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	<title>Kaloti Jewellery International Company Limited - Armando.info</title>
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	<description>periodismo de investigación venezuela</description>
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	<title>Kaloti Jewellery International Company Limited - Armando.info</title>
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		<title>Tienes una joyería (y un posible lavado de dinero) en tu estado de cuenta</title>
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		<dc:creator><![CDATA[LISSETH BOON]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 11 Oct 2020 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Investigacion]]></category>
		<category><![CDATA[#FinCENFiles]]></category>
		<category><![CDATA[cadivi lavado de dinero]]></category>
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		<category><![CDATA[Kaloti Jewellery International Company Limited]]></category>
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					<description><![CDATA[Al menos entre 2011 y 2012, venezolanos anónimos, empresas pequeñas o medianas -una panadería por aquí, una editorial de libros técnicos por allá-, recibieron pagos por miles de dólares en cuentas del extranjero. Las transferencias eran abonadas por una comercializadora global de oro, con sede en Dubái, de la que ni habían oído hablar. Pero no se trataba de una promoción o de una lotería, como tarde habrían de enterarse. Eran parte, sin saberlo, de un sofisticado esquema de circulación de dinero que vio una oportunidad de propagación en la Venezuela del control de cambio y sus distorsiones, que empujaron a muchos a cubrir sus necesidades en el mercado negro de divisas. Tampoco sabían que al mismo tiempo sus nombres y transacciones eran monitoreadas desde Washington.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Maracaibo, 
Barquisimeto, Caracas, Lechería, Güiria: En estas cinco ciudades, tan dispares 
como equidistantes entre sí sobre un eje costero que va de oeste a este a lo 
largo de 1.300 kilómetros, se encuentra un puñado de pequeñas empresas que 
tienen como denominador común haber recibido pagos de una compañía con sede en 
los lejanos Emiratos Árabes Unidos: Kaloti Jewellery International Company 
Limited, de Kaloti Jewellery Group. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Se 
trata de una de las corporaciones de refinación, fabricación y comercialización 
de oro más extendidas del mundo, que por <a href="https://armando.info/Reportajes/Details/5664">tres años fue investigada por una 
fuerza de tarea conjunta liderada por la Agencia Antidrogas de Estados Unidos</a> 
(DEA, por sus siglas en inglés), pesquisas que incluso llevaron a funcionarios 
estadounidenses a recomendar en 2014 que la empresa fuera designada como una 
amenaza de lavado de dinero utilizando la Ley Patriota, en base a todas 
evidencias que habían acumulado. El gobierno de Estados Unidos decidió cerrar el 
caso por consideraciones diplomáticas con sus aliados emiratíes, pero las 
alertas llevaron a que algunos bancos les cerraran las cuentas y perdieran una 
importante certificación de su principal refinería. </p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Por 
qué la megacorporación del oro fundada en Dubái depositó miles de dólares a las 
cuentas bancarias en el extranjero pertenecientes a una empresa pesquera, un 
instituto oncológico, una editorial de medicina y odontología, el propietario de 
una panadería y el dueño de una importadora en Venezuela, todos sin aparente 
relación con el sector aurífero? </p>



<p class="wp-block-paragraph">Las 
inusuales transacciones entre Kaloti y sus contrapartes venezolanas, en las que 
mediaron bancos extranjeros que operan en jurisdicciones de "alto riesgo", 
levantaron las alarmas de la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN, por 
su acrónimo en inglés), la unidad de inteligencia financiera del Departamento 
del Tesoro de Estados Unidos que investiga pistas en el sistema bancario 
relacionadas con lavado de dinero, crimen organizado y terrorismo. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1000" height="700" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-04.jpg" alt="" class="wp-image-55418" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-04.jpg 1000w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-04-700x490.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-04-768x538.jpg 768w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /><figcaption>La página de Kaloti define a la compañía como “sinónimo de calidad y pureza”.</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">La 
filtración de más de 2.100 reportes de actividades sospechosas (en inglés 
Suspicious Activity Report, o SAR), obtenida por BuzzFeed News, compartida con 
el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y a la que 
tuvieron acceso más de 400 reporteros de 88 países para dar origen a la 
investigación global de los FinCEN Files, reveló que entre 2011 y 2012 Kaloti 
transfirió al menos seis pagos a dos particulares y tres compañías registradas 
en Venezuela que suman un total de 420.070 dólares, equivalentes a unos 8,4 
kilos de oro, según el promedio de la cotización del metal en esos años. Una 
cifra que podría lucir intrascendente ante los montos y volúmenes del mercado 
internacional del oro, pero que en realidad se suma a las miles de operaciones 
que efectuó la transnacional a un centenar de compañías en otros países de 
América Latina, Asia y África, tal como registran los documentos de FinCEN. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">De 
hecho, las operaciones bancarias de Kaloti Group identificadas <a href="https://armando.info/Reportajes/Details/5664">como dudosas por 
el Departamento del Tesoro estadounidense totalizan miles de transferencias por 
un valor de 9.300 millones de 
dólares</a>, realizadas entre 2007 y 2015 a través del sistema financiero 
internacional. Uno de cada cuatro de los SAR recogidos en la filtración están 
relacionados con el comercio del oro. Venezuela figura como el tercer país con mayor número de 
reportes de actividades sospechosas de estar vinculadas con lavado de dinero a 
través del comercio de oro.&nbsp;<br></p>



<p class="wp-block-paragraph">Que 
un nombre de persona o empresa aparezca en un SAR del Departamento del Tesoro 
norteamericano no es una buena noticia, pero no necesariamente es indicativo de 
algún delito o conducta criminal. Los bancos en Estados Unidos están obligados a 
enviar a la FinCEN informes que indiquen si se "sabe, sospecha o tiene alguna 
razón de sospechar" que una transacción tenga un origen ilícito o dudoso 
objetivo de negocio. No son en sí denuncias formales, pero alertan a las 
autoridades sobre posibles operaciones de lavado de dinero proveniente de la 
corrupción, el crimen organizado y el financiamiento del terrorismo. En los FinCEN Files no está sino una mínima fracción de la 
totalidad de los millones de informes emitidos durante los años 
analizados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si 
bien las empresas venezolanas que recibieron pagos de Kaloti fueron registradas 
en el país, las transacciones se hicieron entre cuentas de bancos 
internacionales por orden de compañías domiciliadas en “sitios conflictivos” 
como Curazao y Guyana -ambos fronterizos con Venezuela, por el norte y el este- 
justo en una época en la que regía el control de cambio implantado por el 
gobierno chavista desde 2003, que bajo la gestión de la Comisión de 
Administración de Divisas (Cadivi) bloqueaba la libre convertibilidad de la 
moneda y, por lo tanto, el intercambio entre cuentas bancarias de bolívares 
venezolanos a dólares. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque 
el objeto de estas operaciones bancarias fue descrito como "comercialización de 
oro" por la empresa emiratí, no hay registro de exportaciones por parte ni de 
las empresas venezolanas ni de los particulares involucrados. En los balances 
aduaneros de los años que figuran en los reportes a la FinCEN no existe la venta 
de lingotes dorados provenientes de Venezuela ni a Kaloti ni a ninguna otra 
compañía extranjera, según recoge la base de datos de comercio internacional 
Import Genius. </p>


				<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-embed-handler wp-block-embed-embed-handler wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
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				</div></figure>
				
				 

<p class="wp-block-paragraph">Las 
transferencias de Kaloti por concepto de “comercio de oro” a empresas 
venezolanas ocurrieron entre 2011 y 2012, cuatro años antes de la creación por 
decreto del controversial Arco Minero Minero del Orinoco, un megaproyecto de 
minería concebido y anunciado por Hugo Chávez en 2011, e instaurado 
definitivamente por Nicolás Maduro para la explotación de materiales 
estratégicos, que derivó en una cantera de corrupción, devastación ambiental, 
masacres y desapariciones. También ocurrieron antes de que fuera establecido por 
ley el monopolio de la comercialización del oro por parte del Estado, cuando las 
reglas de la compra y la venta del oro explotado en las minas del sur del país eran más inciertas. El Banco Central de Venezuela (BCV) es el organismo 
que autoriza la venta del material aurífero tanto dentro como fuera del país. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las 
empresas señaladas tienen en común alguna formalidad estructural como 
identificación fiscal, registro de empresa, y reporte de importación de 
mercancía con su correspondiente registro en aduana. Dos de las cinco compañías 
aparecen además en el Registro Nacional de Contratistas (RNC), aunque en la 
actualidad figuran como inhabilitadas para contratar con el Estado. Pero en 
todos los casos resultó difícil conseguir el contacto y sede física a partir de 
la dirección, correo electrónico y números telefónicos reflejados en los SAR y 
algunas cuentas de redes sociales. La falta de datos muestra también las 
dificultades que pueden enfrentar los bancos de Estados Unidos, ubicados en la 
primera línea de prevención del lavado de dinero pero a mucha distancia de sus 
investigados, para seguir las trazas del dinero que consideran sospechoso. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una 
de las irregularidades que con más frecuencia reportan los ejecutivos de 
cumplimento de los bancos a la FinCEN, en casos relacionados con Kaloti, es que 
la compra y venta de oro no parece ser la actividad regular de los beneficiarios 
de sus transacciones. Asoman que los movimientos bancarios sospechosos se 
inscriben dentro de patrones de lavado de dinero estudiados por la DEA y 
organizaciones como Global Witness.&nbsp; 
</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero 
en el caso de Kaloti y las empresas venezolanas se encuentra una particularidad. 
Un grupo de pequeñas y medianas empresas venezolanas sin relación entre sí y 
desconectadas del sector aurífero quedaron envueltas en inusuales transacciones 
entre comercializadoras de oro extranjeras que se valieron del control de cambio 
en Venezuela para ejecutar esas operaciones identificadas como sospechosas por 
el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Y lo hicieron sin proponérselo. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>


<h2 class="wp-block-heading">Una deuda de pescado</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Cuando 
vio el nombre de Kaloti Jewellery International en el balance bancario de su 
empresa pesquera, Alí Saab Saab tuvo un mal presentimiento. ¿Por qué una joyería 
extranjera le estaba transfiriendo los más de 100.000 dólares correspondientes 
al pago pendiente de la deuda acumulada de un cliente por compra de pescado? 
“Esto nos puede traer problemas”, pensó con inquietud. Pocos meses después, el 
First Bank of Miami cerró la cuenta corporativa y, nueve años más tarde, el 
nombre de la mediana compañía ubicada en Güiria, al extremo oriental del estado 
Sucre, apareció en la filtración de los FinCEN Files como receptora de una 
transacción sospechosa que relaciona a la corporación del oro de Dubái y la 
<a href="https://armando.info/Reportajes/Details/5658">comercializadora El Dorado Trading, ubicada en Guyana.</a></p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img decoding="async" width="1423" height="1853" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-050b.jpg" alt="" class="wp-image-55419" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-050b.jpg 1423w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-050b-700x912.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-050b-768x1000.jpg 768w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-050b-1180x1536.jpg 1180w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-050b-1235x1608.jpg 1235w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-050b-700x912@2x.jpg 1400w" sizes="(max-width: 1423px) 100vw, 1423px" /><figcaption>La comercializadora de pescado Inversiones Rosu recibió dinero de Kaloti en 2012. Por dos transferencias de un total de 109.452 dólares le cerraron la cuenta.</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">Según 
el reporte de actividad sospechosa de marzo de 2012, en referencia a&nbsp;Inversiones Rosu C.A., el First Bank de 
Miami señaló que el 19 de diciembre de 2011 Kaloti Jewellery Internacional hizo 
dos transferencias por un total de 109.452 dólares a beneficio de la empresa 
pesquera de Güiria desde su cuenta del Deutsche Bank de Londres, usando la 
entidad intermediaria Deutsche Bank Trust de Nueva York, por concepto de 
"comercio de oro por orden de El Dorado Trading”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
banco estadounidense confirmaba en su reporte que la empresa de los hermanos 
Roston, Rafik y Ali Saab Saab, se dedicaba a la industria pesquera y operaba 
cuatro barcos con autorización para trabajar en Venezuela, Surinam, Guyana y la costa del Atlántico Sur hasta Brasil. En el documento ante la FinCEN, el First Bank 
de Miami explicó que las&nbsp; 
transacciones (de Inversiones Rosu C.A) no parecían tener “un razonable 
propósito y se desvían de la actividad esperada por el cliente”. También dijo 
que el cliente “no pudo proporcionar documentación para respaldar las 
transacciones”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Alí 
Saab Saab aseguró, en una entrevista hecha para esta nota el 23 de septiembre de 
2020, que no había manera de presentar documentos de una transacción en un país 
de extrema informalidad financiera y poca fiscalización como Guyana, operación 
por la que además no fueron previamente consultados. Lo dice quien es oriundo de 
una región de Venezuela ahora azotada por el contrabando de gasolina, 
narcotráfico y bandas criminales. </p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Los 
propietarios de Inversiones Rosu C.A son tajantes: “Nunca hemos tenido ningún 
tipo de relación con la empresa (Kaloti Jewellery International Group.), y jamás 
hemos comercializado con oro. Lamentablemente, todo lo que trajo esa 
transferencia fue un incidente ajeno a nuestra voluntad y control”. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
una respuesta enviada por email el 23 de septiembre, Saab Saab despeja las 
sospechas sobre las embarcaciones de la empresa en aguas extraterritoriales. 
"Güiria siempre se ha caracterizado por ser un área de producción pesquera y 
agrícola. Es costumbre que toda las embarcaciones pesqueras, llámese pargueras y 
polivalentes, tanto de Güiria, como de otros puertos del Oriente, realicen 
faenas de pesca en aguas de Guyana, Surinam e incluso Guayana Francesa, con 
licencias legales obtenidas o auspiciadas por los clientes que existen en esos 
puertos, permitiendo descargar o vender parte de la producción pesquera”. 
</p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="1200" height="800" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-06.jpg" alt="" class="wp-image-55420" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-06.jpg 1200w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-06-700x467.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-06-768x512.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><figcaption>El SAR señala que Inversiones Rosu operaba cuatro embarcaciones desde Güiria, en el oriente venezolano, para realizar faenas de pesca en aguas de Guyana, Surinam y del sur de la Costa Atlántica hasta Brasil. Foto: Gregorio Marrero/Armando.info.</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">Saab 
Saab confirmó que aquel cliente de Guyana les adeudaba varias faenas o campañas 
de pesca. “El hecho de que esos fondos fueran abonados a nuestra cuenta sin 
nuestro consentimiento en lo que respecta al remitente de la transferencia, nos 
costó no solo la relación comercial, sino también el cierre de la cuenta. 
Inclusive, los fondos fueron abonados sin control previo por parte del banco, 
que de haberlo realizado, nunca habríamos aceptado el depósito de los 
mismos".</p>



<p class="wp-block-paragraph">Descartan 
asimismo cualquier vinculación con El Dorado Trading. "No existía relación con 
esa empresa; obviamente exigimos una explicación a nuestro cliente en Guyana, 
que sin consultarnos o solicitar nuestra autorización pidieron por su cuenta que 
nos hicieran la transferencia cuyo concepto original era producción 
pesquera".</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>


<h2 class="wp-block-heading">Derecho de autor</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Un 
caso similar ocurrió con Actualidades Médicas y Odontológicas Latinoamericana, 
Amolca C.A, una editorial de textos de medicina fundada hace 36 años en Caracas 
y que en 2019 mudó su sede principal a Medellín -capital del departamento de 
Antioquia, en Colombia- empujada por la crisis generalizada de Venezuela, 
aclararon sus propietarios. Conservan la oficina de la capital venezolana en un 
pequeño edificio, tan discreto como desvencijado, del este de la ciudad. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
un informe de actividad sospechosa de la FinCEN de diciembre de 2011, el Ocean 
Bank de Miami reportó que Amolca C.A registró actividades sospechosas con 
algunos giros provenientes de ubicaciones geográficas&nbsp;de “alto riesgo”, como Emiratos Árabes 
Unidos y Siria. Agregaron que la actividad era inconsistente con el negocio y la 
historia del cliente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
SAR reporta que en diciembre de 2011 la empresa, propiedad de Rafael Angel 
Cortez, Margarita Florez de Cortez y Guillermo Cortez, recibió un pago único de 
9.976 dólares por parte de Kaloti Jewellery International de Dubái a través de 
la cuenta del Deutsche Bank y del intermediario Deutsche Bank Trust de Nueva 
York por concepto de “comercio de oro al cuidado de Haig’s Internacional N.V”. 
Identificaron esta operación como “inusual” y “altamente irregular” emitida 
desde una jurisdicción “de alto riesgo” y relacionada a una actividad comercial 
muy diferente a la editorial. </p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
su momento, a Margarita Florez de Cortés, una de las propietarias de Amolca C.A, 
le extrañó recibir en su cuenta del Ocean Bank -un banco de inversionistas 
venezolanos en el sur de Florida- un depósito de casi 10.000 dólares por parte 
de una “joyería 
internacional”.</p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="1200" height="800" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-07.jpg" alt="" class="wp-image-55421" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-07.jpg 1200w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-07-700x467.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-07-768x512.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><figcaption>La sede en Caracas de Actualidades Médico-Odontológicas Latinoamericanas apenas funciona para recepción de correspondencia. La editorial se mudó a Medellín el año pasado. Foto: Lisseth Boon.</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">En 
diciembre de 2011, relata, la editorial necesitaba obtener divisas para cubrir 
algunas operaciones en el extranjero para la compra y venta de derechos de 
autor, por lo que debieron recurrir al mercado negro, costumbre arraigada en la 
Venezuela de aquellos años sumida bajo el control cambiario que solo permitía el 
acceso a dólares preferenciales a reducidos sectores de la economía, como los de 
alimentos y medicinas. </p>



<p class="wp-block-paragraph">“Aquella 
transacción fue producto de la compra de dólares en el mercado secundario a una 
persona que nos recomendaron para cambiar las divisas a fin de honrar 
compromisos de la editorial en el exterior. La operación se hizo de esa manera 
debido al control cambiario en Venezuela; era además una práctica común que 
hacían las empresas que tenían compromisos en el exterior”, aseguró Florez en 
una carta enviada a los redactores de este reportaje, con fecha del 21 de 
septiembre de 2020. En ese tiempo regía, sin embargo, la Ley de Ilícitos 
Cambiarios que establecía multas y prisión a quienes compraran o vendieran 
divisas fuera del Banco Central de Venezuela, una legislación que solo fue 
derogada en 2019. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La 
propietaria de Amolca C.A subraya que se trató de una operación puntual y no 
consecutiva que se efectuó hace nueve años. Asegura que no conserva detalles de 
esa transacción, de modo que no puede informar sobre la identidad de la persona 
en Caracas que gestionó el cambio de bolívares a dólares, o si se hizo mediante 
cheque o transferencia bancaria: “Con la mudanza, se desecharon muchos 
documentos que la empresa no consideró importantes”. De lo que sí está 
completamente segura, insiste, es que la editorial nunca vendió oro y jamás tuvo 
relación ni con Haig’s International ni con Kaloti. </p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="2372" height="3088" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-08.jpg" alt="" class="wp-image-55422" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-08.jpg 2372w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-08-700x911.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-08-2200x2864.jpg 2200w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-08-768x1000.jpg 768w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-08-1180x1536.jpg 1180w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-08-1573x2048.jpg 1573w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-08-1235x1608.jpg 1235w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-08-700x911@2x.jpg 1400w" sizes="auto, (max-width: 2372px) 100vw, 2372px" /><figcaption>La necesidad de “honrar compromisos” llevó a los directivos de Amolca a comprar divisas en el mercado negro. Nunca supieron, según afirman, que Kaloti estaba detrás de todo.</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">¿Por 
qué Haig’s International, una comercializadora de oro afincada en Curazao, de 
conocida gestión en el mercado global, querría tener una moneda tan devaluada 
como el bolívar fuerte venezolano en 2011? La respuesta podría apuntar hacia el 
sur minero del país. Para aquel año en que Hugo Chávez nacionalizó la actividad 
aurífera en Venezuela, la compra y venta del oro en la región minera del estado 
Bolívar aún se efectuaba con bolívares y en efectivo. Además, denuncias 
oficiales y reportajes periodísticos han confirmado que la antigua antilla 
neerlandesa ha servido de puente para la legitimación del oro venezolano 
promoviendo su salida legal hacia el mercado internacional. Sin embargo, como más adelante se verá, los propios ejecutivos de Haig's niegan haber tenido ese interés.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>


<h2 class="wp-block-heading">Un apartamento y la banca clandestina</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Un 
esquema parecido se aplicó con el Instituto Oncológico del Occidente, centro de 
salud especializado registrado en 1981 en Maracaibo, capital del estado Zulia, 
extremo noroccidental del país. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
un reporte de actividades sospechosas de finales de 2012 destaca la suspicacia 
del Century Bank en torno a la familia propietaria de la clínica zuliana, José 
Luis Padilla Viloria, Mirna Yolanda Parra de Padilla y María Carola Padilla 
Parra, así como también sobre el emisor de la transacción, Kaloti Jewellery 
International de Dubái. En el documento sus oficiales de cumplimiento informan 
que la operación resultaba "una actividad que no está en línea con su actividad 
habitual" y que los titulares de la cuenta abierta en 2009 no podían presentar 
documentación que la justificara. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Según 
el reporte del banco donde se analizaban los movimientos, no quedaba claro el 
objetivo del depósito de 165.690 dólares a los propietarios de ese centro para 
el tratamiento de cáncer, realizado el 23 de julio de 2012 por parte de Kaloti 
desde su cuenta del Deutsche Bank de Londres, usando como banco corresponsal el 
Deutsche Bank NYC y cuyo objetivo de pago era, de nuevo, el "comercio de oro" 
por parte de Haig's International. 
</p>

<div class="kb-gallery-wrap-id-_RZhUtq-Wl alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><div class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-slider kb-gallery-id-_RZhUtq-Wl kb-gallery-caption-style-below kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-lightbox-caption="true"><div class="kt-blocks-carousel splide kt-carousel-container-dotstyle-dark kt-carousel-arrowstyle-whiteondark kt-carousel-dotstyle-dark kb-slider-group-arrow kb-slider-arrow-position-center" data-slider-anim-speed="400" data-slider-scroll="1" data-slider-arrows="true" data-slider-fade="true" data-slider-dots="true" data-slider-type="slider" data-slider-hover-pause="false" data-slider-auto="" data-slider-speed="7000" data-show-pause-button="false"><div class="splide__track"><ul class="kt-blocks-carousel-init kb-blocks-slider splide__list"><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-10.jpg" data-description="Investigadores de la FinCEN sospecharon de las transferencias que recibió del Instituto Oncológico de Occidente porque no estaban “en línea con su actividad habitual”." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="2372" height="3088" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-10.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-10.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-10.jpg" data-id="55423" class="wp-image-55423 skip-lazy" 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Occidente porque no estaban “en línea con su actividad habitual”</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-110.jpg" data-description="Investigadores de la FinCEN sospecharon de las transferencias que recibió del Instituto Oncológico de Occidente porque no estaban “en línea con su actividad habitual”" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="2372" height="3088" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-110.jpg"   alt="" 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FinCEN sospecharon de las transferencias que recibió del Instituto Oncológico de Occidente porque no estaban “en línea con su actividad habitual”</div></a></figure></div></div></li></ul></div></div></div></div>

<p class="wp-block-paragraph">Hacia 
2012, Haig’s International, ubicada en la zona franca de Curazao, contaba 
con&nbsp;25 años de experiencia en 
comercio, transporte y distribución de metales preciosos. “No se encontró 
relación entre los clientes del banco y el emisor de la transferencia (Kaloti) o 
la comercializadora de oro de Curazao (Haig’s)”, indicó el documento agregando 
que “no se puede asegurar la legitimidad de la transacción que parece ser un 
pago a terceros”, que los oficiales de cumplimiento describieron en el SAR “como 
un mecanismo o red de personas que reciben dinero con el fin de hacer 
equivalencias de los fondos de terceros en otra ubicación 
geográfica”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas 
operaciones entrarían en un sistema informal de transferencia de valor&nbsp; o IVTS (por las siglas en inglés de 
<i>Informal Value Transfer System</i>) que se maneja fuera del sistema bancario 
convencional a través de instituciones financieras no bancarias u otras 
entidades comerciales, la llamada “banca clandestina”.&nbsp; Se trata de un mecanismo o red de 
personas que reciben un monto de dinero cuyo valor equivalente es pagadero a un 
tercero situado en otra ubicación geográfica, como algunas redes de envío de 
remesas, por ejemplo. Es lo que podría haber ocurrido con las empresas 
venezolanas en cuestión salvo por un detalle: según las evidencias por ahora 
disponibles, no estaban al tanto de que formaban parte del sistema de 
intercambio. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Por 
la versatilidad y anonimato que proporciona al usuario, este sistema puede ser 
muy atractivo para cometer ilícitos como lavado de dinero, financiamiento del terrorismo y otras actividades criminales, evalúan expertos.&nbsp; </p>



<p class="wp-block-paragraph">Las 
severas restricciones que impuso desde 2002 el régimen cambiario en Venezuela derivaron en el surgimiento de un mercado negro de divisas, un espacio de compra y venta ilegal de dólares, principalmente, que 
no solo promovió la masiva fuga de capitales y de dinero público, a pesar de las 
penas previstas por la la Ley de Ilícitos Cambiarios que el chavismo promulgó en 
su oportunidad. También permitió a venezolanos anónimos tener acceso a 
dólares y plegarse a esquemas de operaciones poco transparentes y al menos 
cuestionables, como la que tanta suspicacia despertó entre los analistas de los 
bancos que reportaron a la FinCEN.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
Ocean Bank consultó en su momento a María Carola Padilla Parra, quien aseguró 
que la transferencia de 2012 era producto de la venta de un apartamento en 
Caracas, en el capitalino municipio de Baruta -un coto de clase media en el sureste 
de la capital venezolana- e incluso presentó la fotocopia del contrato por 
3,38 millones de bolívares (786.046 dólares a la tasa de cambio oficial de 2012). En 
esa rendición de cuentas del cliente al banco, ni Kaloti de Dubái ni Haig’s 
International V.D. de Curazao fueron mencionadas. </p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="1200" height="800" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-12.jpg" alt="" class="wp-image-55426" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-12.jpg 1200w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-12-700x467.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-12-768x512.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><figcaption>En el momento de las transacciones con Venezuela, Haig’s International tenía más de dos décadas en el mercado. Kaloti hizo pagos a venezolanos en nombre de este trader. Foto: Lisseth Boon/Runrunes</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">El 
Instituto Oncológico de Occidente es un conocido centro para tratamiento del 
cáncer en Maracaibo, cerca de la transitada avenida Las Delicias de la capital zuliana. Ninguno de los 
teléfonos fijos que se mencionan en su cuenta de Instagram funciona, y el último post informativo 
colgado en esa red social data de septiembre de 2019. Sin embargo, se pudo comprobar que el instituto sigue activo, recibiendo pacientes incluso durante la pandemia de Covid-19. 
Sus propietarios no respondieron a las peticiones de entrevistas enviadas los días 21 
y 24 de septiembre de 2020 por vía de correo electrónico para este reportaje. Pero sí 
se logró obtener la versión de la compradora del apartamento vendido por la 
familia Padilla en Caracas, que confirma el esquema aplicado en las sospechosas operaciones 
de Kaloti con titulares venezolanos de cuentas bancarias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A.V. 
(quien pidió mantener su nombre en reserva) es gerente en uno de los principales 
bancos de Venezuela. Compró en 2011 el inmueble ofrecido por los Padilla, quienes para el momento residían en Miami. Pagó una inicial con un cheque en bolívares y 
contrató un crédito hipotecario aprobado por la misma entidad bancaria donde 
trabaja desde hace 13 años para cubrir el resto de las cuotas valuadas en moneda 
venezolana. El contrato de la venta del apartamento fue firmado en Caracas por 
Héctor Luis Parra Mejías, tío de María Carola Padilla, en calidad de apoderado. 
No hizo ninguna transacción con oro para pagarlo.&nbsp; </p>



<p class="wp-block-paragraph">Para 
A.V., la sorpresa no pudo ser mayor al enterarse, ocho años después, de que 
aquella inicial por el apartamento que pagó en bolívares había sido presentada 
por la vendedora del inmueble como justificación de los dólares supuestamente 
recibidos de una comercializadora de oro en Curazao. Y de que su nombre aparezca 
entre los movimientos bancarios sospechosos reportados ante el Departamento del 
Tesoro de Estados Unidos. "No tengo ninguna vinculación con Kaloti, ni Haig's ni ventas de 
oro. Tras concretarse la compra del apartamento, no supe más de los 
Padilla".</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>


<figure class="wp-block-pullquote alignleft"><blockquote><p>El reporte alude a una transacción de 2011 por 34.976 dólares por parte de Kaloti. El beneficiario principal de esta transferencia fue Evangelista Antonio da Conceiao, un panadero portugués</p></blockquote></figure>


<p class="wp-block-paragraph">La 
historia de las transacciones de Kaloti en Venezuela alcanzaron a un panadero 
portugués. En un reporte que alude a una transacción de 2011, se detalla la 
transferencia de 34.976 dólares por parte de Kaloti a través del Deutsche Bank. 
El beneficiario principal de esta transferencia fue Evangelista Antonio da 
Conceiao (aunque en el SAR está registrado como Antonio Evangelista da 
Conceiao), descrito como propietario de una panadería en Venezuela. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa 
panadería a la que hace referencia el SAR estaba ubicada en Barquisimeto, 
capital del estado Lara, y aparece registrada en el documento como Pan Norte, C.A. 
Sus abogados panameños, del grupo Castillero, Sieiro &amp; Asociados, se 
limitaron a confirmar tanto el fallecimiento de Evangelista Antonio Da Conceiao 
en 2019 como la autenticidad de la información del SAR respecto de la propiedad 
de la panadería Pan Norte, vendida a mediados de la década de 2010. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otra 
transacción calificada de “alto riesgo” une a Kaloti con Venezuela. A juzgar por 
los involucrados, esta vez, una parte de 99.976 dólares saltaron de tierra firme 
a una isla: de Lechería, en el estado Anzoátegui, a Porlamar, en la famosa y 
ahora económicamente deprimida isla de Margarita, en el estado Nueva Esparta. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
comienzo de estos movimientos se sitúa en marzo de 2011. El monto inicial, una 
vez más, partió de una transferencia de Kaloti a una cuenta personal de Jorge 
Enrique Navarro Ordóñez. </p>


<p class="wp-block-paragraph">En 
Linkedin, Navarro Ordóñez se presenta como egresado de la Universidad Católica 
Andrés Bello (UCAB) y como ex director de zona del Banco Provincial -marca en Venezuela del español BBVA-. Desde 2008, 
según ese mismo perfil, es director de Orientinvest, C.A. No hay website oficial que exponga datos de la compañía. Tampoco los sitios externos: en<a href="https://www.importgenius.com/venezuela/importers/orientinvest-c-a" target="_blank" rel="noopener"> Import 
Genius</a> hay apenas una mención sobre operaciones en 2010. En su foto de perfil se 
ve a Navarro Ordóñez, de chaqueta y casco, escoltado por una moto de alta 
cilindrada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Navarro 
Ordóñez y Orientinvest aparecen en ese reporte de actividad sospechosa. “Se 
trata de una cuenta comercial a nombre de Orientinvest, C.A., que fue abierta el 
23 de marzo de 2011. La compañía fue registrada el 7 de marzo de 2008 en el 
estado Anzoátegui. Los directores son el señor Navarro Ordóñez y Luis Arturo 
Salazar Martínez. Se dedican a la importación y comercialización de productos 
pesados y equipo para uso industrial”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tres 
elementos llamaron la atención a los agentes bancarios. El primero fue que las 
transferencias electrónicas “para personas físicas y entidades comerciales” se 
mueven en bancos con sedes “extraterritoriales”: Curazao, Antillas Neerlandesas 
y las Islas Caimán. El segundo factor: con el seguimiento a las transacciones, 
en un lapso de doce meses entre 2011 y 2012, se corroboró que los fondos “se 
desembolsan a través de transferencias electrónicas a una lista de personas 
físicas y entidades para que se acrediten en sus cuentas en otras instituciones 
financieras de Estados Unidos”. Lo tercero es la complejidad de las 
transacciones: un vaivén de transferencias que saltan de una empresa pequeña 
(literalmente: en su haber cuenta con un solo trabajador), como Desarrollos 
Galope (con sede en la avenida Libertador, en Caracas), a la cuenta de Navarro 
Ordóñez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una 
de esas transacciones fue por 13.200 dólares desde la cuenta de Navarro a la 
cuenta de la empresa Alidelta, con sede en el estado Nueva Esparta. Su propietario es Luis 
Alexander Paredes Guillén.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Paredes 
Guillén accedió a conversar por vía telefónica para este trabajo. Lo primero que 
aseguró fue que no conoce ni a Navarro Ordóñez ni a su empresa. ¿Cómo explica 
entonces las transferencias? Un caso similar al de Amolca, la obtención de 
divisas en la aridez cambiaria de Venezuela, podría explicar el vínculo 
desconocido.&nbsp; </p>



<p class="wp-block-paragraph">Alidelta 
es parte del Grupo Diorca, una distribuidora de alimentos fundada en el oriente 
del país en el año 2000. “Representamos a Colombina [<i>empresa colombiana 
productora y distribuidora de alimentos</i>] en el oriente del país. En 2009, 2010 y 
2011 comenzaron las dificultades cambiarias. El sistema bancario no satisfacía 
la necesidad que teníamos para distribuir 30.000 cajas en el oriente para 
Colombina. Cuando se secan las arcas del Estado, quedamos con una deuda con 
Colombina. Las casas de cambio no existían”, explica.</p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="2372" height="3088" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-13.jpg" alt="" class="wp-image-55427" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-13.jpg 2372w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-13-700x911.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-13-2200x2864.jpg 2200w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-13-768x1000.jpg 768w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-13-1180x1536.jpg 1180w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-13-1573x2048.jpg 1573w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-13-1235x1608.jpg 1235w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-13-700x911@2x.jpg 1400w" sizes="auto, (max-width: 2372px) 100vw, 2372px" /><figcaption>Las transacciones que involucran a Orientinvest son de las más imbricadas de la trama.</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">La 
desaparición gradual de las casas de cambio (había más de diez cuando Hugo Chávez 
llegó al poder en 1999) fue una de las consecuencias del régimen de control cambiario. Hubo 
cada vez menos divisas por los controles, lo que llevó a muchas empresas a 
buscar alternativas mientras boqueaban en la marea inflacionaria. En junio de 
2020 se anunció la reapertura de algunas casas de cambio.&nbsp; </p>



<p class="wp-block-paragraph">Fue 
en ese dilema, el de subsanar una deuda en divisas, cuando Navarro Ordóñez y 
Orientinvest aparecieron, según lo que deduce Paredes Guillén. “A través de 
alguien que trabajaba en una casa de bolsa comprábamos divisas. Él nos daba la 
cuenta, nosotros depositábamos los bolívares y recibíamos los dólares. No 
sabíamos de dónde venían y eso fue todo lo que sucedió. Eso puede explicar una 
de las transferencias que recibió Alidelta”, añade. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Interrogado 
sobre Kaloti, asegura que no ha escuchado sobre esa empresa. “No supe de una 
investigación (...) No tenemos nada que ocultar y tenemos más de 20 años en esta 
actividad”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para 
este reportaje se intentó establecer contacto con Navarro Ordóñez a través de 
Matthyse y Asociados, la firma de abogados que representaba a su empresa en 
Panamá, Victoria Consulting Group; y a través de Lazarus Corporate Filing 
Services, la empresa de servicio de archivo corporativo que registró Oriente 
Invest Group LLC en Miami, Estados Unidos. Ambas empresas están inactivas. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">Salvo 
en el caso de Inversiones Rosu, cuya cuenta fue cerrada por el banco meses 
después del reporte de sospecha, así como el de Evangelista Antonio Da Conceiao 
y María Carola Padilla Parra, ambos interrogados por sus correspondientes bancos 
al respecto, no se conoce que las empresas y particulares que recibieron 
transferencias de Kaloti&nbsp;hayan sido 
sancionadas por parte de las entidades bancarias que presentaron los reportes 
ante la FinCEN.&nbsp; 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">Kaloti 
Jewellery Internacional negó cualquier participación en Venezuela, aunque su 
nombre aparezca en los estados de cuentas de empresas venezolanas. En una carta 
de respuesta enviada al ICIJ,&nbsp; coordinador del proyecto FinCEN Files y socio de <b>Armando.info</b>&nbsp;en este 
reportaje, el 4 de septiembre de 2020, el portavoz de la corporación aseguró que 
“nunca (se) ha realizado ningún pago a personas o empresas en Venezuela (de 
terceros o de otro tipo) en ningún momento". Aseguró además que "Kaloti jamás ha 
comprado oro a ninguna entidad (o persona) en Venezuela en ningún momento ni ha 
tenido ninguna relación con el gobierno venezolano ni con ningún miembro del 
mismo, incluido Nicolás Maduro". Puntualizó también que desde 2013 en adelante, 
"Kaloti se ha negado a comerciar con cualquier entidad que identificara, o le 
diera a Kaloti una sospecha razonable para creer que el oro venezolano podría 
estar en su cadena de 
suministro”.<br><br>Una explicación que se inscribe en el hecho de que las transacciones realizadas entre 2011 y 2012 se realizaron entre cuentas de bancos fuera de Venezuela, aunque los titulares fueron venezolanos.</p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="1200" height="800" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-14.jpg" alt="" class="wp-image-55428" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-14.jpg 1200w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-14-700x467.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-14-768x512.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><figcaption>En reiteradas oportunidades, Kaloti negó con vehemencia haber comprado oro venezolano, como el que se extrae en minas cercanas a pueblos como Tumeremo, en el sur de Bolívar. Foto: Lorena Meléndez/Runrunes.</figcaption></figure>


<h2 class="wp-block-heading">Los intermediarios</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Como 
parte de las transferencias que hace Kaloti a las empresas venezolanas 
desvinculadas del sector oro, resaltan dos traders o comercializadoras ubicadas 
en países que FinCEN califica de “alto riesgo”: Curazao y Guyana. En los SAR 
analizados, los pagos de Kaloti fueron ordenados por terceras partes 
identificadas con B/O, siglas en inglés de la frase “<i>by order of</i>” y por concepto 
de comercio de oro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una 
de las B/O es Haig’s Internacional, con sede en Curazao, que ordenó al menos tres 
de las cinco transacciones de la corporación del oro de Dubái entre 2011 y 2012 
y que fueron registradas por los informes sobre movimientos sospechosos de FinCEN.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Archak 
Bedrossian Liberatoscioli, propietario y director de Haig’s International V.D. 
aseguró que desconoce por completo las empresas venezolanas con las que aparece 
vinculado en los reportes de actividad sospechosa de la FinCEN. En una carta de 
respuesta para este reportaje, enviada el 29 de septiembre de 2020, explicó que 
para 2011 la compañía con sede en Curazao compraba el oro a personas y éstas 
recibían el pago correspondiente de Kaloti por orden de Haig’s Internacional 
V.D. “No hacíamos operaciones de cambio de divisas. Kaloti es una refinería que 
pagaba el oro directamente a los vendedores por indicación de nosotros que nos 
encargábamos de verificar el peso y calidad y por ello nos ganábamos una 
comisión. Estamos hablando de pequeñas cantidades, prendas de oro, llamada 
también chatarra de oro”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="1200" height="800" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-15.jpg" alt="" class="wp-image-55429" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-15.jpg 1200w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-15-700x467.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-15-768x512.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><figcaption>Archak Bedrossian Liberatoscioli fue señalado en 2018 con el mote del “zar del oro”, cuando fue detenido en Curazao, a petición de las autoridades venezolanas, por supuesto “contrabando de oro y blanqueo de capitales”.</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">Bedrossian 
explicó también que entre 2011 y 2012 el oro subió de precio —como está 
ocurriendo en 2020— y mucha gente optó por vender sus ahorros en el metal. 
“Nuestra actividad principal en Curazao siempre fue comprar oro que luego 
exportábamos a las refinerías en el extranjero como Kaloti, que desde Dubái 
pagaba la mercancía a los vendedores vía transferencia a terceros y así los 
clientes recibían su pago de manera más fácil y rápida. Las operaciones en 
Curazao, por la aduana y vía Dubái, eran todas legales”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
trader agregó que en aquellos años el venezolano trataba de salvarse de la 
devaluación y viajaba con sus prendas de oro hasta Panamá, Miami, Nueva York, 
Bogotá y el Caribe a vender el oro y cambiarlo por divisas fuertes. “Nosotros 
aprovechamos ese comercio físico del oro”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
director de Haig’s remarca que nunca actuó como cambista. “No necesitaba ni 
usaba bolívares porque el oro no lo comprábamos en Venezuela sino en Curazao, 
donde ningún cliente quería que le pagaran en bolívares sino con dólares. Cuando pagábamos en dólares, o en florines, no era en efectivo. Todo el oro comprado 
se pagaba a través de transferencia bancaria y salía exportado legalmente por la 
aduana”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Haig’s 
International es una empresa dedicada a la importación, exportación, compra, 
venta, procesamiento, y refinación de oro, así como su embalaje y transportación 
en el mercado internacional, registrada en 1994 con un capital de 200.000 
dólares, según indica su ficha del registro mercantil ubicada en Willemstad, la capital de Curazao. 
<a href="https://www.connectas.org/especiales/fuga-del-oro-venezolano/pista-de-aterrizaje-4.html" target="_blank" rel="noopener">Archak <i>Archie</i> Bedrossian Liberatoscioli</a> es un economista venezolano que desde 
hace tres décadas se ha dedicado al comercio de oro en la región, especialmente con el proveniente de Venezuela. En mayo de 2018, tras recibir el mote de&nbsp;<i>Z</i><i>ar del oro</i> por parte de la prensa de la 
ex antilla neerlandesa, fue detenido por la policía RTS holandesa en Curazao, a petición de parte venezolana, por un presunto “contrabando de oro y 
blanqueo de capitales”. </p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="1200" height="800" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-16.jpg" alt="" class="wp-image-55430" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-16.jpg 1200w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-16-700x467.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-16-768x512.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><figcaption>Curazao es considerada una jurisdicciones de riesgo por las autoridades bancarias. La Zona Franca de la isla es uno de los ejes para la trama que involucró a Kaloti. Foto: Lisseth Boon/Runrunes</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">Al 
mes de estar en prisión, Bedrossian fue liberado porque Venezuela nunca presentó 
las pruebas incriminatorias ante Interpol. En junio de 2018, el Ministerio 
Público de Curazao confirmó que los cargos no eran por contrabando sino por 
estafa. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La 
detención de Bedrossian coincidió con la denominada Operación <i>Manos de Metal,</i> 
que el gobierno de Nicolás Maduro lanzó en junio de 2018 para “atacar a las 
mafias de contrabando de extracción de metales” en el estado Bolívar, al sur de 
Venezuela, donde se encuentra el controversial Arco Minero del Orinoco. Por esa 
operación se emitió orden de captura de unas 35 personas por presunta 
vinculación con la explotación y tráfico de oro ilegales. Una decisión oficial 
que evidenciaba el desplazamiento de poderes dentro de una compleja estructura 
instaurada alrededor de la actividad minera al sur del país. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para 
el momento de la detención de Bedrossian en Curazao, Haig’s International V.D. 
ya no comercializaba oro. Detuvo sus operaciones en 2016, según confirmó su 
director al ser consultado para este reportaje. “Nunca tuve problemas con las 
autoridades en Curazao y como venezolano tampoco con las autoridades de 
Venezuela, a excepción del caso particular y falso que me inventaron en 2018. 
Nunca he sido cuestionado por ninguna autoridad por algún caso en ninguna parte 
del mundo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además 
de Haig's, el segundo trader que aparece en las transacciones de Kaloti con 
Venezuela es El Dorado Trading. Más por algunas conexiones con Kaloti o por 
pagos de transparencia difusa, esta empresa, con sede en Georgetown, capital de 
Guyana, fue noticia en octubre de 2019 cuando, en un tiroteo en frente de una de 
sus oficinas, un comerciante de oro fue asesinado. Pero el propietario del 
local, Tamesh Jagmohan, siempre ha preferido el bajo perfil, salvo cuando de 
algún logro se trata, tal y como fue el caso a finales del año pasado, cuando 
una escueta nota de prensa señalaba que la compañía encabezó las exportaciones 
de oro en Guyana: 629.000 onzas -alrededor de 17 toneladas- en 2019. 
</p>

<div class="kb-gallery-wrap-id-_54fxuA-KT alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><div class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-slider kb-gallery-id-_54fxuA-KT kb-gallery-caption-style-below kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-lightbox-caption="true"><div class="kt-blocks-carousel splide kt-carousel-container-dotstyle-dark kt-carousel-arrowstyle-whiteondark kt-carousel-dotstyle-dark kb-slider-group-arrow kb-slider-arrow-position-center" data-slider-anim-speed="400" data-slider-scroll="1" data-slider-arrows="true" data-slider-fade="true" data-slider-dots="true" data-slider-type="slider" data-slider-hover-pause="false" data-slider-auto="" data-slider-speed="7000" data-show-pause-button="false"><div class="splide__track"><ul class="kt-blocks-carousel-init kb-blocks-slider splide__list"><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-17.jpg" data-description="Tamesh Jagmohan, propietario de El Dorado Trading, es parte de los nombres citados en los SAR. La comercializadora de oro ubicada en Guyana autorizó a Kaloti a hacer pagos a venezolanos." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="1200" height="800" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-17.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-17.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-17.jpg" data-id="55431" class="wp-image-55431 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-17.jpg 1200w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-17-700x467.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-17-768x512.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Tamesh Jagmohan, propietario de El Dorado Trading, es parte de los nombres citados en los SAR. La comercializadora de oro ubicada en Guyana autorizó a Kaloti a hacer pagos a venezolanos.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-18.jpg" data-description="Tamesh Jagmohan, propietario de El Dorado Trading, es parte de los nombres citados en los SAR. La comercializadora de oro ubicada en Guyana autorizó a Kaloti a hacer pagos a venezolanos." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="1200" height="800" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-18.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-18.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-18.jpg" data-id="55432" class="wp-image-55432 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-18.jpg 1200w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-18-700x467.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-18-768x512.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Tamesh Jagmohan, propietario de El Dorado Trading, es parte de los nombres citados en los SAR. La comercializadora de oro ubicada en Guyana autorizó a Kaloti a hacer pagos a venezolanos.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-19.jpg" data-description="Tamesh Jagmohan, propietario de El Dorado Trading, es parte de los nombres citados en los SAR. La comercializadora de oro ubicada en Guyana autorizó a Kaloti a hacer pagos a venezolanos." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="1200" height="800" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-19.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-19.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-19.jpg" data-id="55433" class="wp-image-55433 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-19.jpg 1200w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-19-700x467.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-19-768x512.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Tamesh Jagmohan, propietario de El Dorado Trading, es parte de los nombres citados en los SAR. La comercializadora de oro ubicada en Guyana autorizó a Kaloti a hacer pagos a venezolanos.</div></a></figure></div></div></li></ul></div></div></div></div>

<p class="wp-block-paragraph">Su 
nombre figura en la lista de los SAR como uno de los participantes de la red de 
transferencias sospechosas. Aún cuando el nombre de su empresa está vinculado 
con un esquema de lavado, Jagmohan argumenta sus “estrictos” procedimientos para 
blindar cada una de las etapas de sus transacciones de oro. “La documentación 
generada por esos procedimientos es constantemente examinada por nuestros 
supervisores locales y extranjeros”. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
respuesta a través de su abogado, Kaloti niega haber participado en un esquema 
de lavado mediante pagos a terceros, incluido El Dorado Trading. Y Jagmohan deja 
claro que 2011 fue el año del despegue de sus intercambios con Kaloti. Pero 
también admite que en un momento prefirió deslindarse. “Alrededor de 2011 
comencé a operar oro con Kaloti y todo fue bien hasta que en algún momento del 
2014 me encontré con un informe de noticias de la BBC que mencionaba que Kaloti 
estaba siendo investigado por malas prácticas con el comercio con África. Al 
enterarme de esto, inmediatamente terminé todos los tratos con Kaloti a pesar de 
que más tarde me indicaron que habían sido absueltos de todo delito en los 
procedimientos del tribunal”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
una segunda carta al ICIJ se muestra menos abierto a aclarar las dudas. Por 
ejemplo, sobre pagos en efectivo de Kaloti a su empresa. En esa misma respuesta 
insta al ICIJ y a los medios que participan en la investigación de los FinCEN 
Files “a evitar las habladurías, las alegaciones especulativas y no verificadas 
en su prisa por cumplir con sus plazos", pues, según razona, ello podría suponer 
“la ruina financiera de mi empresa”. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
2012 Jagmohan fue detenido en el aeropuerto de Miami por no haber declarado 27 
lingotes de oro. Tuvo que pagar 40.000 dólares de multa y salió de Estados 
Unidos con la visa revocada, de acuerdo con un proyecto de investigación 
multinacional, <i>Mercurio, una mancha en la selva</i>, liderado por el portal Infoamazonia y en el que participó 
<i>Armando.info</i>, donde además se asegura que El Dorado Trading compró oro 
venezolano hasta 2019, poco antes de que la Asamblea Nacional de Venezuela lo 
designara como “oro de sangre”. 
</p>


<figure class="wp-block-pullquote alignleft"><blockquote><p>“No hay que olvidar que aún el mundo empresarial de los metales preciosos es un terreno de mucha informalidad y de indiferencia moral”</p></blockquote></figure>


<p class="wp-block-paragraph">El 
que una corporación del oro de alcance global transfiera miles de dólares a 
pequeñas empresas en Venezuela sin relación con el sector aurífero y con cuentas 
bancarias en el extranjero, pagos que a la vez fueron ordenados por 
comercializadoras del oro que operan en países de “alto riesgo” como Curazao y 
Guyana, reúne suficientes elementos para identificar un sofisticado esquema de 
lavado de dinero, analizan expertos consultados. </p>



<p class="wp-block-paragraph">“Aquí 
se presenta una dinámica de lavado de dinero en la que Kaloti participa pero no 
técnicamente”, considera Frédéric Massé, investigador y experto en tráfico de 
oro. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Massé 
considera que uno de los esquemas más comunes para lavar el oro ilegal, es crear 
empresas de maletín de duración temporal o bien utilizar compañías completamente 
desvinculadas del sector oro que no levanten sospechas. “Intermediarios formales 
en el mercado aurífero internacional se encargan de comercializar ese ‘material 
estratégico’ fuera de Venezuela valiéndose de cuentas en bancos ubicados en 
países sin muchos controles fiscales. De esta manera, una corporación de las 
dimensiones de Kaloti no compraría el oro directamente a un restaurante o 
lavandería en Venezuela, por ejemplo, sino a través de traders conocidos en el 
sector que no averiguan mucho de dónde viene el metal”. Así, dice el 
especialista, se legalizaría el oro de origen injustificado. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>


<p class="wp-block-paragraph">Pero 
en el caso de Venezuela, se añadiría un eslabón más en la dudosa cadena de las 
transacciones. Terceras partes fungieron como un nebuloso <i>cash exchange</i>: 
cambiaron bolívares por dólares a particulares y empresas venezolanas. Con la 
moneda venezolana era posible comprar el oro en el mercado negro local que luego 
sería entregado a Kaloti, el comprador original.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las 
transacciones escaladas obedecerían a la fórmula de lavado de dinero en la que 
se suman intermediarios para dificultar la trazabilidad de las operaciones 
bancarias que de con la emisión de origen, describe Massé. “Mientras más 
transacciones se registren, más fácil resulta esconder la ruta de las 
transacciones. Una de las reglas del lavado es multiplicar los intermediarios 
para borrar la huella que permite dar con la emisión de orígen”. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
sociólogo Fernando Fernández, experto en contrabando de materiales estratégicos, 
recuerda que en Venezuela existen vacíos legales en materia del oro que son “un 
incentivo para cometer lavado de dinero y contrabando”. “No hay que olvidar que 
aún el mundo empresarial de los metales preciosos es un terreno de mucha 
informalidad y de indiferencia moral donde muchos se tapan los ojos sin 
preguntar de dónde viene la mercancía por ser una atractiva oportunidad de 
negocios”, agrega.</p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="1200" height="800" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-20.jpg" alt="" class="wp-image-55434" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-20.jpg 1200w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-20-700x467.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-20-768x512.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><figcaption>En 2016 Nicolás Maduro creó el Arco Minero del Orinoco, un extenso territorio al sur del país, que se ha convertido en una zona de crímenes y devastación ambiental. Foto: Bram Ebus</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">El 
portavoz de Kaloti enfatizó que los pagos a terceros, tal como los que hizo a 
Inversiones Rosu, Amolca, Instituto Oncológico de Occidente y a los propietarios 
de Pan Norte y Orieninvest, “no eran 
ilegales ni generalmente infrecuentes hasta 2013”. Agregó que eran 
“completamente transparentes” y se hacían en representación de los clientes 
aprobados. Dijo que identificaban claramente la fuente, el remitente y el 
destinatario, y que “nunca prestó ningún servicio que no sean aquellos para los 
que tenía licencia completa” y que “cumplió plenamente con todos los requisitos 
legales y reglamentarios relacionados con su negocio y todas las transacciones 
en las que ha sido parte”. El abogado subrayó: “Kaloti nunca ha comprado oro de 
ninguna entidad (o persona) en Venezuela en ningún momento”. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
2015 Kaloti instaló una base de operaciones en Surinam, país con el que comercia desde hace décadas, e inauguró una refinería 
conjunta con el gobierno de Dési Bouterse, <a href="https://mercurio.infoamazonia.org/es/gold/" target="_blank" rel="noopener">la Kaloti Surinam Mint House, sobre 
la que ha habido denuncias</a> de que pudo haber sido un aliviadero de la frenética 
extracción en el Arco Minero del Orinoco. El canciller <a href="https://www.telesurtv.net/news/venezuela-denuncia-plan-eeuu-expediente-ataque-20190603-0022.html" target="_blank" rel="noopener">Jorge Arreaza</a> negó en 
junio de 2019 que el gobierno venezolano tuviera alguna relación con la compañía 
de oro en Surinam.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Kaloti 
también aseguró que dejaron de realizar pagos a terceros en 2012, justo cuando 
se establecieron regulaciones internacionales en pro de la lucha antilavado. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">No 
sólo Kaloti insiste en que ese tipo de operaciones puede ser legal. También 
en ello coinciden algunos expertos financieros consultados para este reportaje. 
En el trepidante mercado del oro existen las llamadas cuentas mancomunadas o 
<i>pool accounts</i> de metales preciosos, a través de las cuales corporaciones como Kaloti pueden hacer 
pagos por orden de otras empresas del sector. El intercambio sería de dólares 
por oro. Se usan estos mecanismos informales para controlar el negocio del metal 
entre refinerías, bancos de lingotes y manufacturas, porque permiten un 
suministro “rápido, seguro y sin interrupciones”. </p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto 
explicaría el pago de Kaloti a empresas pequeñas sin relación con el sector del 
oro siguiendo orden de comercializadoras como Haig’s International y El Dorado, 
que sí están vinculadas con el mercado aurífero. Pero de esta relación nunca se 
enteraron las pequeñas empresas venezolanas que recibieron los pagos en sus 
cuentas en dólares sin conocer el origen. </p>


<figure class="wp-block-image size- large alignfull"><img loading="lazy" decoding="async" width="1920" height="2238" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-grafico.jpg" alt="" class="wp-image-55435" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-grafico.jpg 1920w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-grafico-700x816.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-grafico-768x895.jpg 768w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-grafico-1318x1536.jpg 1318w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-grafico-1757x2048.jpg 1757w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-grafico-1235x1440.jpg 1235w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/11102020-grafico-700x816@2x.jpg 1400w" sizes="auto, (max-width: 1920px) 100vw, 1920px" /></figure>


<p class="wp-block-paragraph"><i>(*) 
Este reportaje contó con la colaboración de: Kyra Gurney y Emilia Díaz-Struck 
(ICIJ) desde Washington DC, Mary Triny Zea (La Prensa) desde Panamá y Ángel Van 
Delden&nbsp;(Noticias Curazao) desde Curazao.&nbsp;</i></p>

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