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	<title>Amazonas - Armando.info</title>
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	<description>periodismo de investigación venezuela</description>
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	<title>Amazonas - Armando.info</title>
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		<title>Entre complicidades y represalias se disputan las fuentes del Orinoco</title>
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		<dc:creator><![CDATA[MARCOS DAVID VALVERDE]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 Sep 2022 03:45:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Personajes]]></category>
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					<description><![CDATA[Armando.info logra conversar con líderes de los mineros informales brasileños tras el asesinato de cuatro de ellos y un venezolano en el sur del estado Amazonas, justo en el nacimiento del principal río del país. Los relatos de la zona permiten corroborar lo que voceros indígenas y organizaciones ambientales vienen denunciando: los garimpeiros están de vuelta en Venezuela y esta nueva oleada entra y sale a su antojo. La soberanía se ha vuelto una quimera en la frontera más septentrional.  ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Ya lívidos y con las caras ensangrentadas, los cadáveres, envueltos con chinchorros y cobijas, están sobre el piso de tierra. “Buena tarde, <em>mano</em>”, dice, con cadencia indígena, quien graba el video de los cuerpos, cinco en total.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De seguidas, el narrador pronuncia la acusación. “No fue ni <em>Pedro</em>, no fue ni <em>Piticao</em>, fue [<em>sic</em>] los guardias, los guardias. Fue los guardias”, dice, antes de mostrar lo que tiene en su mano izquierda: “Aquí están las balas. Yo conseguí la concha de la bala. Fueron la guardia los que los mataron, aquí en Chalbaud”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El video, del 7 de agosto, fue una de las primeras muestras de lo que había ocurrido: cuatro hombres y una mujer habían sido asesinados en la mina Taboca, en el cerro Delgado Chalbaud, una de las cumbres de la Sierra Parima, sur de Venezuela, en el estado Amazonas, fronterizo con el estado brasileño de Roraima. En la base de ese cerro se encuentra, como lo estableció la célebre Expedición Franco-Venezolana en noviembre de 1951, el nacimiento del río Orinoco, el tercero más caudaloso del planeta y el más importante de Venezuela. Fueron los mismos expedicionarios, bajo el mando del mayor del Ejército Franz Rísquez Iribarren, quienes bautizaron esa prominencia orográfica con el nombre de otro militar, el general Carlos Delgado Chalbaud, presidente de Venezuela, quien había sido asesinado justo un año antes en Caracas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero en este incidente de agosto de 2022, en el mismo lugar convertido ahora en escena del crimen, eran militares los que surgían como presuntos villanos. Específicamente, fueron efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) los primeros señalados como responsables por algunos testigos, como el narrador del video, un indígena del pueblo yanomami (antes conocidos por los criollos como waikas o guajaribos).</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="2200" height="1467" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Yanomamis-2200x1467.jpg" alt="" class="wp-image-74606" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Yanomamis-2200x1467.jpg 2200w, https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Yanomamis-700x467.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Yanomamis-768x512.jpg 768w, https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Yanomamis-1536x1024.jpg 1536w, https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Yanomamis-2048x1365.jpg 2048w, https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Yanomamis-1235x823.jpg 1235w, https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Yanomamis-scaled.jpg 2560w, https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Yanomamis-700x467@2x.jpg 1400w" sizes="(max-width: 2200px) 100vw, 2200px" /><figcaption>Los territorios yanomamis han sido también propicios para la actividad garimpeira tanto en Brasil como en Venezuela. Crédito: Leo Ramírez/AFP</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La descripción oral del aborigen, apoyada en video, evidencia no solo lo cruento del hecho, sino que ventila también una situación reiterada y ya denunciada por diversas organizaciones no gubernamentales: la presencia de garimpeiros, mineros ilegales brasileños, en Venezuela.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Aquí vemos cinco trabajadores. Cinco <em>garimpos</em>”, recrimina una vez más la voz, mientras la cámara enfoca los cadáveres de los brasileños Francisco Pereira, Raimundo Charles da Conceição Pereira, Dilviane Nunes da Silva, João Barbosa da Silva, y del venezolano Oswaldo José Figuera Suárez, las víctimas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Garimpo</em>, como dice el hombre del video, es la palabra portuguesa de origen brasileño para denominar las minas. <em>Garimpeiro</em> es quien trabaja en ellas. Los garimpeiros penetraron desde Brasil, por la vía de Roraima, en el sur del Amazonas venezolano, a mediados de los años 70 del siglo pasado. Experimentaron un auge entre finales de los 80 y comienzos de los 90, hasta que la política estatal de Venezuela redujo, por la vía armada, su presencia, principalmente en Amazonas y, en menor medida, en Bolívar. A partir de 1999, ya con Hugo Chávez en el poder, de manera gradual los garimpeiros se instalaron nuevamente en Venezuela, tal y como han venido denunciando las organizaciones ambientalistas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es lo que confirman, además, dos representantes de asociaciones de garimpeiros y un empresario brasileño de minas que accedieron a conversar, desde Brasil y por vía telefónica, con <strong>Armando.info</strong> para este trabajo.</p>



<h2 class="wp-block-heading" id="un-intercambio-de-represalias"><strong>“Un intercambio de represalias”</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Los asesinatos estuvieron precedidos por dos operativos de fuerzas venezolanas y brasileñas en torno de regiones mineras. El primero, el 3 de agosto de 2022, fue un operativo conjunto del Instituto Brasileño de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables (Ibama), el Instituto Chico Mendes para la Conservación de la Biodiversidad (Icmbio) y la Policía Federal. En un video al que tuvo acceso <strong>Armando.info</strong>, un grupo de mineros venezolanos señala que el operativo, en el que fueron destruidos motores utilizados en la extracción de oro, fue “una invasión al territorio venezolano”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Vinieron y acabaron con el campamento, nuestras pertenencias, nuestra comida, todo… nos dejaron sin nada, sin nuestras pertenencias. Fue en nuestro territorio venezolano: Ibama invadió nuestro territorio y acabó con nuestras cosas”, señala uno de los mineros, cuyo nombre se omite. Sin embargo, en reportes de <a href="https://folhabv.com.br/noticia/CIDADES/Capital/Policia-Civil-vai-investigar-destruicao-de-equipamentos-pelo-Ibama/89094" target="_blank" rel="noopener">prensa</a> se precisa que la incursión se mantuvo en los límites brasileños. Para despejar dudas al respecto, <strong>Armando.info </strong>envió peticiones de información a&nbsp; los departamentos de comunicaciones de Ibama, Policía Federal y los ministerios de Relaciones Exteriores y de Defensa de Brasil. Hasta el cierre de este trabajo no hubo respuestas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si la incursión de las fuerzas brasileras en la serranía fue una violación a la soberanía, al día siguiente, 4 de agosto, el aterrizaje de emergencia de una<a href="https://g1.globo.com/rr/roraima/noticia/2022/08/04/aeronave-de-militares-venezuelanos-cai-na-terra-indigena-yanomami-em-roraima.ghtml" target="_blank" rel="noopener"> aeronave monomotor de la GNB</a> en Roraima, a pocos kilómetros de la frontera, completó el círculo de incursiones no autorizadas por las fuerzas de los dos países.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="984" height="906" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Avioneta-1.jpg" alt="" class="wp-image-74608" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Avioneta-1.jpg 984w, https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Avioneta-1-700x645.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Avioneta-1-768x707.jpg 768w" sizes="(max-width: 984px) 100vw, 984px" /><figcaption>El 4 de agosto, un avión militar venezolano aterrizó en territorio brasileño, justo en una zona minera.&nbsp;Crédito: tomada de g1.globo.com</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Hechos concatenados o no, lo que siguió menos de una semana después fueron los asesinatos en el cerro Delgado Chalbaud. Jailson Mesquita, vocero de la Asociación de Mineros Independientes de Roraima, se precipita a una conclusión: los asesinatos fueron una represalia de la GNB por el operativo de la Policía Federal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Como el órgano ambiental se fue del lado de Venezuela, destruyeron maquinaria, comida y han humillado a esos mineros. La guardia bolivariana dijo que si el órgano ambiental de Brasil viene aquí, nosotros vamos y matamos a los garimpeiros. Eso fue un intercambio de represalias”, afirma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mesquita asevera que la presencia garimpeira en Venezuela es una vieja realidad. Según su consideración, los garimpeiros que explotan el oro venezolano son parte de un intercambio, sin viso oficial, sin notarios y sin firmas, del que también se benefician los mineros venezolanos que trabajan en Roraima.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Los garimpeiros no tienen ningún apoyo. El minero trabaja solo. El estado de Roraima ha recibido 130.000 venezolanos, y gran parte de ellos trabaja con la minería”, refiere.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jailson Mesquita responde que en todo el territorio yanomami (entre Amazonas, en Venezuela, y Roraima, en Brasil), según las estimaciones de la asociación que dirige, hay alrededor de 23.000 garimpeiros. “No hay censo oficial, pero es lo que manejamos”, apunta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la misma tónica, Rodrigo Martins de Mello sostiene que la complicidad entre garimpeiros y los militares se establece como acuerdo tácito, con la anuencia de un tercer actor: la tribu yanomami.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="840" height="799" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Minuta.jpeg" alt="" class="wp-image-74610" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Minuta.jpeg 840w, https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Minuta-700x666.jpeg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Minuta-768x731.jpeg 768w" sizes="(max-width: 840px) 100vw, 840px" /><figcaption>Los cuerpos de los asesinados en el cerro Delgado Chalbaud fueron trasladados a Brasil para las autopsias.&nbsp;</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Martins de Mello se considera a sí mismo un garimpeiro, aunque económicamente ha crecido más que un minero común. Es dueño de una empresa de aviación llamada Cataratas y en los últimos meses ha tenido notoriedad mediática tanto por su candidatura a diputado federal por el Partido Liberal (el mismo del presidente del país, el militar de ultraderecha Jair Bolsonaro) como <a href="https://g1.globo.com/fantastico/noticia/2022/08/15/candidato-a-deputado-federal-foi-indiciado-pela-pf-por-usurpar-bens-da-uniao-ouro-e-cassiterita-de-terra-indigena.ghtml" target="_blank" rel="noopener">por una investigación que sobre él</a> lleva adelante la Policía Federal por delitos ambientales y posesión ilegal de municiones. Se jacta, además, de tener “la única <em>permissão de lavra garimpeira</em> (permiso de minería) en el municipio Amajari (colindante con Bolívar y Amazonas), en Roraima”, al tiempo que niega los efectos devastadores de la actividad minera y el uso del mercurio y repite que la agricultura es “mucho más <em>danosa”.&nbsp;</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Esto es una información pública, não? Todos sabemos que hay brasileros trabajando del lado de Venezuela. Hay trabajadores allá que tienen el permiso de la Guardia para trabajar. La gente tiene que pagar un porcentaje a la Guardia para seguir trabajando del lado venezolano. Pero todos trabajan en armonía: los indios, la Guardia y los garimpeiros”, declara, mediante una llamada por WhatsApp.</p>



<h2 class="wp-block-heading" id="fuerzas-armadas-de-cooperacion-necesaria"><strong>Fuerzas Armadas de cooperación (necesaria)</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">José Altino Machado, fundador de la Unión Sindical de Mineros de la Amazonia Legal, discrepa de la versión de Mesquita sobre la actuación de la GNB en los asesinatos. Para él, todo fue un asalto, casi un hecho aislado, en el que no estuvieron involucrados los uniformados: estos, en realidad, han respetado el trabajo de los garimpeiros en Venezuela: “La convivencia con autoridades venezolanas es <em>boa</em>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Creo que hay un interés en causar problemas entre Brasil y Venezuela, a partir de que dos agencias de Brasil [<em>Ibama e Icmbio</em>] cometieron un error cuando quemaron el campamento en el lado venezolano”, prosigue, por vía telefónica, en entrevista para <strong>Armando.info</strong>. “Pero no hay ninguna prueba de ello, ninguna”, sostiene, refutando la versión del indígena que mostró las balas de armas largas en el lugar de los asesinatos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Machado refiere que los garimpeiros se han asentado en varias zonas entre Amazonas y Bolívar. En el primer caso, a lo largo de la Sierra Parima, especialmente en las cabeceras del río Orinoco, lugar de los asesinatos de agosto; en el segundo caso, en el municipio Sifontes, concretamente en las minas más próximas a la capital, Tumeremo.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="2200" height="1466" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Legalidad-2200x1466.jpg" alt="" class="wp-image-74612" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Legalidad-2200x1466.jpg 2200w, https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Legalidad-700x466.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Legalidad-768x512.jpg 768w, https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Legalidad-1536x1023.jpg 1536w, https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Legalidad-2048x1365.jpg 2048w, https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Legalidad-1235x823.jpg 1235w, https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Legalidad-scaled.jpg 2560w, https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Legalidad-700x466@2x.jpg 1400w" sizes="auto, (max-width: 2200px) 100vw, 2200px" /><figcaption>Los garimpeiros han presionado durante años a los gobiernos de Brasil para regularizar la actividad minera. Crédito: Nelson Almeida/ AFP</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La permisividad de las fuerzas militares nacionales (principalmente la GNB y el Ejército) con los garimpeiros, que Machado tilda de cooperación, tiene, según asegura, números beneficiosos para la economía venezolana: en el Banco Central de Venezuela (BCV) hay 165 toneladas de oro, “y más de 70% de eso fue <em>garimpado</em> por mineros brasileños en territorio venezolano”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La cooperación entre uniformados y los garimpeiros, refiere, se ha profundizado a raíz de la llegada de Chávez al poder y, sin rubores, se ha acentuado con su predecesor, Nicolás Maduro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Antes [<em>se refiere a los años previos a la presidencia de Chávez</em>], con los intereses europeos y americanos, la distancia con el garimpeiro era mucha. [<em>Pero</em>] Venezuela ahora está controlada por la gente de origen del país, y cambió mucho el <em>tratamiento </em>con la gente sencilla, humilde. A partir de entonces tuvimos muchas reuniones con autoridades de Venezuela y ha habido muchos garimpeiros autorizados [a trabajar en Venezuela]. No hay <em>incomodación</em> de autoridades venezolanas con garimpeiros”, insiste.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre las autoridades venezolanas con las que se han reunido, Machado recuerda al mismo Chávez, con quien, asegura, la asociación de garimpeiros que dirige llegó a un “acuerdo de caballeros” a partir del cual “nunca más hubo incidente alguno. Fue muy gentil, muy gentil. Nunca más hemos tenido problemas con Venezuela. Ninguno, ninguno”. Tanto, que de acuerdo a las cifras que maneja, 35.000 garimpeiros se mueven libremente entre Amazonas, Roraima y Bolívar.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/GNB.jpg" alt="" class="wp-image-74614" width="840" height="560"/><figcaption>Fuentes consultadas para la investigación sostienen que la complicidad de la Guardia Nacional Bolivariana ha sido clave para el regreso de los garimpeiros a Venezuela. Crédito: Twitter @GNB_Pueblo</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading" id="devastacion-continuada"><strong>Devastación continuada</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Antes del chavismo, la presencia de garimpeiros en Venezuela construyó una leyenda negra que también dejó consecuencias. La más notable fue la masacre de Haximú, estado Amazonas, entre junio y julio de 1993. Entonces, 16 yanomamis, incluyendo ocho niños, fueron asesinados por garimpeiros.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Como en Venezuela no hubo ni voluntad para investigar ni para proteger el territorio del pueblo yanomani, el caso fue presentado el 6 de diciembre de 1996 en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por las organizaciones Vicariato Apostólico de Puerto Ayacucho, el Programa Venezolano de Educación -Acción en Derechos Humanos (Provea), el Centro para la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil) y Human Rights Watch Américas”, recordó en<a href="https://provea.org/opinion/yanomamis-memoria-de-una-masacre/" target="_blank" rel="noopener"> un artículo de junio de 2020</a> Marino Alvarado, excoordinador general de Provea.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En diciembre de 1999, mediante un acuerdo amistoso, Venezuela aceptó el compromiso de “promover la suscripción de un acuerdo con el gobierno de Brasil, a fin de establecer un plan de vigilancia y control conjunto y permanente, para monitorear y controlar la entrada de garimpeiros y la minería ilegal en el área yanomami”, citó Alvarado en el mismo artículo.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="953" height="641" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Haximu.jpg" alt="" class="wp-image-74616" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Haximu.jpg 953w, https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Haximu-700x471.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Haximu-768x517.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 953px) 100vw, 953px" /><figcaption>A casi 30 años de la masacre de Haximú, perpetrada por garimpeiros contra indígenas yanomamis, la presencia de mineros ilegales es mayor que nunca. Crédito: Wilson Pedrosa/AFP</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Pero al menos desde 2007, según otra organización no gubernamental, SOS Orinoco, entre otras asentadas en esos estados sureños, los garimpeiros están de vuelta en Venezuela.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En un<a href="https://sosorinoco.org/es/informes/reserva-de-biosfera-alto-orinoco-casiquiare-invasion-garimpeira-en-auge-con-apoyo-del-gobierno-venezolano/" target="_blank" rel="noopener"> informe de mayo de 2022</a>, titulado “Reserva de Biósfera Alto Orinoco-Casiquiare: invasión garimpeira en auge con apoyo del gobierno venezolano”, la ONG, a partir de las denuncias de voceros indígenas yanomami de la zona, detalla cómo ha sido el regreso de los garimpeiros a Venezuela.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“En este sector se ha reportado la presencia de garimpeiros desde el año 2010, cuando varios líderes yanomami denunciaron el asesinato de nueve indígenas a manos de mineros brasileños en las comunidades de Ushishiwe y Momoi, en las cabeceras del río Ocamo. De acuerdo con los denunciantes, en el año 2007 había ocurrido algo similar, que fue notificado a las autoridades, pero no recibieron respuesta. Ya en ese entonces los mineros tenían varios años actuando en la zona”, se precisa en el informe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los yanomami no son la única etnia afectada por la presencia garimpeira. “Ye’kwana y sanema tienen una presencia mayoritaria y territorialmente amplia. También están presentes, aunque en menor número y limitados a ciertas comunidades o centros poblados, los piaroa/wótüja, baré, baniva, kurripako, warekena y yeral/ñengatú, los cuales han habitado tradicionalmente dentro del territorio que abarca la Reserva de Biósfera Alto Orinoco-Casiquiare”, amplía el documento.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1348" height="899" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Garimpeiros-01.jpg" alt="" class="wp-image-74618" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Garimpeiros-01.jpg 1348w, https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Garimpeiros-01-700x467.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Garimpeiros-01-768x512.jpg 768w, https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Garimpeiros-01-1235x824.jpg 1235w" sizes="auto, (max-width: 1348px) 100vw, 1348px" /><figcaption>Al menos desde los años 70 se ha registrado la presencia de garimpeiros en territorio venezolano. Crédito: Jerome Delay</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En entrevista telefónica con <strong>Armando.info</strong>, voceros del equipo de SOS Orinoco recuerdan que en 2006, cuando el gobierno de Chávez<a href="https://www.myplainview.com/news/article/Misioneros-de-EEUU-expulsados-por-el-gobierno-8660187.php" target="_blank" rel="noopener"> expulsó al grupo evangélico fundamentalista Nuevas Tribus</a>, las fuerzas armadas venezolanas diseñaron un plan de sustitución, con énfasis en los servicios de salud y educación. La presencia militar mantuvo a raya un tiempo a los garimpeiros. Hasta que la complicidad fue patente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Con Maduro lo que vemos es otra cosa que nunca antes se había visto, que es la forma en que los militares se involucraron con la minería. Hay una complicidad, no solo de dejarlos entrar en Venezuela, sino que participan en el negocio minero. Por ejemplo, en el cerro Delgado Chalbaud, en los campamentos de garimpeiros está presente la Guardia Nacional. Y quienes prestan servicios de seguridad no son garimpeiros sino la Guardia Nacional misma, que vigila y también recibe el oro que les corresponde”, sostienen.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta información, la de la presencia de los militares en los campamentos garimpeiros, la corrobora desde Brasil el dirigente José Altino Machado, aunque lo que admite lo matiza agregando que “son muy pocos, sobre todo pensionados del Ejército, que trabajan en las minas”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los representantes de SOS Orinoco exponen un probable conflicto entre militares y garimpeiros como hipótesis (y recalcan: hipótesis) de los asesinatos en el cerro Delgado Chalbaud&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="2200" height="1618" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Maduro-2200x1618.jpg" alt="" class="wp-image-74620" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Maduro-2200x1618.jpg 2200w, https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Maduro-700x515.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Maduro-768x565.jpg 768w, https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Maduro-1536x1130.jpg 1536w, https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Maduro-2048x1506.jpg 2048w, https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Maduro-1235x908.jpg 1235w, https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Maduro-scaled.jpg 2560w, https://armando.info/wp-content/uploads/2022/09/Maduro-700x515@2x.jpg 1400w" sizes="auto, (max-width: 2200px) 100vw, 2200px" /><figcaption>Durante el gobierno de Nicolás Maduro ha crecido el número de garimpeiros que operan en territorio venezolano. Crédito: Adem Altan/AFP</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Todos los meses, los garimpeiros tienen que entregar una cuota del oro. Por equis razón, no pudieron cumplir ese mes y por eso comienzan las disputas por la cantidad de oro. Ese video que fue grabado por el yanomami muestra una concha de fusil. Son municiones de armas militares. También está la forma en que los mataron, con disparos en la cabeza. Pero realmente no podemos tener total seguridad de lo que sucedió allí”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una certeza que hay es la devastación ambiental, consecuencia de la actividad minera, también confirmada, por la vía de imágenes satelitales, en el informe de SOS Orinoco. La ONG estima en 400 el número de garimpeiros, solo en esa zona.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“En las imágenes satelitales se ve con mucha claridad la deforestación y el daño de los ríos, con los sedimentos disueltos en las aguas del Orinoco, que está turbio. Eso se ve muy claro allí”, añaden.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La otra particularidad de esta devastación es que, a diferencia de épocas anteriores, no está agazapada entre árboles. Por el contrario, ya se muestra a cielo abierto y sin resquemores.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
 <blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr"><a href="https://twitter.com/hashtag/Hilo?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw" target="_blank" rel="noopener">#Hilo</a> Oro y Muerte:<br><br>1) Riñas entre <a href="https://twitter.com/hashtag/FANB?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw" target="_blank" rel="noopener">#FANB</a> y garimpeiros por entrega mensual <a href="https://twitter.com/hashtag/orodesangre?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw" target="_blank" rel="noopener">#orodesangre</a> deja 5 muertos en Cerro Delgado Chalbaud, Venezuela.<br><br>Prueba de mineros ilegales de Brasil explotando oro en territorio <a href="https://twitter.com/hashtag/Yanomami?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw" target="_blank" rel="noopener">#Yanomami</a>. ¿Qué dicen <a href="https://twitter.com/NicolasMaduro?ref_src=twsrc%5Etfw" target="_blank" rel="noopener">@NicolasMaduro</a> <a href="https://twitter.com/vladimirpadrino?ref_src=twsrc%5Etfw" target="_blank" rel="noopener">@vladimirpadrino</a> <a href="https://twitter.com/antoniodenarium?ref_src=twsrc%5Etfw" target="_blank" rel="noopener">@antoniodenarium</a>? <a href="https://t.co/68dTJ6CNd5">pic.twitter.com/68dTJ6CNd5</a></p>&mdash; SOS Orinoco (@SOSOrinoco) <a href="https://twitter.com/SOSOrinoco/status/1558888867159326720?ref_src=twsrc%5Etfw" target="_blank" rel="noopener">August 14, 2022</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“La evidencia es que hay un cambio en el patrón de la actividad minera: antes se cuidaban mucho de que no fuera visible, pero ha ocurrido un cambio. Lo que sospechamos es que, como ahora están de la mano de militares, no tienen temor a ser vistos. Todo esto ocurre en un área bajo régimen de administración especial (Abrae) y en una zona de seguridad fronteriza, donde se supone que solo tienen acceso los militares y en donde no están autorizados vuelos comerciales”. Allí actúan los garimpeiros, escondidos a plena vista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La contaminación por el uso del<a href="https://armando.info/a-orillas-del-cuyuni-el-mercurio-brilla-mas-que-el-oro/"> mercurio</a> en las nacientes del Orinoco para la extracción del oro es asunto diario, tanto como la multiplicación de<a href="https://armando.info/especial-corredor-furtivo/"> pistas clandestinas</a> de las que se sirve el crimen organizado para transportar el producto final de esta actividad minera ilícita.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras no haya control por parte de las autoridades venezolanas, la devastación continuará. Al menos es lo que tienen previsto los garimpeiros, pues, como señala José Altino Machado, sigue habiendo mucho material de interés para ellos: “Hay casiterita [<em>forma mineral del estaño</em>], y tanto <em>ouro</em> como los diamantes de Venezuela son espectaculares”, se relame.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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		</div>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El departamento colombiano con más casos de malaria extranjeros</title>
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		<dc:creator><![CDATA[MINERVA VITTI]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 13 Feb 2017 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Investigacion]]></category>
		<category><![CDATA[Amazonas]]></category>
		<category><![CDATA[Epidemia]]></category>
		<category><![CDATA[Malaria]]></category>
		<category><![CDATA[Minería]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://armando.info/?p=182</guid>

					<description><![CDATA[La frontera porosa ha cargado a los habitantes del Amazonas de Colombia con los casos de sus vecinos venezolanos. La escasez y la indiferencia ha conducido pacientes a buscar tratamiento hasta en Bogotá. En San Fernando de Atabapo, entretanto, el mosquito transmisor ha replegado a la gente en sus casas. Pero “Dios existe”. Así lo dice un mural que recibe a los visitantes en el puerto.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Siguiendo 
por el río Guaviare y a una hora de navegación desde San Fernando de Atabapo se 
encuentra Puerto Inírida, capital del departamento de Guainía y su ciudad más 
poblada. Un pueblo fundado 205 años después que San Fernando de Atabapo, y que 
muchos dicen se desarrolló con el oro venezolano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo 
único decolorado en este lugar anclado en la mitad de la selva es un Santa Claus 
verde pintado en las escaleras de cemento que debes subir para entrar al pueblo. 
Del resto todo luce limpio y ordenado. Los primeros negocios tienen carteles que 
anuncian la compra de chatarra, oro, plata, cobre, bronce y aluminio. Y por 
supuesto la compra y venta de pesos y bolívares, transferencias a distintas 
entidades bancarias que están en Venezuela. Por las calles asfaltadas circulan 
motocarros y en las avenidas se pueden ver gran cantidad de comercios, 
restaurantes y hasta una concha acústica.</p>

<div class="kb-gallery-wrap-id-_jWi4th-7I alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><div class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-slider kb-gallery-id-_jWi4th-7I kb-gallery-caption-style-below kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-lightbox-caption="true"><div class="kt-blocks-carousel splide kt-carousel-container-dotstyle-dark kt-carousel-arrowstyle-whiteondark kt-carousel-dotstyle-dark kb-slider-group-arrow kb-slider-arrow-position-center" data-slider-anim-speed="400" data-slider-scroll="1" data-slider-arrows="true" data-slider-fade="true" data-slider-dots="true" data-slider-type="slider" data-slider-hover-pause="false" data-slider-auto="" data-slider-speed="7000" data-show-pause-button="false"><div class="splide__track"><ul class="kt-blocks-carousel-init kb-blocks-slider splide__list"><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-1.jpg" data-description="Puerto Inírida es la capital del departamento de Guainía, Colombia. Este poblado fue creado en 1963, y lleva el nombre de la flor de Inírida que crece de manera silvestre, y sobrevive por más de un año sin cuidados especiales ni riesgos. Una metáfora conveniente para un pueblo fundado 205 años después que San Fernando de Atabapo, y que muchos dicen se desarrolló con el oro venezolano. El lugar muestra una economía pujante. Muchos pobladores de San Fernando de Atabapo se desplazan hasta este lugar en busca de mejores servicios de salud y para abastecerse.  Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-1.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-1.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-1.jpg" data-id="51515" class="wp-image-51515 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Puerto Inírida es la capital del departamento de Guainía, Colombia. Este poblado fue creado en 1963, y lleva el nombre de la flor de Inírida que crece de manera silvestre, y sobrevive por más de un año sin cuidados especiales ni riesgos. Una metáfora conveniente para un pueblo fundado 205 años después que San Fernando de Atabapo, y que muchos dicen se desarrolló con el oro venezolano. El lugar muestra una economía pujante. Muchos pobladores de San Fernando de Atabapo se desplazan hasta este lugar en busca de mejores servicios de salud y para abastecerse.  Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-2.jpg" data-description="Puerto Inírida es la capital del departamento de Guainía, Colombia. Este poblado fue creado en 1963, y lleva el nombre de la flor de Inírida que crece de manera silvestre, y sobrevive por más de un año sin cuidados especiales ni riesgos. Una metáfora conveniente para un pueblo fundado 205 años después que San Fernando de Atabapo, y que muchos dicen se desarrolló con el oro venezolano. El lugar muestra una economía pujante. Muchos pobladores de San Fernando de Atabapo se desplazan hasta este lugar en busca de mejores servicios de salud y para abastecerse.  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Una metáfora conveniente para un pueblo fundado 205 años después que San Fernando de Atabapo, y que muchos dicen se desarrolló con el oro venezolano. El lugar muestra una economía pujante. Muchos pobladores de San Fernando de Atabapo se desplazan hasta este lugar en busca de mejores servicios de salud y para abastecerse.  Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-3.jpg" data-description="Puerto Inírida es la capital del departamento de Guainía, Colombia. Este poblado fue creado en 1963, y lleva el nombre de la flor de Inírida que crece de manera silvestre, y sobrevive por más de un año sin cuidados especiales ni riesgos. Una metáfora conveniente para un pueblo fundado 205 años después que San Fernando de Atabapo, y que muchos dicen se desarrolló con el oro venezolano. El lugar muestra una economía pujante. Muchos pobladores de San Fernando de Atabapo se desplazan hasta este lugar en busca de mejores servicios de salud y para abastecerse.  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Una metáfora conveniente para un pueblo fundado 205 años después que San Fernando de Atabapo, y que muchos dicen se desarrolló con el oro venezolano. El lugar muestra una economía pujante. Muchos pobladores de San Fernando de Atabapo se desplazan hasta este lugar en busca de mejores servicios de salud y para abastecerse.  Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-4.jpg" data-description="Puerto Inírida es la capital del departamento de Guainía, Colombia. Este poblado fue creado en 1963, y lleva el nombre de la flor de Inírida que crece de manera silvestre, y sobrevive por más de un año sin cuidados especiales ni riesgos. Una metáfora conveniente para un pueblo fundado 205 años después que San Fernando de Atabapo, y que muchos dicen se desarrolló con el oro venezolano. El lugar muestra una economía pujante. Muchos pobladores de San Fernando de Atabapo se desplazan hasta este lugar en busca de mejores servicios de salud y para abastecerse.  Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-4.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-4.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-4.jpg" data-id="51518" class="wp-image-51518 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Puerto Inírida es la capital del departamento de Guainía, Colombia. Este poblado fue creado en 1963, y lleva el nombre de la flor de Inírida que crece de manera silvestre, y sobrevive por más de un año sin cuidados especiales ni riesgos. Una metáfora conveniente para un pueblo fundado 205 años después que San Fernando de Atabapo, y que muchos dicen se desarrolló con el oro venezolano. El lugar muestra una economía pujante. Muchos pobladores de San Fernando de Atabapo se desplazan hasta este lugar en busca de mejores servicios de salud y para abastecerse.  Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-5.jpg" data-description="Puerto Inírida es la capital del departamento de Guainía, Colombia. Este poblado fue creado en 1963, y lleva el nombre de la flor de Inírida que crece de manera silvestre, y sobrevive por más de un año sin cuidados especiales ni riesgos. 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Una metáfora conveniente para un pueblo fundado 205 años después que San Fernando de Atabapo, y que muchos dicen se desarrolló con el oro venezolano. El lugar muestra una economía pujante. Muchos pobladores de San Fernando de Atabapo se desplazan hasta este lugar en busca de mejores servicios de salud y para abastecerse.  Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-6.jpg" data-description="Puerto Inírida es la capital del departamento de Guainía, Colombia. Este poblado fue creado en 1963, y lleva el nombre de la flor de Inírida que crece de manera silvestre, y sobrevive por más de un año sin cuidados especiales ni riesgos. 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Una metáfora conveniente para un pueblo fundado 205 años después que San Fernando de Atabapo, y que muchos dicen se desarrolló con el oro venezolano. El lugar muestra una economía pujante. Muchos pobladores de San Fernando de Atabapo se desplazan hasta este lugar en busca de mejores servicios de salud y para abastecerse.  Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-7.jpg" data-description="Puerto Inírida es la capital del departamento de Guainía, Colombia. Este poblado fue creado en 1963, y lleva el nombre de la flor de Inírida que crece de manera silvestre, y sobrevive por más de un año sin cuidados especiales ni riesgos. Una metáfora conveniente para un pueblo fundado 205 años después que San Fernando de Atabapo, y que muchos dicen se desarrolló con el oro venezolano. El lugar muestra una economía pujante. Muchos pobladores de San Fernando de Atabapo se desplazan hasta este lugar en busca de mejores servicios de salud y para abastecerse.  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Una metáfora conveniente para un pueblo fundado 205 años después que San Fernando de Atabapo, y que muchos dicen se desarrolló con el oro venezolano. El lugar muestra una economía pujante. Muchos pobladores de San Fernando de Atabapo se desplazan hasta este lugar en busca de mejores servicios de salud y para abastecerse.  Fotografía: Minerva Vitti</div></a></figure></div></div></li></ul></div></div></div></div>

<p class="wp-block-paragraph">En 
el departamento de Guainía el mayor número de casos de malaria se concentran en 
la cabecera municipal de Inírida, seguida por casos procedentes de Venezuela, 
Vichada y Barracominas. Venezuela y Vichada importan el 15 y 6 por ciento de los 
casos respectivamente, lo que implica una carga adicional a este departamento 
colombiano en número de casos, esfuerzos por el control del vector, tratamiento 
de los pacientes, carga económica, disminución de la calidad de vida, riesgo de 
mortalidad por malaria, y finalmente de los indicadores epidemiológicos a nivel 
local.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo 
anterior convierte a Guainía en el departamento de Colombia que tiene más casos 
de malaria procedentes del exterior, la mayoría de Venezuela. Para la semana 48 
(del 27 de noviembre al 3 de diciembre), el boletín epidemiológico del Instituto 
Nacional de Salud – Dirección de Vigilancia y Análisis del Riesgo en Salud 
Pública reportó que Guainía tenía un acumulado de 2.043 casos de malaria no 
complicada, de los cuales 366 eran de Venezuela. Y para la semana 52, la 
Secretaría Departamental de Guainía indicó que este departamento cerraba con 
3.159 casos de malaria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tatiana 
Córdoba, coordinadora del Programa de Enfermedades Transmitidas por Vectores 
(ETV) de la Secretaría de Salud de Guainía, asegura que de los 366 casos 
registrados hasta la semana 48, 19 son de San Fernando de Atabapo y el resto 
proceden de las minas de oro de Venezuela. Las estadísticas se tornan lúgubres, 
porque no identifican las comunidades, solo registran el país y si proceden de 
las minas. “En 2015 Venezuela estaba pasando por la epidemia más grave de su 
historia y nos terminó afectando. El hecho de que ustedes no tengan medicamento 
hace que la gente cruce el río, y vaya a donde le den la solución 
completa”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Carlos 
Eric Azcarate, coordinador de vigilancia en salud pública en la Secretaria de 
Salud de Guainía, asegura que se han presentado muchos casos de malaria 
complicada en niños, mujeres embarazadas y ancianos, porque se toman los 
tratamientos sin saber si tienen la enfermedad. Al final un problema que se 
presenta en un área rural en Venezuela, se convierte en urbano en este 
departamento.</p>

<div class="kb-gallery-wrap-id-_rgbtOf-D4 alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><div class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-slider kb-gallery-id-_rgbtOf-D4 kb-gallery-caption-style-below kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-lightbox-caption="true"><div class="kt-blocks-carousel splide kt-carousel-container-dotstyle-dark kt-carousel-arrowstyle-whiteondark kt-carousel-dotstyle-dark kb-slider-group-arrow kb-slider-arrow-position-center" data-slider-anim-speed="400" data-slider-scroll="1" data-slider-arrows="true" data-slider-fade="true" data-slider-dots="true" data-slider-type="slider" data-slider-hover-pause="false" data-slider-auto="" data-slider-speed="7000" data-show-pause-button="false"><div class="splide__track"><ul class="kt-blocks-carousel-init kb-blocks-slider splide__list"><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-8.jpg" data-description="Tatiana Córdoba, coordinadora del Programa de Enfermedades Transmitidas por Vectores (ETV) de la Secretaría de Salud de Guainía. Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-8.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-8.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-8.jpg" data-id="51522" class="wp-image-51522 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Tatiana Córdoba, coordinadora del Programa de Enfermedades Transmitidas por Vectores (ETV) de la Secretaría de Salud de Guainía. Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-9.jpg" data-description="Nelson Evelio Palomar Hernández, secretario de Salud Departamental.  Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-9.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-9.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-9.jpg" data-id="51523" class="wp-image-51523 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Nelson Evelio Palomar Hernández, secretario de Salud Departamental.  Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-10.jpg" data-description="Construcción de línea de interconexión eléctrica a 34.5 kv entre San Fernando de Atabapo (Venezuela) e Inírida departamento de Guainía (Colombia). Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-10.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-10.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-10.jpg" data-id="51524" class="wp-image-51524 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Construcción de línea de interconexión eléctrica a 34.5 kv entre San Fernando de Atabapo (Venezuela) e Inírida departamento de Guainía (Colombia). Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-11.jpg" data-description="Coayare es una de las comunidades cercanas a Puerto Inírida donde hay muchos casos de malaria. La mayoría de esta población trabaja en las minas.  Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-11.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-11.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-11.jpg" data-id="51525" class="wp-image-51525 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Coayare es una de las comunidades cercanas a Puerto Inírida donde hay muchos casos de malaria. La mayoría de esta población trabaja en las minas.  Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-12.jpg" data-description="Comunidades ribereñas próximas a Puerto Inírida.  Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-12.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-12.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-12.jpg" data-id="51526" class="wp-image-51526 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Comunidades ribereñas próximas a Puerto Inírida.  Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-13.jpg" data-description="Comunidades ribereñas próximas a Puerto Inírida. Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-13.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-13.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-13.jpg" data-id="51527" class="wp-image-51527 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Comunidades ribereñas próximas a Puerto Inírida. Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-14.jpg" data-description="En distintos establecimiento se puede vender y comprar oro y otros minerales.  Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-14.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-14.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-14.jpg" data-id="51528" class="wp-image-51528 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">En distintos establecimiento se puede vender y comprar oro y otros minerales.  Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-15.jpg" data-description="En distintos establecimiento se puede vender y comprar oro y otros minerales.  Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-15.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-15.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-15.jpg" data-id="50194" class="wp-image-50194 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">En distintos establecimiento se puede vender y comprar oro y otros minerales.  Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-16.jpg" data-description="Llegada a Puerto Inírida.  Fotografía: Minerva Vitti" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-16.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-16.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-16.jpg" data-id="50195" class="wp-image-50195 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Llegada a Puerto Inírida.  Fotografía: Minerva Vitti</div></a></figure></div></div></li></ul></div></div></div></div>

<p class="wp-block-paragraph">Otro 
problema que enfrenta el hospital “Manuel Elkin Patarroyo” de Puerto Inírida es 
la atención de casos de venezolanos por otras enfermedades, incluso han llegado 
personas por accidentes de tránsito. Nelson Evelio Palomar, secretario de Salud 
Departamental, indica que los pacientes procedentes de San Fernando de Atabapo y 
Puerto Ayacucho son remitidos por los médicos de Venezuela. “Nosotros no los 
podemos atender porque el sistema de salud aquí es diferente. La persona tiene 
que tener una seguridad social por Colombia o tiene que pagar, a no ser que sea 
un caso de urgencia. El problema grande es que muchos pacientes de Venezuela 
llegan en estado crítico, toca remitirlos a Bogotá o a Villavicencio y no 
tenemos recursos. Tenemos un niño hospitalizado desde hace dos meses en Bogotá, 
le estamos dando albergue y alimentación al acompañante. Todos los pacientes que 
remitimos tienen problemas de documento de identidad, por la urgencia sale, pero 
después que se le da de alta es un complique y nos ha tocado darle un mes más de 
albergue y comida. Ha tocado traerlos prácticamente a escondidas y rogar allá 
para que los reciban. Se han hecho intentos con el cónsul, con la cancillería y 
no ha sido posible”.&nbsp;</p>

<div class="lazyblock-embed-script-Go0EPS wp-block-lazyblock-embed-script"><iframe loading="lazy" src="https://www.google.com/maps/embed?pb=!1m18!1m12!1m3!1d509437.6413091007!2d-67.96397435521092!3d4.024167997073569!2m3!1f0!2f0!3f0!3m2!1i1024!2i768!4f13.1!3m3!1m2!1s0x8e0a617181e7e2d1%3A0x6dec8f61151a7ddb!2sSan+Fernando+de+Atabapo%2C+Amazonas!5e0!3m2!1ses-419!2sve!4v1487002587633" width="600" height="450" frameborder="0" style="border:0" allowfullscreen=""></iframe></div>

<h2 class="wp-block-heading">Cooperación internacional</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Una 
antena eléctrica que emerge del río Guaviare puede verse desde San Fernando de 
Atabapo como una promesa del Convenio de intercambio de energía eléctrica entre 
la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec), en Venezuela; y el Instituto de 
Planificación y Promoción y Soluciones Energéticas para las zonas no 
interconectadas (IPSE), en Colombia. El acuerdo fue firmado en 2011 por los 
presidentes Hugo Chávez y Juan Manuel Santos y consistía en un proyecto de 
Construcción de línea de interconexión eléctrica a 34,5 kv entre San Fernando de 
Atabapo (Venezuela) e Inírida departamento de Guainía (Colombia). La idea era 
llevar energía con un servicio óptimo y de bajo costo a las poblaciones 
selváticas y periféricas de ambos países. Hoy esta antena solo le proporciona 
electricidad a las 15 casas que están en Amanaven.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“San 
Fernando de Atabapo viene siendo el patio trasero de Puerto Inírida. La gente 
viaja para allá a abastecerse. No he visto un diciembre que la gente pase con 
luz”, dice Cristóbal Colón Suárez, vicecónsul de Colombia en San Fernando de 
Atabapo, quien casi no sale de la residencia oficial, porque “para ver Macondo, 
prefiere leerlo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Magda 
Magris, directora de investigación y coordinadora de la unidad de investigación 
de Malaria de Caicet, recuerda que antes había reuniones binacionales entre 
Colombia y Venezuela para hacer la vigilancia epidemiológica en la frontera. De 
hecho, tuvieron convenios binacionales para las fronteras y proyectos en 
conjunto para la vacunación, pero no para la 
malaria.</p>

<div class="kb-gallery-wrap-id-_WN4EiD-Xy alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><div class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-slider kb-gallery-id-_WN4EiD-Xy kb-gallery-caption-style-below kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-lightbox-caption="true"><div class="kt-blocks-carousel splide kt-carousel-container-dotstyle-dark kt-carousel-arrowstyle-whiteondark kt-carousel-dotstyle-dark kb-slider-group-arrow kb-slider-arrow-position-center" data-slider-anim-speed="400" data-slider-scroll="1" data-slider-arrows="true" data-slider-fade="true" data-slider-dots="true" data-slider-type="slider" data-slider-hover-pause="false" data-slider-auto="" data-slider-speed="7000" data-show-pause-button="false"><div class="splide__track"><ul class="kt-blocks-carousel-init kb-blocks-slider splide__list"><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-17.jpg" data-description="Amanaven es un poblado colombiano que pertenece al departamento de Vichada en Colombia. En ese lugar de pocas casas, enclavado sobre el río Guaviare, se compra desde oro, gasolina y alimentos. Aquí atiende Ancísar López, un enfermero que tiene 40 años en el lugar, y que vende tratamiento para la malaria y otras enfermedades, en una actividad informal. Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-17.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-17.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-17.jpg" data-id="51529" class="wp-image-51529 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Amanaven es un poblado colombiano que pertenece al departamento de Vichada en Colombia. En ese lugar de pocas casas, enclavado sobre el río Guaviare, se compra desde oro, gasolina y alimentos. Aquí atiende Ancísar López, un enfermero que tiene 40 años en el lugar, y que vende tratamiento para la malaria y otras enfermedades, en una actividad informal. Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-18.jpg" data-description="Amanaven es un poblado colombiano que pertenece al departamento de Vichada en Colombia. En ese lugar de pocas casas, enclavado sobre el río Guaviare, se compra desde oro, gasolina y alimentos. Aquí atiende Ancísar López, un enfermero que tiene 40 años en el lugar, y que vende tratamiento para la malaria y otras enfermedades, en una actividad informal. Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-18.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-18.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-18.jpg" data-id="51530" class="wp-image-51530 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Amanaven es un poblado colombiano que pertenece al departamento de Vichada en Colombia. En ese lugar de pocas casas, enclavado sobre el río Guaviare, se compra desde oro, gasolina y alimentos. Aquí atiende Ancísar López, un enfermero que tiene 40 años en el lugar, y que vende tratamiento para la malaria y otras enfermedades, en una actividad informal. Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-19.jpg" data-description="Amanaven es un poblado colombiano que pertenece al departamento de Vichada en Colombia. En ese lugar de pocas casas, enclavado sobre el río Guaviare, se compra desde oro, gasolina y alimentos. Aquí atiende Ancísar López, un enfermero que tiene 40 años en el lugar, y que vende tratamiento para la malaria y otras enfermedades, en una actividad informal. Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-19.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-19.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-19.jpg" data-id="50198" class="wp-image-50198 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Amanaven es un poblado colombiano que pertenece al departamento de Vichada en Colombia. En ese lugar de pocas casas, enclavado sobre el río Guaviare, se compra desde oro, gasolina y alimentos. Aquí atiende Ancísar López, un enfermero que tiene 40 años en el lugar, y que vende tratamiento para la malaria y otras enfermedades, en una actividad informal. Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-20.jpg" data-description="Amanaven es un poblado colombiano que pertenece al departamento de Vichada en Colombia. En ese lugar de pocas casas, enclavado sobre el río Guaviare, se compra desde oro, gasolina y alimentos. Aquí atiende Ancísar López, un enfermero que tiene 40 años en el lugar, y que vende tratamiento para la malaria y otras enfermedades, en una actividad informal. Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-20.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-20.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-20.jpg" data-id="51531" class="wp-image-51531 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Amanaven es un poblado colombiano que pertenece al departamento de Vichada en Colombia. En ese lugar de pocas casas, enclavado sobre el río Guaviare, se compra desde oro, gasolina y alimentos. Aquí atiende Ancísar López, un enfermero que tiene 40 años en el lugar, y que vende tratamiento para la malaria y otras enfermedades, en una actividad informal. Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-21.jpg" data-description="Amanaven es un poblado colombiano que pertenece al departamento de Vichada en Colombia. En ese lugar de pocas casas, enclavado sobre el río Guaviare, se compra desde oro, gasolina y alimentos. Aquí atiende Ancísar López, un enfermero que tiene 40 años en el lugar, y que vende tratamiento para la malaria y otras enfermedades, en una actividad informal. Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-21.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-21.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-21.jpg" data-id="51532" class="wp-image-51532 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Amanaven es un poblado colombiano que pertenece al departamento de Vichada en Colombia. En ese lugar de pocas casas, enclavado sobre el río Guaviare, se compra desde oro, gasolina y alimentos. Aquí atiende Ancísar López, un enfermero que tiene 40 años en el lugar, y que vende tratamiento para la malaria y otras enfermedades, en una actividad informal. Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-22.jpg" data-description="Amanaven es un poblado colombiano que pertenece al departamento de Vichada en Colombia. En ese lugar de pocas casas, enclavado sobre el río Guaviare, se compra desde oro, gasolina y alimentos. Aquí atiende Ancísar López, un enfermero que tiene 40 años en el lugar, y que vende tratamiento para la malaria y otras enfermedades, en una actividad informal. Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-22.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-22.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-22.jpg" data-id="51533" class="wp-image-51533 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Amanaven es un poblado colombiano que pertenece al departamento de Vichada en Colombia. En ese lugar de pocas casas, enclavado sobre el río Guaviare, se compra desde oro, gasolina y alimentos. Aquí atiende Ancísar López, un enfermero que tiene 40 años en el lugar, y que vende tratamiento para la malaria y otras enfermedades, en una actividad informal. Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-23.jpg" data-description="Desde una farmacia en Amanaven atiende Ancísar López, un enfermero que tiene 40 años en el lugar, y que vende tratamiento para la malaria y otras enfermedades, en una actividad informal. Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-23.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-23.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-23.jpg" data-id="51534" class="wp-image-51534 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Desde una farmacia en Amanaven atiende Ancísar López, un enfermero que tiene 40 años en el lugar, y que vende tratamiento para la malaria y otras enfermedades, en una actividad informal. Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-24.jpg" data-description="Desde una farmacia en Amanaven atiende Ancísar López, un enfermero que tiene 40 años en el lugar, y que vende tratamiento para la malaria y otras enfermedades, en una actividad informal.  Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-24.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-24.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-24.jpg" data-id="51535" class="wp-image-51535 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Desde una farmacia en Amanaven atiende Ancísar López, un enfermero que tiene 40 años en el lugar, y que vende tratamiento para la malaria y otras enfermedades, en una actividad informal.  Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-25.jpg" data-description="Desde una farmacia en Amanaven atiende Ancísar López, un enfermero que tiene 40 años en el lugar, y que vende tratamiento para la malaria y otras enfermedades, en una actividad informal. Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-25.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-25.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-25.jpg" data-id="51536" class="wp-image-51536 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Desde una farmacia en Amanaven atiende Ancísar López, un enfermero que tiene 40 años en el lugar, y que vende tratamiento para la malaria y otras enfermedades, en una actividad informal. Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-26.jpg" data-description="Desde una farmacia en Amanaven atiende Ancísar López, un enfermero que tiene 40 años en el lugar, y que vende tratamiento para la malaria y otras enfermedades, en una actividad informal. Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-26.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-26.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-26.jpg" data-id="51537" class="wp-image-51537 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Desde una farmacia en Amanaven atiende Ancísar López, un enfermero que tiene 40 años en el lugar, y que vende tratamiento para la malaria y otras enfermedades, en una actividad informal. Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-27.jpg" data-description="Desde una farmacia en Amanaven atiende Ancísar López, un enfermero que tiene 40 años en el lugar, y que vende tratamiento para la malaria y otras enfermedades, en una actividad informal. Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-27.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-27.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-27.jpg" data-id="51538" class="wp-image-51538 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Desde una farmacia en Amanaven atiende Ancísar López, un enfermero que tiene 40 años en el lugar, y que vende tratamiento para la malaria y otras enfermedades, en una actividad informal. Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-28.jpg" data-description="Amanaven es un poblado colombiano que pertenece al departamento de Vichada en Colombia. En ese lugar de pocas casas, enclavado sobre el río Guaviare, se compra desde oro, gasolina y alimentos. Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-28.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-28.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-28.jpg" data-id="51539" class="wp-image-51539 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Amanaven es un poblado colombiano que pertenece al departamento de Vichada en Colombia. En ese lugar de pocas casas, enclavado sobre el río Guaviare, se compra desde oro, gasolina y alimentos. Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-29.jpg" data-description="Amanaven es un poblado colombiano que pertenece al departamento de Vichada en Colombia. En ese lugar de pocas casas, enclavado sobre el río Guaviare, se compra desde oro, gasolina y alimentos. Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-29.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-29.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-29.jpg" data-id="51540" class="wp-image-51540 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Amanaven es un poblado colombiano que pertenece al departamento de Vichada en Colombia. En ese lugar de pocas casas, enclavado sobre el río Guaviare, se compra desde oro, gasolina y alimentos. Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-30.jpg" data-description="Amanaven es un poblado colombiano que pertenece al departamento de Vichada en Colombia. En ese lugar de pocas casas, enclavado sobre el río Guaviare, se compra desde oro, gasolina y alimentos. Fotografía: Minerva Vitti" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-30.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-30.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/13022017-30.jpg" data-id="51541" class="wp-image-51541 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Amanaven es un poblado colombiano que pertenece al departamento de Vichada en Colombia. En ese lugar de pocas casas, enclavado sobre el río Guaviare, se compra desde oro, gasolina y alimentos. Fotografía: Minerva Vitti</div></a></figure></div></div></li></ul></div></div></div></div>

<p class="wp-block-paragraph">Por 
su parte Tatiana Parra insiste en que si en Puerto Inírida conocieran las 
acciones que realizan en Venezuela, podrían trabajar mancomunadamente para 
solucionar el problema de la malaria: “Tú eres la coordinadora de malaria allá y 
yo acá. Decimos 'vamos a hacer una brigada' y nos vamos al mismo tiempo para la 
búsqueda de pacientes, del mosquito, y la dotación de algunos elementos de 
protección personal como toldillos, repelentes y campañas educativas. Lo hacemos 
al mismo tiempo, tú coges de este lado y yo del otro. De nada sirve que yo haga 
acciones y tu esperes hasta el año que viene, porque vienen los tuyos y me 
contagian a los míos. Si no tienes medicamentos yo te presto y luego tú me los 
devuelves. Necesitamos una ayuda mutua entre países, pero no 
existe”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así 
es la frontera, porosa, y mientras se esperan acciones que puedan romper algunas 
de las partes de este ciclo de infección para detener la malaria, la pista del 
aeropuerto de San Fernando de Atabapo lucha para que la maleza no se la trague; 
las casas resisten la humedad del clima amazónico; los charcos y la hierba 
crecen de forma desproporcionada; los atabapeños esperan a que los postes de luz 
funcionen; y los mineros colombianos, brasileros, venezolanos, se pasean en esta 
tierra de nadie.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cae 
la tarde y la oscuridad se apodera de todo. Menos de la 1º Compañía del 
Destacamento de Fronteras Nº 94 y un puesto naval, que si tienen electricidad; y 
del río Atabapo iluminado por las luces de Amanaven. El toque de queda impuesto 
por el mosquito transmisor del parásito que produce la malaria, repliega a la 
gente en sus casas. Pero en San Fernando de Atabapo: “Dios existe”. Así lo dice 
un mural que recibe a los visitantes en el puerto.</p>

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			</item>
		<item>
		<title>La malaria se esparce en el remoto Amazonas</title>
		<link>https://armando.info/la-malaria-se-esparce-en-el-remoto-amazonas/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=la-malaria-se-esparce-en-el-remoto-amazonas</link>
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		<dc:creator><![CDATA[MINERVA VITTI]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 12 Feb 2017 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Investigacion]]></category>
		<category><![CDATA[Amazonas]]></category>
		<category><![CDATA[Epidemia]]></category>
		<category><![CDATA[Malaria]]></category>
		<category><![CDATA[Minería]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://armando.info/?p=181</guid>

					<description><![CDATA[Los últimos meses de 2016 y el comienzo de año reportan un incremento en el diagnóstico de paludismo en el margen occidental de la provincia selvática venezolana. La crisis económica ha provocado que los habitantes de la frontera –venezolanos, colombianos, brasileños– vean en la explotación ilegal del oro una posibilidad de riqueza instantánea. La tala indiscriminada en la región ha provocado, además de un problema de seguridad por el control, el trabajo redoblado de las autoridades sanitarias. Este es un viaje a la Venezuela profunda, esa que no está en los titulares de los medios ni en la agenda de la dirigencia política]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Un 
hombre cava un hueco con una pala. Otros tres observan en cuclillas cómo su 
compañero va desapareciendo a medida que la fosa se hace más profunda y se forma 
una montaña de tierra afuera. El sol, implacable hace unas horas, ya se despide. 
Una brisa tibia toca los cuerpos y mueve la lámina roja de zinc que han colocado 
para cubrir el hueco. “¿Es para el que se murió de malaria?”, pregunta Argenis. 
“Sí, lo traen en un rato. Lo están velando en su casa”, responde uno de los 
sepultureros. “Él sabía que tenía malaria y se puso a tomar licor”, susurra 
Argenis sobre el lomo de su moto, poco antes de partir. Son las cinco de la 
tarde del 27 de noviembre de 2016 en el cementerio de San Fernando de Atabapo, 
estado Amazonas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta 
escena se ha repetido con frecuencia desde finales del año pasado porque desde 
hace ocho años ha recrudecido la malaria en esa zona del sur selvático de 
Venezuela. Lo sabe Samuel Iribertegui, sacerdote salesiano presente en la zona 
desde 1974 y con 22 años de residencia en San Fernando de Atabapo. En una zona 
de febril actividad minera es común la presencia de la enfermedad, caracterizada 
por altas fiebres y anemia debido a la picadura del mosquito anófeles. Dice el 
padre Iribertegui, contextura media, alto y de tez blanca, que no hay un 
registro de los casos diagnosticados en las comunidades a lo largo del río, 
aunque intuye que la cifra se ha incrementado por una cuenta que lleva en la 
institución educativa a la que sirve. “Llegamos a tener 110 casos de paludismo 
en las últimas semanas de noviembre”, afirma.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a title="Malaria - Entrega 2" href="https://armando.info/historias/7414=el-departamento-colombiano-con-mas-casos-de-malaria-extranjeros" target="_blank" rel="noopener"><B>LEE 
LA SEGUNDA ENTREGA AQUÍ: "El departamento colombiano con más casos de malaria 
extranjeros"</B></A></p>

<div class="kb-gallery-wrap-id-_om1Bli-mX alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><div class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-slider kb-gallery-id-_om1Bli-mX kb-gallery-caption-style-below kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-lightbox-caption="true"><div class="kt-blocks-carousel splide kt-carousel-container-dotstyle-dark kt-carousel-arrowstyle-whiteondark kt-carousel-dotstyle-dark kb-slider-group-arrow kb-slider-arrow-position-center" data-slider-anim-speed="400" data-slider-scroll="1" data-slider-arrows="true" data-slider-fade="true" data-slider-dots="true" data-slider-type="slider" data-slider-hover-pause="false" data-slider-auto="" data-slider-speed="7000" data-show-pause-button="false"><div class="splide__track"><ul class="kt-blocks-carousel-init kb-blocks-slider splide__list"><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-1.jpg" data-description="Seis meses, dos y cuatro años, son algunas de las edades de los infantes que fueron diagnosticados con malaria. Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-1.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-1.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-1.jpg" data-id="51475" class="wp-image-51475 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Seis meses, dos y cuatro años, son algunas de las edades de los infantes que fueron diagnosticados con malaria. Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-2.jpg" data-description="Seis meses, dos y cuatro años, son algunas de las edades de los infantes que fueron diagnosticados con malaria.  Fotografía: Minerva Vitti" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-2.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-2.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-2.jpg" data-id="51476" class="wp-image-51476 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Seis meses, dos y cuatro años, son algunas de las edades de los infantes que fueron diagnosticados con malaria.  Fotografía: Minerva Vitti</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-3.jpg" data-description="Seis meses, dos y cuatro años, son algunas de las edades de los infantes que fueron diagnosticados con malaria.  Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-3.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-3.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-3.jpg" data-id="51477" class="wp-image-51477 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Seis meses, dos y cuatro años, son algunas de las edades de los infantes que fueron diagnosticados con malaria.  Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-4.jpg" data-description="Una mujer examina un portaobjetos con la sangre de los pacientes. A su lado más láminas procedentes de la comunidad de Maraya.  Fotografía: Minerva Vitti" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-4.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-4.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-4.jpg" data-id="51478" class="wp-image-51478 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Una mujer examina un portaobjetos con la sangre de los pacientes. A su lado más láminas procedentes de la comunidad de Maraya.  Fotografía: Minerva Vitti</div></a></figure></div></div></li></ul></div></div></div></div>

<p class="wp-block-paragraph">A 
la latente posibilidad de contraer malaria se ha sumado ahora las recurrentes 
fallas en el suministro de medicamentos, el precario control del vector que la 
ocasiona, los problemas que supone abastecer una geografía agreste y la minería 
ilegal. Las estadísticas de la Dirección de Salud Ambiental de Puerto Ayacucho, 
la capital de la provincia, indican que en 2016 se contabilizaron 29.100 casos 
en el estado Amazonas, 20 por ciento más que en 2015. De éstos, 4.157 enfermos 
buscaban atención médica en el municipio Atabapo al momento de ser 
diagnosticados. De esa cantidad, 1.100 eran extranjeros. Los coletazos de esta 
epidemia, que abarca cuatro municipios, se esparcen hasta Amanaven y Puerto 
Inírida, dos poblados colombianos. Los enfermos, que en su mayoría trabajan en 
las minas ilegales de oro de Venezuela, llegan desde esos lugares en busca de 
alivio. Pero aquí apenas pueden recibir consuelo.</p>

<div class="lazyblock-embed-script-Tcdoj0 wp-block-lazyblock-embed-script"><iframe loading="lazy" src="https://www.google.com/maps/embed?pb=!1m18!1m12!1m3!1d509437.6413091007!2d-67.96397435521092!3d4.024167997073569!2m3!1f0!2f0!3f0!3m2!1i1024!2i768!4f13.1!3m3!1m2!1s0x8e0a617181e7e2d1%3A0x6dec8f61151a7ddb!2sSan+Fernando+de+Atabapo%2C+Amazonas!5e0!3m2!1ses-419!2sve!4v1487002587633" width="1080" height="500" frameborder="0" style="border:0" allowfullscreen=""></iframe></div>

<h2 class="wp-block-heading">Rumbo al pueblo del caucho</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Un 
telón de neblina cubre el cielo de Puerto Ayacucho, la capital del estado 
Amazonas. Son las seis de la mañana y faltan cuarenta y cinco minutos de 
carretera para llegar hasta el puerto de Samariapo, desde donde sale el 
transporte fluvial hacia San Fernando de Atabapo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">—Abre 
ahí para medir la gasolina —dice uno de los guardias en una de las tres 
alcabalas que hay que sortear para llegar hasta el puerto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">—Puedes 
verla en el tablero —responde el taxista, desafiante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
militar se asoma por la ventana, mira el tablero, y deja ir al conductor. “Si 
tienes siete Harina Pan te quitan una, si llevas 200 mil bolívares te piden las 
facturas de la mercancía. Siempre se inventan algo. La tarifa son 15 mil 
bolívares. Si no tienes los papeles en regla te pueden quitar más”, se desahoga 
el transportista, una vez superado el retén.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
el Puerto de Samariapo hay varios negocios de comida y un pequeño mercado de 
verduras que a esta hora de la mañana permanecen cerrados. A las diez llega la 
lancha, conocida como voladora. Los pasajeros desembarcan en una casa flotante, 
una estructura de metal, donde hay una pequeña bodega. Un funcionario de la 
guardia nacional comienza a revisar el equipaje de los pasajeros que embarcan. 
Al terminar, empieza el recorrido por el río Orinoco y el puerto va quedando 
atrás. La lancha va un poco hundida y algunas gotas salpican a los pasajeros. La 
vegetación delimita la serpenteante corriente de 
agua.</p>

<div class="kb-gallery-wrap-id-_icRgLd-Xw alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><div class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-slider kb-gallery-id-_icRgLd-Xw kb-gallery-caption-style-below kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-lightbox-caption="true"><div class="kt-blocks-carousel splide kt-carousel-container-dotstyle-dark kt-carousel-arrowstyle-whiteondark kt-carousel-dotstyle-dark kb-slider-group-arrow kb-slider-arrow-position-center" data-slider-anim-speed="400" data-slider-scroll="1" data-slider-arrows="true" data-slider-fade="true" data-slider-dots="true" data-slider-type="slider" data-slider-hover-pause="false" data-slider-auto="" data-slider-speed="7000" data-show-pause-button="false"><div class="splide__track"><ul class="kt-blocks-carousel-init kb-blocks-slider splide__list"><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-5.jpg" data-description="“Esa que usted ve ahí en medio de mi madre y de mi padre, es mi hermana, que murió de paludismo. Eso fue muy triste. A mi hermana le comenzó una fiebre y dolor de cabeza. Se agravó. Ella tenía falciparum”, dice Ramón Jesús Bueno, mientras señala un retrato que está colgado en la sala de su casa. Era el año 1978. Treinta y ocho años después el hombre se encuentra alarmado por lo que está ocurriendo en su pueblo. Fotografía: Minerva Vitti" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-5.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-5.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-5.jpg" data-id="50142" class="wp-image-50142 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">“Esa que usted ve ahí en medio de mi madre y de mi padre, es mi hermana, que murió de paludismo. Eso fue muy triste. A mi hermana le comenzó una fiebre y dolor de cabeza. Se agravó. Ella tenía falciparum”, dice Ramón Jesús Bueno, mientras señala un retrato que está colgado en la sala de su casa. Era el año 1978. Treinta y ocho años después el hombre se encuentra alarmado por lo que está ocurriendo en su pueblo. Fotografía: Minerva Vitti</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-6.jpg" data-description="La tumba de Tomás Funes, explotador de caucho, aún permanece en el cementerio de San Fernando de Atabapo. Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-6.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-6.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-6.jpg" data-id="51479" class="wp-image-51479 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">La tumba de Tomás Funes, explotador de caucho, aún permanece en el cementerio de San Fernando de Atabapo. Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-7.jpg" data-description="En San Fernando de Atabapo dependen del gasoil para poder tener energía eléctrica y el suministro no es constante. Las plantas que envían son repotenciadas, es decir, que ya han culminado su vida útil y las reparan para volver a utilizarlas. El resultado es que hay un cementerio de generadores eléctricos. Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-7.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-7.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-7.jpg" data-id="51480" class="wp-image-51480 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">En San Fernando de Atabapo dependen del gasoil para poder tener energía eléctrica y el suministro no es constante. Las plantas que envían son repotenciadas, es decir, que ya han culminado su vida útil y las reparan para volver a utilizarlas. El resultado es que hay un cementerio de generadores eléctricos. Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-8.jpg" data-description="La falta de saneamiento, como cortar la hierba, hace que el zancudo se oculte cuando rara vez fumigan el pueblo.  Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-8.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-8.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-8.jpg" data-id="51481" class="wp-image-51481 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">La falta de saneamiento, como cortar la hierba, hace que el zancudo se oculte cuando rara vez fumigan el pueblo.  Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-9.jpg" data-description="El río Atabapo es un río de unos 131 km de largo y es parte de la cuenca del río Orinoco. Forma la frontera internacional entre Venezuela y Colombia en gran parte de su curso. Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-9.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-9.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-9.jpg" data-id="51482" class="wp-image-51482 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">El río Atabapo es un río de unos 131 km de largo y es parte de la cuenca del río Orinoco. Forma la frontera internacional entre Venezuela y Colombia en gran parte de su curso. Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-10.jpg" data-description="Un ambulatorio a medio construir se lo traga la maleza. La contratista nunca regresó a terminar la infraestructura. Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-10.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-10.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-10.jpg" data-id="51483" class="wp-image-51483 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Un ambulatorio a medio construir se lo traga la maleza. La contratista nunca regresó a terminar la infraestructura. Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-11.jpg" data-description="Niños corren el mayor riesgo de desarrollar malaria.  Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-11.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-11.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-11.jpg" data-id="51484" class="wp-image-51484 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Niños corren el mayor riesgo de desarrollar malaria.  Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-12.jpg" data-description="En San Fernando de Atabapo hay graves problemas con la electricidad y el agua potable. Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-12.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-12.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-12.jpg" data-id="51485" class="wp-image-51485 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">En San Fernando de Atabapo hay graves problemas con la electricidad y el agua potable. Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-13.jpg" data-description="Juan Carlos Moreno, subdirector de Malaria para el estado Amazonas.  Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-13.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-13.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-13.jpg" data-id="51486" class="wp-image-51486 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Juan Carlos Moreno, subdirector de Malaria para el estado Amazonas.  Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-14.jpg" data-description="En un laboratorio improvisado analizan las muestras de los pacientes. Ya son varios días en que se quedan hasta las dos de la mañana analizando las muestras. Fotografía: Minerva Vitti" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-14.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-14.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-14.jpg" data-id="51487" class="wp-image-51487 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">En un laboratorio improvisado analizan las muestras de los pacientes. Ya son varios días en que se quedan hasta las dos de la mañana analizando las muestras. Fotografía: Minerva Vitti</div></a></figure></div></div></li></ul></div></div></div></div>

<p class="wp-block-paragraph">Luego 
de tres horas aparece el puerto de San Fernando de Atabapo: una orilla corta de 
arena blanca donde hay otras embarcaciones encalladas. Resalta una pared que 
tiene escrito en letras muy grandes: “Dios existe”. Justo al lado, sentado a una 
mesa, está un funcionario de migración anotando en una lista a los recién 
llegados y un militar, ubicado en otra mesa, revisando nuevamente el equipaje. 
Con tanto control resulta irónico que este pueblo sea una de las puertas 
principales de entrada a las minas ilegales de oro, que se concentran alrededor 
del Parque Nacional Cerro Yapacana. A través de San Fernando de Atabapo pasan 
embarcaciones repletas con alimentos, gasolina y personas. Todo para la mina. Ya 
son más de 20 dragas que muerden el lecho del río Atabapo de arriba a abajo y 
aproximadamente 10 mil personas las que trabajan en las minas 
ilegales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">San 
Fernando de Atabapo fue la primera capital del estado Amazonas. Parece un lugar 
detenido en el tiempo de Tomás Funes, militar y explotador de caucho, quien 
abusó de los pobladores y atropelló a los indígenas, a quienes masacró y 
convirtió en esclavos. Con él se inició un período de terror hasta que fue 
fusilado en 1921. Es aquí, en este lugar sin tiempo, donde anida la pavorosa 
epidemia de malaria que está diezmando a sus habitantes. Son 9.228 personas 
entre criollos e indígenas, que, en los últimos meses, cuando advierten los 
síntomas de la enfermedad, no saben si podrán sobrevivir para 
contarlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
incremento de los casos de malaria pudiera tener su origen en las disputas por 
el control de los yacimientos. “Hubo un enfrentamiento en una mina y llegaron 
los mineros en tropel hasta San Fernando de Atabapo. Tenemos minería ilegal en 
el estado y eso es un problema serio”, asegura Magda Magris, coordinadora de la 
unidad de investigación de malaria del Servicio Autónomo Centro Amazónico para 
Investigación y Control de Enfermedades Tropicales 
(Caicet).</p>



<p class="wp-block-paragraph">La 
forma de practicar la minería ilegal en estos lugares, con el uso de motobombas, 
favorece la formación del hábitat del mosquito que transmite la malaria. En los 
enormes hoyos que cavan los aventureros se empoza agua estancada. Los 
asentamientos ilegales donde se instalan los mineros carecen de servicios 
públicos y condiciones básicas de salubridad que favorecen los criaderos de 
insectos.</p>

<div class="kb-gallery-wrap-id-_skTOfH-D4 alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><div class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-slider kb-gallery-id-_skTOfH-D4 kb-gallery-caption-style-below kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-lightbox-caption="true"><div class="kt-blocks-carousel splide kt-carousel-container-dotstyle-dark kt-carousel-arrowstyle-whiteondark kt-carousel-dotstyle-dark kb-slider-group-arrow kb-slider-arrow-position-center" data-slider-anim-speed="400" data-slider-scroll="1" data-slider-arrows="true" data-slider-fade="true" data-slider-dots="true" data-slider-type="slider" data-slider-hover-pause="false" data-slider-auto="" data-slider-speed="7000" data-show-pause-button="false"><div class="splide__track"><ul class="kt-blocks-carousel-init kb-blocks-slider splide__list"><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-15.jpg" data-description="Dios existe. Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-15.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-15.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-15.jpg" data-id="51488" class="wp-image-51488 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Dios existe. Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-16.jpg" data-description="En el puerto de San Fernando de Atabapo constantemente revisan a las embarcaciones que pasan, sin embargo algunos pobladores indican que ya se contabilizan 10 mil personas en las minas ilegales de oro.  Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-16.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-16.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-16.jpg" data-id="51489" class="wp-image-51489 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">En el puerto de San Fernando de Atabapo constantemente revisan a las embarcaciones que pasan, sin embargo algunos pobladores indican que ya se contabilizan 10 mil personas en las minas ilegales de oro.  Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-17.jpg" data-description="En San Fernando de Atabapo hay graves problemas con la electricidad y el agua potable. Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-17.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-17.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-17.jpg" data-id="51490" class="wp-image-51490 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">En San Fernando de Atabapo hay graves problemas con la electricidad y el agua potable. Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-18.jpg" data-description="Puerto de San Fernando de Atabapo.  Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-18.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-18.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-18.jpg" data-id="51491" class="wp-image-51491 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Puerto de San Fernando de Atabapo.  Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-19.jpg" data-description="La Capilla San Fernando Rey es el principal templo de culto católico en San Fernando de Atabapo. Está construido en el lugar donde se encontraba un primer templo, edificado en honor del rey español Fernando VI algunos años después de la fundación del poblado, en 1753. La edificación actual fue erigida durante la década de 1960.  Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-19.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-19.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-19.jpg" data-id="51492" class="wp-image-51492 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">La Capilla San Fernando Rey es el principal templo de culto católico en San Fernando de Atabapo. Está construido en el lugar donde se encontraba un primer templo, edificado en honor del rey español Fernando VI algunos años después de la fundación del poblado, en 1753. La edificación actual fue erigida durante la década de 1960.  Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-20.jpg" data-description="En la parte de atrás del Hospital María Garrido está este espacio que tiene cinco años abandonado, incluso han encontrado animales muertos. La obra nunca se terminó de construir. Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-20.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-20.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-20.jpg" data-id="51493" class="wp-image-51493 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">En la parte de atrás del Hospital María Garrido está este espacio que tiene cinco años abandonado, incluso han encontrado animales muertos. La obra nunca se terminó de construir. Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-21.jpg" data-description="En San Fernando de Atabapo hay graves problemas con la electricidad y el agua potable. Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-21.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-21.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-21.jpg" data-id="51494" class="wp-image-51494 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">En San Fernando de Atabapo hay graves problemas con la electricidad y el agua potable. Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-22.jpg" data-description="Las fumigaciones deben hacerse en la noche y en la madrugada que es cuando el zancudo sobrevuela los lugares. Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-22.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-22.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-22.jpg" data-id="51495" class="wp-image-51495 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Las fumigaciones deben hacerse en la noche y en la madrugada que es cuando el zancudo sobrevuela los lugares. Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-23.jpg" data-description="El equipo de fumigación se prepara para trabajar luego de varios días inactivos por la falta del combustible y los insecticidas. Fotografía: Minerva Vitti" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-23.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-23.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-23.jpg" data-id="51496" class="wp-image-51496 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">El equipo de fumigación se prepara para trabajar luego de varios días inactivos por la falta del combustible y los insecticidas. Fotografía: Minerva Vitti</div></a></figure></div></div></li></ul></div></div></div></div>

<h2 class="wp-block-heading">Cartas sin respuesta</h2>


<p class="wp-block-paragraph">A 
nadie parece importarle lo que ocurre. El 11 de octubre de 2016 José Largo, 
coordinador del Distrito Sanitario Nº2 del municipio Atabapo, que tiene a su 
cargo 16 ambulatorios rurales tipo I, le entregó una carta al Comité de Control 
de Combustible, para solicitar de la reserva para seguridad y defensa a la salud 
tres mil litros de gasolina y otros 660 de gasoil para la movilización a 
diferentes sectores de San Fernando de Atabapo y las parroquias Hucata y 
Yapacana, con el objetivo de realizar un cerco epidemiológico y las respectivas 
fumigaciones. Pero no hubo respuesta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
4 de noviembre, Largo y el equipo de salud del Hospital María Garrido, ubicado 
en San Fernando de Atabapo, volvieron a la carga con otra misiva, esta vez 
dirigida al comandante del destacamento de fronteras y representante de la Zona 
Operativa de Defensa Integral (Zodi) en Atabapo. El coordinador del Distrito 
Sanitario Nº2 del municipio Atabapo contabilizaba entonces 595 casos positivos y 
una muerte ocurrida en la última semana de octubre. Una semana después, el 15 de 
noviembre, llegó una comisión de salud ambiental formada por Juan Carlos Moreno, 
subdirector de malaria del estado Amazonas; Arvey Garrido, inspector de salud 
pública y un fumigador. Según Largo, para este momento ya en el pueblo había más 
de 900 enfermos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Moreno 
advirtió que los pacientes no solo provenían de San Fernando de Atabapo, sino de 
comunidades más lejanas como Carida, a tres horas en lancha. La mayoría eran 
niños que estaban infectados con&nbsp;<I>plasmodium</I>, el parásito que entra 
en la sangre tras la picadura del mosquito. En vista de eso el grupo se trasladó 
hacia esos lugares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
Carida hay una base militar. Desde esta zona hay caminerías hechas de tablas por 
donde pasan las motos que llegan hasta las minas ilegales de oro, lo cual 
convierte al poblado en uno de los principales focos de malaria. De 137 láminas 
tomadas, 86 eran de distintos tipos de&nbsp;<I>plasmodium</I>. De allí siguieron 
a Macuruco, donde detectaron que no había un buen saneamiento. En La Venturosa, 
donde continuó el recorrido, solo fumigaron porque llegaron muy tarde y no se 
pudieron tomar muestras. En Santa Bárbara, donde hay un puesto militar, tres 
oficiales resultaron positivos. En cada poblado encontraron un panorama que 
desbordaba su capacidad de respuesta. “Nosotros no estábamos preparados para 
esta epidemia de malaria, porque como en el año 2015 no tuvimos tantos casos de 
paludismo, se compraron insumos proyectando un escenario similar para 2016. 
Ahora estamos haciendo recorte de tratamiento, supervisado y vigilado”, dice 
William Velásquez, quien tras seis años en el cargo de director de Salud 
Ambiental de Amazonas entregó su renuncia el 9 de febrero de 
2017.</p>


				<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-embed-handler wp-block-embed-embed-handler wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
				<iframe loading="lazy" title="La malaria se esparce en el remoto Amazonas" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/4EMPZ74uxTI?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
				</div></figure>
				
				 

<h2 class="wp-block-heading">Una epidemia anunciada</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Un 
árbol de Nim, una planta que contiene un ingrediente que sirve para el 
tratamiento de la malaria, está sembrado detrás de la sede de Salud Ambiental de 
Puerto Ayacucho. Sus ramas dan sombra a varias personas, mujeres embarazadas, 
niños, ancianos y hombres, que están sentados en una fila de sillas en uno de 
los pasillos. Algunos tienen la mirada perdida, aislados de todo lo que pasa a 
su alrededor. Otros sostienen sus cabezas tratando de controlar el dolor. 
Algunos más tiemblan y están abrigados con suéteres y chaquetas pese a una 
temperatura de casi 29 grados centígrados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“A 
mí me ha dado cinco veces, ahora quien tiene es mi mujer”, dice un señor que 
está sentado en una pila de bloques junto al árbol. “‘Agárrame que me voy para 
el suelo!’, le gritaba a mi mujer la última vez que contraje malaria. Se me fue 
el mundo”. Él vive en el barrio Ojo de Agua, saliendo de Puerto Ayacucho, y dice 
que “allá hay paludismo por demás”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuatro 
municipios de Amazonas (Atures, Autana, Atabapo y Manapiare) están en epidemia, 
uno (Alto Orinoco) en alarma, y dos (Maroa y Río Negro) en seguridad. En todos 
los municipios hay presencia de minería ilegal, excepto en Atures, donde no se 
practica esta actividad, pero sí recibe a todas las personas con malaria 
provenientes de las minas, que viajan para abastecerse de alimentos y otros 
servicios.</p>

<div class="kb-gallery-wrap-id-_1AG9q0-8N alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><div class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-slider kb-gallery-id-_1AG9q0-8N kb-gallery-caption-style-below kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-lightbox-caption="true"><div class="kt-blocks-carousel splide kt-carousel-container-dotstyle-dark kt-carousel-arrowstyle-whiteondark kt-carousel-dotstyle-dark kb-slider-group-arrow kb-slider-arrow-position-center" data-slider-anim-speed="400" data-slider-scroll="1" data-slider-arrows="true" data-slider-fade="true" data-slider-dots="true" data-slider-type="slider" data-slider-hover-pause="false" data-slider-auto="" data-slider-speed="7000" data-show-pause-button="false"><div class="splide__track"><ul class="kt-blocks-carousel-init kb-blocks-slider splide__list"><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-24.jpg" data-description="La malaria se ha extendido a lo largo y ancho de todo el municipio Atabapo. Fotografía: Minerva Vitti." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-24.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-24.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-24.jpg" data-id="51497" class="wp-image-51497 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">La malaria se ha extendido a lo largo y ancho de todo el municipio Atabapo. Fotografía: Minerva Vitti.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-25.jpg" data-description="Las pruebas diagnósticas Rápidas (RDTs) también se emplean para la detección fácil y tardan alrededor 2 a 15 minutos. Estas pruebas detectan los antígenos del parásito. Fotografía: Minerva Vitti" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-25.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-25.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-25.jpg" data-id="51498" class="wp-image-51498 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Las pruebas diagnósticas Rápidas (RDTs) también se emplean para la detección fácil y tardan alrededor 2 a 15 minutos. Estas pruebas detectan los antígenos del parásito. Fotografía: Minerva Vitti</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-26.jpg" data-description="Los líquidos para colorear los portaobjetos con las muestras de sangre de los pacientes.  Fotografía: Minerva Vitti" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-26.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-26.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-26.jpg" data-id="51499" class="wp-image-51499 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Los líquidos para colorear los portaobjetos con las muestras de sangre de los pacientes.  Fotografía: Minerva Vitti</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-27.jpg" data-description="Fotografías aportadas por un alumno de la escuela de San Fernando de Atabapo donde se pueden ver personas trabajado en la extracción ilegal de oro en el estado Amazonas." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-27.jpg"   alt="" 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class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="600" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-28.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-28.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-28.jpg" data-id="51501" class="wp-image-51501 skip-lazy" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-28.jpg 800w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-28-700x525.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-28-768x576.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Fotografías aportadas por un alumno de la escuela de San Fernando de Atabapo donde se pueden ver personas trabajado en la extracción ilegal de oro en el estado Amazonas.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-29.jpg" data-description="Fotografías aportadas por un alumno de la escuela de San Fernando de Atabapo donde se pueden ver personas trabajado en la extracción ilegal de oro en el estado Amazonas." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" 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personas trabajado en la extracción ilegal de oro en el estado Amazonas." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-30.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-30.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-30.jpg" data-id="51503" class="wp-image-51503 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Fotografías aportadas por un alumno de la escuela de San Fernando de Atabapo donde se pueden ver personas trabajado en la extracción ilegal de oro en el estado Amazonas.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-31.jpg" data-description="Fotografías aportadas por un alumno de la escuela de San Fernando de Atabapo donde se pueden ver personas trabajado en la extracción ilegal de oro en el estado Amazonas." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-31.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-31.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-31.jpg" data-id="51504" 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href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-33.jpg" data-description="Fotografías aportadas por un alumno de la escuela de San Fernando de Atabapo donde se pueden ver personas trabajado en la extracción ilegal de oro en el estado Amazonas." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-33.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-33.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-33.jpg" data-id="51506" class="wp-image-51506 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Fotografías aportadas por un alumno de la escuela de San Fernando de Atabapo donde se pueden ver personas trabajado en la extracción ilegal de oro en el estado Amazonas.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-34.jpg" data-description="Fotografías aportadas por un alumno de la escuela de San Fernando de Atabapo donde se pueden ver personas trabajado en la extracción ilegal de oro en el estado Amazonas." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-34.jpg"   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class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-35.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-35.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-35.jpg" data-id="51508" class="wp-image-51508 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Fotografías aportadas por un alumno de la escuela de San Fernando de Atabapo donde se pueden ver personas trabajado en la extracción ilegal de oro en el estado Amazonas.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-36.jpg" data-description="Fotografías aportadas por un alumno de la escuela de San Fernando de Atabapo donde se pueden ver personas trabajado en la extracción ilegal de oro en el estado Amazonas." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-36.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-36.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-36.jpg" data-id="51509" class="wp-image-51509 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Fotografías aportadas por un alumno de la escuela de San Fernando de Atabapo donde se pueden ver personas trabajado en la extracción ilegal de oro en el estado Amazonas.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-37.jpg" data-description="Fotografías aportadas por un alumno de la escuela de San Fernando de Atabapo donde se pueden ver personas trabajado en la extracción ilegal de oro en el estado Amazonas." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-37.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-37.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-37.jpg" data-id="51510" class="wp-image-51510 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Fotografías aportadas por un alumno de la escuela de San Fernando de Atabapo donde se pueden ver personas trabajado en la extracción ilegal de oro en el estado Amazonas.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-38.jpg" data-description="Fotografías aportadas por un alumno de la escuela de San Fernando de Atabapo donde se pueden ver personas trabajado en la extracción ilegal de oro en el estado Amazonas." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-38.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-38.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-38.jpg" data-id="50175" class="wp-image-50175 skip-lazy"/></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Fotografías aportadas por un alumno de la escuela de San Fernando de Atabapo donde se pueden ver personas trabajado en la extracción ilegal de oro en el estado Amazonas.</div></a></figure></div></div></li><li class="kb-slide-item kb-gallery-slide-item splide__slide"><div class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-39.jpg" data-description="Fotografías aportadas por un alumno de la escuela de San Fernando de Atabapo donde se pueden ver personas trabajado en la extracción ilegal de oro en el estado Amazonas." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-39.jpg"   alt="" 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class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-41.jpg" data-description="Fotografías aportadas por un alumno de la escuela de San Fernando de Atabapo donde se pueden ver personas trabajado en la extracción ilegal de oro en el estado Amazonas." class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic kb-gallery-image-ratio-inherit kb-has-image-ratio-inherit" ><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="600" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-41.jpg"   alt="" data-full-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-41.jpg" data-light-image="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/12022017-41.jpg" data-id="51513" class="wp-image-51513 skip-lazy" 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<p class="wp-block-paragraph">El 
21 de septiembre 2016 William Velásquez, ex director de Salud Ambiental, envió 
una carta al entonces director de salud regional, Diony Herey, con copia a la 
ministra de Salud, donde declaraba al estado Amazonas en epidemia. Pero no 
recibió respuesta. A finales de noviembre la ministra visitó la entidad y 
Velásquez le planteó todos los problemas que tenían: “Nosotros trabajamos bien, 
pero ha habido problemas para hacer el control del vector. No tenemos para hacer 
rociamiento en las paredes ni un insecticida biológico para echar en los 
criaderos; tenemos que usar un químico que destruye la flora y la fauna. No 
tenemos carro, motores fuera de borda, el problema básico de la gasolina y el 
gasoil para echar el insecticida, bujías y pilas para las máquinas. Yo he tenido 
que pagar cosas con mis propios recursos. Aquí nadie ha dado nada ni gobierno 
nacional, ni regional, ni municipal”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para 
el 2 de diciembre de 2016 estaban registradas seis muertes de personas con 
malaria (una en Atabapo, una en Alto Orinoco y cuatro en Atures). Algunas con 
complicaciones de dengue hemorrágico y tromboembolismo pulmonar. Velásquez 
advierte que pueden tener un subregistro de casos porque hay mucha gente que no 
llega a registrarse, se automedica, o los mismos microscopistas le hacen el 
diagnóstico, pero no lo registran ni envían la información. Ese mismo mes 
llegaron 5.000 mineros al municipio Atures y a la institución se le acabó el 
tratamiento. “Tuvimos que dar medicamento solo por tres días. Ha venido gente 
hasta de Táchira a trabajar en las minas. Esto sigue peor”, se lamenta el 
doctor.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Una esperanza a pocos minutos</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Amanaven 
es un pueblo colombiano del departamento de Vichada, que se levanta sobre una 
montaña de tierra, y está justo al frente de San Fernando de Atabapo, a cinco 
minutos de navegación. Para entrar al pueblo hay que subir unas escaleras hechas 
de tablas. Las pocas casas del lugar están construidas con madera, en forma de 
palafitos. Debajo de una de las estructuras, una mujer está llenando sacos con 
tierra que sirven como muro de contención. Este pueblo improvisado pareciera que 
se puede hundir en cualquier momento, pero no su economía. Venta de ropa, 
alimentos, juguetes y carteles de “Se compra oro”, pueden verse en varias 
casas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
Amanaven el único ambulatorio está cerrado porque el enfermero se murió hace 
tres meses. Pero a unos cuantos pasos hay una pequeña farmacia donde el también 
enfermero Ancisar López, de 56 años, hace consultas generales y vende 
medicamentos, entre estos el de la malaria, que para finales de noviembre 
costaba ocho mil bolívares. Una niña entra junto a su madre: “Tiene dos días con 
fiebre”. López le hace un pinchazo en el dedo y toma la muestra de sangre. Ambas 
salen. “Siguiente”. Otra gente comienza a 
llegar.&nbsp;</p>


				<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-embed-handler wp-block-embed-embed-handler wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
				<iframe loading="lazy" title="Ancisar López atiende a pacientes con malaria desde Amanaven" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/-hh7JwoNQiY?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
				</div></figure>
				
				 

<p class="wp-block-paragraph">López 
cuenta que durante el día atiende hasta veinte casos entre venezolanos, 
colombianos y brasileños provenientes de las minas. La mayoría son del municipio 
Atabapo. “Todos los que vienen dicen que allá no hay medicinas y traen el 
récipe. Mientras no fumiguen no se hace nada”, dice. También comenta que llegan 
muchas personas de las minas con gonorrea y que las mujeres que ejercen la 
prostitución siempre son renuentes a examinarse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">William 
Velásquez, exdirector de Salud Ambiental en Puerto Ayacucho, asegura que en 
Amazonas nunca ha faltado tratamiento. El problema radica en que los municipios 
tienen que enviar las estadísticas que avalen la solicitud de medicamentos a 
ciudades donde sí existe el tratamiento como en Maracay, la capital del estado 
Aragua (centro de Venezuela). Es un trámite burocrático que muchas veces se 
complica por la falta de comunicación con las remotas comunidades amazonenses y 
se suma a las denuncias sobre la venta del tratamiento contra el paludismo, que 
en Venezuela es gratuito y al acecho del hampa. En octubre hurtaron tres cajas 
(cada una con 30 tratamientos) de la farmacia que está en la sede de Salud 
Ambiental en Puerto Ayacucho. Velásquez hizo la denuncia en la fiscalía y 
entregó el número de lote de las cajas, que encontraron tiradas en la calle sin 
el tratamiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras 
los casos de malaria aumentan, la gente sigue buscando una solución al otro lado 
del río o su rebusque en las minas, muchas veces poniendo en riesgo su propia 
salud.</p>

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			</item>
		<item>
		<title>El Mirador: el incierto futuro de unas ruinas</title>
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		<dc:creator><![CDATA[SEBASTIÁN ESCALÓN]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 26 Sep 2012 09:48:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Investigacion]]></category>
		<category><![CDATA[Amazonas]]></category>
		<category><![CDATA[Mayas]]></category>
		<category><![CDATA[Selva]]></category>
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					<description><![CDATA[En Guatemala se encuentra una ciudad maya de proporciones colosales, famosa y desconocida a la vez: El Mirador. Un trabajo de Plaza Pública muestra cómo este sitio -definido como "un diamante en bruto" por el arqueólogo norteamericano Richard Hansen- desata conflictos, calienta las mentes y atrae codicias.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Al 
pie de la pirámide La Danta, políticos, empresarios, diplomáticos, millonarios 
internacionales e incluso un príncipe, el de Mónaco, y un actor y director 
hollywoodiense, Mel Gibson, se dan cita y entremezclan la pasión por una 
civilización antigua con seductores planes de desarrollo turístico para este 
sitio arqueológico, tan cerca y tan lejos de la Riviera Maya mexicana y sus seis 
millones de visitantes anuales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras 
tanto, una pequeña comunidad de 380 personas se pregunta con gran preocupación 
qué será de ella cuando decaiga la 
agitación.</p>


<h2 class="wp-block-heading">El sueño de Richard Hansen</h2>


<p class="wp-block-paragraph">El 
mayor impulsor y defensor de los planes turísticos para El Mirador es el 
arqueólogo Richard Hansen. Investigador afiliado a la Universidad Estatal de 
Idaho, graduado en la Brigham Young University, centro de estudios de confesión 
mormona, obtuvo su doctorado en arqueología en la Universidad de California, Los 
Ángeles. Por más de 30 años, ha sido el director de las investigaciones 
arqueológicas en El Mirador, y a él se le debe la fama mundial de estas ruinas 
del preclásico maya.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
doctor Hansen tiene un gran proyecto. Este abarca no solo el sitio arqueológico, 
sino también una amplia zona de 2,169 kilómetros cuadrados que ha bautizado 
“cuenca Mirador”. Sobre el mapa, se presenta como un triángulo cuya base sería 
la frontera norte con México, y que bajaría hacia el sur, hasta el Biotopo San 
Miguel La Palotada-El Zotz, a un costado de Tikal. Allí, bajo una selva virgen 
en excepcional estado de conservación duermen otras importantes ciudades mayas: 
Nakbé, Tintal, Xulnal y Wakna.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Esta 
área debería ser declarada como zona silvestre libre de carreteras”, declaró 
Richard Hansen a Plaza Pública.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta 
figura de protección ambiental no existe en Guatemala, pero según el científico 
podría inspirarse en modelos exitosos de Estados Unidos y Canadá. Para acceder a 
los sitios, el científico promueve la construcción de un tren. Según él, esta es 
la única forma de evitar la construcción de una carretera que pondría en peligro 
el bosque, ya que difícilmente se podría impedir la llegada de 
invasores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
la mente del arqueólogo también está la construcción, dentro del parque nacional 
El Mirador, de un lujoso eco-lodge de a 200 dólares por noche, perfectamente 
integrado en el entorno natural. La exclusividad de este complejo se justifica 
por razones ecológicas: pocos turistas deben poder permanecer en una zona tan 
frágil. Para las personas que no puedan hospedarse en el hotel, se prevé 
acondicionar áreas de campamento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Richard 
Hansen está convencido de que El Mirador podría atraer fácilmente 30 mil 
turistas al año y generar ingresos comparables o superiores a los que genera 
Tikal, es decir, alrededor de 200 millones de dólares al año. Los ingresos 
permitirían proseguir con las investigaciones arqueológicas, proteger la 
naturaleza, y beneficiar a las comunidades aledañas gracias al flujo de turistas 
que forzosamente las visitarían para tomar el 
tren.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Tras la “cuenca Mirador”</h2>


<p class="wp-block-paragraph">La 
visión de Richard Hansen está plasmada en un proyecto de ley que fue ingresado 
al Congreso el 15 de julio del 2010 por el entonces diputado Manuel Baldizón. 
Pero para muchos actores que han estudiado de cerca el proyecto, el problema es 
que está basado en graves manipulaciones de la realidad. Suplantando las medidas 
de protección ambiental que ya existen en el área, el proyecto podría poner en 
peligro la reserva de la Biosfera Maya en su conjunto, y representar un gasto 
millonario y ruinoso para el Estado guatemalteco. Además, les impediría a varias 
comunidades forestales de la Reserva de la Biosfera Maya, entre estas Carmelita, 
el vivir de sus actividades tradicionales, que son compatibles con la 
conservación del bosque.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según 
los que se oponen a Hansen, la manipulación empieza por la definición misma de 
la “cuenca Mirador”, que el arqueólogo define como “un sistema ecológico, 
geográfico y cultural”. En realidad, el área no corresponde a la definición 
geográfica de cuenca, un territorio en el que las aguas confluyen todas hacia un 
mismo punto, río, lago o mar. El área está, en su mayoría, dentro de la cuenca 
del Río San Pedro, un espacio mucho más amplio que llega hasta la frontera Oeste 
de México y Petén. Según Roan Balas, director de la ONG ambientalista Wildlife 
Conservation Society Guatemala, el trazado de Hansen es totalmente arbitrario. 
El nombre “cuenca Mirador” sería en realidad un intento para darle al área que 
ambiciona el arqueólogo una especificidad y una unidad que en realidad no 
tiene.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
ambientalista tampoco admite que la definición del territorio tenga argumentos 
ecológicos: el mismo sistema natural se prolonga hasta los humedales de la 
Laguna del Tigre, al extremo occidental del país. “A mi criterio”, agrega Roan 
Balas, “la así llamada ‘cuenca Mirador’ es un invento para el control 
territorial de la zona”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se 
le reprocha también a Richard Hansen exagerar los peligros que acechan a la 
“cuenca Mirador” y de divulgar una visión falsa del estado de la selva fuera de 
la “cuenca”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
la página de internet de la Fundación para la Investigación Antropológica y 
Estudios Ambientales, creada y dirigida por Hansen, se puede leer: “A menos que 
se tomen medidas inmediatas, El Petén no tardará en desaparecer. Mientras las 
carreteras madereras se internan cada vez más profundamente, la selva virgen 
está siendo rodeada por la desolación y la destrucción”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los 
mapas de incendios que presenta Hansen en sus conferencias dejan pensar que todo 
lo que está fuera de la “cuenca Mirador” es un campo arrasado, lo cual no es 
así. Roan Balas McNab afirma que: “por años, ellos han intentado posicionar la 
“cuenca Mirador” como la única área que vale la pena conservar. Pero nuestros 
estudios muestran que el 72% de la Reserva de la Biósfera Maya está en buenas 
condiciones de conservación”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con 
una superficie de 21,602 kilómetros cuadrados, la Reserva de la Biosfera Maya es 
el espacio natural protegido más grande de Guatemala. Los mapas de cobertura 
boscosa del Instituto de Agricultura, Recursos Naturales y Ambiente de la 
Universidad Rafael Landívar demuestran que, si bien ha sido depredada en muchos 
lugares, en especial en el Parque Nacional de la Laguna del Tigre, el Parque 
Nacional Sierra del Lacandón y la ruta a Carmelita, la selva se ha mantenido 
prácticamente intacta en la mayor parte de la reserva. Ni la “cuenca Mirador” ni 
las zonas aledañas han sido objeto de episodios de invasión y tala 
rasa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde 
el punto de vista legal, la “cuenca Mirador” no está desprotegida. En ella se 
encuentran los parques nacionales Naachtún-Dos Lagunas y El Mirador-Río Azul, 
además del corredor biológico que reúne estos parques con el de la Laguna del 
Tigre. En estas zonas, ningún tipo de actividad productiva es permitida. Las 
otras dos terceras partes del área definida por Hansen están dentro de la 
llamada zona de usos múltiples, en donde sí se puede hacer un uso sostenible de 
los recursos naturales, a condición de no afectar negativamente al ecosistema. 
En ese sentido, nada indica que el declarar la cuenca área protegida o zona 
silvestre mejoraría su nivel de resguardo.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Exageraciones arqueológicas</h2>


<p class="wp-block-paragraph">En 
lo arqueológico, la promoción de la “cuenca Mirador” ha llevado a Richard Hansen 
a hacer afirmaciones que especialistas contactados por Plaza Pública encuentran 
exageradas o falsas, o simplemente imposibles de demostrar. En una entrevista 
concedida a Plaza Pública, Hansen afirmó que en la cuenca El Mirador se 
encuentran “siete sitios mayores que Tikal, y ocho más del mismo tamaño”. Afirmó 
también que las fronteras de la cuenca albergaron el primer Estado del 
continente americano, el Reino Kan.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Estas 
cosas, a los arqueólogos nos dan risa”, afirma un colega de Hansen que pide que 
no se publique su nombre. “De ninguna manera”, agrega, “se puede decir que Nakbé 
o Tintal son mayores que Tikal. Tampoco se puede decir que es el primer Estado 
de América. Monte Albán, en México, es anterior, y en Suramérica había ciudades 
mil años antes del surgimiento de los mayas”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los 
arqueólogos coinciden en que las exageraciones de tipo “lo más antiguo, lo más 
alto, lo más grandioso” son sistemáticas por parte de Hansen. En su descargo, 
añaden, esta actitud es frecuente entre los arqueólogos, quienes esperan de esta 
forma atraer más fondos hacia sus investigaciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Exagerar 
la magnitud de las ruinas de la zona podría levantar expectativas equivocadas, y 
quizás llevar al Estado a invertir recursos que podrían ser destinados a otros 
sitios que merecerían ser más visitados. Según Omar Samayoa, del Banco 
Interamericano de Desarrollo, invertir demasiado en El Mirador sería un error. 
“Hay sitios arqueológicos cuya relación costo-beneficio sería superior a la de 
El Mirador. Hablo de Uaxactún, Yaxhá, Aguateca, Ceibal. Son más accesibles, y 
deberían promoverse también”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde 
el punto de vista académico, las posibles exageraciones de Hansen molestan a 
muchos de sus colegas. Además, le reprochan el que muy pocos de los hallazgos 
realizados en El Mirador hayan sido objeto de publicaciones académicas. Sin 
estas publicaciones, los demás especialistas no pueden evaluar las 
interpretaciones y las teorías defendidas por Hansen en los medios de 
comunicación masivos. Por otra parte, los arqueólogos contactados admiran la 
dedicación de Hansen a su proyecto arqueológico, su carisma y el haberle 
dedicado tantos años a un sitio tan complicado como El Mirador, en algunos 
periodos invirtiendo su propio dinero. “Ojalá los chapines tuviéramos la décima 
parte de su fuerza de convicción”, afirma un arqueólogo que no quiere que se 
revele su nombre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Llama 
la atención que, de los seis arqueólogos nacionales y extranjeros con los que 
Plaza Pública se puso en contacto, ninguno haya querido ser mencionado. Algunos 
ni siquiera quisieron contestar preguntas acerca de El Mirador y las 
afirmaciones de Hansen. El debate científico, que debiera ser abierto y público, 
en este caso se cierra y se esconde. Una de las explicaciones puede ser que 
muchos arqueólogos comparten las mismas fuentes de financiamiento para sus 
proyectos, en especial fondos de Pacunam y del Departamento del Interior de los 
Estados Unidos.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Carmelita</h2>


<p class="wp-block-paragraph">En 
donde más temor producen los planes de Richard Hansen y el proyecto de ley 4234 
es en la comunidad de Carmelita, situada en el interior de la Reserva de la 
Biosfera Maya. Esta aldea, la más próxima a El Mirador, está constituida en su 
mayoría por gente que extrae productos del bosque desde hace más de cien años. 
La madera, el xate (pequeña palmera cuyas hojas sirven para hacer arreglos 
florales) y el chicle (resina del árbol de chico zapote que sirve para fabricar 
goma de mascar natural) son los productos que sustentan a Carmelita, además de 
las excursiones turísticas a El Mirador y los empleos temporales que ofrece el 
proyecto arqueológico de Hansen.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
1997, el CONAP otorgó a esta comunidad una concesión forestal de 53 mil 
hectáreas para extraer recursos del bosque, con la condición de que se 
respetaran los objetivos de conservación de la Reserva de la Biosfera Maya. Una 
cooperativa es la encargada de administrar la concesión. El temor de la 
comunidad radica en que el proyecto “cuenca Mirador” le arrebata el 70% del área 
concesionada. También le quitaría parte de su territorio a dos concesiones 
similares: Uaxactún y Cruce a la Colorada, así como a las concesiones 
industriales Paxbán y La Gloria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
Carmelita, las instalaciones de la cooperativa muestran el grado de desarrollo 
al que ha llegado en 15 años de existencia. Cuenta con un aserradero de grandes 
dimensiones, capaz de transformar en tablones las inmensas trozas de caoba, 
santa maría o machiche que se arrastran desde la selva. Estas maderas preciosas 
son exportadas, principalmente a los Estados Unidos. También hay un taller de 
carpintería en donde la madera que no califica para la exportación es 
transformada en muebles o machimbres. Un carpintero, antiguo profesor del 
Intecap, enseña a seis jóvenes el oficio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un 
gran rancho cerca de la carpintería sirve de bodega de xate. Es donde los 
xateros, que pueden pasar hasta veinte días en la selva recolectando estas 
hojas, depositan el producto que será seleccionado y acondicionado para su 
exportación por las mujeres de la cooperativa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
85% de los habitantes mayores de edad de Carmelita son socios de la cooperativa. 
Esta es también la principal empleadora de la comunidad. Cada año, la 
cooperativa genera ingresos comprendidos entre tres y cuatro millones de 
quetzales. Una vez restados los gastos, las utilidades son repartidas entre los 
socios o reinvertidas en diversos proyectos como becas para estudiantes, una 
telesecundaria, créditos y seguro de vida para todos los socios. El mayor 
orgullo de la cooperativa son quizás las becas. Gracias a estas, se han podido 
graduar nueve maestros, dos contadores y tres peritos en administración de 
empresas, así como varios guías turísticos acreditados por el INGUAT. “Nuestra 
visión es mejorar el nivel de vida, desarrollar capacidades en nuestra gente, y 
que esto sea un proceso participativo”, explica Carlos Crasborn, el joven 
presidente de la cooperativa Carmelita. En este esfuerzo, la comunidad ha 
recibido apoyo continuo de organizaciones como Rainforest Alliance, WCS, 
Asociación Balam, y, desde este año, de 
Pacunam.</p>


<h2 class="wp-block-heading">¿Manejo sustentable o depredación?</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Estas 
organizaciones avalan el buen manejo de los recursos forestales. Toda la madera 
extraída tiene el sello de la FSC (Forest Stewardship Council o Consejo de 
Administración Forestal), que certifica a las explotaciones madereras 
sustentables. Para obtener esta garantía, los concesionarios deben establecer un 
plan de manejo que solo les permite talar uno a dos árboles por hectárea cada 25 
años. Tienen prohibido cortar árboles a menos de 150 metros de un río o en los 
sitios arqueológicos. Los árboles de diámetro inferior a 55 centímetros y los 
que están cargados de semillas se dejan para una próxima ocasión, 25 años más 
tarde. El mayor impacto que puede tener el aprovechamiento forestal es la 
apertura de caminos para sacar las trozas con tractores, y las bacadillas, zonas 
en donde se opera una tala rasa de alrededor de una manzana de extensión para 
acumular provisionalmente estas trozas. Aún así, la certificación FSC, que debe 
ser revalidada cada año por un experto acreditado, demuestra que no se puede 
hablar, como lo hace Richard Hansen, de tala inmoderada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin 
embargo, ambientalistas como Francisco Asturias critican duramente la labor de 
los concesionarios. Asturias, representante de Fundaeco para el norte de Petén, 
fue un cercano colaborador de Richard Hansen hasta hace unas semanas. Afirma 
haberse alejado del arqueólogo por razones de ética profesional: la petrolera 
franco-británica Perenco es ahora uno de los grandes financistas del proyecto 
arqueológico de Hansen, y el ambientalista no acepta la intromisión creciente de 
los directivos de la transnacional en los asuntos de El 
Mirador.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Asturias 
afirma que los concesionarios de Carmelita, además de cortar más árboles de lo 
que tienen autorizado, cazan de forma inmoderada, abusan en la explotación de 
recursos como el xate, dejan grandes cantidades de basura, y saquean sitios 
arqueológicos. “Deberían sacarlos de allí, y darles una finca en otra parte para 
que hagan lo que quieran”, declara. Sus críticas coinciden casi punto por punto 
con las de Richard Hansen, con el matiz de que el arqueólogo no propone 
desmantelar las concesiones ni evacuar a los habitantes, sino simplemente 
prohibir la actividad maderera. “Dejémoslos funcionar, no hay que hacerlos 
desaparecer. Pero la madera no es sostenible. El que diga que sí, miente.” La 
madera genera el 60% de los ingresos de la cooperativa, y por lo tanto, esta 
última no sería viable sin esta actividad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Contrario 
a las afirmaciones de Hansen y Asturias, <A 
href="http://s3.amazonaws.com/WCSResources/file_20110902_200649_Effects+of+certified+logging+on+wildlife+in+community+and+industrial+forest+concessions+of+Northern+Guatemala.+Monitoring+Ecological+Integrity+of+the+Maya+Biosphere+Reserve_LOrv.pdf">varios 
estudios</A> 
realizados por WCS demuestran que el impacto del manejo forestal ejercido tanto 
por Carmelita como por las principales concesiones forestales de Petén es 
moderado. Roan Balas, el director de WCS, explica que hicieron “un estudio en 
diez concesiones comparando áreas de aprovechamiento forestal con áreas en donde 
no se talan árboles. Se estudiaron poblaciones de aves, mariposas, mamíferos, 
reptiles. Nos enfocamos”, dijo, “en áreas que habían sido aprovechadas uno o dos 
años atrás para ver qué tan rápida era la recuperación del bosque. El resultado 
fue que no era perceptible ninguna diferencia entre la fauna de las áreas 
aprovechadas y la de las no aprovechadas. Esto nos muestra que esa estrategia 
resulta a largo plazo buena”. <A 
href="http://s3.amazonaws.com/WCSResources/file_20110909_195956_Abundancia+de+jaguares+y+evaluaci%C3%B3n+de+presas+asociadas+al+fototrampeo+en+las+Concesiones+Comunitarias+del+Bloque+de+Melchor+de+Mencos_WxLL.pdf">Otro 
estudio</A> 
mostró que la población de jaguares en el área de Carmelita es excepcionalmente 
alta, más de once felinos por cada 100 km2. En la Amazonia brasileña, la 
población es de tres jaguares por cada 100 km2. Este es un dato que a Richard 
Hansen le gusta mencionar <A 
href="http://newmedia.ufm.edu/gsm/index.php?title=Hansencuencamirador">en 
sus conferencias</A>, 
en apoyo a su proyecto “cuenca Mirador”, omitiendo decir que el estudio fue 
realizado en las concesiones forestales que él 
rechaza.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Una Reserva sin las concesiones</h2>


<p class="wp-block-paragraph">En 
los años noventa, en la Reserva de la Biosfera Maya se formaron doce concesiones 
forestales comunitarias como Carmelita, de las cuales tres fueron suspendidas o 
canceladas por CONAP a causa de malos manejos. Pero nueve grandes concesiones 
han tenido un desempeño satisfactorio. Según Gustavo Pinelo, de Rainforest 
Alliance, “este proceso tiene éxito en un 85%”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchas 
organizaciones e instituciones como CONAP admiten que sin las concesiones 
comunitarias, el estado de la Reserva de la Biosfera Maya sería catastrófico. 
Como prueba, citan el caso de la Laguna del Tigre. Allí, en vez de dar el área 
en concesión, el Estado dibujó un parque nacional sin tener los recursos para 
protegerlo. Las comunidades, a veces manipuladas por grandes ganaderos o 
narcotraficantes, fueron las primeras en depredarlo. “Un sistema de bajo impacto 
conserva mejor las áreas que un sistema que no genera aprovechamiento”, opina 
Omar Samayoa, del Banco Interamericano de Desarrollo, quien anteriormente 
laboraba en Rainforest Alliance.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las 
comunidades que encuentran en el bosque su medio de subsistencia, se convierten 
en su mejor vigilante. “Nadie está dispuesto a proteger cuando no hay beneficios 
directos. Si queremos promover la preservación de recursos naturales, hay que 
ver cómo beneficiar a las comunidades”, agrega Gustavo 
Pinelo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dicho 
esto, a nivel mundial, existe un encendido debate científico entre quienes 
defienden, como Francisco Asturias, la protección total de las selvas vírgenes, 
y quienes creen que sin actividades económicas de bajo impacto, esta protección 
es ineficiente. Casos exitosos y desastrosos de explotación sostenible o de 
protección absoluta sirven a cada bando de 
argumento.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Batallas legales alrededor de la “cuenca Mirador”</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Los 
cooperativistas y las organizaciones que los apoyan ven con preocupación los 
planes de Richard Hansen y su extraordinaria capacidad para incidir al más alto 
nivel político. Ejemplo de esto, en el 2002 el arqueólogo logró que el 
presidente Alfonso Portillo emitiera un acuerdo gubernativo por medio del cual 
se daba existencia legal a la “cuenca Mirador”, bajo la figura de zona 
arqueológica especial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las 
concesiones, reunidas en una asociación llamada ACOFOP (Asociación de 
Comunidades Forestales de Petén), lideraron un movimiento de rechazo a este 
acuerdo, y después de una larga lucha, en la que obtuvieron el apoyo legal de 
CALAS, lograron que fuera derogado por el presidente Óscar Berger en el 
2005.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando 
en el 2008 Álvaro Colom llegó al poder, lanzó un gran programa para el 
desarrollo del Petén, el 4 Balam. Las primeras declaraciones del mandatario 
parecían bastante influenciadas por las ideas de Hansen. Sin embargo, a partir 
del 2010 se modificó el proyecto 4 Balam para incluir la visión y los deseos de 
las comunidades. Patricia Cifuentes, quien fue coordinadora interinstitucional 
del proyecto 4 Balam explica que en el poco tiempo que quedó antes del 
lanzamiento de la campaña electoral, que como cada cuatro años paraliza las 
labores de los gobiernos, 4 Balam logró establecer las directrices que 
permitieran la protección de la Reserva de la Biosfera Maya, entre ellas, el 
desarrollo de proyectos de turismo comunitario que incluyeran sitios como 
Uaxactún, Piedras Negras y El Mirador.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con 
el cambio de gobierno, el proyecto 4 Balam se ha detenido y los avances logrados 
en la administración anterior parecen haber caído en saco roto. La nueva 
administración aún no ha dejado en claro cuáles son sus proyectos con El 
Mirador, y eso preocupa a las comunidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><A 
name=_gjdgxs></A>En 
el 2010, el proyecto de ley 4234 ingresado por Manuel Baldizón retomó, punto por 
punto, el proyecto definido por dicho acuerdo gubernativo. Esta ley pretende 
crear el Área Protegida “Cuenca Mirador” y, a la vez, promover proyectos de 
desarrollo turístico en esta zona. En el preámbulo del proyecto, pésima 
traducción de un documento en inglés, se habla de tres mil visitantes diarios 
que podrían llegar gracias a un tren eléctrico. Para lograr esto, se romperían 
los contratos de concesión forestal firmados entre el Estado y las comunidades. 
La ley relajaría además el nivel de protección de los Parques Nacionales El 
Mirador-Río Azul y Naachtún-Dos Lagunas ya que, con la legislación vigente, no 
se puede levantar en su área ningún tipo de infraestructura hotelera, ni tampoco 
construir nuevas vías de acceso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
CONAP y el Instituto de Antropología e Historia (IDAEH) ya han emitido dos 
dictámenes desfavorables contra esta iniciativa de ley. Según el CONAP, porque 
contraviene la legislación actual sobre áreas protegidas. “Para modificar las 
áreas protegidas, primero hay que hacer un estudio técnico, que debe aprobar 
CONAP, que conlleve justificaciones ambientales y sociales. Ese estudio técnico 
no fue presentado con esta iniciativa de ley”, recuerda Juan Carlos Carrera, 
director del departamento jurídico de CONAP en el momento de emitirse este 
dictamen. El IDAEH opinó que era absurdo presentar la ley como una ley de 
conservación, cuando en realidad promueve la explotación turística del 
área.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La 
iniciativa 4234 no ha entrado en la agenda legislativa. Sin embargo, el diputado 
de la bancada LIDER, Mario Yanes, afirmó a Plaza Pública que sí se le está dando 
seguimiento. “Vamos a retomar la iniciativa 4234, pero antes queremos 
consensuarla con la gente de las mismas áreas. Para nosotros es muy importante 
porque El Mirador es una de las ciudades más grandes del imperio 
maya”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según 
Patricia Cifuentes, este tipo de proyectos promovidos por fundaciones, ONGs o 
empresas privadas, son el resultado de la debilidad y falta de visión del 
Estado. “El Estado es el encargado de definir un ordenamiento territorial y ejes 
de desarrollo que tomen en cuenta tanto al interés general como las expectativas 
locales. Cuando no existen estos lineamientos, aparecen&nbsp;iniciativas 
individuales, que pueden no ser malintencionadas, pero en donde solo se ve el 
interés de un pequeño grupo”.</p>


<h2 class="wp-block-heading">¿Turismo o madera?</h2>


<p class="wp-block-paragraph">El 
plan de Hansen conlleva prohibir toda extracción de madera. Asegura que las 
comunidades podrían vivir mejor si se dedicaran a construir hostales y 
restaurantes para los turistas que vendrían a Carmelita a tomar el tren hacia El 
Mirador. Esa también es la visión del diputado Mario Yanes: “Tienen que ver en 
esto una oportunidad para progresar económicamente, y encontrar una nueva forma 
de mantener a sus familias”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La 
idea de sustituir la explotación maderera por el turismo no genera de por sí el 
rechazo de los concesionarios. “Ojalá fuera cierto. ¿Pero de qué plazo estamos 
hablando? En el mediano o largo plazo, podría llegar al momento en que el 
turismo generara más que la madera. Pero es absurdo decirle ahora a la gente que 
ya no haga aprovechamiento forestal y viva del turismo”, comenta un responsable 
del proceso concesionario. Carlos Crasborn, presidente de la cooperativa 
Carmelita, añade: “Si nos prohíben el manejo forestal, y tampoco nos dan trabajo 
en el parque El Mirador, y si además, nos ponen un trencito que nos quita el 
ingreso económico de las excursiones, la pregunta es: ¿de qué vamos a vivir? La 
gente tendrá que hacer agricultura y botar el bosque”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si 
acaso un día llegan las inversiones, los concesionarios no quieren tampoco ser 
vistos como mano de obra barata. Quieren ser actores principales en el 
desarrollo de un área que ocupan desde hace cien años y cuyo bosque han 
conservado desde entonces. Para esto, ellos son los primeros en admitirlo, 
necesitarían bastante capacitación para llevar a bien proyectos de turismo 
comunitario con&nbsp;buenos estándares de 
calidad.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Pacunam</h2>


<p class="wp-block-paragraph">En 
el 2006, un nuevo actor irrumpió en la Reserva de la Biosfera Maya: la Fundación 
Patrimonio Cultural y Natural Maya (Pacunam). Está constituida por algunas de 
las mayores empresas del país y varias transnacionales: Cementos Progreso, 
Cervecería Centroamericana, Wal Mart, Citi, Blue Oil, Banco Industrial, Cofiño 
Stahl, entre otras. Este club de empresarios, muy cercano a Fundesa, el centro 
de pensamiento del sector privado organizado, empezó siendo un fondo de ayuda a 
los proyectos de Hansen.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto 
causó zozobra entre los actores ya presentes en el Petén. Entendían que, con 
este poderoso apoyo, el plan “cuenca Mirador” se haría pronto realidad. Se 
vislumbraba una inversión masiva en el sector turístico y una ofensiva 
legislativa para modificar el diseño de la reserva de la Biosfera 
Maya.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hasta 
hace un año o dos, los discursos de los directivos de Pacunam se apegaban a los 
de Richard Hansen. Por ejemplo, en una conferencia en la Universidad Francisco 
Marroquín en el 2010, Fernando Paiz, uno de los fundadores de Pacunam, elogiaba 
el “polo de desarrollo excepcional que constituye El 
Mirador”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Los 
empresarios tenían motivaciones empresariales: Hansen les vendió su proyecto”, 
opina Byron Castellanos, director de Asociación Balam, organización que apoya a 
las concesiones forestales, y administra fondos de Pacunam. “Pero luego, se 
dieron cuenta de que ese era un proyecto equivocado y que no era tan fácil: allí 
había población, ONGs, otro tipo de actores. Vieron que no había figura de 
co-manejo posible, y que no se puede comprar El Mirador”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy 
en día, el discurso de la fundación ha cambiado radicalmente. “Estamos 
conscientes que El Mirador jamás será un Tikal: no puede haber inversión 
turística masiva”, afirma Hilda María Morales, coordinadora de proyectos de 
Pacunam. “La legislación actual no lo permite. Además, existen otros frenos como 
el poco acceso al agua”. Hilda María Morales ve poco factible la construcción de 
un tren, y por ende, de un acceso fácil a las ruinas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde 
entonces, Pacunam ha reenfocado su actividad. Ya no financia exclusivamente las 
investigaciones arqueológicas en El Mirador, sino que además aporta y gestiona 
fondos para otros sitios como El Perú, La Corona, Naachtún o El Zotz. Por otra 
parte, ha implementado acuerdos de conservación con varias comunidades: 
Carmelita, Uaxactún, Paso Caballos y Dos Aguadas. Estos acuerdos permiten apoyar 
económicamente a las comunidades en sus tareas de control y vigilancia sobre el 
área concesionada y el control de incendios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Personas 
vinculadas con el proceso concesionario aún ven con mucho recelo la llegada de 
Pacunam. Creen que detrás de los programas de ayuda hay una estrategia para 
disminuir la oposición de las comunidades y, al final, apoderarse de los 
servicios turísticos generados por El Mirador, relegando a los comunitarios al 
rango de simples empleados. Sin embargo, no hay hechos que permitan fundamentar 
este temor. Una persona que trabajó de cerca con Pacunam afirma que esta tiene 
la misma finalidad que cualquier otra fundación privada: obtener deducciones de 
impuestos a cambio de realizar tareas que son obligación del Estado, pero que el 
Estado no cumple. Pero no cree que el objetivo sea apropiarse de una u otra 
forma de El Mirador.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Turismo de bajo impacto</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Tanto 
Pacunam como las ONGs ambientalistas afirman que el futuro de El Mirador no es 
el desarrollo turístico masivo, sino el turismo de aventura. Le apuestan a 
mejorar la ruta Carmelita-El Mirador: un circuito de cinco días que se realiza a 
pie o a lomo de mula. Si por ahora la infraestructura es inexistente, el Banco 
Interamericano de Desarrollo acaba de otorgar un préstamo con el que se podrán 
construir áreas de campamento, baños, duchas, cocinas y corrales para las 
bestias. La licitación para estas obras está próxima a ser publicada. Conforme 
al contrato de concesión, la cooperativa Carmelita debería ser la principal 
beneficiada de estas mejoras. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Richard 
Hansen no cree en esta solución: “No puede ser rentable si vamos caminando. 
Además, si mandamos a diez mil gentes caminando, ¿cuánta deforestación va a 
haber a causa del ramoneo de las mulas, ya que las mulas comen hojas de ramón? 
Los senderos están llenos de garrapatas, de heces de mulas, lombrices. Estamos 
condenando al bosque”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según 
estudios financiados por Pacunam, la capacidad máxima del sendero sería, una vez 
en pie la infraestructura mínima, de 147 personas por día, es decir 53,655 por 
año. Actualmente, entre 2 mil y 3 mil personas visitan El Mirador, aunque en el 
2012, con el 13 Baktun, se piensa que el número de visitantes llegará a 4 mil. 
Es imposible saber si, con la nueva infraestructura estas cifras aumentarán 
sustancialmente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Actualmente, 
la entrada al parque El Mirador es gratuita: el visitante solo debe pagar de 
Q2,000 a Q3,000 por cinco días de excursión. Pero en un futuro cercano, la 
entrada sí tendrá un costo, que servirá para el mantenimiento de la ruta y del 
sitio arqueológico. Aún no se ha oficializado su precio, pero, según Carlos 
Crasborn, presidente de la cooperativa Carmelita, en las reuniones con los 
diversos actores implicados en el desarrollo de la ruta, se manejan cifras de 
Q200 para los nacionales y Q800 para los extranjeros. Para el líder comunitario, 
el sobreprecio podría desalentar a los visitantes, generalmente turistas jóvenes 
sin excesivos recursos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después 
de tanta agitación, príncipes, empresarios, millonarios internacionales, puede 
que El Mirador no pase de ser un destino turístico muy alternativo, reservado a 
los que gocen de buena condición física, puedan pagar el costo y tengan cinco 
días que dedicarle. Las ruinas de La Danta y La Tigra seguirán entonces 
disfrutando de su sueño milenario, apartadas de las grandes 
multitudes.</p>

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			</item>
		<item>
		<title>Las imágenes de la autopista de la selva</title>
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		<dc:creator><![CDATA[ARMANDO.INFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 17 Sep 2012 09:46:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Investigacion]]></category>
		<category><![CDATA[Amazonas]]></category>
		<category><![CDATA[InteroceÃ¡nica]]></category>
		<category><![CDATA[Selva]]></category>
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					<description><![CDATA[El reportaje sobre la carretera interoceánica que pasa por Bolivia, Brasil y Perú registró fotos y videos. Una galería muestra los mejores registros.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Fin de la 
serie<BR></p>



<p class="wp-block-paragraph">Vea la galería 
fotográfica donde se muestran los impactos ambientales y sociales que está 
trayendo al Amazonas la nueva mega carretera que la 
atraviesa.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><A 
href="http://www.connectas.org/amazonas/es/galeria/gal1.html">http://www.connectas.org/amazonas/es/galeria/gal1.html</A></p>



<p class="wp-block-paragraph">Vea 
los videos de este recorrido:</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
Cruce de la Selva: <A 
href="http://www.connectas.org/amazonas/es/video5.html">http://www.connectas.org/amazonas/es/video5.html</A></p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
Héroe Olvidado: <A 
href="http://www.connectas.org/amazonas/es/video5.html">http://www.connectas.org/amazonas/es/video5.html</A></p>



<p class="wp-block-paragraph">Canto 
de Motosierras: <A 
href="http://www.connectas.org/amazonas/es/video5.html">http://www.connectas.org/amazonas/es/video5.html</A></p>



<p class="wp-block-paragraph">Atajo 
Internacional: <A 
href="http://www.connectas.org/amazonas/es/video5.html">http://www.connectas.org/amazonas/es/video5.html</A></p>



<p class="wp-block-paragraph">Atrapados 
en la Frontera: <A 
href="http://www.connectas.org/amazonas/es/video5.html">http://www.connectas.org/amazonas/es/video5.html</A></p>



<p class="wp-block-paragraph"><A 
name=_gjdgxs></A>La 
autopista de la selva:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><A 
href="https://armando.info/Reportajes/Details/72">Lea 
la primera entrega</A></p>



<p class="wp-block-paragraph"><A 
href="https://armando.info/Reportajes/Details/73">Lea 
la segunda entrega</A></p>



<p class="wp-block-paragraph"><A 
href="https://armando.info/Reportajes/Details/74">Lea 
la tercera entrega</A></p>



<p class="wp-block-paragraph"><A 
href="https://armando.info/Reportajes/Details/75">Lea 
la cuarta entrega</A></p>



<p class="wp-block-paragraph"><A 
href="https://armando.info/Reportajes/Details/76">Lea 
la última entrega</A></p>

<div style="display:flex; gap:10px;justify-content:center" class="wps-pgfw-pdf-generate-icon__wrapper-frontend">
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		</div>]]></content:encoded>
					
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			</item>
		<item>
		<title>Héroes anónimos</title>
		<link>https://armando.info/heroes-anonimos/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=heroes-anonimos</link>
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		<dc:creator><![CDATA[ARMANDO.INFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 14 Sep 2012 09:44:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Investigacion]]></category>
		<category><![CDATA[Amazonas]]></category>
		<category><![CDATA[InteroceÃ¡nica]]></category>
		<category><![CDATA[Selva]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://armando.info/?p=76</guid>

					<description><![CDATA[Quinta entrega
Última entrega del reportaje "La autopista de la selva". Protagonistas de la sociedad civil en Brasil, Bolivia y Perú han luchado contra los problemas que ha traído la carretera interoceánica a sus comunidades.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Un funcionario que dio su vida tratando de evitar la tala 
ilegal de madera en Perú, un economista que utiliza satélites para advertir 
sobre quemas y deforestación en Bolivia, y un profesor estadounidense radicado 
en Brasil que ha servido de motor para una ingeniosa organización transnacional 
para proteger el Amazonas. Siguiendo los enlaces, descubra las historias de 
estos protagonistas de la sociedad civil.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vea 
en este enlace:</p>



<p class="wp-block-paragraph">La 
Ley del Monte: (<A 
href="http://www.connectas.org/amazonas/es/perfil1.html">http://www.connectas.org/amazonas/es/perfil1.html</A>)</p>



<p class="wp-block-paragraph">Guardianes 
Satelitales: (<A 
href="http://www.connectas.org/amazonas/es/perfil2.html">http://www.connectas.org/amazonas/es/perfil2.html</A>)</p>



<p class="wp-block-paragraph">Amazonas 
Sin Fronteras: (<A 
href="http://www.connectas.org/amazonas/es/perfil3.html">http://www.connectas.org/amazonas/es/perfil3.html</A>)</p>



<p class="wp-block-paragraph">Consulte 
acá (<A href="http://www.connectas.org/amazonas/es/video5.html">http://www.connectas.org/amazonas/es/video5.html</A>) 
el video del día sobre lo que sucede en este vasto sector del 
Amazonas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La 
Autopista de la Selva:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><A href="https://armando.info/Reportajes/Details/72">Lea 
la primera entrega</A></p>



<p class="wp-block-paragraph"><A 
href="https://armando.info/Reportajes/Details/73">Lea 
la segunda entrega</A></p>



<p class="wp-block-paragraph"><A 
href="https://armando.info/Reportajes/Details/74">Lea 
la tercera entrega</A></p>

&nbsp;<div style="display:flex; gap:10px;justify-content:center" class="wps-pgfw-pdf-generate-icon__wrapper-frontend">
		<a  href="https://armando.info/tag/amazonas/feed?action=genpdf&amp;id=76" class="pgfw-single-pdf-download-button" ><img src="https://armando.info/wp-content/plugins/pdf-generator-for-wp/admin/src/images/PDF_Tray.svg" title="Generar PDF" style="width:auto; height:45px;"></a>
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