<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Mayas - Armando.info</title>
	<atom:link href="https://armando.info/tag/mayas/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://armando.info</link>
	<description>periodismo de investigación venezuela</description>
	<lastBuildDate>Wed, 26 Sep 2012 09:48:01 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.1.3</generator>

<image>
	<url>https://armando.info/wp-content/uploads/2021/05/cropped-logo-animado1-32x32.gif</url>
	<title>Mayas - Armando.info</title>
	<link>https://armando.info</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>El Mirador: el incierto futuro de unas ruinas</title>
		<link>https://armando.info/el-mirador-el-incierto-futuro-de-unas-ruinas/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=el-mirador-el-incierto-futuro-de-unas-ruinas</link>
					<comments>https://armando.info/el-mirador-el-incierto-futuro-de-unas-ruinas/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[SEBASTIÁN ESCALÓN]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 26 Sep 2012 09:48:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Investigacion]]></category>
		<category><![CDATA[Amazonas]]></category>
		<category><![CDATA[Mayas]]></category>
		<category><![CDATA[Selva]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://armando.info/?p=78</guid>

					<description><![CDATA[En Guatemala se encuentra una ciudad maya de proporciones colosales, famosa y desconocida a la vez: El Mirador. Un trabajo de Plaza Pública muestra cómo este sitio -definido como "un diamante en bruto" por el arqueólogo norteamericano Richard Hansen- desata conflictos, calienta las mentes y atrae codicias.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Al 
pie de la pirámide La Danta, políticos, empresarios, diplomáticos, millonarios 
internacionales e incluso un príncipe, el de Mónaco, y un actor y director 
hollywoodiense, Mel Gibson, se dan cita y entremezclan la pasión por una 
civilización antigua con seductores planes de desarrollo turístico para este 
sitio arqueológico, tan cerca y tan lejos de la Riviera Maya mexicana y sus seis 
millones de visitantes anuales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras 
tanto, una pequeña comunidad de 380 personas se pregunta con gran preocupación 
qué será de ella cuando decaiga la 
agitación.</p>


<h2 class="wp-block-heading">El sueño de Richard Hansen</h2>


<p class="wp-block-paragraph">El 
mayor impulsor y defensor de los planes turísticos para El Mirador es el 
arqueólogo Richard Hansen. Investigador afiliado a la Universidad Estatal de 
Idaho, graduado en la Brigham Young University, centro de estudios de confesión 
mormona, obtuvo su doctorado en arqueología en la Universidad de California, Los 
Ángeles. Por más de 30 años, ha sido el director de las investigaciones 
arqueológicas en El Mirador, y a él se le debe la fama mundial de estas ruinas 
del preclásico maya.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
doctor Hansen tiene un gran proyecto. Este abarca no solo el sitio arqueológico, 
sino también una amplia zona de 2,169 kilómetros cuadrados que ha bautizado 
“cuenca Mirador”. Sobre el mapa, se presenta como un triángulo cuya base sería 
la frontera norte con México, y que bajaría hacia el sur, hasta el Biotopo San 
Miguel La Palotada-El Zotz, a un costado de Tikal. Allí, bajo una selva virgen 
en excepcional estado de conservación duermen otras importantes ciudades mayas: 
Nakbé, Tintal, Xulnal y Wakna.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Esta 
área debería ser declarada como zona silvestre libre de carreteras”, declaró 
Richard Hansen a Plaza Pública.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta 
figura de protección ambiental no existe en Guatemala, pero según el científico 
podría inspirarse en modelos exitosos de Estados Unidos y Canadá. Para acceder a 
los sitios, el científico promueve la construcción de un tren. Según él, esta es 
la única forma de evitar la construcción de una carretera que pondría en peligro 
el bosque, ya que difícilmente se podría impedir la llegada de 
invasores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
la mente del arqueólogo también está la construcción, dentro del parque nacional 
El Mirador, de un lujoso eco-lodge de a 200 dólares por noche, perfectamente 
integrado en el entorno natural. La exclusividad de este complejo se justifica 
por razones ecológicas: pocos turistas deben poder permanecer en una zona tan 
frágil. Para las personas que no puedan hospedarse en el hotel, se prevé 
acondicionar áreas de campamento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Richard 
Hansen está convencido de que El Mirador podría atraer fácilmente 30 mil 
turistas al año y generar ingresos comparables o superiores a los que genera 
Tikal, es decir, alrededor de 200 millones de dólares al año. Los ingresos 
permitirían proseguir con las investigaciones arqueológicas, proteger la 
naturaleza, y beneficiar a las comunidades aledañas gracias al flujo de turistas 
que forzosamente las visitarían para tomar el 
tren.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Tras la “cuenca Mirador”</h2>


<p class="wp-block-paragraph">La 
visión de Richard Hansen está plasmada en un proyecto de ley que fue ingresado 
al Congreso el 15 de julio del 2010 por el entonces diputado Manuel Baldizón. 
Pero para muchos actores que han estudiado de cerca el proyecto, el problema es 
que está basado en graves manipulaciones de la realidad. Suplantando las medidas 
de protección ambiental que ya existen en el área, el proyecto podría poner en 
peligro la reserva de la Biosfera Maya en su conjunto, y representar un gasto 
millonario y ruinoso para el Estado guatemalteco. Además, les impediría a varias 
comunidades forestales de la Reserva de la Biosfera Maya, entre estas Carmelita, 
el vivir de sus actividades tradicionales, que son compatibles con la 
conservación del bosque.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según 
los que se oponen a Hansen, la manipulación empieza por la definición misma de 
la “cuenca Mirador”, que el arqueólogo define como “un sistema ecológico, 
geográfico y cultural”. En realidad, el área no corresponde a la definición 
geográfica de cuenca, un territorio en el que las aguas confluyen todas hacia un 
mismo punto, río, lago o mar. El área está, en su mayoría, dentro de la cuenca 
del Río San Pedro, un espacio mucho más amplio que llega hasta la frontera Oeste 
de México y Petén. Según Roan Balas, director de la ONG ambientalista Wildlife 
Conservation Society Guatemala, el trazado de Hansen es totalmente arbitrario. 
El nombre “cuenca Mirador” sería en realidad un intento para darle al área que 
ambiciona el arqueólogo una especificidad y una unidad que en realidad no 
tiene.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
ambientalista tampoco admite que la definición del territorio tenga argumentos 
ecológicos: el mismo sistema natural se prolonga hasta los humedales de la 
Laguna del Tigre, al extremo occidental del país. “A mi criterio”, agrega Roan 
Balas, “la así llamada ‘cuenca Mirador’ es un invento para el control 
territorial de la zona”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se 
le reprocha también a Richard Hansen exagerar los peligros que acechan a la 
“cuenca Mirador” y de divulgar una visión falsa del estado de la selva fuera de 
la “cuenca”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
la página de internet de la Fundación para la Investigación Antropológica y 
Estudios Ambientales, creada y dirigida por Hansen, se puede leer: “A menos que 
se tomen medidas inmediatas, El Petén no tardará en desaparecer. Mientras las 
carreteras madereras se internan cada vez más profundamente, la selva virgen 
está siendo rodeada por la desolación y la destrucción”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los 
mapas de incendios que presenta Hansen en sus conferencias dejan pensar que todo 
lo que está fuera de la “cuenca Mirador” es un campo arrasado, lo cual no es 
así. Roan Balas McNab afirma que: “por años, ellos han intentado posicionar la 
“cuenca Mirador” como la única área que vale la pena conservar. Pero nuestros 
estudios muestran que el 72% de la Reserva de la Biósfera Maya está en buenas 
condiciones de conservación”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con 
una superficie de 21,602 kilómetros cuadrados, la Reserva de la Biosfera Maya es 
el espacio natural protegido más grande de Guatemala. Los mapas de cobertura 
boscosa del Instituto de Agricultura, Recursos Naturales y Ambiente de la 
Universidad Rafael Landívar demuestran que, si bien ha sido depredada en muchos 
lugares, en especial en el Parque Nacional de la Laguna del Tigre, el Parque 
Nacional Sierra del Lacandón y la ruta a Carmelita, la selva se ha mantenido 
prácticamente intacta en la mayor parte de la reserva. Ni la “cuenca Mirador” ni 
las zonas aledañas han sido objeto de episodios de invasión y tala 
rasa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde 
el punto de vista legal, la “cuenca Mirador” no está desprotegida. En ella se 
encuentran los parques nacionales Naachtún-Dos Lagunas y El Mirador-Río Azul, 
además del corredor biológico que reúne estos parques con el de la Laguna del 
Tigre. En estas zonas, ningún tipo de actividad productiva es permitida. Las 
otras dos terceras partes del área definida por Hansen están dentro de la 
llamada zona de usos múltiples, en donde sí se puede hacer un uso sostenible de 
los recursos naturales, a condición de no afectar negativamente al ecosistema. 
En ese sentido, nada indica que el declarar la cuenca área protegida o zona 
silvestre mejoraría su nivel de resguardo.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Exageraciones arqueológicas</h2>


<p class="wp-block-paragraph">En 
lo arqueológico, la promoción de la “cuenca Mirador” ha llevado a Richard Hansen 
a hacer afirmaciones que especialistas contactados por Plaza Pública encuentran 
exageradas o falsas, o simplemente imposibles de demostrar. En una entrevista 
concedida a Plaza Pública, Hansen afirmó que en la cuenca El Mirador se 
encuentran “siete sitios mayores que Tikal, y ocho más del mismo tamaño”. Afirmó 
también que las fronteras de la cuenca albergaron el primer Estado del 
continente americano, el Reino Kan.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Estas 
cosas, a los arqueólogos nos dan risa”, afirma un colega de Hansen que pide que 
no se publique su nombre. “De ninguna manera”, agrega, “se puede decir que Nakbé 
o Tintal son mayores que Tikal. Tampoco se puede decir que es el primer Estado 
de América. Monte Albán, en México, es anterior, y en Suramérica había ciudades 
mil años antes del surgimiento de los mayas”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los 
arqueólogos coinciden en que las exageraciones de tipo “lo más antiguo, lo más 
alto, lo más grandioso” son sistemáticas por parte de Hansen. En su descargo, 
añaden, esta actitud es frecuente entre los arqueólogos, quienes esperan de esta 
forma atraer más fondos hacia sus investigaciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Exagerar 
la magnitud de las ruinas de la zona podría levantar expectativas equivocadas, y 
quizás llevar al Estado a invertir recursos que podrían ser destinados a otros 
sitios que merecerían ser más visitados. Según Omar Samayoa, del Banco 
Interamericano de Desarrollo, invertir demasiado en El Mirador sería un error. 
“Hay sitios arqueológicos cuya relación costo-beneficio sería superior a la de 
El Mirador. Hablo de Uaxactún, Yaxhá, Aguateca, Ceibal. Son más accesibles, y 
deberían promoverse también”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde 
el punto de vista académico, las posibles exageraciones de Hansen molestan a 
muchos de sus colegas. Además, le reprochan el que muy pocos de los hallazgos 
realizados en El Mirador hayan sido objeto de publicaciones académicas. Sin 
estas publicaciones, los demás especialistas no pueden evaluar las 
interpretaciones y las teorías defendidas por Hansen en los medios de 
comunicación masivos. Por otra parte, los arqueólogos contactados admiran la 
dedicación de Hansen a su proyecto arqueológico, su carisma y el haberle 
dedicado tantos años a un sitio tan complicado como El Mirador, en algunos 
periodos invirtiendo su propio dinero. “Ojalá los chapines tuviéramos la décima 
parte de su fuerza de convicción”, afirma un arqueólogo que no quiere que se 
revele su nombre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Llama 
la atención que, de los seis arqueólogos nacionales y extranjeros con los que 
Plaza Pública se puso en contacto, ninguno haya querido ser mencionado. Algunos 
ni siquiera quisieron contestar preguntas acerca de El Mirador y las 
afirmaciones de Hansen. El debate científico, que debiera ser abierto y público, 
en este caso se cierra y se esconde. Una de las explicaciones puede ser que 
muchos arqueólogos comparten las mismas fuentes de financiamiento para sus 
proyectos, en especial fondos de Pacunam y del Departamento del Interior de los 
Estados Unidos.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Carmelita</h2>


<p class="wp-block-paragraph">En 
donde más temor producen los planes de Richard Hansen y el proyecto de ley 4234 
es en la comunidad de Carmelita, situada en el interior de la Reserva de la 
Biosfera Maya. Esta aldea, la más próxima a El Mirador, está constituida en su 
mayoría por gente que extrae productos del bosque desde hace más de cien años. 
La madera, el xate (pequeña palmera cuyas hojas sirven para hacer arreglos 
florales) y el chicle (resina del árbol de chico zapote que sirve para fabricar 
goma de mascar natural) son los productos que sustentan a Carmelita, además de 
las excursiones turísticas a El Mirador y los empleos temporales que ofrece el 
proyecto arqueológico de Hansen.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
1997, el CONAP otorgó a esta comunidad una concesión forestal de 53 mil 
hectáreas para extraer recursos del bosque, con la condición de que se 
respetaran los objetivos de conservación de la Reserva de la Biosfera Maya. Una 
cooperativa es la encargada de administrar la concesión. El temor de la 
comunidad radica en que el proyecto “cuenca Mirador” le arrebata el 70% del área 
concesionada. También le quitaría parte de su territorio a dos concesiones 
similares: Uaxactún y Cruce a la Colorada, así como a las concesiones 
industriales Paxbán y La Gloria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
Carmelita, las instalaciones de la cooperativa muestran el grado de desarrollo 
al que ha llegado en 15 años de existencia. Cuenta con un aserradero de grandes 
dimensiones, capaz de transformar en tablones las inmensas trozas de caoba, 
santa maría o machiche que se arrastran desde la selva. Estas maderas preciosas 
son exportadas, principalmente a los Estados Unidos. También hay un taller de 
carpintería en donde la madera que no califica para la exportación es 
transformada en muebles o machimbres. Un carpintero, antiguo profesor del 
Intecap, enseña a seis jóvenes el oficio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un 
gran rancho cerca de la carpintería sirve de bodega de xate. Es donde los 
xateros, que pueden pasar hasta veinte días en la selva recolectando estas 
hojas, depositan el producto que será seleccionado y acondicionado para su 
exportación por las mujeres de la cooperativa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
85% de los habitantes mayores de edad de Carmelita son socios de la cooperativa. 
Esta es también la principal empleadora de la comunidad. Cada año, la 
cooperativa genera ingresos comprendidos entre tres y cuatro millones de 
quetzales. Una vez restados los gastos, las utilidades son repartidas entre los 
socios o reinvertidas en diversos proyectos como becas para estudiantes, una 
telesecundaria, créditos y seguro de vida para todos los socios. El mayor 
orgullo de la cooperativa son quizás las becas. Gracias a estas, se han podido 
graduar nueve maestros, dos contadores y tres peritos en administración de 
empresas, así como varios guías turísticos acreditados por el INGUAT. “Nuestra 
visión es mejorar el nivel de vida, desarrollar capacidades en nuestra gente, y 
que esto sea un proceso participativo”, explica Carlos Crasborn, el joven 
presidente de la cooperativa Carmelita. En este esfuerzo, la comunidad ha 
recibido apoyo continuo de organizaciones como Rainforest Alliance, WCS, 
Asociación Balam, y, desde este año, de 
Pacunam.</p>


<h2 class="wp-block-heading">¿Manejo sustentable o depredación?</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Estas 
organizaciones avalan el buen manejo de los recursos forestales. Toda la madera 
extraída tiene el sello de la FSC (Forest Stewardship Council o Consejo de 
Administración Forestal), que certifica a las explotaciones madereras 
sustentables. Para obtener esta garantía, los concesionarios deben establecer un 
plan de manejo que solo les permite talar uno a dos árboles por hectárea cada 25 
años. Tienen prohibido cortar árboles a menos de 150 metros de un río o en los 
sitios arqueológicos. Los árboles de diámetro inferior a 55 centímetros y los 
que están cargados de semillas se dejan para una próxima ocasión, 25 años más 
tarde. El mayor impacto que puede tener el aprovechamiento forestal es la 
apertura de caminos para sacar las trozas con tractores, y las bacadillas, zonas 
en donde se opera una tala rasa de alrededor de una manzana de extensión para 
acumular provisionalmente estas trozas. Aún así, la certificación FSC, que debe 
ser revalidada cada año por un experto acreditado, demuestra que no se puede 
hablar, como lo hace Richard Hansen, de tala inmoderada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin 
embargo, ambientalistas como Francisco Asturias critican duramente la labor de 
los concesionarios. Asturias, representante de Fundaeco para el norte de Petén, 
fue un cercano colaborador de Richard Hansen hasta hace unas semanas. Afirma 
haberse alejado del arqueólogo por razones de ética profesional: la petrolera 
franco-británica Perenco es ahora uno de los grandes financistas del proyecto 
arqueológico de Hansen, y el ambientalista no acepta la intromisión creciente de 
los directivos de la transnacional en los asuntos de El 
Mirador.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Asturias 
afirma que los concesionarios de Carmelita, además de cortar más árboles de lo 
que tienen autorizado, cazan de forma inmoderada, abusan en la explotación de 
recursos como el xate, dejan grandes cantidades de basura, y saquean sitios 
arqueológicos. “Deberían sacarlos de allí, y darles una finca en otra parte para 
que hagan lo que quieran”, declara. Sus críticas coinciden casi punto por punto 
con las de Richard Hansen, con el matiz de que el arqueólogo no propone 
desmantelar las concesiones ni evacuar a los habitantes, sino simplemente 
prohibir la actividad maderera. “Dejémoslos funcionar, no hay que hacerlos 
desaparecer. Pero la madera no es sostenible. El que diga que sí, miente.” La 
madera genera el 60% de los ingresos de la cooperativa, y por lo tanto, esta 
última no sería viable sin esta actividad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Contrario 
a las afirmaciones de Hansen y Asturias, <A 
href="http://s3.amazonaws.com/WCSResources/file_20110902_200649_Effects+of+certified+logging+on+wildlife+in+community+and+industrial+forest+concessions+of+Northern+Guatemala.+Monitoring+Ecological+Integrity+of+the+Maya+Biosphere+Reserve_LOrv.pdf">varios 
estudios</A> 
realizados por WCS demuestran que el impacto del manejo forestal ejercido tanto 
por Carmelita como por las principales concesiones forestales de Petén es 
moderado. Roan Balas, el director de WCS, explica que hicieron “un estudio en 
diez concesiones comparando áreas de aprovechamiento forestal con áreas en donde 
no se talan árboles. Se estudiaron poblaciones de aves, mariposas, mamíferos, 
reptiles. Nos enfocamos”, dijo, “en áreas que habían sido aprovechadas uno o dos 
años atrás para ver qué tan rápida era la recuperación del bosque. El resultado 
fue que no era perceptible ninguna diferencia entre la fauna de las áreas 
aprovechadas y la de las no aprovechadas. Esto nos muestra que esa estrategia 
resulta a largo plazo buena”. <A 
href="http://s3.amazonaws.com/WCSResources/file_20110909_195956_Abundancia+de+jaguares+y+evaluaci%C3%B3n+de+presas+asociadas+al+fototrampeo+en+las+Concesiones+Comunitarias+del+Bloque+de+Melchor+de+Mencos_WxLL.pdf">Otro 
estudio</A> 
mostró que la población de jaguares en el área de Carmelita es excepcionalmente 
alta, más de once felinos por cada 100 km2. En la Amazonia brasileña, la 
población es de tres jaguares por cada 100 km2. Este es un dato que a Richard 
Hansen le gusta mencionar <A 
href="http://newmedia.ufm.edu/gsm/index.php?title=Hansencuencamirador">en 
sus conferencias</A>, 
en apoyo a su proyecto “cuenca Mirador”, omitiendo decir que el estudio fue 
realizado en las concesiones forestales que él 
rechaza.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Una Reserva sin las concesiones</h2>


<p class="wp-block-paragraph">En 
los años noventa, en la Reserva de la Biosfera Maya se formaron doce concesiones 
forestales comunitarias como Carmelita, de las cuales tres fueron suspendidas o 
canceladas por CONAP a causa de malos manejos. Pero nueve grandes concesiones 
han tenido un desempeño satisfactorio. Según Gustavo Pinelo, de Rainforest 
Alliance, “este proceso tiene éxito en un 85%”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchas 
organizaciones e instituciones como CONAP admiten que sin las concesiones 
comunitarias, el estado de la Reserva de la Biosfera Maya sería catastrófico. 
Como prueba, citan el caso de la Laguna del Tigre. Allí, en vez de dar el área 
en concesión, el Estado dibujó un parque nacional sin tener los recursos para 
protegerlo. Las comunidades, a veces manipuladas por grandes ganaderos o 
narcotraficantes, fueron las primeras en depredarlo. “Un sistema de bajo impacto 
conserva mejor las áreas que un sistema que no genera aprovechamiento”, opina 
Omar Samayoa, del Banco Interamericano de Desarrollo, quien anteriormente 
laboraba en Rainforest Alliance.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las 
comunidades que encuentran en el bosque su medio de subsistencia, se convierten 
en su mejor vigilante. “Nadie está dispuesto a proteger cuando no hay beneficios 
directos. Si queremos promover la preservación de recursos naturales, hay que 
ver cómo beneficiar a las comunidades”, agrega Gustavo 
Pinelo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dicho 
esto, a nivel mundial, existe un encendido debate científico entre quienes 
defienden, como Francisco Asturias, la protección total de las selvas vírgenes, 
y quienes creen que sin actividades económicas de bajo impacto, esta protección 
es ineficiente. Casos exitosos y desastrosos de explotación sostenible o de 
protección absoluta sirven a cada bando de 
argumento.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Batallas legales alrededor de la “cuenca Mirador”</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Los 
cooperativistas y las organizaciones que los apoyan ven con preocupación los 
planes de Richard Hansen y su extraordinaria capacidad para incidir al más alto 
nivel político. Ejemplo de esto, en el 2002 el arqueólogo logró que el 
presidente Alfonso Portillo emitiera un acuerdo gubernativo por medio del cual 
se daba existencia legal a la “cuenca Mirador”, bajo la figura de zona 
arqueológica especial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las 
concesiones, reunidas en una asociación llamada ACOFOP (Asociación de 
Comunidades Forestales de Petén), lideraron un movimiento de rechazo a este 
acuerdo, y después de una larga lucha, en la que obtuvieron el apoyo legal de 
CALAS, lograron que fuera derogado por el presidente Óscar Berger en el 
2005.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando 
en el 2008 Álvaro Colom llegó al poder, lanzó un gran programa para el 
desarrollo del Petén, el 4 Balam. Las primeras declaraciones del mandatario 
parecían bastante influenciadas por las ideas de Hansen. Sin embargo, a partir 
del 2010 se modificó el proyecto 4 Balam para incluir la visión y los deseos de 
las comunidades. Patricia Cifuentes, quien fue coordinadora interinstitucional 
del proyecto 4 Balam explica que en el poco tiempo que quedó antes del 
lanzamiento de la campaña electoral, que como cada cuatro años paraliza las 
labores de los gobiernos, 4 Balam logró establecer las directrices que 
permitieran la protección de la Reserva de la Biosfera Maya, entre ellas, el 
desarrollo de proyectos de turismo comunitario que incluyeran sitios como 
Uaxactún, Piedras Negras y El Mirador.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con 
el cambio de gobierno, el proyecto 4 Balam se ha detenido y los avances logrados 
en la administración anterior parecen haber caído en saco roto. La nueva 
administración aún no ha dejado en claro cuáles son sus proyectos con El 
Mirador, y eso preocupa a las comunidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><A 
name=_gjdgxs></A>En 
el 2010, el proyecto de ley 4234 ingresado por Manuel Baldizón retomó, punto por 
punto, el proyecto definido por dicho acuerdo gubernativo. Esta ley pretende 
crear el Área Protegida “Cuenca Mirador” y, a la vez, promover proyectos de 
desarrollo turístico en esta zona. En el preámbulo del proyecto, pésima 
traducción de un documento en inglés, se habla de tres mil visitantes diarios 
que podrían llegar gracias a un tren eléctrico. Para lograr esto, se romperían 
los contratos de concesión forestal firmados entre el Estado y las comunidades. 
La ley relajaría además el nivel de protección de los Parques Nacionales El 
Mirador-Río Azul y Naachtún-Dos Lagunas ya que, con la legislación vigente, no 
se puede levantar en su área ningún tipo de infraestructura hotelera, ni tampoco 
construir nuevas vías de acceso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
CONAP y el Instituto de Antropología e Historia (IDAEH) ya han emitido dos 
dictámenes desfavorables contra esta iniciativa de ley. Según el CONAP, porque 
contraviene la legislación actual sobre áreas protegidas. “Para modificar las 
áreas protegidas, primero hay que hacer un estudio técnico, que debe aprobar 
CONAP, que conlleve justificaciones ambientales y sociales. Ese estudio técnico 
no fue presentado con esta iniciativa de ley”, recuerda Juan Carlos Carrera, 
director del departamento jurídico de CONAP en el momento de emitirse este 
dictamen. El IDAEH opinó que era absurdo presentar la ley como una ley de 
conservación, cuando en realidad promueve la explotación turística del 
área.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La 
iniciativa 4234 no ha entrado en la agenda legislativa. Sin embargo, el diputado 
de la bancada LIDER, Mario Yanes, afirmó a Plaza Pública que sí se le está dando 
seguimiento. “Vamos a retomar la iniciativa 4234, pero antes queremos 
consensuarla con la gente de las mismas áreas. Para nosotros es muy importante 
porque El Mirador es una de las ciudades más grandes del imperio 
maya”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según 
Patricia Cifuentes, este tipo de proyectos promovidos por fundaciones, ONGs o 
empresas privadas, son el resultado de la debilidad y falta de visión del 
Estado. “El Estado es el encargado de definir un ordenamiento territorial y ejes 
de desarrollo que tomen en cuenta tanto al interés general como las expectativas 
locales. Cuando no existen estos lineamientos, aparecen&nbsp;iniciativas 
individuales, que pueden no ser malintencionadas, pero en donde solo se ve el 
interés de un pequeño grupo”.</p>


<h2 class="wp-block-heading">¿Turismo o madera?</h2>


<p class="wp-block-paragraph">El 
plan de Hansen conlleva prohibir toda extracción de madera. Asegura que las 
comunidades podrían vivir mejor si se dedicaran a construir hostales y 
restaurantes para los turistas que vendrían a Carmelita a tomar el tren hacia El 
Mirador. Esa también es la visión del diputado Mario Yanes: “Tienen que ver en 
esto una oportunidad para progresar económicamente, y encontrar una nueva forma 
de mantener a sus familias”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La 
idea de sustituir la explotación maderera por el turismo no genera de por sí el 
rechazo de los concesionarios. “Ojalá fuera cierto. ¿Pero de qué plazo estamos 
hablando? En el mediano o largo plazo, podría llegar al momento en que el 
turismo generara más que la madera. Pero es absurdo decirle ahora a la gente que 
ya no haga aprovechamiento forestal y viva del turismo”, comenta un responsable 
del proceso concesionario. Carlos Crasborn, presidente de la cooperativa 
Carmelita, añade: “Si nos prohíben el manejo forestal, y tampoco nos dan trabajo 
en el parque El Mirador, y si además, nos ponen un trencito que nos quita el 
ingreso económico de las excursiones, la pregunta es: ¿de qué vamos a vivir? La 
gente tendrá que hacer agricultura y botar el bosque”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si 
acaso un día llegan las inversiones, los concesionarios no quieren tampoco ser 
vistos como mano de obra barata. Quieren ser actores principales en el 
desarrollo de un área que ocupan desde hace cien años y cuyo bosque han 
conservado desde entonces. Para esto, ellos son los primeros en admitirlo, 
necesitarían bastante capacitación para llevar a bien proyectos de turismo 
comunitario con&nbsp;buenos estándares de 
calidad.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Pacunam</h2>


<p class="wp-block-paragraph">En 
el 2006, un nuevo actor irrumpió en la Reserva de la Biosfera Maya: la Fundación 
Patrimonio Cultural y Natural Maya (Pacunam). Está constituida por algunas de 
las mayores empresas del país y varias transnacionales: Cementos Progreso, 
Cervecería Centroamericana, Wal Mart, Citi, Blue Oil, Banco Industrial, Cofiño 
Stahl, entre otras. Este club de empresarios, muy cercano a Fundesa, el centro 
de pensamiento del sector privado organizado, empezó siendo un fondo de ayuda a 
los proyectos de Hansen.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto 
causó zozobra entre los actores ya presentes en el Petén. Entendían que, con 
este poderoso apoyo, el plan “cuenca Mirador” se haría pronto realidad. Se 
vislumbraba una inversión masiva en el sector turístico y una ofensiva 
legislativa para modificar el diseño de la reserva de la Biosfera 
Maya.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hasta 
hace un año o dos, los discursos de los directivos de Pacunam se apegaban a los 
de Richard Hansen. Por ejemplo, en una conferencia en la Universidad Francisco 
Marroquín en el 2010, Fernando Paiz, uno de los fundadores de Pacunam, elogiaba 
el “polo de desarrollo excepcional que constituye El 
Mirador”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Los 
empresarios tenían motivaciones empresariales: Hansen les vendió su proyecto”, 
opina Byron Castellanos, director de Asociación Balam, organización que apoya a 
las concesiones forestales, y administra fondos de Pacunam. “Pero luego, se 
dieron cuenta de que ese era un proyecto equivocado y que no era tan fácil: allí 
había población, ONGs, otro tipo de actores. Vieron que no había figura de 
co-manejo posible, y que no se puede comprar El Mirador”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy 
en día, el discurso de la fundación ha cambiado radicalmente. “Estamos 
conscientes que El Mirador jamás será un Tikal: no puede haber inversión 
turística masiva”, afirma Hilda María Morales, coordinadora de proyectos de 
Pacunam. “La legislación actual no lo permite. Además, existen otros frenos como 
el poco acceso al agua”. Hilda María Morales ve poco factible la construcción de 
un tren, y por ende, de un acceso fácil a las ruinas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde 
entonces, Pacunam ha reenfocado su actividad. Ya no financia exclusivamente las 
investigaciones arqueológicas en El Mirador, sino que además aporta y gestiona 
fondos para otros sitios como El Perú, La Corona, Naachtún o El Zotz. Por otra 
parte, ha implementado acuerdos de conservación con varias comunidades: 
Carmelita, Uaxactún, Paso Caballos y Dos Aguadas. Estos acuerdos permiten apoyar 
económicamente a las comunidades en sus tareas de control y vigilancia sobre el 
área concesionada y el control de incendios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Personas 
vinculadas con el proceso concesionario aún ven con mucho recelo la llegada de 
Pacunam. Creen que detrás de los programas de ayuda hay una estrategia para 
disminuir la oposición de las comunidades y, al final, apoderarse de los 
servicios turísticos generados por El Mirador, relegando a los comunitarios al 
rango de simples empleados. Sin embargo, no hay hechos que permitan fundamentar 
este temor. Una persona que trabajó de cerca con Pacunam afirma que esta tiene 
la misma finalidad que cualquier otra fundación privada: obtener deducciones de 
impuestos a cambio de realizar tareas que son obligación del Estado, pero que el 
Estado no cumple. Pero no cree que el objetivo sea apropiarse de una u otra 
forma de El Mirador.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Turismo de bajo impacto</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Tanto 
Pacunam como las ONGs ambientalistas afirman que el futuro de El Mirador no es 
el desarrollo turístico masivo, sino el turismo de aventura. Le apuestan a 
mejorar la ruta Carmelita-El Mirador: un circuito de cinco días que se realiza a 
pie o a lomo de mula. Si por ahora la infraestructura es inexistente, el Banco 
Interamericano de Desarrollo acaba de otorgar un préstamo con el que se podrán 
construir áreas de campamento, baños, duchas, cocinas y corrales para las 
bestias. La licitación para estas obras está próxima a ser publicada. Conforme 
al contrato de concesión, la cooperativa Carmelita debería ser la principal 
beneficiada de estas mejoras. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Richard 
Hansen no cree en esta solución: “No puede ser rentable si vamos caminando. 
Además, si mandamos a diez mil gentes caminando, ¿cuánta deforestación va a 
haber a causa del ramoneo de las mulas, ya que las mulas comen hojas de ramón? 
Los senderos están llenos de garrapatas, de heces de mulas, lombrices. Estamos 
condenando al bosque”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según 
estudios financiados por Pacunam, la capacidad máxima del sendero sería, una vez 
en pie la infraestructura mínima, de 147 personas por día, es decir 53,655 por 
año. Actualmente, entre 2 mil y 3 mil personas visitan El Mirador, aunque en el 
2012, con el 13 Baktun, se piensa que el número de visitantes llegará a 4 mil. 
Es imposible saber si, con la nueva infraestructura estas cifras aumentarán 
sustancialmente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Actualmente, 
la entrada al parque El Mirador es gratuita: el visitante solo debe pagar de 
Q2,000 a Q3,000 por cinco días de excursión. Pero en un futuro cercano, la 
entrada sí tendrá un costo, que servirá para el mantenimiento de la ruta y del 
sitio arqueológico. Aún no se ha oficializado su precio, pero, según Carlos 
Crasborn, presidente de la cooperativa Carmelita, en las reuniones con los 
diversos actores implicados en el desarrollo de la ruta, se manejan cifras de 
Q200 para los nacionales y Q800 para los extranjeros. Para el líder comunitario, 
el sobreprecio podría desalentar a los visitantes, generalmente turistas jóvenes 
sin excesivos recursos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después 
de tanta agitación, príncipes, empresarios, millonarios internacionales, puede 
que El Mirador no pase de ser un destino turístico muy alternativo, reservado a 
los que gocen de buena condición física, puedan pagar el costo y tengan cinco 
días que dedicarle. Las ruinas de La Danta y La Tigra seguirán entonces 
disfrutando de su sueño milenario, apartadas de las grandes 
multitudes.</p>

<div style="display:flex; gap:10px;justify-content:center" class="wps-pgfw-pdf-generate-icon__wrapper-frontend">
		<a  href="https://armando.info/tag/mayas/feed?action=genpdf&amp;id=78" class="pgfw-single-pdf-download-button" ><img src="https://armando.info/wp-content/plugins/pdf-generator-for-wp/admin/src/images/PDF_Tray.svg" title="Generar PDF" style="width:auto; height:45px;"></a>
		</div>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://armando.info/el-mirador-el-incierto-futuro-de-unas-ruinas/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
