<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>IVÁN OLIVARES - Armando.info</title>
	<atom:link href="https://armando.info/author/ivan-olivares/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://armando.info</link>
	<description>periodismo de investigación venezuela</description>
	<lastBuildDate>Fri, 28 May 2021 16:43:48 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.1.4</generator>

<image>
	<url>https://armando.info/wp-content/uploads/2021/05/cropped-logo-animado1-32x32.gif</url>
	<title>IVÁN OLIVARES - Armando.info</title>
	<link>https://armando.info</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Venezuela dejó que Daniel Ortega la embaucara y no le gustó</title>
		<link>https://armando.info/venezuela-dejo-que-daniel-ortega-la-embaucara-y-no-le-gusto/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=venezuela-dejo-que-daniel-ortega-la-embaucara-y-no-le-gusto</link>
					<comments>https://armando.info/venezuela-dejo-que-daniel-ortega-la-embaucara-y-no-le-gusto/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[IVÁN OLIVARES]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 21 Aug 2016 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Investigacion]]></category>
		<category><![CDATA[Alba]]></category>
		<category><![CDATA[Alimentos]]></category>
		<category><![CDATA[Daniel Ortega]]></category>
		<category><![CDATA[Nicaragua]]></category>
		<category><![CDATA[PDVSA]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://armando.info/?p=226</guid>

					<description><![CDATA[Es bien sabido que el régimen de Nicaragua desvió los fondos recibidos desde 2007 de la cooperación internacional venezolana, unos 3.600 millones de dólares, para favorecer los negocios privados de la nomenklatura sandinista y del entorno personal del presidente. Ahora nueva documentación demuestra que Caracas tuvo conocimiento del timo, al que no dio consentimiento. Al menos desde 2012 las autoridades venezolanas se quejaron en comunicaciones internas de garantías poco adecuadas, pago en especies de cuotas que debían hacerse en efectivo, y triangulaciones no autorizadas con terceros países, por parte de su aliado en Managua]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Desde 
que el chavismo llegó al poder en Venezuela, hace 17 años, puso en práctica su 
llamada diplomacia petrolera. Convencido de la naturaleza regional de su 
proyecto, más ideológico que comercial, el régimen de Caracas asignó con 
largueza a gobiernos de la llamada Alianza Bolivariana de los Pueblos (Alba) y a 
aliados del Caribe insular recursos energéticos y financieros procedentes de las 
exportaciones petroleras, que no siempre buscaba recuperar. No, al menos, en 
dinero contante y sonante, aunque sí, con frecuencia, en réditos 
políticos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero 
hasta esa dadivosidad interesada tiene límites. Según se comprueba en una docena 
de documentos oficiales de la empresa petrolera estatal, Pdvsa, a los que se 
tuvo acceso para este trabajo, la cooperación internacional venezolana encontró 
su no-más-allá en Nicaragua. Tomó nota de una situación que ya el periodismo 
independiente denunciaba desde 2007: que los fondos inyectados a través de la 
petrolera para incentivar pequeñas y medianas empresas o que formaban parte del 
convenio de financiamiento a largo plazo de la factura petrolera del país 
centroamericano estaban siendo privatizados en los hechos para costear la 
construcción de un emporio empresarial para la familia del presidente Daniel 
Ortega y su entorno, que hoy incluye medios de comunicación, hoteles, empresas 
eléctricas y distribuidoras de combustible.</p>


<p class="wp-block-paragraph">Los 
documentos revelan que al menos desde 2012 altos funcionarios de la 
administración de Hugo Chávez –quien moriría en marzo de 2013– cuestionaron el 
desvío de la cooperación estatal venezolana a través de la cooperativa privada 
nicaragüense Caruna, la Caja Rural Nacional, advirtiendo el riesgo de no poder 
recuperar los préstamos derivados de una transferencia que a finales de 2015 
superaba los US$3.600 millones. Los ejecutivos de Pdvsa y el Alto Gobierno 
venezolano estaban plenamente informados de las violaciones de Managua al 
acuerdo petrolero suscrito entre las dos naciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
uno de los documentos, elaborado en 2013, Patricia de Oliveira, consultora 
jurídica de PDV Caribe, S.A., reporta a Bernardo Álvarez, actual Embajador de 
Venezuela ante la Organización de Estados Americanos (OEA) y entonces presidente 
de esa filial petrolera, que el análisis legal sobre la administración de los 
fondos provenientes de la porción de largo plazo de la factura petrolera, indica 
que esos recursos “están siendo administrados fuera del marco legal de dicho 
acuerdo”. También expresa serios cuestionamientos sobre la idoneidad de Caruna 
para manejarlos. El análisis de los expertos jurídicos de Pdvsa determinaba que 
“Caruna no posee cualidad para administrar los fondos en cuestión”, y que “más 
allá de lo financiero y de los informes que pudieran obtenerse, nos interesa 
garantizar el retorno de estos recursos”.</p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1080" height="721" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21082016-1.jpg" alt="" class="wp-image-50512" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21082016-1.jpg 1080w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21082016-1-700x467.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21082016-1-768x513.jpg 768w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><figcaption>Sede de Caruna, en Managua // Fotografía: Carlos Herrera - Confidencial.com.ni</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">Para 
lograrlo, sugieren “que el Estado nicaragüense avale las obligaciones de 
conformidad con los acuerdos”, y que a partir de ese momento “Pdvsa reciba 
pagarés de Albanisa” para cubrir el tramo de 25% de los fondos que le eran 
entregados en administración, y que Nicaragua como país, entregara pagarés para 
cubrir el otro 25%. Pvdsa por su parte, se limitaría a “conocer en qué se van a 
administrar esos fondos”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las 
indagaciones de los funcionarios venezolanos refuerzan la principal preocupación 
que aún predomina en Nicaragua, a pesar de que la administración Ortega ha 
tratado de tranquilizar a la opinión pública diciendo una y otra vez que “se 
trata de una deuda privada”. La opinión del acreedor parece tajante en los 
documentos: se trata de una deuda del Estado nicaragüense, que representaría 80% 
del PIB del país, aún si se Ademó para incrementar los negocios del clan 
Ortega.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para 
Venezuela, el problema es que el Contrato de Administración de Fondos suscrito 
en mayo de 2007 por Asdrúbal Chávez –entonces vicepresidente de Pdvsa y 
presidente de Albanisa, el holding binacional creado en el marco del pacto 
petrolero– en nombre y representación de Pdvsa Petróleo, S.A. por un lado, y 
Petronic –la petrolera oficial nicaragüense– por el otro, estaba lejos de 
garantizar la protección de esos recursos, en parte, por la “falta de precisión 
en cuanto a la administración e inversión, uso y destino” de los montos 
transferidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
los documentos también se cuestiona “la falta de definición del fondo 
transferido”; el hecho que “no existe ninguna mención a inversiones seguras”, o 
bien, que en los contratos no se especifica que el rendimiento que generen esas 
inversiones le corresponde (pertenece) a Pdvsa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
otras palabras: la parte venezolana cree más probable que se pierdan esos 
fondos, antes de que se conviertan en un compromiso atado al cuello de las 
finanzas nicaragüenses.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Más 
puntos débiles encontrados por los expertos venezolanos en los contratos: no se 
define el monto a pagar en concepto de administración del fondo, y no autorizan 
a Pdvsa a realizar auditorías legales y financieras sobre Caruna cuando los 
venezolanos lo consideraran procedente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tampoco 
se determinaba el plazo de vigencia del contrato, así como que la facultad de 
terminarlo fuera de Caruna. No había una sede arbitral predeterminada; y hasta 
se señala que “la redacción en general es muy pobre y por lo tanto, 
confusa”.</p>


<h2 class="wp-block-heading">Puntos oscuros</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Del 
análisis de esos documentos se deriva una serie de “hallazgos legales”, en los 
que se pone en duda la idoneidad de Caruna para administrar los recursos, y el 
hecho que las garantías que se otorgan no son las apropiadas para asegurar que 
Venezuela podrá recuperar el dinero que estaba entregando a sus camaradas 
nicaragüenses.</p>


				<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-embed-handler wp-block-embed-embed-handler wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
				<iframe title="Los papeles de PDVSA sobre el desvío de la cooperación petrolera" width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/-_gBhnIOuEA?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
				</div></figure>
				
				 

<p class="wp-block-paragraph">La 
consultora de Pdvsa detalla que el tramo de 25% de los fondos que según los 
acuerdos deberían ser asumidos por la República de Nicaragua “está siendo 
utilizado para actividades financieras del sector agrícola y de microempresas 
nicaragüenses a través de Caruna, y no a través del Estado en 
sí”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso, 
en los hechos. Pero como agravante, el estudio jurídico menciona que las leyes 
nicaragüenses no facultan a Caruna para “asumir la administración de los 
recursos en los términos en que está previsto en los contratos suscritos al 
efecto con Pdvsa. En consecuencia, la operación se ejecuta en violación al 
Tratado Energético del Alba y a la Ley de Nicaragua, 
respectivamente”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Vale 
decir que la ausencia de facultad de Caruna no puede ser en modo alguno 
subsanable o susceptible de ser suplida por la sola autorización o designación 
que Pdvsa haya hecho a Caruna para que reciba los fondos”, 
añade.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
segundo hallazgo legal del estudio jurídico de Pdvsa, el de la naturaleza de las 
garantías, se fundamenta en que según el Tratado Energético del Alba se requiere 
una garantía soberana, recordando que la aplicación del Acuerdo debía ejecutarse 
“de forma exclusiva” por “entes públicos avalados por la República Bolivariana 
de Venezuela y la República de Nicaragua”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Al 
ver la instrumentación que se hizo del acuerdo bilateral Alba, se expresa como 
garantía la figura de una cesión de los créditos a favor de Pdvsa, una garantía 
como un derecho de crédito contra terceros de Caruna que ni siquiera es un ente 
público, es un ente privado: una cooperativa que ni siquiera goza de prestigio”, 
indica el documento de Pdvsa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
estudio confirma con estupor que ni la Ley 499, Ley General de Cooperativas con 
su Reglamento, ni el Estatuto de Caruna y su Reglamento, evidencian que Caruna 
esté “sometida a la regulación de los organismos competentes para la prevención 
de legitimación de capitales”.</p>


<figure class="wp-block-pullquote alignleft"><blockquote><p>“Lo que se esperaba era una garantía soberana, sin embargo, se reciben unos pagarés emitidos por Caruna..."</p></blockquote></figure>


<p class="wp-block-paragraph">“Lo 
que se esperaba era una garantía soberana, sin embargo, se reciben unos pagarés 
emitidos por Caruna con legislación y jurisdicción de ‘domicilio especial y 
excluyente’ a la ciudad de Caracas”, detalla el texto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
gobierno de Nicaragua nunca ha brindado alguna explicación sobre estas anomalías 
y los reclamos de Venezuela en relación al manejo privado de la cooperación y la 
deuda por parte de Caruna. Pero en febrero de este año, un informe del Fondo 
Monetario Internacional (FMI) reveló que había “cambios en la administración del 
régimen de colaboración de petróleo”. Según el FMI, Nicaragua informó al 
multilateral que “a petición del gobierno de Venezuela, todos los activos y 
pasivos relacionados con el esquema de cooperación petrolera están en proceso de 
ser transferidos de Caruna a Albanisa”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Albanisa 
es una empresa mixta, en la que el 51% de las acciones pertenecen a PDVSA de 
Venezuela y el 49% a Petronic de Nicaragua. Y para cerrar el círculo, el Banco 
Central de Venezuela (BCV) compró la deuda de Alba de Nicaragua S.A. (Albanisa) 
con Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa), con lo que ahora, el acreedor de la 
empresa mixta ya no es su socia venezolana, sino el propio Banco Central de ese 
país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Las 
cuentas por cobrar no corrientes se disminuyeron en US$5.620 millones (67%), en 
comparación con el año 2014, alcanzando un total US$2.788 millones al 31 de 
diciembre de 2015, originado principalmente por la venta al Banco Central de 
Venezuela (BCV), de pagarés por Convenios de Cooperación Energética”, según se 
refleja en un documento de la Asamblea Nacional 
venezolana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ninguna 
autoridad gubernamental, en Venezuela o en Nicaragua, ha brindado una 
explicación sobre las implicaciones de esta operación, y si esto significa, como 
interpretan algunos economistas, que al pasar al BCV la deuda nicaragüense se 
convierte en una “deuda soberana”, y por lo tanto Nicaragua enfrentaría a un 
acreedor mucho menos flexible que Pdvsa.</p>


<h2 class="wp-block-heading">La triangulatura de la arepa</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Las 
contrariedades de Venezuela con su pícaro aliado nicaragüense no terminaron con 
lo que detectó en los contratos de la cooperación petrolera. Las autoridades de 
Caracas cuestionaron los mecanismos de “triangulación” de exportaciones 
utilizados por Alba de Nicaragua S.A. (Albanisa), para pagarle a Venezuela la 
factura petrolera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 
reclamo surgió desde 2012 pero subió de tono en los niveles burocráticos de 
Pdvsa cuando Nicolás Maduro asumió la presidencia en abril de 2013.</p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img decoding="async" width="1080" height="721" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21082016-2.jpg" alt="" class="wp-image-50513" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21082016-2.jpg 1080w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21082016-2-700x467.jpg 700w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21082016-2-768x513.jpg 768w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><figcaption>Sede de Albanisa, en Managua // Fotografía: Carlos Herrera - Confidencial.com.ni</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">Los 
venezolanos estaban molestos no solo porque Nicaragua le estaba enviando comida 
para pagar el 50% de la factura que debía ser cancelado en el corto plazo 
(cuando los acuerdos especificaban que esos abonos debían aplicarse a la factura 
de largo plazo), sino también al confirmar que Alba Alimentos de Nicaragua S.A. 
(Albalinisa), estaba comprando alimentos en Centro y Suramérica, para 
revendérselos a ellos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
el “punto de cuenta” denominado “Modelo para homologar la compensación de la 
factura petrolera con productos de Nicaragua”, presentado por el Presidente de 
PDV Caribe, Bernardo Álvarez, al Ministro del Poder Popular de Petróleo y 
Minería, Rafael Ramírez C –actual Embajador de Venezuela ante Naciones Unidas en 
Nueva York–, en noviembre de 2013, se presentan algunos ejemplos de embarques de 
productos enviados por Nicaragua, que no habían sido producidos por 
manufactureros locales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“En 
la compensación con Nicaragua se han recibido productos provenientes de otros 
países (triangulación): de El Salvador (café); de Argentina (caraotas negras); 
de Honduras (aceite de palma); de Guatemala (novillos), y de Brasil (azúcar 
refino)”, detalla el informe interno de la administración 
venezolana.</p>


<figure class="wp-block-pullquote alignleft"><blockquote><p>“Esta triangulación vulnera los principios de Petrocaribe de promover la producción nacional en los países beneficiarios..."</p></blockquote></figure>


<p class="wp-block-paragraph">“Esta 
triangulación vulnera los principios de Petrocaribe de promover la producción 
nacional en los países beneficiarios y eliminar la intermediación. La 
Corporación Venezolana de Alimentos (CVAL), ha manifestado la necesidad que los 
productos a compensar por los países sean originarios de los mismos”, le 
recuerdan a Ramírez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por 
ello, le piden “establecer que todas las compensaciones se realicen sin permitir 
triangulaciones, para el caso de Nicaragua, y extensivo a los demás países que 
utilicen el mencionado mecanismo de pago”, a menos que fuera la misma Venezuela 
la que aprobara de previo alguna excepción a ese 
requisito.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para 
probar la triangulación, adjuntan copia de un documento de abril de 2013, en el 
que Carlos Osorio, presidente de la Corporación de Abastecimiento y Servicios 
Agrícolas (La Casa), le informa a Víctor Aular Blanco, director de Pdvsa, haber 
recibido de parte de Albalinisa, 2.984,4 toneladas métricas de aceite crudo de 
palma, por un valor de 3,95 millones de dólares, “provenientes de la República 
de Honduras”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro 
documento de septiembre 2012, refleja la recepción de un embarque de 20.764 
toneladas métricas de azúcar cruda, valorado en US$15,8 millones, provenientes 
de Guatemala; o las 3.281 toneladas métricas de frijoles negros, de julio de 
2013, valoradas en US$4,2 millones, “provenientes de la República de 
Argentina”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además 
de la triangulación, el problema de fondo residía en otra astucia de Managua: si 
bien los acuerdos binacionales firmados en 2007 detallan que Nicaragua pagaría 
en 90 días el 50% del costo del petróleo recibido, y que dispondría de 25 años 
(entre ellos, dos años de gracia) para pagar el 50% restante, a esas 
condiciones, blandas por sí mismas, se añadía la posibilidad de cancelar el 
financiamiento de largo plazo con alimentos, a través de un “mecanismo de 
compensación comercial”, en el que Venezuela debería indicar cuántos alimentos 
recibiría en las ocasiones escogidas. Pero los nicaragüenses estaban cargando el 
pago por especias, como un hecho consumado, a la deuda de corto plazo, que debía 
cancelar en efectivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es 
por eso que Álvarez presenta el punto de cuenta a Ramírez, tratando de encontrar 
una solución al desaguisado. En el documento Álvarez admite que el Acuerdo 
Energético del ALBA “no especifica la porción de la deuda a la cual se va a 
aplicar la compensación”, aunque recordaba a continuación que, en cambio, “el 
Acuerdo Energético Petrocaribe sí establece expresamente que la compensación 
debe hacerse con la porción de largo plazo”, detalle que fue ratificado en 
diciembre de 2011, durante el octavo Consejo Ministerial de 
Petrocaribe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A 
pesar de lo que dicen los acuerdos, los asesores jurídicos de Pdvsa hacen ver a 
sus superiores que entre 2008 y junio de 2013, el país sudamericano recibió 
1.764,5 millones de dólares en alimentos, montos que “Nicaragua cuenta con que 
sean compensados de la factura a corto plazo (por lo que no ha pagado dicha 
porción). Sin embargo, Finanzas Corporativas de Pdvsa no tiene ningún documento 
que la autorice a compensar del corto plazo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dada 
la situación planteada, los asesores jurídicos solicitan al ministro Ramírez que 
decida “de forma excepcional y concesional, aprobar todas las compensaciones 
recibidas de Nicaragua hasta la fecha, con la porción a corto 
plazo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
la práctica, la propuesta implica beneficiar a Nicaragua con un “borrón y cuenta 
nueva”, aceptando que los 1.764,5 millones de dólares que ya habían sido 
enviados en alimentos, se aplicaran a la deuda de corto plazo (90 días), y no a 
la de largo plazo (25 años), que es lo que en realidad establecen los 
acuerdos.</p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="750" height="350" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21082016-3.jpg" alt="" class="wp-image-50514" srcset="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21082016-3.jpg 750w, https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/21082016-3-700x327.jpg 700w" sizes="auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px" /><figcaption>Deuda en manos del BCV</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">Para 
regularizar la situación de cara al futuro, se proponía un abanico de opciones 
que iban desde exigir que a partir del 1 de enero de 2014, el 100% del costo de 
los futuros embarques se debitaran de la cuenta de largo plazo, o bien, que se 
implementara un cronograma progresivo de cuatro etapas (que podían ser 
trimestrales, semestrales o anuales), en la primera de las cuales el 25% del 
costo de los envíos se aplicaba a la deuda de largo plazo, mientras el 75% 
restante se usaba para abonar a la deuda de corto plazo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 
una segunda etapa, los envíos se usaban para abonar 50% - 50% a la deuda, 
pasando en la etapa tres a una proporción de 75% - 25%, para quedar a partir de 
la cuarta etapa, aplicando el 100% del costo de los envíos a la deuda de largo 
plazo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque 
la documentación consultada para este trabajo no permite saber cuál fue la 
decisión del ministro Ramírez, sí es sabido que desde mediados de 2014, y con 
más fuerza a partir de 2015, Alba Alimentos de Nicaragua (Albalinisa), fue 
disminuyendo el monto de sus envíos de animales y productos a Venezuela, por 
causa de una realidad que nadie supo prever: el descenso del precio 
internacional del petróleo. Las exportaciones nicas a Venezuela se han reducido 
a menos de la mitad de lo que eran.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al 
bajar el precio de los hidrocarburos, disminuyó por partida doble la cantidad de 
dinero que quedaba en Nicaragua: por un lado, porque al estar el petróleo más 
barato, Nicaragua tenía que dedicar menos recursos para pagar esa factura; y, 
por el otro, porque los acuerdos especifican que si el precio del petróleo 
superaba los 100 dólares, Nicaragua se quedaría con el 50% del costo de la 
factura, pero si descendía a 80 dólares, el país solo podría retener el 40%. Con 
el barril de petróleo a 60 dólares, solo el 30%, de la factura se quedaba en 
Nicaragua.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin 
embargo, el auge del esquema de intercambio y todo lo que el Gobierno de Daniel 
Ortega estiró sus términos le ayudó a fortalecer las exportaciones de la 
agroindustria y, en especial –algo único en un régimen en que se tilda de 
revolucionario–, a forjar una alianza política con el sector empresarial, y todo 
sin necesidad de desembolsar ni un céntimo de las arcas públicas nicaragüenses. 
Una jugada maestra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">(*) 
La presente es una versión editada de una serie de reportajes producida por 
Confidencial.com.ni, cuyos derechos de publicación fueron cedidos a 
Armando.info</p>

<div style="display:flex; gap:10px;justify-content:center" class="wps-pgfw-pdf-generate-icon__wrapper-frontend">
		<a  href="https://armando.info/author/ivan-olivares/feed?action=genpdf&amp;id=226" class="pgfw-single-pdf-download-button" ><img src="https://armando.info/wp-content/plugins/pdf-generator-for-wp/admin/src/images/PDF_Tray.svg" title="Generar PDF" style="width:auto; height:45px;"></a>
		</div>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://armando.info/venezuela-dejo-que-daniel-ortega-la-embaucara-y-no-le-gusto/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La bonanza de Daniel Ortega se llama Venezuela</title>
		<link>https://armando.info/la-bonanza-de-daniel-ortega-se-llama-venezuela/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=la-bonanza-de-daniel-ortega-se-llama-venezuela</link>
					<comments>https://armando.info/la-bonanza-de-daniel-ortega-se-llama-venezuela/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[CÉSAR BÁTIZ]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 06 Jun 2015 09:32:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Investigacion]]></category>
		<category><![CDATA[Albanisa]]></category>
		<category><![CDATA[Daniel Ortega]]></category>
		<category><![CDATA[Nicaragua]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://armando.info/?p=287</guid>

					<description><![CDATA[Desde que Caracas y Managua firmaron en 2007 un acuerdo para el suministro de petróleo subsidiado, el régimen sandinista no solo ha contado con excedentes para políticas clientelares. Gracias a los recursos venezolanos, la familia presidencial ha construido un imperio económico propio, de ambigua condición entre lo público y lo privado. En los últimos cinco años, los negocios de Ortega y asociados han pasado a dominar el mercado interno de la energía, así como las muy rentables exportaciones de alimentos de Nicaragua a Venezuela.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><I>Managua/Caracas.-</I> Sonaría adecuado 
referirse a Albanisa como uno de los grandes <I>holdings </I>comerciales de 
Centroamérica. Importa, exporta, produce y distribuye petróleo, electricidad, 
combustibles al detal, alimentos y producciones audiovisuales, administra 
hoteles, hasta representar una buena porción del PIB de una economía pequeña 
como la de Nicaragua. Pero la historia de éxito de este emporio se funda sobre 
dos pecados de origen que la inhabilitan como ejemplo a seguir: el negocio está 
a cargo de una casta del poder político, la familia y allegados del presidente 
nicaragüense Daniel Ortega; y, además, toda la operación fue apalancada con 
fondos públicos y activos venezolanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La vasta maniobra de 
apropiación de recursos de la cooperación internacional venezolana para 
favorecer a la familia presidencial nicaragüense ha tenido por vértice a 
Albanisa (Alba de Nicaragua, S.A.), una empresa que, aunque propiedad conjunta 
de la estatal petrolera venezolana Pdvsa (51% de las acciones) y de su 
contraparte Petronic (49% de participación), se constituyó en 2007 como una 
compañía privada. La decisión para registrarse así se remonta a motivaciones 
políticas: se quería evitar que el Congreso de Nicaragua, que incluía a una 
importante bancada opositora, tuviera potestad para supervisar a la empresa. 
Pero sus consecuencias más gruesas se reflejaron en el crecimiento del 
patrimonio y poder económico de los Ortega. </p>



<p class="wp-block-paragraph">De este entramado se 
conocen detalles desde 2010. Desde entonces no ha hecho más que extenderse y 
sumar riqueza, a pesar de las denuncias periodísticas. Al día de hoy, el grupo 
de empresas detenta una posición casi de dominio en los negocios de venta de 
gasolina y de generación y distribución de electricidad. Acapara también el 
negocio de las exportaciones agroalimentarias a Venezuela, el mayor cliente del 
campo nicaragüense. Se calcula que en ocho años, el Gobierno de Ortega ha 
<I>privatizado</I> 3.047 millones de dólares provenientes de Venezuela, del 
total de 3.423 millones de dólares en cooperación estatal (que también incluye 
aportes del Banco de Desarrollo de Venezuela, Bandes), con la venia activa del 
régimen de Caracas. </p>


<h2 class="wp-block-heading">Al principio fueron los dólares</h2>


<p class="wp-block-paragraph">El trasfondo de este 
negocio es político. Dos aliados ideológicos y geopolíticos, el sandinismo y el 
bolivarianismo, sellaron su pacto con los acuerdos de cooperación suscritos en 
marzo de 2007 entre los presidentes Hugo Chávez y Daniel Ortega. Antes, en enero 
de 2007, también se habían hecho partes del acuerdo fundacional de Petrocaribe. 
Apenas cuatro meses más tarde, se conformó Albanisa, la empresa encargada de 
administrar la factura de los diez millones de barriles de petróleo al año 
subsidiado que Caracas concedería a Managua. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El esquema que sirvió 
de marco al acuerdo establecía que Nicaragua pagaría 50% de la factura petrolera 
a 90 días y el otro 50% se pagaría en términos concesionales pactados a más de 
23 años de plazo, con dos de gracia, quedando este fondo a disposición de 
Nicaragua para financiar obras de infraestructura y proyectos sociales. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">Unos meses después, a 
finales de abril de 2007, ambos presidentes suscribieron el acuerdo energético 
de la Alba (Alianza Bolivariana de los Pueblos), que comprendía una modificación 
de las condiciones: 25% de la factura pendiente quedaría como cooperación no 
reembolsable canalizada a través del Fondo Alba, y el restante 25% sería asumido 
por Nicaragua. Pero faltaban nuevas alteraciones del acuerdo, que resultarían 
funcionales para el trasvase de los fondos venezolanos al patrimonio de la 
familia gobernante. </p>



<p class="wp-block-paragraph">“En enero de 2008 se 
acordó entre ambas partes modificar el artículo IV del acuerdo de Cooperación 
Energética del Alba para establecer que ‘corresponderá a una entidad jurídica 
nicaragüense seleccionada por (Petróleos de Venezuela) Pdvsa recibir’ una parte 
de la cooperación”, explica Adolfo Acevedo, un economista nicaragüense conocedor 
de la materia. La persona jurídica beneficiada terminó por ser la cooperativa 
sandinista Caja Rural Nacional (Caruna), que llegó a administrar, de acuerdo con 
cifras del Banco Central de Nicaragua (BCN), 599 millones de dólares&nbsp; entre 
2007 y 2009, una cantidad de cuyo uso no hay muchos detalles. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese esquema de 
financiamiento funcionó hasta 2010. Entonces toda la factura petrolera pospuesta 
como fondo para el desarrollo fue asumida como préstamo para Caruna. A la vez, 
se cambian de nuevo las reglas del juego para destinar 38% de la cooperación 
petrolera a donaciones de índole social, y 62% a inversión en proyectos con 
fines de lucro. Esto último se conoce por los términos en que, ese año, el 
Gobierno de Managua informaba al Fondo Monetario Internacional (FMI). 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">De la noche a la mañana 
quedaba así legitimada la inyección directa de recursos a empresas privadas. 
</p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="413" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/06062015-1.jpg" alt="" class="wp-image-50828"/><figcaption>La empresa Albanisa ha crecido a la vera de la cooperación entre Caracas y Managua. En ocho años suma operaciones por más de 3.000 millones de dólares. Foto: Confidencial.com.ni</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">No es de extrañar que 
sea el año 2010 cuando se detonan las denuncias sobre financiamiento abierto a 
empresas privadas. “Desde 2010 hasta 2014 se destinaron en promedio anual 302,3 
millones de dólares a proyectos de inversión con fines de lucro y 155,3 millones 
de dólares a los que el Gobierno denomina <I>proyectos sociales</I>, aunque el 
FMI los distingue como <I>operaciones cuasi-fiscales</I>”, Acevedo saca cuentas. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">En enero de 2010 se 
supo de un préstamo de 11 millones de dólares de otra empresa del grupo, 
Albalinisa, para que los Ortega adquirieran el Hotel Seminole, un tres estrellas 
de Managua, y desarrollaran un proyecto agropecuario con cinco mil cabezas de 
ganado. Albanisa destinó 9,7 millones de dólares para la compra del canal 8 de 
televisión, y Caruna concedió un préstamo de 160.000 dólares al canal 4, ambos 
gerenciados por los hijos de la pareja presidencial. Casi cuatro millones de 
dólares fueron entregados a constructoras de Francisco <I>Chico</I> López, el 
tesorero del gubernamental Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) 
–también vicepresidente de Albanisa y presidente de Petronic–. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">El accionista principal 
de Albanisa es la petrolera estatal venezolana Pdvsa, representada en su Junta 
–como presidente– por Asdrúbal Chávez, primo del fallecido comandante Chávez y 
actual ministro de Petróleo en el gabinete de Nicolás Maduro. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si todas estas 
transacciones se realizaron sin la anuencia de la parte venezolana, Chávez no 
hizo valer su mayoría. Pero todo parece indicar que los accionistas venezolanos 
estaban al tanto y de acuerdo. En 2010, cuando se divulgaron las primeras 
versiones sobre las puertas giratorias que comunicaban los fondos venezolanos 
con las empresas privadas de los jerarcas sandinistas, Rafael Paniaguas Barras, 
Gerente General de Albanisa para la fecha, declaró desafiante a la prensa: “Es 
cierto que compramos Canal 8, ¿y qué tiene de extraño?”. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Paniaguas, ingeniero 
venezolano cercano a Asdrúbal Chávez, fue retirado de su cargo a raíz de esas 
declaraciones y devuelto a Pdvsa. En 2014 recibió su jubilación de la estatal 
petrolera y más nunca ha salido en público. Ni siquiera en su nuevo destino: 
Houston (Texas, Estados Unidos), capital mundial del negocio de los 
hidrocarburos, donde no pudo ser contactado para este reportaje. 
</p>


<h2 class="wp-block-heading">Electricidad: Negocios poco comunes pero corrientes</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Luego de ese 
zafarrancho inicial, casi como una consecuencia lógica de su origen, Albanisa se 
ha convertido durante los últimos cinco años en un actor principal del mercado 
energético en Nicaragua. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En el sector eléctrico 
tiene contratos garantizados por 350 millones de dólares en los próximos 15 
años, aunque mantenga sus máquinas apagadas. De acuerdo al Instituto 
Nicaragüense de Energía, las nueve plantas –diez, pronto– de Albanisa concentran 
25.4% (331 megavatios/hora) de la capacidad instalada para la generación 
eléctrica en el país (1,311 megavatios/hora). Todos sus contratos han sido el 
resultado de asignaciones directas, sin licitación. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Se trata de un 
crecimiento exponencial del negocio, desde que en 2007 llegaron a Nicaragua las 
primeras plantas <I>Hugo Chávez</I> para superar los crónicos apagones que 
azotaron al país en la última etapa de la administración del ex presidente 
Enrique Bolaños en 2006. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Esas plantas, llegadas 
desde Venezuela, funcionan con diesel y están concebidas como soportes de 
emergencia, y no para servir de bases a un sistema eléctrico regular. Sus costos 
de producción son altísimos y tienden a dañarse. De hecho, han funcionado muy 
poco. </p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="257" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/06062015-2.jpg" alt="" class="wp-image-50829"/><figcaption>El holding de la familia presidencial de Nicaragua vende petróleo, exporta hortalizas, tiene canales de televisión y hasta hoteles como el Seminole de Managua que se ve en esta gráfica. Foto: Seminoleplaza.com</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">No es de extrañar que 
sea el año 2010 cuando se detonan las denuncias sobre financiamiento abierto a 
empresas privadas. “Desde 2010 hasta 2014 se destinaron en promedio anual 302,3 
millones de dólares a proyectos de inversión con fines de lucro y 155,3 millones 
de dólares a los que el Gobierno denomina <I>proyectos sociales</I>, aunque el 
FMI los distingue como <I>operaciones cuasi-fiscales</I>”, Acevedo saca cuentas. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">En enero de 2010 se 
supo de un préstamo de 11 millones de dólares de otra empresa del grupo, 
Albalinisa, para que los Ortega adquirieran el Hotel Seminole, un tres estrellas 
de Managua, y desarrollaran un proyecto agropecuario con cinco mil cabezas de 
ganado. Albanisa destinó 9,7 millones de dólares para la compra del canal 8 de 
televisión, y Caruna concedió un préstamo de 160.000 dólares al canal 4, ambos 
gerenciados por los hijos de la pareja presidencial. Casi cuatro millones de 
dólares fueron entregados a constructoras de Francisco <I>Chico</I> López, el 
tesorero del gubernamental Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) 
–también vicepresidente de Albanisa y presidente de Petronic–. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">El accionista principal 
de Albanisa es la petrolera estatal venezolana Pdvsa, representada en su Junta 
–como presidente– por Asdrúbal Chávez, primo del fallecido comandante Chávez y 
actual ministro de Petróleo en el gabinete de Nicolás Maduro. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si todas estas 
transacciones se realizaron sin la anuencia de la parte venezolana, Chávez no 
hizo valer su mayoría. Pero todo parece indicar que los accionistas venezolanos 
estaban al tanto y de acuerdo. En 2010, cuando se divulgaron las primeras 
versiones sobre las puertas giratorias que comunicaban los fondos venezolanos 
con las empresas privadas de los jerarcas sandinistas, Rafael Paniaguas Barras, 
Gerente General de Albanisa para la fecha, declaró desafiante a la prensa: “Es 
cierto que compramos Canal 8, ¿y qué tiene de extraño?”. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Paniaguas, ingeniero 
venezolano cercano a Asdrúbal Chávez, fue retirado de su cargo a raíz de esas 
declaraciones y devuelto a Pdvsa. En 2014 recibió su jubilación de la estatal 
petrolera y más nunca ha salido en público. Ni siquiera en su nuevo destino: 
Houston (Texas, Estados Unidos), capital mundial del negocio de los 
hidrocarburos, donde no pudo ser contactado para este reportaje. 
</p>


<h2 class="wp-block-heading">Electricidad: Negocios poco comunes pero corrientes</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Luego de ese 
zafarrancho inicial, casi como una consecuencia lógica de su origen, Albanisa se 
ha convertido durante los últimos cinco años en un actor principal del mercado 
energético en Nicaragua. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En el sector eléctrico 
tiene contratos garantizados por 350 millones de dólares en los próximos 15 
años, aunque mantenga sus máquinas apagadas. De acuerdo al Instituto 
Nicaragüense de Energía, las nueve plantas –diez, pronto– de Albanisa concentran 
25.4% (331 megavatios/hora) de la capacidad instalada para la generación 
eléctrica en el país (1,311 megavatios/hora). Todos sus contratos han sido el 
resultado de asignaciones directas, sin licitación. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Se trata de un 
crecimiento exponencial del negocio, desde que en 2007 llegaron a Nicaragua las 
primeras plantas <I>Hugo Chávez</I> para superar los crónicos apagones que 
azotaron al país en la última etapa de la administración del ex presidente 
Enrique Bolaños en 2006. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Esas plantas, llegadas 
desde Venezuela, funcionan con diesel y están concebidas como soportes de 
emergencia, y no para servir de bases a un sistema eléctrico regular. Sus costos 
de producción son altísimos y tienden a dañarse. De hecho, han funcionado muy 
poco. </p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="370" height="460" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/06062015-3.jpg" alt="" class="wp-image-50830"/><figcaption>De lentes y a la derecha de esta imagen, el venezolano Rafael Paniagua, quien estuvo a la cabeza de Albanisa, acompañó al nieto de Sandino a presentar un libro en Caracas. Foto: Correo del Orinoco 12/08/13.</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">A un costo de 4.000 
millones de dólares, la obra debía concluir en 2012 para poner en funcionamiento 
una instalación capaz de refinar 150.000 barriles de petróleo al día. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">A ocho años de su 
inicio, en el sitio solo se ve movimiento de tierras y la construcción de 
tanques de almacenamiento, 16 en una primera fase. Los trabajos están a cargo de 
la empresa china CAM Engineerring Co., Ltd. y, según datos del Banco Central de 
Nicaragua, hasta la fecha Pdvsa ha invertido 312,7 millones de dólares, menos de 
la décima parte de lo que se calculó costaría la refinería. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora se duda de que la 
refinería se construya jamás. Es un caso parecido al de la proyectada refinería 
José de Abreu y Lima, en la que Pdvsa debía participar con Petrobras para 
levantarla en Pernambuco, Brasil, según la visión compartida de Hugo Chávez y el 
expresidente Inácio Lula Da 
Silva. Pero, aún si se completa o no, ¿por qué empezaron la construcción en 
Nicaragua por la cola, los tanques de almacenamiento, que son una instalación 
secundaria? Una fuente de la empresa privada en Managua, que pide no ser 
identificada, lee esa peculiaridad del proyecto con suspicacia: “Con esa 
inversión en tanques de almacenamiento, Albanisa tiene capacidad para 
convertirse en el gran importador y, luego, el gran revendedor de productos 
terminados en el mercado regional”. </p>


<h2 class="wp-block-heading">La llave de la despensa de Venezuela</h2>


<p class="wp-block-paragraph">Se llama Albalinisa y 
no es un trabalenguas ni una competencia al estilo de <I>Descubra las 
diferencias</I>. Es otra empresa que termina por conectarse al grupo de su casi 
homónima, Albanisa. Alba Alimentos de Nicaragua, S.A. (Albanilisa) es 
identificada como una de las empresas mixtas binacionales que CVAL (la 
Corporación Venezolana de Alimentos, adscrita al ministerio de Agricultura y 
Tierras y ahora en proceso de liquidación) declaraba haber constituido también 
con naciones aliadas como Rusia y Siria. Pero, en el caso de Nicaragua, 
Albalinisa quedó encargada de administrar el mecanismo de compensación creado en 
el marco de Petrocaribe y por el cual Managua puede pagar una fracción de su 
deuda petrolera en especies. </p>



<p class="wp-block-paragraph">“Para el pago diferido, 
el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, podrá aceptar que parte 
del mismo se realice con productos, bienes o servicios establecidos mutuamente”, 
ofrece Caracas a sus contrapartes en el texto del acuerdo de Petrocaribe. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nicaragua le sacó 
partido a este párrafo. Y cómo. En 2006, las exportaciones de Nicaragua a 
Venezuela totalizaban dos millones de dólares, menos de lo que exportaban Haití 
o Belice al país suramericano. Pero de 2007 a 2014 las ventas nicaragüenses a 
Venezuela se multiplicaron 49 veces, de 7,6 millones de dólares a 375,95 
millones, según datos oficiales del Centro de Trámites de las Exportaciones 
(Cetrex). La caída constante del precio del petróleo desde fines de 2013, y la 
subsecuentemente menor disponibilidad de divisas por parte del Estado 
venezolano, hacen difícil creer que se volverá a alcanzar el tope de 444 
millones de ventas anuales de Nicaragua a Venezuela, que data de 2012. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero, de todas maneras, 
el negocio sigue siendo pingüe. Venezuela se convirtió en el mayor mercado de 
exportación del campo nicaragüense y no solo en cantidad: con frecuencia, el 
ávido cliente venezolano –que es el Estado– paga precios por encima del promedio 
internacional. Solo lo superan Estados Unidos y Taiwán. Además es un cliente 
voraz, que siempre vuelve por más, paga rápido y, hasta hace poco, se daba el 
lujo de pagar por adelantado. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Las agroindustrias 
nicaragüenses de la carne, del café, de la leche, del azúcar y del aceite y 
oleaginosas, viven una verdadera bonanza con el maná venezolano. De todos los 
regímenes <I>bolivarianos</I> del continente, quizás sea el de Daniel Ortega el 
que mantiene mejores relaciones con los capitanes empresariales, y todo gracias 
al canal privilegiado de colocación de sus productos que ha logrado con sus 
aliados en Caracas. </p>


<p class="wp-block-paragraph">Resulta curioso que, en 
contraste con su prédica de izquierda, los miramientos del Gobierno de Ortega se 
hayan concentrado en los grandes productores. “Los principales productos que 
gozan de acceso preferencial al mercado venezolano, con excepción del frijol 
negro o caraota, se encuentran en manos del gran capital nacional”, apunta el 
economista Adolfo Acevedo. “Para la Comisión Nacional de Productores de Azúcar, 
para las plantas industriales de procesamiento de productos lácteos como 
Centrolac y Parmalat, para el Matadero San Martín, entre otros, el mercado de 
Venezuela ha sido un excelente negocio”. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En cambio, de las pocas 
contrapartidas que los pequeños productores del campo habrían podido recibir de 
la alianza con Venezuela, se sabe poco, y eso que se sabe es sombrío. Por 
ejemplo, los suministros de urea venezolana para fertilizar se centralizaron en 
una organización oficialista, Nicaraocoop, que estableció precios diferenciales 
según la afiliación política o familiar del comprador. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Una asignación de 
contado por diez millones de dólares que Hugo Chávez entregó para financiar 
prestamos dirigidos a pequeños y medianos productores, terminó distribuida “en 
solo cinco empresas”, según escribió la economista Gloria María Carrión Fonseca 
en una nota de la revista <I>Envío</I>. “Cuando los miembros de” la federación 
campesina “preguntaron por el criterio que se usaría para acceder a los 
préstamos, el gobierno les informó que los criterios ya habían sido establecidos 
y los recursos distribuidos”, aseguró. </p>



<p class="wp-block-paragraph">A cambio del impulso 
para sus negocios, los grandes productores agrícolas nicaragüenses se dejaron 
acostumbrar a que Albalinisa intermediara en sus exportaciones. Albalinisa era 
en 2009 la número 48 entre las firmas exportadoras de Nicaragua. En 2014 se 
convirtió en la segunda. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La llave de Albalinisa 
para exportar a Venezuela la tiene Francisco <I>Chico</I> López, vicepresidente 
de Albanisa y tesorero del FSLN. “Él es quien decide en última instancia”, 
coincidieron varias fuentes consultadas. Con el que hay que firmar las 
negociaciones y acuerdos. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando elige 
proveedores, López prácticamente elige a quién le va a ir mejor en la temporada. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ejemplo, en el 
azúcar. “Todos los ingenios exportan a Venezuela. Pero no hay una regla. Algunos 
años van todos, otros años van unos cuantos; unos venden mayor cantidad, otros, 
menor cantidad (…) Albanisa nos dice: necesitamos equis cantidad de azúcar. Los 
ingenios dicen: ‘Yo tengo tanto, tengo compromisos por tanto, puedo darte tanto; 
este es mi plan de exportación o no tengo nada este año’”, refiere Mario Amador, 
Gerente de la Comisión Nacional de Productores de Azúcar (CNPA). 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">En todo caso, si 
Venezuela no le compra más alimentos a Nicaragua, es porque hay un techo: el 
trueque de alimentos por petróleo solo puede llegar hasta un valor equivalente a 
25% de la factura petrolera. El otro techo a las ventas nicaragüenses se lo 
ponen la burocracia y las ineficiencias venezolanas. </p>



<p class="wp-block-paragraph">“Desde el primer día 
fue difícil comenzar a venderles leche, aún a través del mecanismo de Albanisa, 
pero fue haciéndose más difícil con el paso de los años, porque todo camina 
lento en Venezuela: las certificaciones, las inspecciones”, admite Alfredo 
Lacayo, Gerente General de Centrolac. La leche y bebidas saborizadas de 
Centrolac se ven de cuando en vez en los anaqueles de tiendas venezolanas. “A 
pesar de ser un país que importa todo lo que consume, los requisitos para 
importar en Venezuela son sumamente engorrosos, y la burocracia que vive de eso 
es enorme, poderosa e independiente”. </p>


<figure class="wp-block-image size-medium"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="394" src="https://armando.info/wp-content/uploads/2020/12/06062015-5.jpg" alt="" class="wp-image-50831"/><figcaption>El accionista principal de Albanisa es Pdvsa, representada por Asdrúbal Chávez, primo del fallecido comandante Chávez y actual ministro de Petróleo en el gabinete de Nicolás Maduro. Foto: Flickr/Faoalc.</figcaption></figure>


<p class="wp-block-paragraph">“Conseguir un registro 
sanitario en Venezuela te toma más de un año”, sigue Lacayo. “Aunque el 
presidente diga: ‘Denle mañana el registro sanitario’, igual tarda un año”. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mario Amador, de los 
productores de azúcar, recuerda una vez que el gremio recibió un reclamo de 
Albalinisa por un embarque de azúcar. Su contraparte venezolana rechazaba el 
producto recibido porque decían que se les había enviado azúcar sólida, 
petrificada, “pero era mentira. Era un problema de descarga que ellos tenían en 
Venezuela”. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Lacayo, el gerente de 
Centrolac, recuerda algo similar. Su contraparte venezolana dejó varado por tres 
meses un contenedor en Puerto Cabello (estado de Carabobo) “y la leche no está 
supuesta para permanecer en un contenedor a 27 grados centígrados por todo ese 
tiempo”. Pero entiende que “sacar un contenedor de Puerto Cabello también es 
engorroso. Eso es parte del problema económico de Venezuela, que la burocracia 
ha crecido a tal grado que los trámites se hacen muy difíciles”. 
</p>


<h2 class="wp-block-heading">El que calla, otorga</h2>


<p class="wp-block-paragraph">En 2010 Rodolfo 
Obregón, un ingeniero que se desempeñó como gerente de Albanisa y Petronic, 
anterior amigo de Francisco <I>Chico</I> López, rindió testimonio para 
<I>Confidencial</I> de Managua sobre los entretelones administrativos del 
emporio. Su relato hablaba de montos de divisas en efectivo guardados en casas 
de los ejecutivos y un creciente endeudamiento de la empresa, a pesar de su 
notoria liquidez. “Pareciera que no estamos ante una empresa normal, sino ante 
un esquema de endeudamiento para transferir fondos a terceros”, barruntó 
entonces Obregón. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El poder político y una 
dinastía familiar consiguieron sacar réditos de controlar el acceso a la 
cooperación venezolana en Nicaragua. De ese manejo surgió una nueva clase social 
congregada en torno a los Ortega. “Era imposible tapar el sol con un dedo”, 
recordaba Obregón. “Inmediatamente vino el cambio de estilo de vida de 
<I>Chico</I> López, de la familia presidencial, los que estábamos ahí lo 
mirábamos”. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Los jerarcas cambiaron 
sus viejos carros por vehículos de lujo. Literalmente. La cooperación venezolana 
costeó la renovación del parque vehicular al servicio del partido de Gobierno, 
FSLN. Unas 25 camionetas fueron a parar a la casa de Ortega, que funciona al 
mismo tiempo como cuartel partisano, hogar, y sede de la Presidencia de la 
República. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En 2009 unos 
inspectores de Pdvsa –sobre el papel, accionista mayoritario de Albanisa– 
concluyeron que esta empresa, constituida apenas dos años antes, resultaba 
inauditable. Es la única diligencia que se conoce desde la orilla venezolana 
para proteger unos recursos de los que, se supone, son vigilantes. De resto, la 
Asamblea Nacional venezolana, controlada desde 2005 por el oficialista Partido 
Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y sus aliados, nunca se ha avenido a 
discutir el caso de Albanisa. Todas las pistas muestran a una administración 
venezolana conforme con lo que ha ocurrido en Nicaragua con los fondos de la 
cooperación. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Apenas una mención al 
tema aparece en el Informe de Gestión de 2014 del diputado opositor por el 
estado de Táchira, Homero Ruiz, quien reseña informaciones de la prensa 
nicaragüense y una nota de un website venezolano, subrayando la paradoja de que 
Nicaragua estrene plantas eléctricas pagadas por el gobierno venezolano, 
mientras en el país se registran apagones. </p>



<p class="wp-block-paragraph">“De acuerdo al 
anteproyecto de Ley de Cooperación Internacional del 2010, y a la Ley sobre la 
materia de 1958, diría que no hay base legal para que la cooperación 
internacional venezolana se dirija a entes con fines de lucro”, opina un abogado 
venezolano que trabaja para institutos de la Universidad de Harvard 
(Massachussets, Estados Unidos), y que pide mantener su nombre en reserva. “Sin 
embargo, de lo que ve en los acuerdos entre Venezuela y Nicaragua pareciera que 
son tratados interestatales. En este caso, el manejo a lo interno de Nicaragua 
hacia entes privados podría violar el espíritu del tratado bilateral y debería 
venir de parte de Venezuela el interés por denunciar esto. Pero la manera en que 
se ha estructurado los acuerdos de la Alba buscan crear estos mecanismos no 
convencionales en los que grupos de lado y lado se están beneficiando de la 
implementación de los acuerdos de cooperación”. 
</p>


				<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-embed-handler wp-block-embed-embed-handler wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
				<iframe loading="lazy" title="Ex funcionario de Albanisa revela desvío de cooperación venezolana para negocios privados familiares" width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/tkaV6Oe25OM?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
				</div></figure>
				
				 

<p class="nota wp-block-paragraph">(*) Este trabajo, que forma parte de un proyecto conjunto de investigación periodística entre Confidencial.com.ni de Nicaragua y Armando.info de Venezuela, contó con el apoyo de Open Society Foundations.</p>

<div style="display:flex; gap:10px;justify-content:center" class="wps-pgfw-pdf-generate-icon__wrapper-frontend">
		<a  href="https://armando.info/author/ivan-olivares/feed?action=genpdf&amp;id=287" class="pgfw-single-pdf-download-button" ><img src="https://armando.info/wp-content/plugins/pdf-generator-for-wp/admin/src/images/PDF_Tray.svg" title="Generar PDF" style="width:auto; height:45px;"></a>
		</div>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://armando.info/la-bonanza-de-daniel-ortega-se-llama-venezuela/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
