
cemento, según cuentan los baquianos de la zona. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos 
aseguran que el negocio más lucrativo estaría en la venta de madera de 
teca, originaria del&nbsp;sudeste de Asia, de India, de Camboya, de Laos y de 
Vietnam y ampliamente demandada en la actualidad. Hoy hay un boom con la madera 
que sembró durante la democracia y estaría siendo sacada por Puerto Cabello 
gracias a la compra en conjunto de unos empresarios merideños y los 
chinos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="900" height="700" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21102018-5.jpg" alt="" class="wp-image-52870" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21102018-5.jpg 900w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21102018-5-700x544.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21102018-5-768x597.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 900px) 100vw, 900px" /><figcaption>Arbol de chupón cortado con motosierra, un equipo que cuesta más de 600 dólares.</figcaption></figure>

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			</item>
		<item>
		<title>Un pozo séptico gigante se traga a Maracay y Valencia</title>
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		<dc:creator><![CDATA[PATRICIA MARCANO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 17 Sep 2017 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Investigacion]]></category>
		<category><![CDATA[Aragua]]></category>
		<category><![CDATA[Carabobo]]></category>
		<category><![CDATA[Contaminación Lago de Valencia]]></category>
		<category><![CDATA[Medio Ambiente]]></category>
		<category><![CDATA[TSJ]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://armando.info/?p=2358</guid>

					<description><![CDATA[Con la cantidad invertida en 13 años en el Lago de Valencia, en el centro norte de Venezuela, el régimen chavista pudo haber construido 18 hospitales nuevos como el Cardiológico Infantil Latinoamericano de Caracas, o una vía de navegación como el canal de Panamá. Pero a contracorriente de los 385 millones de dólares echados al agua, la cuenca se ha convertido en el pozo séptico más grande de América Latina. Se trata de uno de los problemas ambientales más graves de la región, no solo por la contaminación sino por el costo social de 8.000 familias que están en riesgo de perder su casa y hasta de morir ahogados en aguas negras. Antes que atender esta situación, el régimen de Nicolás Maduro prefiere auxiliar a los damnificados de los huracanes Harvey e Irma, y dejar abandonados a los vecinos a la eterna improvisación venezolana.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Las 
líneas iniciales del poema de Guillermo Saavedra son el&nbsp;<I>leit 
motiv</I>&nbsp;de esta historia: “Quieta es el agua de la desgracia”. Quieta 
lucía el agua estancada del Lago de Valencia y la desgracia se ha abatido con 
una certeza definitiva sobre las familias que en mala hora decidieron comprar 
viviendas en las vecindades de sus cuencas. Lo saben en La Punta y Mata Redonda, 
sectores que en la década de 1980 presumían de ser urbanizaciones de clase media 
y hoy son dos grandes cloacas a cielo abierto. Quintas espaciosas rodeadas de 
agua estancada, unas abandonadas y otras invadidas. En La Punta, la zona más 
cercana al lago, solo quedan 12 viviendas de las 500 que eran. Las demás fueron 
indemnizadas y demolidas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Antes de 
llegar ahí hay que estar atento a los detalles que anuncian que, en unos años, 
La Punta y Mata Redonda y otras diez urbanizaciones y barrios, serán la versión 
venezolana de La Atlántida, el continente sumergido. Una hilera de postes se 
pierde en la distancia. Disminuyen de tamaño, se hunden mientras se alejan. 
Miden 10 metros de alto, pero, sumergidos en el agua, parecen mucho más 
pequeños. No hay calle inclinada ni llanura amplia que explique aquello. El Lago 
de Valencia, además de avenidas, hectáreas de fincas y comunidades enteras, 
también se ha tragado el alumbrado.</p>

<div class="kb-gallery-wrap-id-_SXDiTK-LT alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><div class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-slider kb-gallery-id-_SXDiTK-LT kb-gallery-caption-style-below kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-lightbox-caption="true"><div class="kt-blocks-carousel splide kt-carousel-container-dotstyle-dark kt-carousel-arrowstyle-whiteondark kt-carousel-dotstyle-dark kb-slider-group-arrow kb-slider-arrow-position-center" data-slider-anim-speed="400" data-slider-scroll="1" data-slider-arrows="true" data-slider-fade="true" data-slider-dots="true" data-slider-type="slider" data-slider-hover-pause="false" data-slider-auto="" data-slider-speed="7000" data-show-pause-button="false"><div class="splide__track"><ul class="kt-blocks-carousel-init kb-blocks-slider splide__list"><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-1.png" data-description="Brisas del Lago, sector El Indio. Es desolador ver la cantidad de postes de luz sumergidos en el agua, como recuerdo que cuán grande era esa urbanización y cuánto ha avanzado el lago" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="763" height="509" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-1.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-1.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-1.png" data-id="51751" class="wp-image-51751 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-1.png 763w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-1-700x467.png 700w" sizes="auto, (max-width: 763px) 100vw, 763px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Brisas del Lago, sector El Indio. Es desolador ver la cantidad de postes de luz sumergidos en el agua, como recuerdo que cuán grande era esa urbanización y cuánto ha avanzado el lago</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-2.png" data-description="Mata Redonda. Buena parte de los propietarios de Mata Redonda y La Punta eran caraqueños que decidieron comprar su vivienda en esta zona de Maracay. Hoy la mayoría son personas de la tercera edad." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="763" height="509" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-2.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-2.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-2.png" data-id="51752" class="wp-image-51752 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-2.png 763w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-2-700x467.png 700w" sizes="auto, (max-width: 763px) 100vw, 763px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Mata Redonda. Buena parte de los propietarios de Mata Redonda y La Punta eran caraqueños que decidieron comprar su vivienda en esta zona de Maracay. Hoy la mayoría son personas de la tercera edad.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-3.png" data-description="Mata Redonda. De la gran urbanización de clase media, de la década de los 80, solo quedan las grandes quintas y el recuerdo. Las aguas malolientes suelen estancarse por meses en sus calles" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="763" height="509" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-3.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-3.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-3.png" data-id="51753" class="wp-image-51753 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-3.png 763w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-3-700x467.png 700w" sizes="auto, (max-width: 763px) 100vw, 763px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Mata Redonda. De la gran urbanización de clase media, de la década de los 80, solo quedan las grandes quintas y el recuerdo. Las aguas malolientes suelen estancarse por meses en sus calles</div></a></figure></div></div></li></ul></div></div></div></div>

<p class="wp-block-paragraph">En la 
región centro-norte de Venezuela se encuentra el segundo lago más importante del 
país, el de Valencia (conocido también como Lago Los Tacariguas), que comparte 
sus 3.140 km2 con los estados Aragua y Carabobo. En el primer caso, la ciudad de 
Maracay (capital del estado Aragua) es la más cercana al cuerpo lacustre. Toda 
la zona residencial ubicada al sur de la ciudad se ha acostumbrado a ver esa 
imagen repetida y desoladora. Los postes de luz hundidos recuerdan cuánto ha 
avanzado el Lago de Valencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así pasa 
en Brisas del Lago: de 15 calles que tenía la urbanización solo quedan dos, 
anegadas en las esquinas y reducidas a 10 viviendas aún ocupadas por sus 
propietarios. Pasa en Aguacatal 2: la calle Paraíso es la última del sector 
desde el año 2012 porque hasta entonces aún había vestigios de tres barrios más 
que los alejaban del lago. Se repite en Paraparal, donde fue construido un muro 
de asfalto para separar a la comunidad del hoy matorral inundado y donde hace 
más de 10 años existía el barrio La Vaquera (420 viviendas), también 
desaparecido bajo las aguas. Y también en Las Vegas 1, un lugar casi desierto 
donde 18 familias desalojadas por el avance de las aguas viven en la escuela 
Olinto Mora Márquez, un “refugio temporal” en el que están desde hace 7 años, y 
a donde el agua ha llegado ya a medio metro de altura en uno de los salones que 
hasta julio servía de habitación.</p>

<div class="kb-gallery-wrap-id-_XbRztK-nR alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><div class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-slider kb-gallery-id-_XbRztK-nR kb-gallery-caption-style-below kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-lightbox-caption="true"><div class="kt-blocks-carousel splide kt-carousel-container-dotstyle-dark kt-carousel-arrowstyle-whiteondark kt-carousel-dotstyle-dark kb-slider-group-arrow kb-slider-arrow-position-center" data-slider-anim-speed="400" data-slider-scroll="1" data-slider-arrows="true" data-slider-fade="true" data-slider-dots="true" data-slider-type="slider" data-slider-hover-pause="false" data-slider-auto="" data-slider-speed="7000" data-show-pause-button="false"><div class="splide__track"><ul class="kt-blocks-carousel-init kb-blocks-slider splide__list"><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-4.png" data-description="Carabobo. Carretera principal de Güigüe está anegada por la crecida del Lago de Valencia." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-4.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-4.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-4.png" data-id="51754" class="wp-image-51754 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-4.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-4-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-4-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Carabobo. Carretera principal de Güigüe está anegada por la crecida del Lago de Valencia.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-5.png" data-description="Carabobo. Ni las camionetas se atreven a seguir el camino, pues se desconoce el nivel del agua" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-5.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-5.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-5.png" data-id="51755" class="wp-image-51755 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-5.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-5-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-5-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Carabobo. Ni las camionetas se atreven a seguir el camino, pues se desconoce el nivel del agua</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-6.png" data-description="Brisas del Lago, sector El Indio. Las únicas dos calles que quedan se están llenando de agua. De noche los vecinos escuchán cuando las babas salen del agua, e incluso cuando se comen a algún perro." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-6.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-6.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-6.png" data-id="51756" class="wp-image-51756 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-6.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-6-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-6-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Brisas del Lago, sector El Indio. Las únicas dos calles que quedan se están llenando de agua. De noche los vecinos escuchán cuando las babas salen del agua, e incluso cuando se comen a algún perro.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-7.png" data-description="Las Vegas 1. El Lago de Valencia sigue ahogando a la escuela Olinto Mora. Este salón de clases sirvió como habitación hasta julio de este año, ahora el agua supera los 50 cm" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-7.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-7.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-7.png" data-id="51757" class="wp-image-51757 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-7.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-7-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-7-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Las Vegas 1. El Lago de Valencia sigue ahogando a la escuela Olinto Mora. Este salón de clases sirvió como habitación hasta julio de este año, ahora el agua supera los 50 cm</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-8.png" data-description="Las Vegas 1. ya no aparece en los mapas como zona de riesgo porque en 2010 fue desalojada por completo, pero el Gobierno ha olvidado a 18 familias que llevan 7 años en un refugio que sería temporal" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-8.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-8.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-8.png" data-id="51758" class="wp-image-51758 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-8.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-8-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-8-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Las Vegas 1. ya no aparece en los mapas como zona de riesgo porque en 2010 fue desalojada por completo, pero el Gobierno ha olvidado a 18 familias que llevan 7 años en un refugio que sería temporal</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-9.png" data-description="Las Vegas 1. Desde el techo de la escuela Olinto Mora Marquez se puede ver cuán grande era ese barrio y cómo el Lago de Valencia se lo tragó" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-9.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-9.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-9.png" data-id="51759" class="wp-image-51759 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-9.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-9-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-9-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Las Vegas 1. Desde el techo de la escuela Olinto Mora Marquez se puede ver cuán grande era ese barrio y cómo el Lago de Valencia se lo tragó</div></a></figure></div></div></li></ul></div></div></div></div>

<p class="wp-block-paragraph">En Mata 
Redonda y La Punta no hay alumbrado público sumergido que recuerde el aumento 
del nivel del lago sino un terraplén de 1,2 kilómetros de largo ubicado a 4,40 
metros por encima de sus casas, como para que no se les olvide que allí arriba 
está ese gran reservorio de agua sin salida al mar. El Lago de Valencia es una 
cuenca cerrada (endorreica), que recibe cada año 360 millones de metros cúbicos 
de aguas residuales, es decir, aguas servidas o de cloacas procedentes de zonas 
residenciales e industriales de las ciudades de Maracay, Valencia y localidades 
como Mariara, San Joaquín, Los Guayos y Güigüe; más el caudal de 22 ríos que 
desembocan en él, más el agua de lluvia que en cada temporada se disponga a 
caer.</p>

<div class="kb-gallery-wrap-id-_IqbZcW-Yw alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><div class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-slider kb-gallery-id-_IqbZcW-Yw kb-gallery-caption-style-below kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-lightbox-caption="true"><div class="kt-blocks-carousel splide kt-carousel-container-dotstyle-dark kt-carousel-arrowstyle-whiteondark kt-carousel-dotstyle-dark kb-slider-group-arrow kb-slider-arrow-position-center" data-slider-anim-speed="400" data-slider-scroll="1" data-slider-arrows="true" data-slider-fade="true" data-slider-dots="true" data-slider-type="slider" data-slider-hover-pause="false" data-slider-auto="" data-slider-speed="7000" data-show-pause-button="false"><div class="splide__track"><ul class="kt-blocks-carousel-init kb-blocks-slider splide__list"><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-10.png" data-description="Mata Redonda. Al final de la avenida principal se ve un muro, una pared de concreto que les recuerda el peligro de que el lago se desborde y avance por esas calles, dejando todo bajo el agua" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-10.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-10.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-10.png" data-id="51760" class="wp-image-51760 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-10.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-10-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-10-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Mata Redonda. Al final de la avenida principal se ve un muro, una pared de concreto que les recuerda el peligro de que el lago se desborde y avance por esas calles, dejando todo bajo el agua</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-11.png" data-description="La Punta. Cientos de obreros e ingenieros levantan un contramuro, delante del existente desde 2005, para tratar de contener las aguas del Lago de Valencia en el sur de Maracay" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-11.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-11.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-11.png" data-id="51761" class="wp-image-51761 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-11.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-11-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-11-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">La Punta. Cientos de obreros e ingenieros levantan un contramuro, delante del existente desde 2005, para tratar de contener las aguas del Lago de Valencia en el sur de Maracay</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-12.png" data-description="Aguacatal II. En 50 días las familias de la calle Paraíso, Aguacatal II,no han recibido el auxilio de las autoridades. A los funcionarios les da miedo meterse en las aguas sucias, contaron los vecinos" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-12.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-12.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-12.png" data-id="51762" class="wp-image-51762 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-12.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-12-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-12-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Aguacatal II. En 50 días las familias de la calle Paraíso, Aguacatal II,no han recibido el auxilio de las autoridades. A los funcionarios les da miedo meterse en las aguas sucias, contaron los vecinos</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-13.png" data-description="Aguacatal II. Vecinos arman balsas con lo que encuentran y las dejan al frente de sus casas, amarradas, para que no se las lleve la corriente del lago" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-13.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-13.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-13.png" data-id="51763" class="wp-image-51763 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-13.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-13-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-13-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Aguacatal II. Vecinos arman balsas con lo que encuentran y las dejan al frente de sus casas, amarradas, para que no se las lleve la corriente del lago</div></a></figure></div></div></li></ul></div></div></div></div>

<h2 class="wp-block-heading">Una noticia que resurge</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Mientras 
el régimen de Nicolás Maduro ofrecía ayuda a las islas y ciudades arrasadas en 
el Caribe y Estados Unidos por los huracanes Harvey e Irma, los venezolanos 
recordaron la vieja tragedia de estos sectores vecinos al maloliente cuerpo 
lacustre. Que lo diga Fernando Klein, que, bajo el quicio de la entrada 
principal de su casa, ubicada en la calle A, manzana 3, a seis metros debajo del 
nivel del lago, luce como el último de los mohicanos de La Punta. La de él es 
una de las doce viviendas que todavía quedan en pie. Su casa, de 273 m2, fue 
construida en la cota 408 metros sobre el nivel del mar y actualmente el lago 
está a 414,10 metros sobre el nivel del mar. Allí sigue, junto a su esposa y su 
hija, esperando la indemnización del Estado, a la cual tienen derecho por 
sentencia del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). La pregunta es: si el máximo 
tribunal jamás ha fallado contra el gobierno, si es un aliado de postín en el 
diseño de un modelo que le garantiza al chavismo un gobierno perpetuo, por qué 
el régimen no ha cumplido con la decisión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
recorrido en tribunales de este caso comenzó en noviembre de 1999, a los pocos 
meses de la llegada del&nbsp;<I>comandante presidente&nbsp;</I>Hugo Chávez al 
poder. La demanda del grupo de propietarios de ambas urbanizaciones reclamaba la 
omisión del Ministerio del Ambiente en su deber de ejecutar las obras de 
saneamiento del Lago de Valencia. El fallo favorable podía ser visto también 
como una forma de vengarse de la vituperada clase dirigente que entre 1958 y 
1998 antecedió al chavismo. Ya en ese momento la expansión del lago los estaba 
afectando. Klein recuerda que cuando compraron esa vivienda en 1979, el lago 
estaba a unos 10 kilómetros de distancia. En 20 años tocó sus puertas y en 2005 
ya se había ubicado a 2 metros por encima de La Punta y al mismo nivel que Mata 
Redonda.</p>

<div class="kb-gallery-wrap-id-_75wphj-Je alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><div class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-slider kb-gallery-id-_75wphj-Je kb-gallery-caption-style-below kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-lightbox-caption="true"><div class="kt-blocks-carousel splide kt-carousel-container-dotstyle-dark kt-carousel-arrowstyle-whiteondark kt-carousel-dotstyle-dark kb-slider-group-arrow kb-slider-arrow-position-center" data-slider-anim-speed="400" data-slider-scroll="1" data-slider-arrows="true" data-slider-fade="true" data-slider-dots="true" data-slider-type="slider" data-slider-hover-pause="false" data-slider-auto="" data-slider-speed="7000" data-show-pause-button="false"><div class="splide__track"><ul class="kt-blocks-carousel-init kb-blocks-slider splide__list"><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-14.png" data-description="La Punta. La casa de Fernando Klein es una de las 12 que quedan en pie, de las 500 que existían. Llevan 10 años esperando ser indemnizados, como ordenó el TSJ" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-14.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-14.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-14.png" data-id="51764" class="wp-image-51764 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-14.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-14-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-14-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">La Punta. La casa de Fernando Klein es una de las 12 que quedan en pie, de las 500 que existían. Llevan 10 años esperando ser indemnizados, como ordenó el TSJ</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-15.png" data-description="La Punta. La casa de la familia Klein está severamente afectada por la humedad. Aunque exista un terraplén que evita el paso del lago, igual las aguas se filtran entre la tierra y llegan hasta su casa" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-15.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-15.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-15.png" data-id="51765" class="wp-image-51765 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-15.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-15-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-15-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">La Punta. La casa de la familia Klein está severamente afectada por la humedad. Aunque exista un terraplén que evita el paso del lago, igual las aguas se filtran entre la tierra y llegan hasta su casa</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-16.png" data-description="La Punta. El sr. Fernando Klein señala el muro de La Punta y deja ver la altura en la que se encuentra el lago. Actualmente, a 6 metros por encima de él" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-16.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-16.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-16.png" data-id="51766" class="wp-image-51766 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-16.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-16-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-16-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">La Punta. El sr. Fernando Klein señala el muro de La Punta y deja ver la altura en la que se encuentra el lago. Actualmente, a 6 metros por encima de él</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-17.png" data-description="La Punta. Los obreros y maquinarias que refuerzan el muro de La Punta no le prestan ayuda las 12 familias que quedan en la zona" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-17.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-17.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-17.png" data-id="51767" class="wp-image-51767 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-17.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-17-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-17-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">La Punta. Los obreros y maquinarias que refuerzan el muro de La Punta no le prestan ayuda las 12 familias que quedan en la zona</div></a></figure></div></div></li></ul></div></div></div></div>

<p class="wp-block-paragraph">La 
solución del Gobierno a esa situación de emergencia, plasmada en decretos y en 
declaratorias de “zonas de alto riesgo potencial”, fue, sin embargo, construir 
un terraplén de 1.200 metros, de los cuales apenas un tramo de 4 metros de ancho 
es de concreto (en la parte baja su extensión es de 21,5 metros), erigido para 
proteger una planta de bombeo que lanza un grueso caudal de aguas sucias al 
lago. Se levantó como una especie de dique para detener el avance de las aguas, 
con una altura de 412 metros sobre el nivel del mar. Era una solución diseñada 
para durar tres años. En octubre cumplirá doce.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese muro 
de concreto es el que sirve de referencia a las 8 mil familias de al menos siete 
sectores del sur de Maracay que están en riesgo de quedar bajo las aguas, pues 
la cota del lago ya está por encima de sus casas. En 2012 elevaron el muro 2,40 
metros más, quedando en la cota 414,40 metros sobre el nivel del mar. En agosto 
de este 2017 comenzaron a levantarle 1 metro más ante la crecida evidente. Si no 
puede pasar por arriba con el oleaje, lo va haciendo progresivamente por debajo, 
entre la tierra, o entre las tuberías y drenajes de las 
cloacas.</p>

<div class="lazyblock-embed-script-JPdphK wp-block-lazyblock-embed-script"><img decoding="async" style="max-width:100%" src="//cdn.thinglink.me/api/image/964987019212095491/1024/10/scaletowidth#tl-964987019212095491;'" class="alwaysThinglink"><script async="" charset="utf-8" src="//cdn.thinglink.me/jse/embed.js"></script></div>
<div class="kb-gallery-wrap-id-_wYLboq-fI alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><div class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-slider kb-gallery-id-_wYLboq-fI kb-gallery-caption-style-below kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-lightbox-caption="true"><div class="kt-blocks-carousel splide kt-carousel-container-dotstyle-dark kt-carousel-arrowstyle-whiteondark kt-carousel-dotstyle-dark kb-slider-group-arrow kb-slider-arrow-position-center" data-slider-anim-speed="400" data-slider-scroll="1" data-slider-arrows="true" data-slider-fade="true" data-slider-dots="true" data-slider-type="slider" data-slider-hover-pause="false" data-slider-auto="" data-slider-speed="7000" data-show-pause-button="false"><div class="splide__track"><ul class="kt-blocks-carousel-init kb-blocks-slider splide__list"><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-18.png" data-description="Muro de La Punta.  Construido en 2005 como una solución temporal, para 3 año, ya suma 12 de existencia. Las filtraciones en la pared son visibles" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-18.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-18.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-18.png" data-id="51768" class="wp-image-51768 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-18.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-18-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-18-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Muro de La Punta.  Construido en 2005 como una solución temporal, para 3 año, ya suma 12 de existencia. Las filtraciones en la pared son visibles</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-19.png" data-description="Muro de La Punta.  En 2005 el muro fue construido a una altura de 412 msnm. En 2011 lo subieron 2,40 metros más y quedó en 414,40 msnm. Este año ha estado a 30 cm de desbordarse" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-19.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-19.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-19.png" data-id="51769" class="wp-image-51769 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-19.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-19-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-19-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Muro de La Punta.  En 2005 el muro fue construido a una altura de 412 msnm. En 2011 lo subieron 2,40 metros más y quedó en 414,40 msnm. Este año ha estado a 30 cm de desbordarse</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-20.png" data-description="Muro de La Punta. A finales de agosto, debido a las torrenciales lluvias y aumento evidente del nivel del lago, Min-Ambiente decidió aumentarle 1 metro más de altura. Este era el encofrado" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-20.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-20.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-20.png" data-id="51770" class="wp-image-51770 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-20.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-20-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-20-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Muro de La Punta. A finales de agosto, debido a las torrenciales lluvias y aumento evidente del nivel del lago, Min-Ambiente decidió aumentarle 1 metro más de altura. Este era el encofrado</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-21.png" data-description="Muro de La Punta. Cuando llueve con fuerza se incrementa el oleaje y el lago comienza a sobrepasar el dique de tierra. En días de calma el panorama es este" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-21.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-21.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-21.png" data-id="51771" class="wp-image-51771 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-21.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-21-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-21-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Muro de La Punta. Cuando llueve con fuerza se incrementa el oleaje y el lago comienza a sobrepasar el dique de tierra. En días de calma el panorama es este</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-22.png" data-description="Muro de La Punta. En toda la zona verde que se observa en la imagen quedaba la urbanización La Punta, donde habían unas 500 viviendas. Casi todas fueron demolidas tras ser indemnizadas, quedan 12" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-22.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-22.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-22.png" data-id="51772" class="wp-image-51772 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-22.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-22-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-22-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Muro de La Punta. En toda la zona verde que se observa en la imagen quedaba la urbanización La Punta, donde habían unas 500 viviendas. Casi todas fueron demolidas tras ser indemnizadas, quedan 12</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-23.png" data-description="Muro de La Punta. La estructura de concreto protege a una planta de bombeo que expulsa las aguas residuales al lago." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-23.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-23.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-23.png" data-id="51773" class="wp-image-51773 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-23.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-23-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-23-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Muro de La Punta. La estructura de concreto protege a una planta de bombeo que expulsa las aguas residuales al lago.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-24.png" data-description="Muro de La Punta. Los habitantes de Maracay no pierden la costumbre de ir al muro a contemplar el lago, ese cuerpo de agua que los amenaza con dejarlos ahogados" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-24.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-24.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-24.png" data-id="51774" class="wp-image-51774 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-24.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-24-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-24-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Muro de La Punta. Los habitantes de Maracay no pierden la costumbre de ir al muro a contemplar el lago, ese cuerpo de agua que los amenaza con dejarlos ahogados</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-25.png" data-description="Muro de La Punta. Se estima que cada año caen al lago 360 millones de metros cúbicos de aguas servidas o residuales, y no hay plantas de tratamiento para estas aguas" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-25.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-25.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-25.png" data-id="51775" class="wp-image-51775 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-25.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-25-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-25-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Muro de La Punta. Se estima que cada año caen al lago 360 millones de metros cúbicos de aguas servidas o residuales, y no hay plantas de tratamiento para estas aguas</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-26.png" data-description="Paraparal. Otra de las comunidades afectadas por el Muro de La Punta es Paraparal, ubicada inmediatamente al lado de uno de sus extremos. Recibe las aguas del lago que buscan escape" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-26.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-26.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-26.png" data-id="51776" class="wp-image-51776 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-26.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-26-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-26-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Paraparal. Otra de las comunidades afectadas por el Muro de La Punta es Paraparal, ubicada inmediatamente al lado de uno de sus extremos. Recibe las aguas del lago que buscan escape</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-27.png" data-description="Muro de La Punta. El muro de concreto abarca un pequeño tramo, a sus lados le sigue un gran dique de tierra que contiene el avance del lago" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-27.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-27.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-27.png" data-id="51777" class="wp-image-51777 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-27.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-27-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-27-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Muro de La Punta. El muro de concreto abarca un pequeño tramo, a sus lados le sigue un gran dique de tierra que contiene el avance del lago</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-28.png" data-description="Muro de La Punta. Las fuertes lluvias de agosto y septiembre retrasaron el vaciado de concreto en la nueva extensión del muro, que quedará a 415,40 m.s.n.m" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-28.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-28.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-28.png" data-id="51778" class="wp-image-51778 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-28.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-28-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-28-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Muro de La Punta. Las fuertes lluvias de agosto y septiembre retrasaron el vaciado de concreto en la nueva extensión del muro, que quedará a 415,40 m.s.n.m</div></a></figure></div></div></li></ul></div></div></div></div>

<h2 class="wp-block-heading">Indemnización pendiente</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Las 512 
familias propietarias que quedan entre La Punta y Mata Redonda no han sido 
desalojadas a pesar del riesgo decretado sobre ellos. Desde 2006, cuando el TSJ 
finalmente emitió la decisión de la demanda introducida en 1999, dictando un 
amparo constitucional que protegía a los propietarios de La Punta y Mata 
Redonda, han debido ser indemnizados. Así lo establece la sentencia 1632, 
ratificada en 2007 con la sentencia 1752, pero no todos lo han logrado. De 1043 
propietarios quedan esos 512.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Klein y 
Marianelly Nieves, propietaria de una casa en Mata Redonda, recuerdan que muchos 
salieron por indemnización, pero otros decidieron apelar a un acto 
conciliatorio. Cada cual aceptaba los términos acordados con el Estado, 
distintos a lo establecido en la sentencia (avalúo y pago de la vivienda), y que 
incluían desde casas en el mercado secundario hasta apartamentos del programa 
gubernamental Gran Misión Vivienda. Otros tantos, como ellos, se quedaron 
rezagados y sin respuesta. Ha sido así desde 2010.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 2015 
el TSJ emitió una tercera sentencia judicial donde se acuerda, de nuevo, la 
ejecución de los fallos de 2006 y 2007, y ordenó concretar los pagos pendientes 
que hubieran quedado del acto conciliatorio de 2011. La decisión está en manos 
de un tribunal ejecutor en Maracay, pero aún los propietarios siguen sin ser 
indemnizados. “Ya agotamos todo lo jurídico, todo lo que dice el librito. Lo que 
está ocurriendo es una omisión inhumana, un drama humano que rebasa lo jurídico, 
porque además hay zonas que hoy están peores que como estaban La Punta y Mata 
Redonda en 1999, cuando se introdujo la demanda”, dice el abogado José Vicente 
Haro, defensor de 65 familias de La Punta y Mata 
Redonda.</p>

<div class="kb-gallery-wrap-id-_g2p0YE-Ib alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><div class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-slider kb-gallery-id-_g2p0YE-Ib kb-gallery-caption-style-below kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-lightbox-caption="true"><div class="kt-blocks-carousel splide kt-carousel-container-dotstyle-dark kt-carousel-arrowstyle-whiteondark kt-carousel-dotstyle-dark kb-slider-group-arrow kb-slider-arrow-position-center" data-slider-anim-speed="400" data-slider-scroll="1" data-slider-arrows="true" data-slider-fade="true" data-slider-dots="true" data-slider-type="slider" data-slider-hover-pause="false" data-slider-auto="" data-slider-speed="7000" data-show-pause-button="false"><div class="splide__track"><ul class="kt-blocks-carousel-init kb-blocks-slider splide__list"><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-29.png" data-description="Mata Redonda.  Tras la sentencia del TSJ que ordena indemnizar a propietarios de Mata Redonda y La Punta, se prohibió hacer arreglos en las viviendas porque no serían considerados en los avalúos" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-29.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-29.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-29.png" data-id="51779" class="wp-image-51779 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-29.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-29-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-29-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Mata Redonda.  Tras la sentencia del TSJ que ordena indemnizar a propietarios de Mata Redonda y La Punta, se prohibió hacer arreglos en las viviendas porque no serían considerados en los avalúos</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-30.png" data-description="Mata Redonda. Aún hay viviendas habitadas en la urbanización, a la espera de ser indemnizadas como lo ordenó el TSJ. Viven sin los servicios públicos básicos" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-30.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-30.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-30.png" data-id="51780" class="wp-image-51780 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-30.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-30-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-30-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Mata Redonda. Aún hay viviendas habitadas en la urbanización, a la espera de ser indemnizadas como lo ordenó el TSJ. Viven sin los servicios públicos básicos</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-31.png" data-description="Mata Redonda. Aún restan 512 familias de La Punta y Mata Redonda por ser indemnizadas, luego de las sentencias emitidas por el TSJ en 2006 y 2007" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-31.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-31.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-31.png" data-id="51781" class="wp-image-51781 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-31.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-31-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-31-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Mata Redonda. Aún restan 512 familias de La Punta y Mata Redonda por ser indemnizadas, luego de las sentencias emitidas por el TSJ en 2006 y 2007</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-32.png" data-description="Mata Redonda. Marianelly Nieves guarda en su casa todos los doucumentos de propiedad, informes de riesgo, sentencias del TSJ y pancartas de las protestas que han hecho desde 2006 para que los atiendan" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-32.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-32.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-32.png" data-id="51782" class="wp-image-51782 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-32.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-32-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-32-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Mata Redonda. Marianelly Nieves guarda en su casa todos los doucumentos de propiedad, informes de riesgo, sentencias del TSJ y pancartas de las protestas que han hecho desde 2006 para que los atiendan</div></a></figure></div></div></li></ul></div></div></div></div>

<p class="wp-block-paragraph">Quienes 
quedan en estas comunidades tienen la certeza de que se cometieron hechos de 
corrupción en la resolución de cientos de casos. La mayoría sabe quiénes 
terminaron pagando dinero extra a peritos, a funcionarios públicos, o a 
intermediarios para que los indemnizaran, agilizaran la emisión del cheque, o 
abultaran el monto del avalúo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fernando 
Klein hizo las gestiones para su indemnización en 2008. Se negó a pagarle a la 
persona encargada de su caso y cuando recibió el cheque tan esperado, tenía un 
error en el nombre del destinatario. No hubo manera de arreglarlo. Ya habían 
visto una casa en otra zona lejana, que podrían comprar con esa indemnización 
más un crédito, pero por ese error todo se 
derrumbó.</p>


<p class="wp-block-paragraph">“Si 
ese lago no lo hubieran llenado viviéramos felices aquí. Esta iba a ser mi casa 
para toda la vida y ahora tenemos cuatro metros de agua por encima. Nosotros 
fuimos estafados y el Estado no ha hecho nada, ellos están esperando que la 
naturaleza les haga el trabajo sucio y nos han pateado como les ha dado la 
gana”, comenta Marianelly Nieves. Lo dice porque desde hace dos años el agua 
potable llega dos veces a la semana, no tienen alumbrado público, ni recolección 
de basura, patrullaje, dragado del río Madre Vieja, ni mantenimiento. Es como si 
ya no viviera nadie y dieran por hecho que no hay servicios públicos que 
prestar. Es como si jugaran al cansancio y buscaran que los propietarios tomaran 
la decisión de irse sin ser indemnizados, para salvar sus vidas ante el riesgo 
de morir ahogados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Ellos 
saben que cualquier dinero invertido aquí se perdería, porque estamos en zonas 
inundables. Por eso abandonaron Mata Redonda, La Punta y todas las comunidades 
que están en alto riesgo por el lago”, señala Mildred Rojas, habitante de La 
Esmeralda, otra zona inundada de aguas negras. Para ella, el problema del Lago 
de Valencia se ha convertido en la caja chica de todos los gobernantes: locales, 
y regionales; una partida presupuestaria para un saneamiento donde varios cobran 
y nada se limpia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras 
en La Punta y Mata Redonda detuvieron las indemnizaciones, en Aguacatal, 
Paraparal y Brisas del Lago la gobernación de Aragua decidió declarar a esas 
zonas, desde 2012, como “refugios a cielo abierto”. Una paradoja. Sus casas 
anegadas con aguas de cloacas son el lugar seguro donde el Estado les exige 
permanecer. “Dicen que no hay refugios, ni viviendas, ni dinero, ni nada”, 
repiten los vecinos de Paraparal; allí, a finales de agosto, acudieron 
funcionarios de Protección Civil a darles un curso de supervivencia, de cómo 
evacuar la zona y qué hacer en caso de inundaciones. Lo mismo en Aguacatal 2, 
allí los médicos no han entrado a recorrer la zona por el miedo de adquirir una 
infección de las aguas servidas.</p>

<div class="kb-gallery-wrap-id-_esc46k-dg alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><div class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-slider kb-gallery-id-_esc46k-dg kb-gallery-caption-style-below kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-lightbox-caption="true"><div class="kt-blocks-carousel splide kt-carousel-container-dotstyle-dark kt-carousel-arrowstyle-whiteondark kt-carousel-dotstyle-dark kb-slider-group-arrow kb-slider-arrow-position-center" data-slider-anim-speed="400" data-slider-scroll="1" data-slider-arrows="true" data-slider-fade="true" data-slider-dots="true" data-slider-type="slider" data-slider-hover-pause="false" data-slider-auto="" data-slider-speed="7000" data-show-pause-button="false"><div class="splide__track"><ul class="kt-blocks-carousel-init kb-blocks-slider splide__list"><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-33.png" data-description="Paraparal. Las aguas servidas brotan del suelo entre las veredas" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-33.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-33.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-33.png" data-id="51783" class="wp-image-51783 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-33.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-33-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-33-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Paraparal. Las aguas servidas brotan del suelo entre las veredas</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-34.png" data-description="Paraparal. Jorge Calderón debió improvisar una balsa con dos láminas de anime para poder salir de su casa. Ha atrapado dos culebras dentro de su vivienda, que llegaron entre las aguas desbordadas" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-34.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-34.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-34.png" data-id="51784" class="wp-image-51784 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-34.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-34-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-34-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Paraparal. Jorge Calderón debió improvisar una balsa con dos láminas de anime para poder salir de su casa. Ha atrapado dos culebras dentro de su vivienda, que llegaron entre las aguas desbordadas</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-35.png" data-description="La Esmeranda. En la manzana Y los patios de las casas están inundados con las cloacas que se filtran, y han entrado a las habitaciones de atrás. Allí la concentración del olor hace doler la cabeza" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-35.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-35.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-35.png" data-id="51785" class="wp-image-51785 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-35.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-35-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-35-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">La Esmeranda. En la manzana Y los patios de las casas están inundados con las cloacas que se filtran, y han entrado a las habitaciones de atrás. Allí la concentración del olor hace doler la cabeza</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-36.png" data-description="La Esmeralda. Las calles duran meses inundadas con las aguas negras y los vecinos se acostumbran a transitarlas. Aunque es un riesgo, hay quienes las atraviesan en bicicleta" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-36.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-36.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-36.png" data-id="51786" class="wp-image-51786 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-36.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-36-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-36-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">La Esmeralda. Las calles duran meses inundadas con las aguas negras y los vecinos se acostumbran a transitarlas. Aunque es un riesgo, hay quienes las atraviesan en bicicleta</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-37.png" data-description="Aguacatal II. Las cloacas se empozaron en todos los rincones, los patios traseros no se salvan de las filtraciones ni del agua que sale de las alcantarillas" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-37.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-37.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-37.png" data-id="51787" class="wp-image-51787 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-37.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-37-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-37-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Aguacatal II. Las cloacas se empozaron en todos los rincones, los patios traseros no se salvan de las filtraciones ni del agua que sale de las alcantarillas</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-38.png" data-description="Brisas del Lago, sector El Indio. Hay quienes viven con el Lago de Valencia dentro de sus casas, esperando que les den una vivienda nueva. No son propietarios sino invasores buscando provecho" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-38.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-38.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-38.png" data-id="51788" class="wp-image-51788 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-38.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-38-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-38-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Brisas del Lago, sector El Indio. Hay quienes viven con el Lago de Valencia dentro de sus casas, esperando que les den una vivienda nueva. No son propietarios sino invasores buscando provecho</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-39.png" data-description="Brisas del Lago, sector El Indio. Los vecinos protagonizan una lucha desigual, son ellos solos contra la naturaleza y contra la desidia del Estado" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-39.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-39.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-39.png" data-id="51789" class="wp-image-51789 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-39.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-39-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-39-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Brisas del Lago, sector El Indio. Los vecinos protagonizan una lucha desigual, son ellos solos contra la naturaleza y contra la desidia del Estado</div></a></figure></div></div></li></ul></div></div></div></div>

<p class="wp-block-paragraph">También 
resulta un contrasentido que los habitantes del sur de Maracay vivan con sus 
viviendas, calles y avenidas anegadas con aguas servidas que se ven, se huelen y 
se sienten, y que al mismo tiempo vivan un racionamiento de agua que solo les 
deja recoger algunos litros a la semana, por una especie de “racionamiento” para 
tratar de no incidir en los niveles del lago, que igual siguen en 
aumento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hasta el 
parador turístico de Yuma, en el estado Carabobo, donde Hugo Chávez realizó uno 
de sus programas dominicales en abril de 2005, y prometió sanear el Lago de 
Valencia en cinco años, hoy está bajo las 
aguas.</p>

<div class="kb-gallery-wrap-id-_8ZjkLm-dp alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><div class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-slider kb-gallery-id-_8ZjkLm-dp kb-gallery-caption-style-below kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-lightbox-caption="true"><div class="kt-blocks-carousel splide kt-carousel-container-dotstyle-dark kt-carousel-arrowstyle-whiteondark kt-carousel-dotstyle-dark kb-slider-group-arrow kb-slider-arrow-position-center" data-slider-anim-speed="400" data-slider-scroll="1" data-slider-arrows="true" data-slider-fade="true" data-slider-dots="true" data-slider-type="slider" data-slider-hover-pause="false" data-slider-auto="" data-slider-speed="7000" data-show-pause-button="false"><div class="splide__track"><ul class="kt-blocks-carousel-init kb-blocks-slider splide__list"><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-40.png" data-description="Isla de La Culebra, Carabobo. El aumento del nivel del lago ha hecho desaparecer algunas viviendas y espacios recreativos como este. Ahora es un lugar peligroso, usado por secuestradores" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-40.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-40.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-40.png" data-id="51790" class="wp-image-51790 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-40.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-40-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-40-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Isla de La Culebra, Carabobo. El aumento del nivel del lago ha hecho desaparecer algunas viviendas y espacios recreativos como este. Ahora es un lugar peligroso, usado por secuestradores</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-41.png" data-description="Isla de La Culebra, en Carabobo, tenía un parador turístico con espacios para hacer parrillas y alquiler de lanchas para pasear en el lago. Ya eso no existe, esta era la entrada" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-41.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-41.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-41.png" data-id="51791" class="wp-image-51791 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-41.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-41-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-41-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Isla de La Culebra, en Carabobo, tenía un parador turístico con espacios para hacer parrillas y alquiler de lanchas para pasear en el lago. Ya eso no existe, esta era la entrada</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-42.png" data-description="Isla de La Culebra. El Lago de Valencia alcanza casi los 415 metros sobre el nivel del mar en la Isla de La Culebra, en Carabobo, casi 7 metros por encima de la cota de seguridad" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-42.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-42.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-42.png" data-id="51792" class="wp-image-51792 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-42.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-42-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-42-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Isla de La Culebra. El Lago de Valencia alcanza casi los 415 metros sobre el nivel del mar en la Isla de La Culebra, en Carabobo, casi 7 metros por encima de la cota de seguridad</div></a></figure></div></div></li></ul></div></div></div></div>

<h2 class="wp-block-heading">Un problema viejo</h2>


<p class="wp-block-paragraph">“Esto 
no es nuevo, esto tiene más de 30 años”, apunta el ingeniero Jesús Castillo, 
director de la organización Agua Sin Fronteras, al momento de explicar lo que 
ocurre con este cuerpo de agua, que desde 1999 tiene en emergencia a sus vecinos 
de Maracay y Valencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Lo 
que pasa es que siempre hemos actuado a espadas del lago, porque en lugar de ser 
visto como una gran oportunidad económica, agrícola y turística para la región, 
lo tenemos como una gran poceta que recibe todas las aguas residuales de las 
ciudades e industrias”, remata, disculpándose por la 
comparación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La 
cuenca del Lago de Valencia dio un viraje a partir de la década de los 80, 
cuando se estimuló la expansión urbana e industrial. Buena parte de sus tierras 
de vocación agrícola se urbanizaron con permisos del Estado. La región creció, 
se convirtió en uno de los polos de desarrollo económico e industrial y atrajo a 
miles de venezolanos que decidieron hacer su vida en estas ciudades centrales, 
ubicadas a solo 2 horas de Caracas. Llegaron a concentrar a 13% de los 
habitantes de Venezuela, recuerda Castillo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero 
como todo proceso de desarrollo, requería de trabajos paralelos para mitigar su 
impacto en la cuenca. He allí la deuda. El lago pasó a convertirse en un 
problema ambiental, sanitario, económico y social, que suma al menos 12 zonas 
residenciales ahogadas en sus aguas, siete comunidades de Maracay (unas 8 mil 
familias) en alto riesgo, dos sentencias del Tribunal Supremo de Justicia 
desacatadas, seis decretos de emergencia ignorados, 8.000 hectáreas productivas 
bajo el agua y 14 obras de saneamiento planificadas y financiadas, pero no 
ejecutadas. Quienes residen en los alrededores de la cuenca del lago 
protagonizan una lucha desproporcionada: son ellos solos contra la naturaleza y 
contra la indiferencia del Estado.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Único en Latinoamérica</h2>


<p class="wp-block-paragraph">A 
finales de la década de los 70, el lago de Valencia o Los Tacariguas tenía una 
cota (altura) de 401 metros sobre el nivel del mar. Bajo esta referencia, el 
Estado venezolano comenzó a otorgar permisos para construir viviendas en 
terrenos de la cuenca, al sur de Maracay, mientras el Ministerio del Ambiente 
fijaba, en 1978, la cota máxima de seguridad, o de estabilización del lago en 
408 metros sobre el nivel del mar, recuerda Germán Benedetti, ingeniero mecánico 
y exlegislador del estado Carabobo. Ya en ese momento se sabía que las aguas del 
cuerpo lacustre podían llegar hasta ese nivel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los 
desarrollos habitacionales planificados por el Estado comenzaron a ejecutarse en 
terrenos localizados sobre la cota 408, como es el caso de la urbanización La 
Punta -ubicada en esa altura- y de Mata Redonda, construida sobre los 410 metros 
sobre el nivel del mar. Pero también hubo otras construcciones que irrespetaron 
esa cota y levantaron viviendas en terrenos más 
bajos.</p>


<p class="wp-block-paragraph">Para 
atender a la población que comenzaba a crecer junto con el desarrollo urbano e 
industrial de la cuenca del lago, entre 1975 y 1978 comenzó a construirse el 
Sistema Regional del Centro I y II, un acueducto necesario para dotar de agua 
potable a la región central de Venezuela y que, como todos, también implica la 
generación de aguas residuales. Es así como todas esas cloacas comenzaron a ser 
drenadas hacia el lago.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según 
cálculos de Benedetti, unos 8.500 litros por segundo son descargados al lago 
desde entonces por este acueducto. En 1978 se condujo el cauce del Río Cabriales 
hasta el reservorio y terminó siendo un río de aguas servidas con 1.500 litros 
por segundo adicionales. En total, 10.000 litros por segundo llegan al 
reservorio de agua y se combinan con el cauce de otros 21 ríos, las descargas de 
las lluvias, y otro volumen importante de unos 16 metros cúbicos por segundo que 
recibe desde el embalse Pao-Cachinche, ubicado en Cojedes, también en el centro 
de Venezuela. Su pureza dejó de ser un atributo y su equilibrio natural, al usar 
sus aguas para el riego de las hectáreas agrícolas de la cuenca, comenzó a 
alterarse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Lo 
que está ocurriendo con el Lago de Valencia es uno de los problemas ambientales 
más graves de América Latina, no solo por la contaminación de sus aguas sino por 
el costo social que ha tenido el aumento de su nivel”, señala el ingeniero 
Castillo, de Aguas Sin Fronteras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
esas condiciones, de recibir mucho y vaciar nada, o muy poco, la cota del Lago 
de Valencia fue aumentando progresivamente. En 1999 alcanzó los 408 metros sobre 
el nivel del mar por primera vez desde 1894, indica Benedetti, teniendo como 
referencia del libro de Alberto Bockh,&nbsp;<I>El desecamiento del Lago de 
Valencia</I>, y comenzaron a registrarse los primeros desplazamientos de 
familias afectadas por la crecida del lago, sobre todo en zonas populares y 
terrenos invadidos, sin mayor reacción de los gobiernos locales y 
regionales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
agua del lago comenzó a cubrir calles y avenidas, las cloacas –por momentos- se 
devolvían por las cañerías de las viviendas, se filtraban por el piso y brotaban 
a través de las alcantarillas. Una rareza que se convirtió en rutina, una rutina 
asociada a la época de lluvias (en Venezuela suele ser de mayo a noviembre), y 
un escenario recurrente que ha empeorado junto con el incremento de los niveles 
del lago en los últimos 18 años.</p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-44.png" alt="" class="wp-image-51794" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-44.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-44-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-44-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></figure>


<p class="wp-block-paragraph">“Cuando 
llueve no puedo bajar el agua de la poceta porque se me devuelve”, relata Betty 
Carrero, quien vive en el sector La Esmeralda. Lo mismo relata Merly García 
desde Aguacatal 2. “Todo esto es pura agua servida, pura mierda”, precisa Judit 
Bandes en Paraparal, una de las zonas más afectadas este año por las lluvias, el 
desborde de las cloacas y aumento del lago.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
sector lleva casi dos meses inundado. El 5 de septiembre falleció un vecino, un 
joven de 36 años que ayudaba a sacar enseres de una casa, montado en su caballo. 
El animal pisó un cable con electricidad que estaba bajo el agua y ambos 
murieron electrocutados. “Esto es agua de cloacas acompañadas con un poquito de 
agua de laguna”, volvió a explicar la señora Bandes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tal 
ha sido el efecto del lago de Valencia en Paraparal que en 2013 se construyó un 
muro para evitar que el lago volviera a afectarlos, pues en 2012 vivieron un 
momento crítico. “Ese año nos dijeron ‘Paraparal sale completo’ porque ya se 
habían mezclado las aguas servidas con las limpias en las tuberías. Mira donde 
estamos”, dice Belén Arcano. El muro, construido por la estatal petrolera Pdvsa, 
no se completó.</p>


<p class="wp-block-paragraph">Esta 
comunidad está ubicada en la parroquia Monseñor Feliciano, sector que ha perdido 
un tercio de su territorio por el avance del lago, incluidas 420 viviendas del 
barrio La Vaquera, cinco escuelas y tres centros de salud, indica el ingeniero 
Jesús Castillo. Además de La Vaquera, los vecinos de Paraparal han visto cómo 
han desaparecido otras comunidades aledañas: Platanal, Las Casitas, Armando 
Reverón y cinco manzanas de Paraparal. Fueron desalojados entre 2005 y 2010 y 
los terrenos pasaron a ser ocupados por la bora que trae el 
lago.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Yo 
tengo 36 años viviendo aquí y me da dolor perder mi identidad porque unos 
gobernantes no quieren hacer nada. Porque el asunto no es perder los corotos o 
perder la cédula en esta agua, es perder la identidad de vivir aquí”, relata 
Bandes, una licenciada en enfermería, con estudios de postgrado, que logró 
comprar su casa en los años 80, cuando trabajaba en un ambulatorio. Paraparal 
fue planificado por el Instituto Nacional de la Vivienda 
(Inavi).</p>

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<p class="wp-block-paragraph">La 
más aceptada, y que lleva más de 20 años en ejecución, es la “Alternativa 
Oeste”, que plantea, como puntos importantes, la construcción de 17 plantas de 
tratamiento de aguas residuales en la cuenca del Lago de Valencia. Solo se han 
construido tres: Los Guayos, La Mariposa y Taiguayguai, entre 1995 y 1997, las 
dos primeras en el estado Carabobo y la última en Aragua.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La 
planta Los Guayos dejó de funcionar en 2016 y actualmente no solo está 
desmantelada por el robo de sus equipos, sino también inundada por el lago de 
Valencia y la bora. La de La Mariposa, encargada de tratar las aguas del lago 
para trasvasar 5600 litros por segundo hasta el embalse Pao-Cachinche (uno de 
los pocos desahogos del lago), dejó de funcionar en agosto, alertó Marino 
Azcárate, presidente del Colegio de Ingenieros del estado Aragua. Y la planta de 
Taiguayguay está abandonada. No hay cómo sanear esas 
aguas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Junto a 
estas plantas debía construirse una red de colectores de aguas negras en 
Maracay, que desviaran las cloacas a estas plantas de tratamiento y las 
restantes 14, para que fueran saneadas y, de ser posible, trasvasadas. Tampoco 
se ha concluido esta red.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una 
auditoría realizada por la Contraloría del estado Carabobo en el año 2009, sobre 
la gestión ambiental de la cuenca del Lago de Valencia, precisa que entre 1999 y 
2009 solo se había podido construir 93 kilómetros de colectores marginales, lo 
que se traducía en la conexión de apenas 51% de las cloacas hacia las plantas. 
En este caso, las obras formaban parte del “Proyecto de Saneamiento y Control 
del Nivel del Lago de Valencia”, aprobado en 2005 para ser ejecutado en 4 años; 
debía estar listo en 2009. Dichas obras ya habían sido aprobadas en 1999 para 
construirse en cinco años. No se ejecutaron y se volvieron a 
presupuestar.</p>


<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre 
1999 y 2009, el Estado venezolano invirtió Bs 747.766.208,14 en planes, 
programas y proyectos dirigidos a solventar el problema ambiental de la cuenca 
del Lago de Valencia, detalla el informe de la Contraloría regional. Esa 
cantidad equivale a 343.337.829,36 dólares, y si se le suman los montos 
aprobados entre 2009 y 2012, la cifra asciende a 385 millones de dólares. Es 
decir, con la cantidad invertida en 13 años el chavismo pudo haber construido 
una vía de navegación como el canal de Panamá, o 18 hospitales nuevos como el 
Cardiológico Infantil Latinoamericano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Son 
millones que no se ven retribuidos en mejoras, pues desde 1999, cuando llegó a 
la cota máxima de seguridad (408 msnm), ha seguido aumentando su nivel. En 2005 
llegó a 410 msnm y en 2012 a 413,43 msnm, dos años en los que se registraron las 
emergencias más importantes por la crecida de sus aguas, y que todos al sur de 
Maracay recuerdan. Ahora 2017 pudiera terminar como otro año recordado, por una 
nueva emergencia en curso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al no 
haberse culminado la red de colectores de aguas servidas ni las 14 plantas de 
tratamiento de aguas residuales, las cloacas de Maracay no han dejado de drenar 
al lago. Al subir el nivel, las tuberías que desembocan en él han quedado por 
debajo, ocasionando una descarga sumergida, explica el ingeniero Castillo. Como 
la presión del lago es mayor que la que traen las aguas servidas por las 
tuberías, impide que se descarguen y lo que hacen es devolverse. Esto lo viven 
los habitantes cercanos al lago, pero también los que residen más lejos, que, si 
bien no ven las aguas tocando la puerta de sus casas, se afectan igual porque no 
les bajan las pocetas y se rebosan los inodoros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así se 
explican las inundaciones con aguas negras, cubiertas por una alfombra verde de 
lemna, de alturas entre 20 y 40 centímetros que desde hace dos meses afectan a 
las familias de Paraparal, Aguacatal, Brisas del Lago, Las Vegas y Mata Redonda. 
Con las torrenciales lluvias de 2017 se han desbordado los ríos porque, como si 
ya no fuese suficiente, sus cauces tampoco pueden llegar al lago para drenar por 
lo crecido que está. Esto es lo que ha ocurrido desde julio con el río Madre 
Vieja, que pasa cerca de Mata Redonda y La Esmeralda, y con el canal Sudantex 
que bordea a Aguacatal. Ambos ríos reciben 
cloacas.</p>

<div class="kb-gallery-wrap-id-_6yjmEt-uJ alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><div class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-slider kb-gallery-id-_6yjmEt-uJ kb-gallery-caption-style-below kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-lightbox-caption="true"><div class="kt-blocks-carousel splide kt-carousel-container-dotstyle-dark kt-carousel-arrowstyle-whiteondark kt-carousel-dotstyle-dark kb-slider-group-arrow kb-slider-arrow-position-center" data-slider-anim-speed="400" data-slider-scroll="1" data-slider-arrows="true" data-slider-fade="true" data-slider-dots="true" data-slider-type="slider" data-slider-hover-pause="false" data-slider-auto="" data-slider-speed="7000" data-show-pause-button="false"><div class="splide__track"><ul class="kt-blocks-carousel-init kb-blocks-slider splide__list"><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-45.png" data-description="Paraparal. La bomba que extrae agua de las calles inundadas de Paraparal no soluciona el problema porque esas mismas aguas se devuelven por los lados y siguen inundando el sector" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-45.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-45.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-45.png" data-id="51795" class="wp-image-51795 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-45.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-45-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-45-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Paraparal. La bomba que extrae agua de las calles inundadas de Paraparal no soluciona el problema porque esas mismas aguas se devuelven por los lados y siguen inundando el sector</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-46.png" data-description="Aguacatal II. Las casas están rodeadas de aguas de cloacas del Lago de Valencia y río Sudantex, reposa en los patios y calles, mientras adentro el agua brota por las cañerías" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-46.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-46.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-46.png" data-id="51796" class="wp-image-51796 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-46.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-46-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-46-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Aguacatal II. Las casas están rodeadas de aguas de cloacas del Lago de Valencia y río Sudantex, reposa en los patios y calles, mientras adentro el agua brota por las cañerías</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-47.png" data-description="Aguacatal II. Vecinos de las calles 20 de mayo y avenida principal de Aguacatal II conviven con las aguas negras, la lemna y la amenaza del lago" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-47.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-47.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-47.png" data-id="51797" class="wp-image-51797 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-47.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-47-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-47-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Aguacatal II. Vecinos de las calles 20 de mayo y avenida principal de Aguacatal II conviven con las aguas negras, la lemna y la amenaza del lago</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-48.png" data-description="La Esmeralda. Mientras las alcantarillas se rebosan, el río Madre Vieja, cargado de aguas negras, se desborda y complementa el desastre en las calles de La Esmeralda, donde el mal olor es intenso" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-48.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-48.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-48.png" data-id="51798" class="wp-image-51798 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-48.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-48-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-48-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">La Esmeralda. Mientras las alcantarillas se rebosan, el río Madre Vieja, cargado de aguas negras, se desborda y complementa el desastre en las calles de La Esmeralda, donde el mal olor es intenso</div></a></figure></div></div></li></ul></div></div></div></div>

<h2 class="wp-block-heading">Cultivos que ya no están</h2>


<p class="wp-block-paragraph">El nivel 
del Lago de Valencia podría disminuir si sus aguas, incluso contaminadas, 
regaran los cultivos de caña de azúcar. Como debe pasar por un proceso 
industrial para la producción de azúcar, no hay riesgo de que las aguas servidas 
afecten el producto final.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La caña 
es lo más barato que hay para salvar al lago, es un cultivo estratégico en el 
control del nivel porque es una planta de alto consumo de agua”, explica Rafael 
Chirinos, ingeniero agrónomo, exdirectivo de la Sociedad de Cañicultores de 
Aragua (Socaragua).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero 
desde 2009, con un decreto que prohibió sembrar caña de azúcar en 53.000 
hectáreas, ubicadas entre Aragua y Carabobo, la producción en la cuenca del lago 
disminuyó, aunado a las amenazas de expropiación de fincas que llevaron a varios 
cañicultores a cambiar de rubro. El decreto pretendía sumar esas tierras a la 
cosecha de otros alimentos, como tomate, cebolla y pimentón, para sumarlos al 
plan de Soberanía Alimentaria. Un error grave, aseguran los expertos, porque los 
productos hortícolas no pueden ser regados con las aguas residuales del Lago de 
Valencia, pues son alimentos de consumo directo, no pasan por un proceso 
industrial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
proyecto no se ejecutó. Tres años después, en 2012, en el decreto 8844 se 
incluyó un artículo que pedía aumentar las cosechas de alto consumo de agua en 
la cuenca del Lago de Valencia. Pero no se ha sembrado más caña de azúcar porque 
no hay recursos para hacerlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el 
caso de las tierras de Aragua ubicadas en la cuenca, las hectáreas de cosecha 
disminuyeron de 11.000 a 3.000. A medida que bajó la producción de caña de 
azúcar, aumentaron los niveles del lago, haciéndose evidente en 2011 y 2012, 
cuando se presentó otra emergencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 2011, 
viendo que los niveles del lago se habían elevado 3 metros tras la caída de la 
producción, Socaragua propuso al Ministerio de Agricultura sembrar 3.100 
hectáreas de caña de azúcar en un lapso de tres años. No les respondieron. Por 
iniciativa propia, explica Chirinos, un grupo de cañicultores decidió ejecutar 
el plan y han sembrado 1.000 hectáreas nuevas por su cuenta, pero para llegar a 
las 3.100 necesitan que el Estado les apoye con 5 millones de 
dólares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre 
tanto, y de manera progresiva, cientos de hectáreas de caña de azúcar ubicadas 
en la cuenca del lago que limita con el estado Carabobo se han ido perdiendo por 
el aumento del nivel de las aguas. La mayor afectación en este estado, a 
diferencia de Aragua, es justamente en terrenos agrícolas y 
carreteras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Finca 
Montecristo, en el municipio Los Guayos, es un ejemplo. Pasó de tener 40 
hectáreas hace 20 años a solamente dos, porque 38 hectáreas están bajo las aguas 
del lago. Hace dos décadas sembraban las 40 hectáreas completas de caña de 
azúcar. Hace 8 años se vieron obligados a cambiar de rubro pues no es rentable 
cosecharlas en baja cantidad, relató Carlos Delgado, encargado de la finca. Es 
una tragedia definitiva. Aunque se produzca el milagro de la disminución del 
nivel del agua ya no será posible 
sembrarlas.</p>

<div class="kb-gallery-wrap-id-_WZdSFw-Lx alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><div class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-slider kb-gallery-id-_WZdSFw-Lx kb-gallery-caption-style-below kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-lightbox-caption="true"><div class="kt-blocks-carousel splide kt-carousel-container-dotstyle-dark kt-carousel-arrowstyle-whiteondark kt-carousel-dotstyle-dark kb-slider-group-arrow kb-slider-arrow-position-center" data-slider-anim-speed="400" data-slider-scroll="1" data-slider-arrows="true" data-slider-fade="true" data-slider-dots="true" data-slider-type="slider" data-slider-hover-pause="false" data-slider-auto="" data-slider-speed="7000" data-show-pause-button="false"><div class="splide__track"><ul class="kt-blocks-carousel-init kb-blocks-slider splide__list"><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-49.png" data-description="Finca Montecristo. El Lago de Valencia, en su cuenca de Carabobo, está próximo a llegar al galpón de la Finca Montecristo. Las 38 hectáreas que están anegadas son irrecuperables" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-49.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-49.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-49.png" data-id="51799" class="wp-image-51799 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-49.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-49-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-49-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Finca Montecristo. El Lago de Valencia, en su cuenca de Carabobo, está próximo a llegar al galpón de la Finca Montecristo. Las 38 hectáreas que están anegadas son irrecuperables</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-50.png" data-description="Finca Montecristo. En Carabobo el Lago de Valencia ha arrasado con miles de hectáreas agrícolas. En la Finca Montecristo solo quedan 2 de las 40 hectáreas que tenían, donde producían caña de azúcar" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="536" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-50.png"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-50.png" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-50.png" data-id="51800" class="wp-image-51800 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-50.png 803w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-50-700x467.png 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/17092017-50-768x513.png 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Finca Montecristo. En Carabobo el Lago de Valencia ha arrasado con miles de hectáreas agrícolas. En la Finca Montecristo solo quedan 2 de las 40 hectáreas que tenían, donde producían caña de azúcar</div></a></figure></div></div></li></ul></div></div></div></div>

<p class="wp-block-paragraph">Cuenta 
Andrea Wulf en su libro&nbsp;<I>La invención de la naturaleza,</I>&nbsp;que 
Alexander Von Humboldt desarrolló su idea sobre el cambio climático provocado 
por el ser humano justamente en el Lago de Valencia, en el año 1800. En ese 
entonces, cuando se encontró con él en una visita a los valles de Aragua, los 
lugareños le comentaron que el lago estaba disminuyendo su nivel con cierta 
rapidez, y que temían que se tratase de un río subterráneo. Tras observar su 
ecosistema, Humboldt concluyó que la tala de bosques circundantes y el desvío de 
las aguas que solían alimentar al lago para regar los campos agrícolas, habían 
hecho descender los niveles. ¿Qué diría Humboldt ahora, si se encontrara con el 
Lago de Valencia en las actuales condiciones?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fotos: 
César David Bracamonte / Patricia Marcano</p>

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		<title>El eterno retorno de la basura en La Habana</title>
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		<dc:creator><![CDATA[AMARILIS CORTINA]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 15 Jan 2016 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Investigacion]]></category>
		<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Medio Ambiente]]></category>
		<category><![CDATA[mercado negro dolar venezuela]]></category>
		<category><![CDATA[Salud]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://armando.info/?p=262</guid>

					<description><![CDATA[En la Cuba socialista los desechos se reciclan pero no como práctica ecológica sino como recurso de sobrevivencia. En uno de los mayores vertederos de la capital se ve a los llamados ‘buzos’ escarbar en los basurales para alimentar los circuitos del mercado negro, donde autoridades y traficantes tienen una tajada, hasta que los productos –mayonesa o carne, granos o gaseosas– llegan a las despensas domésticas. Con este trabajo, Armando.info empieza a publicar reportajes de profundidad hechos en la mayor de las Antillas.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">La 
Habana.- Ya Cristino Rojas no recorre la calle Buena Suerte pregonando la 
mayonesa Delicia o los refrescos Toki. Eran productos que conseguía de su 
humilde y riesgoso empleo como recolector en un basural de La Habana. Una 
enfermedad letal se lo llevó en menos de seis meses. Mientras que en el resto 
del mundo los grandes mercados desechan toneladas de alimentos próximos a su 
vencimiento, en la Cuba de Fidel Castro el Estado y el mercado negro solo 
simulan hacerlo.&nbsp;</p>


<p class="wp-block-paragraph">La 
desconfianza por comprar comestibles o artículos de aseo personal aumenta en La 
Habana. De tiendas y almacenes escapan productos al por mayor, muchas veces 
vencidos o próximos a vencer, incluso copias clandestinas o adulteraciones de 
aquellos de mayor consumo como el café, el ron y una inmedible gama de 
utilidades. Cada vez son menos los renglones que cumplen el ciclo reglamentario 
en estantes de tiendas o ferias capitalinas. Y apenas son vertidos en los 
estercoleros, son reciclados por los llamados buzos o escarbadores de 
basura.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Las rutas del ‘bote’</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Todos 
están renuentes a hablar del bote. Así le llaman a la descarga de cada camión 
con productos desechados de empresas estatales que llega al aterradero, el 
basural a cielo abierto de Calle 100 y Ocho Vías, creado en 1976 en el sur de La 
Habana. Es un área de unos 200 metros cuadrados que colinda con los municipios 
de la periferia capitalina Arroyo Naranjo, Cotorro y San Miguel del Padrón, 
considerados entre los más pobres y contaminados de la 
capital.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un 
visitante regular del basural, en condición de anonimato –nada de fotos ni de 
grabación–, dice que esperan un cargamento de carne de la empresa 
cubano-española Tauros. En combinación con los custodios del vertedero, primero 
se procederá a hacer el ademán de quemar el producto y luego enterrarlo en fosas 
previamente abiertas, un ritual bajo la presencia de la Policía Nacional 
Revolucionaria (PNR). Pero el fuego será apagado inmediatamente se retiren las 
autoridades, y si las fosas se cubren de tierra una excavadora ya estará lista 
para desenterrar. Luego la carne se volverá a cargar en transportes privados. Se 
llevará a la redistribución en los circuitos clandestinos ya establecidos del 
mercado informal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Allí se 
expande la primera oferta de basura recirculada en la población, en repartos o 
barrios más cercanos, como Ojo de Agua, Parcelación Moderna y San Francisco de 
Paula. Y claro, dependiendo de lo que aparezca como oferta, entonces puede 
“comercializarse” en cualquier parte de la capital. Los precios de barata son 
más atractivos para una población con bajos recursos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la 
última semana de diciembre de 2015, un lote de frijoles retornó a las calles de 
La Habana, específicamente al poblado de La Lira, al sur de la capital. Nunca se 
incineró la mercancía en el vertedero de Calle 100 y Ocho 
Vías.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Muchos 
recolectores se hicieron de paquetes de frijoles colorados, negros y blancos, 
así como de garbanzos, nada llegó a incinerarse ni a enterrarse”, argumentó 
Alexis Monterrey, uno de los transportistas que vierte desechos en Calle 100 y 
Ocho Vías.</p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="413" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/15012016-1.jpg" alt="" class="wp-image-51441"/><figcaption>Apenas vertidos en los estercoleros, muchos productos vencidos son reciclados por los llamados buzos o escarbadores de basura. Foto: Flickr/Luis Guillermo Pineda Rodas.</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">“El bote 
ocurre cada semana, más de una vez, y con cualquier tipo de mercancía, desde 
partes y piezas de equipos electrónicos hasta productos de higiene. Aquí todo el 
mundo entra en el juego. Cada cual recibe su dinero: el camionero, nosotros los 
cargadores y los custodios del basural”, asegura el testigo anónimo.&nbsp;<BR>El 
aterradero está dispuesto para que se viertan e incineren restos de todo tipo, 
sin clasificación. Los desechos provienen de empresas, hospitales y del sector 
residencial. Atraídos por esta forma de buscarse la vida, un sinnúmero de buzos 
o recolectores de desechos pululan y a veces hasta habitan dentro del predio en 
chabolas improvisadas. Alguna vez han sido desalojados por la policía, pero 
retornan.</p>


<h2 class="wp-block-heading">De la indolencia a la complicidad</h2>


<p class="wp-block-paragraph">La 
pobreza y la ambición crean nuevos pactos de corrupción. Entremezclan los lindes 
de la mayoritaria propiedad estatal y del mercado negro, confundiéndolos. 
Incluyen basura y desechos industriales, que conforman verdaderos 
atascos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La basura 
ya es parte del entorno de la ciudad. Los crecientes amontonamientos en las 
esquinas son abordados con alarma tanto por la prensa oficial como por la 
independiente. La acumulación ocurre hasta por regulación local. Los habitantes 
de La Prosperidad, en el municipio capitalino San Miguel del Padrón, tienen que 
acumular por más de 20 días los desechos de su consumo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El diario 
oficial Granma, el 1 de enero de 2016, se permitió publicar en la sección Cartas 
a la Dirección la denuncia de un ciudadano sobre un nuevo vertedero espontáneo. 
Desde hace un año se acumula basura en la Avenida 255, ente 44 y 46, Punta 
Brava, municipio La Lisa, en la capital.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin 
embargo, un ciudadano sexagenario del barrio residencial San José, en el 
municipio Mayabeque, Armando Fernández, pone en práctica lo mismo, pero por 
conveniencia. Como comercia en el reciclaje, repleta todas las habitaciones de 
su residencia con desechos recolectados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero la 
realidad del circuito del desecho es todavía mucho más compleja. A veces los 
productos caducos ni siquiera arriban a los basurales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sobre las 
cinco de la tarde del pasado 23 de diciembre, tres empleados de Comunales 
(empresa estatal encargada de la recogida de basura) en el hospital capitalino 
Pando Ferrer, abrieron las cajas y bolsas de nailon que desecha esta institución 
para reciclar pomos e instrumentales médicos. Esto lo corrobora un video tomado 
por la periodista cubana Laura Paz, colaboradora del Instituto de Reporteros en 
la Guerra y la Paz (IWPR).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro de 
los casos reportados fue la venta de pomos de mayonesa y refrescos sintéticos 
con etiquetas de fecha caduca, en el reparto La Prosperidad, en el municipio San 
Miguel del Padrón, en marzo 2012.</p>


				<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-embed-handler wp-block-embed-embed-handler wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
				<iframe loading="lazy" title="Cuba: Del camión de basura a la casa" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/yM2QdsrDShI?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
				</div></figure>
				
				 

<p class="wp-block-paragraph">Con 
posterioridad, se hicieron otras dos revelaciones de esta inacabable ruta del 
detritus: “<a title="Opens external link in new window" href="http://cubaprensalibre.com/2014/03/cacharreros/" target="_blank" rel="noopener">Cacharreros</A>”, 
del periodista y escritor Frank Correa, en el portal digital 
Cubaprensalibre.com, en abril de 2014; o la nota de la periodista Miriam Herrera 
Calvo, “<a title="Opens external link in new window" href="https://www.cubanet.org/actualidad-destacados/granizado-en-vasos-contaminados-sacados-de-la-basura/" target="_blank" rel="noopener">Granizado 
en vasos contaminados sacados de la basura</A>”, 
en Cubanet.org, en enero de 2015.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los 
dimes y diretes de este turbio comercio rozan lo institucional, pero ahí se 
quedan.&nbsp; Lo revela la carta abierta del Gerente General de la Sucursal 
Habana Oeste de tiendas CIMEX (el holding comercial, al detal y al mayor, del 
Estado cubano), como respuesta al artículo “<a title="Opens external link in new window" href="http://www.cubadebate.cu/opinion/2015/03/06/tienda-coyula-o-tienda-con-coyunda/#.Vpgbi09yxW0" target="_blank" rel="noopener">¿Tienda 
Coyula o Tienda con coyunda?</A>”, 
un artículo de denuncia publicado en el portal digital gubernamental Cubadebate. 
En este caso se reconoce que en el establecimiento comercial se estuvo vendiendo 
pintura vencida, sin siquiera ser rebajada de precio. Y todo ello pese a ya 
estar establecida como norma regulatoria oficial el retiro de los anaqueles de 
todo producto caduco.</p>


<h2 class="wp-block-heading">La muerte ronda por el basural</h2>


<p class="wp-block-paragraph">El 
reciclaje subrepticio emerge en el magro consumo diario, del mismo modo que 
aumentan las causas de muerte, epidemias y 
contaminaciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
primer fallecimiento conocido entre los habitantes-mercaderes del basural de la 
Calle 100 y Ocho Vías fue en 2001. Entonces Cristino Rojas, un hombre de solo 36 
años, enfermó y murió de manera fulminante, recuerdan sus familiares. Según 
consta en su certificado de defunción, fue por leucosis centropénica aguda 
(leucemia).</p>



<p class="wp-block-paragraph">La 
siguiente muerte repentina ocurrió en el propio basural de calle 100, en 2014. 
Fredy González, de 40 años, residía en el botadero. Temiendo el esparcimiento de 
una infección muy agresiva, las autoridades de Salud Pública lo amortajaron allí 
mismo, según comentaron a este equipo de reporteros trabajadores del 
vertedero.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bajo 
anonimato, dos galenos del Instituto de Oncología declararon que la leucosis 
centropénica aguda es una enfermedad cancerígena adquirida y que no existe en la 
isla un tratamiento efectivo para combatirla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La 
constante exposición al plomo, el estaño y productos radiactivos es un potencial 
activo para esta patología”, aseguró uno de ellos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un 
acuerdo firmado en 2007 entre el Ministerio de la Ciencia, Tecnología y Medio 
Ambiente en la Dirección de Servicios Comunales de la Ciudad de La Habana con la 
Agencia Japonesa de Cooperación Internacional y la Consultora Internacional del 
Pacífico Nippon Kohei Co. preveía un plan a desarrollar para el manejo racional 
de la basura. Era un proyecto para nueve años y contaba con un presupuesto de 
96,7 millones de dólares y 138, 4 millones de 
pesos.</p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="368" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/15012016-2.jpg" alt="" class="wp-image-51442"/><figcaption>Las denuncias de reventa de productos vencidos y dañados no escapan ni a las tiendas CIMEX, el holding comercial del Estado cubano. Foto: Cubadebate.</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">El 
principal objetivo de este plan era el de la clasificación de la basura desde su 
propia base de vertimiento en los barrios suburbanos, con posibilidad de 
extensión al resto de la ciudad. Otro propósito era el de sanear los actuales 
botaderos, donde por más de 40 años se mezcla la basura orgánica e inorgánica en 
un nocivo coctel. La meta era transformarlos en depósitos controlados. Las 
emisiones nocivas y contaminación terrena serían reducidas a un mínimo 
sostenible. Se transformarían en sitios de reciclamiento sano, productores de 
compost y biogás.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Concluida 
la fecha tope en 2015, los propósitos a lograr quedaron muy lejos de su meta. 
Por el contrario, los basurales dentro de la ciudad y el comercio clandestino 
con sus contenidos aumentaron significativamente, y con ellos el peligro para la 
población.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sobre 
el mismo tema abundó en una entrevista facilitada Luís Martínez, un especialista 
en medio ambiente de vasta experiencia y ex profesor de la Universidad de La 
Habana. Éste aseguró que la basura es indispensable clasificarla. Hay suelos 
contaminados con mercurio debido a los desechos de ese metal en los 
desperdicios. Pueden llegar a contaminar aguas de corrientes subterráneas con 
elementos cancerígenos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La 
mezcla continua y desorganizada de los vertederos provocaba que metales pesados 
y otros productos nocivos a la salud queden asentados en el terreno”, 
señaló.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro 
médico oncólogo consultado que pidió el anonimato comentó: “Hay factores de 
riesgo que se vinculan con enfermedades neoplásicas. Están en un medio con 
factores de riesgo los que trabajan con plomo, asbesto, berilio y otras 
sustancias tóxicas. Las posibilidades en los individuos que se relacionan 
permanentemente en un entorno tan contaminado como la basura mezclada son muy 
favorables para incubar neoplasias como la leucemia viral e infecciones 
fatales”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También 
aseguró que el cáncer es la primera causa de muerte en el país. Las estadísticas 
nacionales lo aseveran. Son extremas comparadas con otras naciones del área: uno 
de cada cinco fallecidos es víctima del cáncer.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
experto señaló la posibilidad de que los números nacionales, que han sufrido un 
aumento de muerte por cáncer del 3% desde 2000 al 2014, según consta en el 
Anuario Estadístico de Salud Pública, sean aún mayores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Es 
la distorsión que sufren las estadísticas debido a que la causa de muerte que 
muchas veces se refleja en los certificados de defunción oculta el principal 
motivo del deceso”, aseguró.</p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="362" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/15012016-3.jpg" alt="" class="wp-image-51443"/><figcaption>Las fallas en la recolección de basura en Cuba está en la agenda de los medios cubanos. Foto: Cihpress.com</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">Es típico 
que en sitios donde se acumula basura mezclada por años se produzcan emanaciones 
como metano,&nbsp; tricloroetileno y benceno. Todas provocan enfermedades de 
diversos tipos, algunas mortales. El experto consultado advirtió que este tipo 
de contaminación no sólo se estaba produciendo en la basura de los 
vertederos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Hay 
plantas industriales en Cuba que son capaces de concentrar los metales en su 
proporción hasta 15 veces”, concluyó.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Además 
los oxidantes que están utilizando los campesinos para acelerar la maduración de 
los frutos de la tierra y hacer más rápida su venta, como el carburo de calcio y 
otros alcoholes artesanales, contienen metales pesados productores absolutos de 
cáncer, que son directamente consumidos por la población en todo el país, sin 
control sanitario alguno”, comentó el especialista 
Martínez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La 
desenfadada contaminación de terrenos señalada por el ex profesor Luís Martínez 
es confirmada por un estudio publicado en la Revista Cubana de Salud y Trabajo 
(2012/ 13(1)/3-9), del Instituto de Ciencias, Tecnologías y Medio Ambiente: 
“<a title="Opens external link in new window" href="http://bvs.sld.cu/revistas/rst/vol13_1_12/rst01112.htm" target="_blank" rel="noopener"><I>Evaluación de la 
incorporación de metales pesados al agro-ecosistema. Rol de las prácticas 
productivas ejecutadas por los trabajadores agrícolas</I></A>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este 
extenso estudio se asevera que “…durante varios años en la zona objeto de 
estudio ha estado expuesta a los efectos de la emisión de aerosoles asociados a 
incendios espontáneos producto de la combustión de los gases originados de la 
fermentación de la materia orgánica de residuos sólidos urbanos, malos olores, 
presencia de roedores e insectos y la probada contaminación de las aguas del río 
Almendares que circulan en el área, dando como resultado alteraciones en los 
parámetros físico-químicos y microbiológicos de las aguas del 
río”.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Nadie responde</h2>


<p class="wp-block-paragraph">El 
comercio y la corrupción generalizada llevan el creciente atasco y disposición 
final de la basura a un reciclaje de nuevas rutas. Son pactos comerciales de 
organización espontánea y funcionan clandestinamente dentro del mismo aparato 
del Estado, incluyendo el robo directo a sus arcas. Con el monopolio estatal 
casi absoluto de la importación y distribución oficial nacional, resulta 
demasiado tentador con la pobreza reinante. Se vuelve imposible que sujetos de 
la administración estatal que lo integran estén ajenos a ese comercio ilícito y 
no incurran en delitos que, a la par que la desidia burocrática, no afecten la 
salud pública.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un 
extenso reportaje del periódico oficial&nbsp;<I>Granma</I>&nbsp;del 11 de 
diciembre de 2014, “<a title="Opens external link in new window" href="http://www.granma.cu/cuba/2014-12-11/el-rastro-de-la-basura" target="_blank" rel="noopener">El 
rastro de la basura</A>”, de 
Arlin Alberty Loforte, que incluye entrevistas a tres funcionarios relacionados 
con la higiene pública, no menciona el estado del plan de restructuración de los 
vertederos habaneros. Fueron inútiles los intentos de comunicar telefónicamente 
con ellos y pedirles su opinión sobre este tema. Los teléfonos suministrados por 
Información de la Empresa Estatal telefónica (ETECSA) no correspondían con los 
de los funcionarios José Luis Toledo Álvarez, vicepresidente del Consejo de la 
Administración Pro¬vincial, Adalberto Freyre Giraudy, director de Co¬mu¬nales en 
el municipio de Centro Habana y Abel Camejo Peñalbert, vicepresidente primero 
del Consejo de Administración de La Habana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después 
de trece años de la muerte de Cristino y a sólo dos de la de Fredy, 
otros&nbsp;<I>buzos</I>&nbsp;se sumergen en un negocio de pocos pero que 
involucra a muchos. La basura y los oscuros atajos del reciclaje, aportan a la 
despensa de los cubanos.</p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="318" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/15012016-4.jpg" alt="" class="wp-image-51444"/><figcaption>La muerte ronda los vertederos de Cuba. Un trabajador fue amortajado en 2014 en el más grande de su capital, para evitar epidemias.</figcaption></figure>

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			</item>
		<item>
		<title>Los invernaderos europeos que no dieron frutos en el trópico venezolano</title>
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		<dc:creator><![CDATA[CRISTINA GONZÁLEZ]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Nov 2015 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Investigacion]]></category>
		<category><![CDATA[Agroindustrial]]></category>
		<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Medio Ambiente]]></category>
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					<description><![CDATA[Más de 50 millones de bolívares se evaporaron en las “casas de cultivos protegidos”. Un buen día aparecieron estructuras importadas para sembrar a un costado de la Regional del Centro y otras de las autopistas venezolanas, pero resulta que no eran para el clima ni para el campo de esta parte del mundo.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">No 
hay pimentones, ni tomates, ni ajíes. El paisaje es único: monte y escombros 
arropados por 20 tubos arqueados que sostienen los invernaderos que ha venido 
prometiendo el gobierno venezolano. Más atrás, hay otra casa similar con forma 
de capilla, cubierta a los lados por una tela de malla muy cerrada a la que no 
penetra ni un mosquito. Pero el resultado es el mismo: la maleza crece en los 
alrededores hasta&nbsp;uno, dos y tres 
metros de altura sin ninguna señal de cultivo en aquel rincón escondido de la 
urbanización La Unión de San Carlos, ciudad capital del estado Cojedes, en la 
región central del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los 
residentes, en tono de broma, la nombran “San Calor”, entre un sol penetrante a 
30 grados centígrados, sudor a chorros y pocas sombras. Algunos dicen, entre 
risas, que la densidad del aire distorsiona, de a momento, las imágenes (como en 
los desiertos o las películas del Lejano Oeste). Un pueblo donde los 
invernaderos abandonados de La Unión parecen desentonar: aun cuando llueve, 
permanece cálido. “Y hasta empeora”, asegura un taxista, risueño. Por eso, el 
Gobierno nacional a veces las llama “casas de cultivo protegido” en lugar de 
“invernaderos”: una propuesta de desarrollo socio-productivo en clima tropical 
que hoy –literalmente– da pocos frutos.</p>


<p class="wp-block-paragraph">Hasta 
junio del año pasado, el ministro de Agricultura y Tierras (MAT), Yván Gil, 
calculaba 500 “casas de cultivo protegido” instaladas en territorio nacional 
para la siembra y cosecha de hortalizas mediante un convenio desarrollado con 
Cuba. Pero al final, solo suministraron 365 de las 500 casas de cultivo 
prometidas, según precisa el mismo ministerio en su Memoria y Cuenta del año 
2011.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la 
urbanización La Unión de San Carlos, los vecinos recuerdan el inicio del 
proyecto hace poco más de un año: personas vestidas de rojo tardaron entre cinco 
y siete meses en construir las casas que hoy se despedazan. Algunos residentes 
recibieron capacitación técnica los primeros días, hasta que los instructores 
dejaron de visitarlos por razones que aún desconocen. El consejo comunal debía 
asumir las actividades agrícolas –según uno de los antiguos miembros–, pero sus 
elecciones tienen dos años de retraso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque la 
asistencia técnica es cubana, algunos equipos provienen de Europa, según 
convenios públicos, miembros de comunas y expertos en tecnología vegetal. El 
llamado poder popular, sin orientación ni vigilancia, no sabe qué hacer con 
aquello –lo último en tecnología de invernaderos– a pocos metros de su hogar, 
mientras la crisis inflacionaria eleva cada mes el costo de las 
hortalizas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><B>***</B></p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="328" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/07112015-1.jpg" alt="" class="wp-image-50901"/><figcaption>Más de 50 millones de bolívares fueron presupuestadas para una serie de invernaderos que poco funcionaron. Foto: Cristina González.</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">La Memoria 
y Cuenta de 2011 del Ministerio de Agricultura y Tierras registra el proyecto de 
suministro de 56 hectáreas de “casas de cultivos protegidos” en los estados 
Aragua, Carabobo, Cojedes y Lara, entre junio de 2010 y junio de 2011. Se trata 
de un convenio con Cuba basado en la adquisición y transferencia tecnológica de 
más de 500 casas de cultivo de 800 metros cuadrados, en modelo tropicalizado, 
por un monto de 50.931.154 bolívares. Al final solo se instalaron 22 hectáreas 
de cultivos protegidos en el eje central del país en relación a las 40 hectáreas 
estipuladas; Cuba solo suministró 365 de las 500 que le correspondía 
levantar.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
Ministerio de Agricultura y Tierras renovó el contrato: “El Proyecto fue 
evaluado en la XI Comisión Mixta del Convenio de Cooperación Integral Cuba 
Venezuela, es decir, fue aprobada la Fase II (Continuidad), lo que lleva a una 
modificación en los presupuestos asignados”, expone el documento oficial. Los 
informes de gestión posteriores del ministerio no hacen referencia particular a 
este acuerdo, e incluyen distintas Unidades de Producción Socialista (UPS) y 
Empresas de Producción Social (EPS) –estructuras de producción de bienes y 
servicios dependientes del Estado– en la dinámica del cultivo protegido en 
invernaderos, sin especificar la procedencia de las instalaciones, ni en algunos 
casos los entes responsables de la ejecución de los 
planes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Venezuela 
cuenta con 300 hectáreas de invernaderos instalados, desde que comenzó la 
producción comercial de estos equipos en el año 2000, destinados principalmente 
a la siembra de tomate, pimentón y flores, de acuerdo con un estudio de la 
Facultad de Agronomía de la Universidad de Los Andes (ULA) de este año. El 
informe da cuenta de la ausencia de estadísticas regionales de la producción 
total en invernaderos, así como de cuánto representan, en términos porcentuales, 
en la producción nacional de cada rubro. También concluye debilidades técnicas: 
“Debido al poco tiempo de establecimiento de los invernaderos en Venezuela, el 
número de personas capacitadas que manejen eficientemente este tipo de 
estructuras de cultivos es bajo. Venezuela no estaba preparada para un 
crecimiento tan rápido como el ocurrido en los últimos cinco años y 
probablemente se ha avanzado por ensayo y error”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde 
2011, medios de comunicación y líderes políticos denuncian el abandono y 
deterioro de las “casas de cultivo protegido” más llamativas: las enormes 
estructuras plásticas, rotas y mugres, dispuestas a un lado de la Autopista 
Regional del Centro, entre el kilómetro 71 y 96, que presuntamente debían ser 
administradas por los consejos comunales del sector Trapiches del Medio. Como en 
La Unión, a mayor escala.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><B>***</B></p>



<p class="wp-block-paragraph">Una cuadra 
promedio de la zona colonial del centro de Caracas mide 100 metros de largo y 
100 metros de ancho (10.000 metros cuadrados), que equivale a una hectárea. Los 
invernaderos del convenio Cuba-Venezuela equivaldrían, en total, a 56 cuadras 
caraqueñas sembradas de tomate y pimentón. Pero las fallas de asesoría técnica 
no es el único obstáculo de la promesa: la tecnología seleccionada es 
cuestionada en el gremio agrónomo.</p>


				<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-embed-handler wp-block-embed-embed-handler wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
				<iframe loading="lazy" title="Yván Gil Complejo Invernadero Julián López edo Carabobo" width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/9I9ouOh0qUY?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
				</div></figure>
				
				 

<p class="wp-block-paragraph">Las 
zonas calientes de Venezuela (como ‘San Calor’) requieren mayor intercambio de 
aire que el que permiten las mallas de los invernaderos europeos diseñados para 
climas más fríos. En el caso venezolano, una malla antiáfido o anti-insecto 
–barrera física permeable que impide la entrada de insectos que afecten los 
cultivos–, dificulta la respiración de las plantas. “Si yo compro un paquete 
cerrado a un proveedor internacional sin tener el concepto de dónde la voy a 
utilizar, puedo traerme la malla que al proveedor le interese venderme, y la más 
cara es la más tupida, que es como un mosquitero o un tul de novia”, explica un 
especialista que reserva su identidad por temor a represalias contra su 
compañía, que tiene contrato con entes privados y 
públicos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los 
insectos no solo pueden entrar por las paredes sino también adheridos a la ropa 
de quienes ingresan al invernadero o casa de cultivo. Por ello, es necesaria una 
serie de mecanismos previos para controlar el acceso a la zona de producción: 
usar ropa de seguridad y puertas de acceso con barreras sanitarias: una cortina 
de viento, una pre-cámara, otra cortina de viento y otra puerta con presión 
positiva (con viento desde el interior de la estructura hacia la cámara de 
afuera para terminar de expulsar los elementos contaminantes de la persona). 
Invernaderos importados visitados por expertos carecen de esos componentes. En 
Europa, algunos tienen varias barreras y otros no: depende del cultivo. El 
invernadero de La Unión solo presenta una pre-cámara 
simple.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algunos 
de los proveedores son la empresa española Grupo MSC y la compañía holandesa 
Dalsem, reconocidas en el negocio internacional de invernaderos como tecnología 
de punta. “Nos entregaron un Ferrari y no sabemos manejarlo (…) El despilfarro 
que se ha hecho en estas estructuras es enorme. Un grupo de agrónomos estamos 
preocupados, no sabemos qué hacer”, dice otro 
especialista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Iraselis 
Marco, a diferencia de los sancarleños, fue testigo de esa bomba de tiempo: 
conoció los invernaderos de la Unidad Productiva Julián López –en el estado 
Carabobo–, quedó impactada con su majestuosidad y se incorporó a las labores del 
comedor de los productores agrícolas, hasta que la casa de cultivo fue 
intervenida. “Ahí se cultivaban tomates con algo que fue traído de un país 
nórdico, y en espacios muy fríos esas son cuestiones muy sofisticadas,&nbsp;y 
eso colapsó porque los productos que se usaban allí son importados y era difícil 
traerlos por la situación del país. Entonces se secaron buena parte de las matas 
de tomate porque no llegaron los insumos”, lamenta. Hoy esos invernaderos están 
bajo administración militar.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><B>***</B></p>



<p class="wp-block-paragraph">La 
presidenta de Fundaimagen –organismo adscrito a la Gobernación de Cojedes–, 
Nataly Peña, afirma desconocer el estado de las casas de cultivo de La Unión. 
Enumera otros logros de su institución: un vivero comunitario de más de 15 mil 
plantas, una unidad de lombricultura, viveros en escuelas. Nada sabe de 
invernaderos. Algunos vecinos del sector dicen que son una obra de la 
Gobernación, pero el ingeniero José Pernía, encargado del área de 
Infraestructura del estado, lo niega. Hasta la fecha, la coordinación de prensa 
del Ministerio de Agricultura y Tierras aún no responde a la solicitud de 
entrevista de Armando.info sobre el tema.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No 
hay consejo comunal u otra organización vecinal que presione una respuesta. “Eso 
es un acto de corrupción, a nosotros nos dijeron que esas mallas eran 
carísimas”, dice una señora de la cuadra, y continúa sus labores caseras. 
Algunos se quejan, otros prefieren no opinar por desconocimiento. Alguna vez fue 
diferente: en 2007 el consejo comunal de La Unión tenía una página web, con su 
lista de voceros, proyectos ejecutados, proyectos en proceso, proyectos 
venideros, una galería de fotos, las leyes del Poder Popular y números de 
contacto. Una labor de contraloría impulsada por uno de los residentes. Hoy, la 
propuesta tecnológica de soberanía alimentaria se pierde entre las 
irregularidades estatales y la indiferencia del Poder 
Popular.</p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="338" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/07112015-2.jpg" alt="" class="wp-image-50902"/><figcaption>Aunque se intentó contactarlos, en el Ministerio de Agricultura y Tierras no dan respuestas sobre los invernaderos que no fueron. Foto: Cristina González.</figcaption></figure>


<p class="nota wp-block-paragraph">(*) Este reportaje contó con la reportería de Alexander Olvera.</p>

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			</item>
		<item>
		<title>La deforestación de Perijá no termina en Frito Lay sino en Mercal</title>
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		<dc:creator><![CDATA[JUAN JOSÉ FARÍA]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 03 Oct 2015 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Investigacion]]></category>
		<category><![CDATA[Alimentos]]></category>
		<category><![CDATA[Escasez]]></category>
		<category><![CDATA[Medio Ambiente]]></category>
		<category><![CDATA[Zulia]]></category>
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					<description><![CDATA[En la sierra de Perijá cunde una leyenda que achaca su tala a una empresa trasnacional. Un periodista recorrió la ruta del ocumo y tras un periplo por el occidente venezolano, encontró que, a contracorriente de las denuncias oficiales, el producto de la discordia se sirve en los mercados del gobierno bolivariano.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Frito, el 
ocumo se parece a una papa Ruffles. Es idéntico. Su textura hace que al 
cocinarse con aceite, se tueste enseguida. En la boca, el sabor es similar. 
Aunque es totalmente blanco, se torna tan amarillento como las célebres papas 
que publicita nada más y nada menos que Lionel Messi.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cualquiera 
podría decir que el ocumo es la materia prima de las papas de Frito Lay. No en 
vano las autoridades ambientales de Venezuela, junto con la organización Azul 
Ambientalista, concentraron el año pasado 2.000 personas en tres ciudades 
distintas, para protestar contra la producción de ocumo. Allí, los defensores 
del bosque culparon directamente a la empresa Frito Lay de promover –sin otro 
motivo que enriquecerse a través de la fabricación de snacks– la deforestación 
de la Sierra de Perijá, el ramal más septentrional de la Cordillera de Los 
Andes, que sirve como pulmón vegetal del estado Zulia, al norte de la frontera 
de Venezuela con Colombia.</p>


<p class="wp-block-paragraph">Las cosas 
cambiaron tras esa protesta. En La Villa del Rosario, el pueblo más cercano a la 
sierra, dicen que 1.500 colombianos indocumentados se devolvieron al otro lado 
de la frontera. La diáspora se produjo entre julio y agosto de 2014, cuando el 
Instituto Nacional de Salud Agrícola Integral de Venezuela (Insai) prohibió la 
guía de distribución a los comercializadores del ocumo que se produce en las 
pendientes de la Sierra de Perijá. Esos 1.500 hombres y mujeres, acostumbrados a 
vivir en el campo y que habían huido del conflicto armado de su país, sembraban 
la planta de malanga en las hectáreas que habían conquistado. Pero se fueron 
cuando empezaron las protestas contra el cultivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para los 
ambientalistas, se trataba de una lucha entre David y Goliat, así que llenaron 
la web de montajes en los que se veía hasta al propio Messi comiendo Ruffles a 
espaldas de un parque deforestado. También pidieron una resolución al Consejo 
Legislativo del Estado Zulia para prohibir el cultivo y replicaron la noticia de 
la protesta en todos los medios del Gobierno nacional, que a la vez no 
escatimaron en adjetivos para difundir que la filial de Pepsico –con sede 
administrativa en la torre Polar de Los Cortijos– era enemiga de la cuenca del 
Lago de Maracaibo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La 
cruzada de los ambientalistas arrojó resultados: la producción bajó de 100 a 25 
toneladas de ocumo en una semana. Dos nombres se mantuvieron al frente de esta 
batalla. Por un lado, la “Autoridad única de ambiente del estado Zulia”, Lenín 
Cardozo, y junto a él, Gustavo Carrasquel, el presidente de la organización Azul 
Ambientalista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Sí, 
recibimos apoyo de mucha gente y se logró salvar muchas hectáreas en la Sierra 
que ya estaban corroídas por el cultivo”,&nbsp;explica Gustavo, con una 
serpiente pitón que reposa a su lado dentro de una pecera cuadrada. “Todos 
estaban en contra de Frito Lay”.</p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="369" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/03102015-1.jpg" alt="" class="wp-image-51550"/><figcaption>En la Villa del Rosario y otras dos ciudades del Zulia marcharon el año pasado en contra de los cultivos de ocumo. A la vanguardia de la concentración iba la "Autoridad única de ambiente" de la entidad, Lenín Cardozo, con pantalón caqui y gorra y gorra gris. Foto: Alcaldía de Rosario de Perijá.</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">–¿Cómo 
confirmaron que Frito Lay promovía el cultivo?</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Eso 
nos lo dijeron los productores, que ellos recibían dinero de alguien que tenía 
el uniforme.</p>



<p class="wp-block-paragraph">–¿Existe 
alguna forma de confirmar que Frito Lay compraba o promovía el 
cultivo?</p>



<p class="wp-block-paragraph">–Nosotros 
nos basamos en al menos 90 testimonios. Todos dijeron que un hombre con el 
uniforme de Frito Lay les daba dinero para 
producir.</p>


<h2 class="wp-block-heading">“Los malangueros”</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Cuando 
uno llega a La Villa del Rosario y pregunta por los “malangueros”, todos dirigen 
sus dedos a la casa de Edicso Acosta, que queda en el sector San José. Ahí, en 
una calle sin salida, su madre –una anciana de más de 70 años– se sienta a moler 
café a mano justo al lado de un camión Codia que tiene estacionado en lo que 
queda de patio, debajo de un árbol de mango. Alrededor de ese tronco hay 14 
sacos de ocumo, 700 kilos aproximadamente, que llevan más de una semana al sol y 
que aún están frescos para comer.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Edicso 
tiene toda la apariencia de un productor del campo: ropa rasgada, botas 
plásticas, un sombrero. Su función es básica: le compra todo lo que puede a los 
productores y luego lo revende en los mercados mayoristas del centro del país. 
Los productores lo buscan porque, cuando no tienen dinero, él les financia la 
producción con la única condición de que se la vendan a él. Siempre 
gana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La 
prosperidad es obvia: tiene varios camiones y varios empleados. Le basta con él 
mismo para vivir y producir, y aunque en 2014 hubo una baja considerable, nunca 
dejó de vender la mercancía. “Cuando se fueron los colombianos, quedamos sin 
productores”, doce. “Solo unos pocos comenzaron a producir, yo me negué a dejar 
esto porque es lo único que sé hacer”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para 
llegar a los cultivos hay que recorrer kilómetros de carretera de arena casi 
verticales, con apenas tres metros de ancho entre la pared del cerro y el 
precipicio. Edicso llega hasta esos conucos a bordo de un pequeño camión Toyota 
como los que usan los terroristas del Estado Islámico al otro lado del mundo. De 
esos, tiene seis. Y todos son de él.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Alrededor 
de las paredes de la serranía se ven los cultivos de ocumo. Son unas plantas 
pequeñas que tienen grandes hojas en forma de corazón. Según la experiencia de 
Edicso, esa especie fue traída de Colombia, donde la llaman malanga, y poco 
puede competir con el ocumo chino, que se produce en el oriente del país, o el 
ocumo criollo, cuyos sembradíos se extienden por todo el estado Portuguesa. 
Cultivos como ese están en todo el camino de tierra del sector Las Lajas, que 
tiene un serpenteante río alrededor de la vía. Las Lajas es uno de los afluentes 
que alimenta Los Tres Ríos, el embalse de agua más grande del estado Zulia y que 
surte a su capital, Maracaibo, con una población que supera los 2 millones de 
habitantes.</p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="413" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/03102015-2.jpg" alt="" class="wp-image-51551"/><figcaption>En su prédica contra la empresa Frito Lay, organizaciones ambientalistas colgaron en sus páginas montajes que mostraban al propio Messi comiendo Ruffles a expensas de la Sierra de Perijá. Foto: Azulambientalistas.org.</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">Cuando 
ya la cosecha está lista, los productores dejan los sacos a la orilla del camino 
de tierra a la espera de los camiones de Edicso. Sus hombres los recogen y los 
conducen hasta La Villa del Rosario, de donde salen en otro camión con destino a 
los estados Lara, Aragua y Trujillo. Se trata de una actividad ilegal para las 
autoridades, por lo que Edicso gasta cerca de 50.000 bolívares en cada viaje, 
para pasar las alcabalas que encuentra en el 
camino.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Los críticos</h2>


<p class="wp-block-paragraph">La 
lucha de Azul Ambientalista es clara. Basados en un estudio de la Secretaría de 
Ambiente del estado Zulia, advierten que queda menos de la mitad de los 200 
afluentes que en el año 2000 habían registrado en la serranía. La investigación 
arrojó que al menos 6.000 hectáreas estaban afectadas, lo que vaticina desde ya 
una crisis hidrológica en la región debido a la sequía de la cuenca del Lago de 
Maracaibo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque 
el biólogo Miguel Pietrangeli no sabe si es o no Frito Lay el promotor de la 
producción, sí está en contra de ese cultivo porque se trata de un tubérculo que 
erosiona la tierra. Además, produce derrumbes cuando llueve por tratarse de una 
planta sembrada en las pendientes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un 
funcionario del Instituto Nacional de Parques –que apoyó las protestas y las 
denuncias de deforestación– también señala al ya célebre cultivo de ocumo como 
el culpable de la deforestación de más de 8.500 del millón de hectáreas del 
parque nacional. Amparado en el anonimato declaró –al otro lado del hilo 
telefónico– que la mayoría de los productores eran extranjeros y que no hay 
mayores censos. Pero eso sí, insistió en que su nombre no apareciera en estas 
líneas. Que no, que ni siquiera se mencionara que es funcionario público, porque 
esas cifras –las que él repite y guarda en su computadora– no son de Inparques, 
sino de Lenín Cardozo...</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero 
Lenín Cardozo no está; se fue del país. Ahora vive con su esposa en Canadá y 
dejó de ser la “Autoridad única de ambiente”. Desde marzo de 2015 es solo 
secretario de Ambiente del estado Zulia con un permiso por motivos de 
salud.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
biólogo ambientalista y profesor de la Facultad de Ciencias de la Universidad 
del Zulia, Miguel Pietrangeli, cree que el funcionario público debe dar la 
explicación y por eso da la pista para resolver este crucigrama: “Pero habla con 
Gustavo Carrasquel (el presidente de la ONG Azul Ambientalista), él es su 
hermano”. Aunque con apellidos diferentes, el escándalo de Frito Lay parece que 
salió de la misma casa.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Los revendedores</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Edicso 
asegura que en la Sierra usan el ocumo para hacer papilla. También la hacen 
frita, cocida y al horno. Es una fuente rica en proteínas según el Instituto 
Nacional de Nutrición, que lo califica como importante después de los primeros 
seis meses de vida del bebé. También está dentro del menú de las casas de abrigo 
dependientes del Ministerio de la Mujer y del Programa de Alimentación Escolar 
del Ministerio de Educación.</p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="367" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/03102015-3.jpg" alt="" class="wp-image-51552"/><figcaption>Edicso Acosta, a la derecha de esta gráfica, junto a la camioneta en la que transporta ocumo del Zulia a los estados Aragua, Lara y Trujillo. Foto: Alejandro Paredes.</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">Según 
la Memoria y Cuenta de 2014 del Ministerio de Agricultura y Tierra, el año 
pasado se produjeron 94.904 toneladas de ocumo, mientras que en 2013 la 
producción fue de 84.081 toneladas. De esas toneladas, Edicso lleva cerca de 40 
en su camión. Salió en la noche del sábado desde La Villa el Rosario, en el 
estado Zulia sin la guía de movilización otorgada por el Instituto Nacional de 
Salud Agrícola Integral de Venezuela, así que en cualquier momento pueden 
decomisarle la mercancía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para 
llenar ese camión se necesitó una de las 400 hectáreas que afectan el resto de 
la Sierra de Perijá. Según sus cálculos, en una hectárea se siembran 10.000 
plantas de las que salen 70 toneladas de ocumo. Por algo se quejan los 
ambientalistas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchos 
de esos sacos los comercializa en el Mercado Mayorista de Barquisimeto 
(Mercabar), estado Lara, al occidente de Venezuela. Allí, descarga el producto 
en el puesto de Macario Reañe que, compra y vende verduras desde hace más de 
nueve años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Reañe 
advierte que sus clientes son pequeños verduleros que compran algunos sacos. Ya 
quisiera, dice, que se acerque Frito Lay a comprar todo de un solo golpe para 
tener ganancias pronto y comprar un nuevo camión al día siguiente. Pero no es 
así. “Ellos también venden en Trujillo y en Maracay, allá quizás compren, no 
sé”, dice. “La verdad aquí no viene Frito 
Lay”.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Los acusados</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Lenín 
Cardozo Parra, el secretario de Ambiente, Tierras y Ordenación Territorial del 
estado Zulia, tiene una larga trayectoria como defensor ambiental en la región. 
A principios de los años 80 fundó el grupo Azul ambientalista, que hoy es 
referencia en la región. Graduado en la Universidad del Zulia, ha sido 
secretario de Obras Públicas, Infraestructura y Ambiente durante las dos 
gestiones de Francisco Arias Cárdenas. También fue presidente del Colegio de 
Ingenieros del estado Zulia y en los últimos tres años ha sido promotor de un 
gobierno regional basado en el ecoturismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así, 
creó algunas rutas turísticas en el occidente del país y varias de ellas 
incluyen la visita a una cueva recién descubierta a pocos kilómetros de la 
Sierra de Perijá. Pero tiene sus detractores. Por ejemplo, Lusbi Portillo –de la 
ONG Homo Et Natura– que no ha dejado de reclamarle un doble discurso por pagar 
páginas a color en los periódicos locales criticando el cultivo de ocumo en el 
piedemonte de la misma Sierra de Perijá, pero ignorando la explotación de carbón 
en otras zonas del norte del estado Zulia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después 
de unas semanas, Cardozo contestó –desde Canadá– a los llamados que pedían 
respuesta para este reportaje. Dijo que se mantiene al frente de la Secretaría 
de Ambiente del Zulia y que el subsecretario, Normando González, ahora tiene sus 
funciones más no su cargo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Reiteró 
que es Frito Lay la empresa que fomenta la deforestación de la zona y añadió que 
fue gracias a una resolución que pidió ante el Ministerio del Ambiente y a las 
alcabalas militares dispuestas en el camino entre los estados Zulia y Carabobo, 
que el producto de la discordia ya no termina en Valencia, en la fábrica de 
snacks de la trasnacional Frito Lay.</p>


				<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-embed-handler wp-block-embed-embed-handler wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
				<iframe loading="lazy" title="Reunión de la Autoridad Regional del Ambiente con cultivadores de malanga" width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/cEeDvfV4Wyg?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
				</div></figure>
				
				 

<p class="wp-block-paragraph">En 
esa empresa, sin embargo, el cuento es otro. Aunque herméticos, la filial de 
Pepsi Cola en Venezuela advierte que ni siquiera tienen plantas procesadoras en 
el estado Carabobo. Las suyas, señalan, están en Santa Cruz de Aragua y La 
Grita, estado Táchira. Allí procesan papas: las pelan, las fríen y las aderezan 
con sodio, grasas saturadas, gluten, aceite vegetal y otras esencias como queso 
y cebolla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todos 
esos productos están registrados por el Ministerio de Salud. No en vano, las dos 
plantas fueron inspeccionadas el año pasado a solicitud de la misma firma Frito 
Lay. Y lo hicieron para curarse en salud, dicen, pero también planificando una 
demanda contra Cardozo y la ONG Azul ambientalista. Fue así como la empresa 
publicó un comunicado firmado por José Enrique Zambrano, el director legal de 
Relaciones Interinstitucionales, que negaba las acusaciones, pedía pruebas y se 
reservaba cualquier acción legal.</p>


<h2 class="wp-block-heading">El eslabón perdido</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Otra 
de las rutas de Edicso y todo su equipo termina en el estado Aragua en el 
Mercado Mayorista de Maracay, a unos 50 kilómetros de Caracas. Es un espacio 
ubicado en una pequeña zona industrial que está fuertemente custodiado y que 
expende productos solo para los afiliados. Allí no entra cualquier ciudadano a 
comprar, solo quienes tienen comercios y Edicso cuenta con esa oportunidad 
porque descarga buena parte de sus sacos de ocumo al menos dos veces por semana 
en el depósito de Wilfredo Aponte, un comerciante que tiene más de 18 años en 
ese lugar y que asegura que compra al menos 15 toneladas de ocumo a la semana, 
que es aproximadamente la mitad de la producción semanal en la 
sierra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De 
esas 15 toneladas, al menos 10 son adquiridas por Pedro Benetti, un viejo 
comprador que vende, principalmente, a la Corporación de Abastecimiento y 
Servicios Agrícolas (CASA), una dependencia del Ministerio de Alimentación con 
sede en el mismo Mercado Mayorista de Maracay.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Benetti 
no quiso hablar. Su asistente, Raúl, preguntó para qué lo buscaban y prometió 
gestionar una respuesta, pero luego nunca contestó a los llamados 
telefónicos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De 
acuerdo con el Registro Nacional de Contratistas, Pedro Omar Benneti Novo es el 
gerente general de una empresa distribuidora de alimentos y otras tres 
cooperativas dedicadas al mismo rubro. Dos de ellas incluso están ubicadas en el 
sector La Morita de Turmero, donde se encuentra el mercado que sirve a la ciudad 
de Maracay.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ambas 
cooperativas inscribieron a Mercal –la red de alimentos más grande del gobierno 
venezolano– como su cliente VIP. No en vano, una nota de prensa publicada por el 
mismo organismo, en abril de 2015, explica que las cooperativas de Benetti se 
encargan del traslado de alimentos en todo el estado Aragua y que esos rubros 
provienen de varios estados del país.</p>


				<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-embed-handler wp-block-embed-embed-handler wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
				<iframe loading="lazy" title="Fundación Azul Ambientalistas denuncia DEFORESTACIÓN en la Sierra de Perijá - Venezuela" width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/mQFiJsNEqHU?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
				</div></figure>
				
				 

<p class="wp-block-paragraph">El señor 
Wilfredo explica que Benetti es uno de sus mejores clientes, porque él 
distribuye a la red Mercal, a las casas de abrigo y al Programa de Alimentación 
Escolar. Semana a semana se lleva, en promedio 10 toneladas, lo que se traduce 
en más de 540 toneladas de ocumo, que representan al menos siete hectáreas y 
media de las 400 que tanto daño han hecho en la Sierra Perijá. Parece que la 
deforestación de Perijá no termina en Frito Lay sino en la red de alimentos del 
gobierno.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><I></I>&nbsp;</p>


<p class="nota wp-block-paragraph">(*) Este reportaje fue desarrollado a lo largo del Diplomado de Periodismo de Investigación, que dicta el Instituto de Prensa y Sociedad (IPYS) en alianza con la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB).</p>

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