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	<title>MARINA WALKER GUEVARA - Armando.info</title>
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	<description>periodismo de investigación venezuela</description>
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		<title>Illarramendi o la punta de la pirámide</title>
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		<dc:creator><![CDATA[MARINA WALKER GUEVARA]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 04 Apr 2013 10:27:43 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Investigacion]]></category>
		<category><![CDATA[Estafa]]></category>
		<category><![CDATA[ICIJ]]></category>
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		<category><![CDATA[Islas Vírgenes]]></category>
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		<category><![CDATA[OffShore]]></category>
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					<description><![CDATA[El esquema Ponzi, que Francisco Illarramendi encabezó, le costó mucho dinero a –entre otros- empresarios como Oswaldo Cisneros y al fondo de pensiones de la petrolera estatal Pdvsa. Su funcionamiento no se explica solo con la actuación del operador financiero que le da nombre, juzgado en una corte federal de Estados Unidos. Necesitó un elenco de cómplices, funcionarios sobornados y, cómo no, empresas offshore.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Francisco 
Illarramendi llamaba con frecuencia a Moris Beracha cuando necesitaba algún 
insumo de dinero. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Illarramendi, 
de nacionalidad venezolana, era gerente de una firma de asesoramiento a 
inversionistas con sede en Connecticut, Estados Unidos. Beracha, por su parte, 
era un empresario venezolano cercano al gobierno de Hugo Chávez que, según 
indica una demanda contra él en Estados Unidos, era capaz de producir –por el 
precio adecuado- avances multimillonarios de dinero en dólares con relativa 
facilidad.<A name=_gjdgxs></A></p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
2 de noviembre de 2007, Beracha envió un correo electrónico a Illarramendi con 
instrucciones de depositar más de 10 millones de dólares –correspondientes a la 
parte de Beracha de las ganancias en una transacción- a tres cuentas en el banco 
HSBC en Suiza, a través de una cuenta HSBC en Nueva York.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Chamo 
soy tu mejor productor jajajajaja” (sic), escribió Beracha antes de enviar el 
mensaje a Illarramendi.</p>


<p class="wp-block-paragraph">Un 
par de demandas en la corte federal de Estados Unidos indican que los dos 
hombres fueron el centro de un esquema Ponzi o pirámide de 500 millones de 
dólares, por el que se intercambiaban el dinero de los inversionistas a través 
de un laberinto de empresas offshore, fondos de inversión y cuentas bancarias, 
que abarcaba desde las Islas Caimán hasta Suiza y Panamá, una vez despejado el 
camino mediante pagos de sobornos a funcionarios en 
Venezuela.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
esquema colapsó en 2011 y ocasionó pérdidas de cientos de millones de dólares a 
inversionistas, incluyendo a un miembro connotado de una de las familias más 
ricas de América Latina, la venezolana familia Cisneros. De acuerdo a documentos 
de la corte, el esquema Ponzi también se comió parte del fondo de pensiones de 
Petróleos de Venezuela, PDVSA.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algunas 
de las compañías utilizadas en este esquema aparecen mencionadas en un grupo de 
2,5 millones de archivos secretos de offshores obtenidos por el <A 
href="http://www.icij.org/offshore">Consorcio 
Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ por sus siglas en 
inglés)</A>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Illarramendi 
se declaró culpable de los cargos criminales en 2011, mientras que Beracha 
todavía afirma que él no fue parte de la estafa, sino una de las víctimas de 
Illarramendi. Pero John J.Carney, el síndico nombrado por un juez de Estados 
Unidos para limpiar el lío de la estafa, lo acusó en una demanda legal de 
proveer “el dinero o acceso al dinero que mantuvo el esquema de Illarramendi a 
flote”. No se han presentado cargos criminales contra Beracha en Estados 
Unidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para 
este trabajo, se consultó un legajo de 1590 páginas sobre el caso que yace en la 
corte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
síndico también acusó a un funcionario del Estado venezolano –Juan S. Montes, un 
gerente de inversiones senior de Pdvsa, apodado <I 
style="mso-bidi-font-style: normal">Black</I> (“<I 
style="mso-bidi-font-style: normal">negro”</I>) - de recibir más de 30 millones 
de dólares en sobornos a cambio de aprobar complejas transacciones de permuta 
(<I style="mso-bidi-font-style: normal">bond-swap</I>) entre el fondo de 
pensiones de Pdvsa –la empresa petrolera estatal- y los fondos de inversión de 
Illarramendi. Desde que se inició el control cambiario en el año 2003 y hasta el 
año 2010, en Venezuela se emplearon las casas de bolsas y las operaciones de 
permuta como un mecanismo para tener acceso alternativo a divisas extranjeras, 
principalmente dólares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;Carney, el síndico, dice que fue Beracha, 
con su red de contactos entre los ricos y poderosos de Venezuela, quien ayudó a 
Illarramendi a mantener el fraude. Alega en la demanda que Beracha, a sabiendas 
del esquema, pudo inyectarle dinero fresco a cambio de “tarifas exorbitantes o 
comisiones”. Illarramendi y Beracha, según Carney, hicieron más de 170 millones 
de dólares en transferencias fraudulentas a través de una red de compañías 
offshore.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Beracha, 
quien es dueño de una casa de bolsa y de una compañía telefónica que opera a 
través de América Latina, enérgicamente niega las irregularidades y dice que él 
tiene derecho a recibir 140 millones de dólares de regreso. “Yo nunca supe que 
Illarramendi estaba defraudando a alguien hasta que se hizo público”, escribió 
Beracha a ICIJ.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
2008, Beracha fue asesor de Rafael Isea, el entonces ministro de finanzas de 
Venezuela y uno de los funcionarios más cercanos a Chávez antes de que este 
alcanzara la presidencia.&nbsp;Isea también fue gobernador del estado Aragua, en 
el centro del país.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Paraíso para un fraude</h2>


<p class="wp-block-paragraph">El 
síndico dice que Beracha controlaba cuatro compañías en las Islas Vírgenes 
Británicas utilizadas en el esquema: Bradleyville Ltd, Northwestern 
International Ltd, Brave Spirit Ltd y Rowberrow Trading Corp. Las cuatro fueron 
incorporadas a través de Commonwealth Trust Limited, una firma de servicios <I 
style="mso-bidi-font-style: normal">offshore</I> con sede en las Islas Vírgenes 
Británicas, que fue acusada por los reguladores financieros de la isla de 
hacerse la vista gorda ante clientes dudosos de distintas partes del 
mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
secreto y el anonimato que proveen los intermediarios offshore crean un ambiente 
perfecto para el fraude y, especialmente, esquemas Ponzi. Este tipo de estafas 
se caracterizan por ofrecer grandes beneficios a los inversionistas y busca que 
los nuevos inversores paguen los intereses de los antiguos, hasta que el sistema 
colapsa y ya no se puede cumplir más con los 
inversionistas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Especialistas 
en fraude dicen que los grandes esquemas Ponzi incluyen elementos <I 
style="mso-bidi-font-style: normal">offshore</I>, cuentas bancarias y compañías 
en escondites en el extranjero, que permiten a criminales financieros oscurecer 
los orígenes y destinos de grandes sumas de dinero necesarias para mantener los 
esquemas funcionando.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Muy 
rara vez se tiene alguno que no” incluya compañías o cuentas en paraísos 
fiscales, dice <A href="http://www.akerman.com/bios/bio.asp?id=529">Michael 
I. Goldberg</A> 
de Fort Lauderdale, Florida, Estados Unidos, un abogado que con frecuencia 
testifica como experto en casos de esquemas Ponzi. “Si no, es usualmente un tipo 
de Ponzi muy parroquial. Pero los más sofisticados, casi siempre lo 
hacen”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
fraude millonario de siete mil millones de dólares de Allen Stanford, por 
ejemplo, se realizó a través de un banco que él controló en Antigua. Bernard 
Maddoff usó también una serie de “fondos de inversión subordinados” <I 
style="mso-bidi-font-style: normal">offshore</I> para inyectar el crecimiento de 
su esquema de 65 mil millones de dólares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
el caso del Ponzi de Illarramendi, tres fondos de inversión que presuntamente 
fueron parte del corazón del fraude, tenían su sede en las Islas 
Caimán.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, 
Carney alega que las compañías de las Islas Vírgenes Británicas, controladas por 
Beracha, recibieron millones de dólares en pagos por “ningún trabajo, servicio o 
valor”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
una declaración escrita a la corte, Beracha reclama que él había renunciado a 
cualquier participación mayoritaria en las firmas mucho antes que los crímenes 
de Illarramendi salieran a la luz. Pero Carney dice que Beracha usó las 
compañías para canalizar el dinero de las tarifas e intereses –tasas de hasta 80 
por ciento anual por los préstamos no eran extrañas- que él cargó a Illarramendi 
a cambio de suministrarle el dinero a sus fondos de inversión, que tenían 
pérdidas. Los sobornos para pagar al gerente del fondo de pensiones de Pdvsa 
también fueron canalizados a través de las compañías offshore de Beracha, de 
acuerdo a los registros de Carney en la corte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
22 de marzo de 2007, cerca de 12 millones de dólares para el pago de sobornos 
fueron transferidos a una de las entidades de las Islas Vírgenes, Northwestern 
Ltd., así como otras dos compañías controladas por Beracha, de acuerdo a la 
denuncia del síndico. En un intercambio de correos electrónicos que se produjo 
más tarde ese año, Beracha e Illarramendi discutieron el pago de más de siete 
millones de dólares para <I style="mso-bidi-font-style: normal">Black</I>. 
Beracha escribió entonces: “ya te daré instrucciones, cta. nueva q les estoy 
abriendo en hsbc” (sic), según un documento suministrado por el síndico a la 
corte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Beracha 
dijo que los alegatos de Carney sobre los sobornos "son 
falsos".</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un 
abogado de Montes, Elliot Greenfield, no respondió a los mensajes de correo 
electrónico y llamadas de ICIJ buscando un comentario sobre los alegatos contra 
su cliente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
2008, otra de las entidades de las Islas Vírgenes de Beracha, Brave Spirit, 
recibió más de 3,6 millones de dólares de uno de los fondos de Illarramendi “a 
cambio de absolutamente nada”, alega el síndico. Registros internos de 
Commonwealth Trust Limited (CTL), agente registrador de Brave Spirit –que 
aparece entre las firmas del <A href="http://www.icij.org/offshore">grupo 
de documentos secretos sobre </A><A 
href="http://www.icij.org/offshore"><I style="mso-bidi-font-style: normal">offshores 
</I></A><A href="http://www.icij.org/offshore">obtenido 
por ICIJ</A>-, 
revelan que Moris Beracha, y otras cuatro personas que comparten el apellido 
Beracha, eran accionistas de Brave Spirit en ese momento, pero Moris Beracha 
detentaba cincuenta por ciento de participación en la firma y era su único 
director.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Yo 
no soy propietario, ni tengo la mayoría o el control accionario, de ninguna de 
esas empresas que el Sr. Carney me atribuye, salvo Northwestern International 
Ltd”, escribió Beracha a ICIJ.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Beracha 
le dijo en una oportunidad en un correo electrónico a Illarramendi que ellos 
eran un equipo. Pero en el calor del intercambio de grandes cantidades de dinero 
alrededor del mundo, las cosas se pusieron algunas veces tensas entre ellos. Por 
ejemplo, esto ocurría cuando las transferencias se 
retrasaban.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Chamo 
me tienes cagado. Demasiada responsabilidad para mí. De verdad mándalas como me 
dices pero dispara. Es mucho real papa” (sic), le escribió Beracha a 
Illarramendi en un mensaje de correo electrónico el 4 de diciembre de 
2007.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Ya 
sabemos que ejecutar esto toma tiempo y que no nos gusta mandar múltiples 
transferencias el mismo día”, respondió Illarramendi. “No podemos volvernos 
locos porque se cortan las vías, pana”.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Juego de operaciones</h2>


<p class="wp-block-paragraph">En 
2010, la <I style="mso-bidi-font-style: normal">Securities and Exchange 
Commission (SEC) </I>de Estados Unidos –ente de supervisión del mercado 
bursátil- comenzó a explorar las prácticas financieras de Illarramendi. Los 
investigadores de la SEC encontraron transacciones financieras intrincadas y sin 
ningún libro de cuentas, prácticamente. Ellos rastrearon el Ponzi a partir de 
una pérdida de cinco millones de dólares que Illarramendi sufrió en 2005. Desde 
ese momento el agujero continuó creciendo, mientras Illarramendi, un antiguo 
banquero de Credit Suisse, “jugó un juego de operaciones fantasma” con los 
fondos de los inversionistas para intentar pagar deudas y ocultar las pérdidas, 
de acuerdo a los archivos de la corte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los 
documentos de la corte también muestran que uno de los primeros inversionistas 
en los fondos de inversión <I style="mso-bidi-font-style: normal">offshore</I> 
de Illarramendi fue el millonario Oswaldo Cisneros, que es dueño de una de las 
compañías de telecomunicaciones más grandes del país. Su primo, Gustavo 
Cisneros, junto con otros miembros de la familia, tiene una fortuna que la 
revista <A href="http://www.forbes.com/fdc/welcome_mjx.shtml"><I 
style="mso-bidi-font-style: normal">Forbes</I></A> 
calcula por 4.200 millones de dólares, incluyendo participación en estaciones de 
televisión, una cervecería y un equipo de béisbol.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Documentos 
presentados en la corte por los abogados y asociados de Oswaldo Cisneros 
muestran que el empresario venezolano invirtió alrededor de 117 millones de 
dólares en los fondos de inversión <I 
style="mso-bidi-font-style: normal">offshore</I> de 
Illarramendi.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
2004, una compañía vinculada con Oswaldo Cisneros cogestionó uno de estos fondos 
de inversión <I style="mso-bidi-font-style: normal">offshore</I>, que luego fue 
usado en el esquema, Highview Point Offshore Fund, creado por Illarramendi y dos 
socios en las Islas Caimán. Una declaración jurada entregada por el síndico 
indica que Cisneros realizó esto por “razones de impuestos” y que Illarramendi y 
los otros tenían autoridad exclusiva para ejecutar los 
negocios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un 
abogado de Cisneros, Laurence Curran, dijo que su cliente no puede ofrecer 
comentarios porque los procedimientos judiciales están en 
curso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
marzo de 2011, Illarramendi <A 
href="http://www.sec.gov/litigation/litreleases/2011/lr21970.htm">se 
declaró culpable</A> 
de cuatro cargos: transferencias fraudulentas, fraude a la seguridad, fraude de 
asesorías financieras y conspiración para obstruir la justicia. Dos meses más 
tarde <A 
href="http://www.sec.gov/litigation/litreleases/2011/lr22015.htm">la 
SEC anunció</A> 
que había recuperado 230 millones de dólares de los inversionistas de una cuenta 
bancaria en los Países Bajos. Los inversionistas rápidamente se alinearon para 
reclamar su dinero del síndico, que aún está buscando parte del dinero que se 
desvaneció en el esquema.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con 
frecuencia parece el juego del gato y el ratón. Cuando los abogados del síndico 
trataron de notificar sobre la demanda contra las compañías de Beracha en las 
Islas Vírgenes Británicas, encontraron que aparentemente las firmas no existían 
más o que habían sido transferidas a otras jurisdicciones en paraísos fiscales. 
CTL, el agente registrador de las Islas Vírgenes Británicas, le dijo al síndico 
que no podía aceptar papeles judiciales de una compañía que no representaba 
más.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><A 
href="http://www.bakerlaw.com/jonathanbnew/">Jonathan 
New</A>, 
un abogado de Nueva York y antiguo fiscal federal que está trabajando en nombre 
del síndico, dice que frecuentemente hay muchas capas de intermediarios entre 
una compañía y sus dueños beneficiarios. “Terminas casi en una situación como de 
una muñeca rusa, tratando de dilucidar dónde termina esto”, 
dice.</p>



<p class="wp-block-paragraph">ICIJ 
contactó al intermediario en Panamá que ayudó a Beracha a incorporar sus 
compañías a través de CTL en las Islas Vírgenes Británicas. Dani Kuzniecky, un 
abogado con buenas conexiones y antiguo contralor general de Panamá, se negó a 
ofrecer comentarios alegando confidencialidad y asuntos 
legales.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Extorsiones</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Mientras 
tanto, los abogados de Beracha están peleando el caso en las cortes de Estados 
Unidos, presionando para que el caso sea movido a jurisdicción venezolana, donde 
una investigación de la comisión de contraloría de la Asamblea Nacional declaró 
inocentes a todos los funcionarios del gobierno vinculados con el caso 
Illarramendi.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Beracha 
vive ahora en República Dominicana. Dice que ha sido extorsionado en 
Venezuela.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Yo 
soy una víctima del fraude de Illarramendi”, escribió en un correo electrónico. 
En respuestas escritas que luego envió a través de una firma de Relaciones 
Públicas, dijo en lugar de eso que él era una víctima del juicio contra 
Illarramendi en el que “he sido implicado sin ninguna base legal”. Él acusa a 
Carney de tener un conflicto de interés, porque el síndico contrató a su propia 
firma de abogados, Baker&amp;Hostetler, para representarlo en las 
demandas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
abogado Jonathan New indicó que ese alegato ya fue rechazado por la corte. “El 
señor Beracha está únicamente sacando ahora estos alegatos sin fundamento en un 
claro intento por ganar ventaja en un litigio en el que el síndico está 
intentando recuperar más de 170 millones de dólares que Illarramendi transfirió 
de manera fraudulenta al señor Beracha y a entidades bajo el control de 
Beracha”, agregó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después 
que el caso de Illarramendi fue descubierto, el gobierno de Chávez dijo que 
cubriría las pérdidas de los 25.000 pensionados de Pdvsa. El presidente de la 
Asociación de Jubilados (Ajip), César Delgado, le dijo a ICIJ que los jubilados 
han continuado recibiendo sus pensiones con normalidad pero que, desde el año 
2002 –después del paro petrolero- no le ha sido entregado a AJIP copia de los 
informes financieros auditados del fondo de pensiones, donde hubiesen podido 
tener conocimiento de las inversiones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al 
mismo tiempo, sin embargo, un grupo de pensionados envió una carta a la oficina 
del Fiscal de Distrito en Connecticut, en octubre de 2012, diciendo que ellos 
habían sufrido daños financieros del esquema de Illarramendi y que no han podido 
“obtener una compensación” de Pdvsa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
ministro de Petróleo y Minería de Venezuela y presidente de Pdvsa, Rafael 
Ramírez, no respondió a la solicitud de comentario enviada por escrito a sus 
oficinas en el mes de enero de 2013.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Illarramendi 
tampoco respondió a las llamadas y correos electrónicos enviados para conseguir 
sus comentarios. Su padre, Ramón Illarramendi, quien durante el segundo gobierno 
del presidente Rafael Caldera fuera Ministro de la Familia, dijo en un mensaje 
de correo electrónico que su hijo está obligado a mantener silencio como parte 
de un acuerdo de confidencialidad alcanzado con las SEC durante un proceso de 
negociaciones. Sin embargo, agregó que “tanto la oficina del fiscal de Estados 
Unidos como la SEC han ignorado descaradamente este acuerdo, creando una nube de 
desinformación repetitiva y autorreferencial”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Mi 
hijo nunca se declaró culpable de llevar un esquema Ponzi – el término no está 
siquiera mencionado en su declaración de culpabilidad ni en la transcripción de 
la audiencia. Sus abogados han demostrado que no hubo tal cosa y todavía eso 
aparece en cómo cada titular lo ha estado llamando por los últimos dos 
años”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
un archivo de la corte, Francisco Illarramendi dijo que él había sido 
extorsionado en múltiples ocasiones y obligado a pagar millones a oficiales del 
gobierno venezolano, que resultaron en pérdidas financieras para los fondos de 
inversión que él administraba. “Mi vida y la vida de mi familia fueron 
amenazadas con daños físicos si ciertos pagos no se hacían a oficiales 
venezolanos o a sus intermediarios”, escribió 
Illarramendi.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Illarramendi 
ha estado en una prisión en Rhode Island, Estados Unidos, desde finales de enero 
esperando sentencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
el caso de Cisneros, el magnate venezolano, él está en una dura pelea en la 
corte para recuperar su dinero. Su nombre está profundamente enterrado en 
archivos de la corte de Estados Unidos. Como muchos otros personajes de esta 
historia, Cisneros se esconde tras misteriosas entidades offshore, incluyendo 
una compañía panameña que está reclamando 20 millones de dólares al 
síndico.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><I 
style="mso-bidi-font-style: normal">Francisca 
Skoknic y Mike Hudson contribuyeron con esta historia.</I></p>



<p class="wp-block-paragraph"><A 
href="http://armando.info/sitio/index.php?id=17&amp;tx_ttnews%5Btt_news%5D=14&amp;cHash=fdc33fbd2cd1c085406fa01be9f11e7d">Lea 
acá una serie de respuestas de Moris Beracha enviadas por escrito a 
ICIJ</A> 
</p>



<p class="wp-block-paragraph"><A 
href="http://www.icij.org/offshore/ponzi-scheme-used-offshore-hideaways-shuffle-investors-money">Lea 
acá la versión en inglés de este trabajo publicada por ICIJ: </A><A 
href="http://www.icij.org/offshore/ponzi-scheme-used-offshore-hideaways-shuffle-investors-money"><I 
style="mso-bidi-font-style: normal">Ponzi 
Scheme used offshore hideaways to shuffle investors' money</I></A><I 
style="mso-bidi-font-style: normal"></I></p>

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