El joropo del dragón

ARMANDO.INFO

Si en algún lugar ha concentrado la República Popular China esfuerzo, política y recursos en la carrera para expandir su influencia global, ha sido en Venezuela. En la última década, el “dragón” asiático ha invertido 200.000 millones de dólares en América Latina y al país ha llegado poco más de un cuarto de esos recursos.

Allanado el camino por el entonces presidente Hugo Chávez, en 2007 se creó formalmente el Fondo Conjunto Chino – Venezolano, epítome de una nueva etapa de alianza entre Beijing y Caracas que comenzó en 2001 con un apretón de manos entre Chávez y el presidente de China, Jiang Zemin.

Sobre esa base, el Fondo Conjunto Chino – Venezolano ha canalizado el aporte de unos 50.000 millones de dólares dados por Beijing para el desarrollo de proyectos en territorio venezolano a cambio de recursos minerales, petróleo, compras de bienes finales de manufactura china y una dosis implícita de lealtad política.

Armando.info obtuvo y procesó, junto al Centro Latinoamericano de Investigación Periodística (CLIP), cientos de documentos sobre el desarrollo de esta cooperación entre los años 2007 y 2012 que, al día de hoy, según Nicolás Maduro impulsó 790 proyectos. Hasta septiembre de 2013 la lista de proyectos acordados entre ambas naciones era de 174.

Desde las vocerías oficiales todo ha sido presentado como ventajoso para Venezuela, pero estos documentos revelan una administración entusiasta pero ineficiente y desordenada.

La cooperación binacional dejó millonarios sinsabores, como el nunca finalizado sistema de ferrocarriles, compras enrevesadas de aviones o electrodomésticos y hasta una oficina cuya construcción costó más recursos que muchos proyectos juntos. Venezuela y China quisieron bailar joropo, pero a esas alpargatas se le salieron pronto las costuras.