Lo que Maradona se llevó de Venezuela 

ROBERTO DENIZ

A dos meses de la muerte del astro del fútbol empieza a correrse el velo en torno a la herencia que pudo dejar después de una vida de excesos multimillonarios. Parte de ese patrimonio que legó se compone de los ingresos que obtuvo de negocios con el chavismo a través de la empresa italiana Casillo Commodities.

En mayo de 2013, poco después de que Nicolás Maduro se aseguró la presidencia, Casillo fichó a Maradona para que le consiguiera contratos a la compañía proveedora de materias primas en Cuba y Venezuela. El pacto funcionó a la perfección: la empresa consiguió millonarios negocios y el exfutbolista jugosas comisiones.

Según el pacto, Maradona cobraría 1,8 dólares por cada tonelada de materias primas como maíz o trigo o azúcar que Casillo despachara a Venezuela y hasta 3% del precio de venta de productos terminados. La función del “Pelusa” era la “señalación de sujetos interesados en el desarrollo de relaciones comerciales con Casillo, o en su caso, de negocios relativos a la venta de productos y géneros agroalimentarios, organizando encuentros y reuniones y ofreciendo todo tipo de apoyo en la gestión de las relaciones con los sujetos señalados”.

Para Casillo, el acuerdo con el exfutbolista terminó siendo de oro mientras el país se hundía en una severa crisis económica. Entre 2015 y 2018, Casillo Commodities firmó con la estatal Corpovex al menos 23 contratos que, sumados, montan a casi 1.500 millones de dólares a cambio del suministro de maíz blanco, maíz amarillo, trigo, azúcar o torta de soya, entre otras materias primas. Ese monto aumenta en casi otros 140 millones de dólares firmados nada más arrancar 2019.

Si se siguen los parámetros del acuerdo entre Casillo y Maradona, el futbolista argentino obtuvo una tajada importante de esas transacciones. Según estadísticas de importadores venezolanos de materia prima a granel, entre 2017 y parte de 2019 Casillo colocó en puertos venezolanos al menos 2,5 millones de toneladas de arroz, aceite crudo de soya, maíz blanco, trigo panadero y para pasta. Eso arroja que sólo en ese lapso Maradona debió cobrar unos cuatro millones y medio de dólares.

Pero los ingresos reales de Maradona por la venta de comida a Venezuela debieron ser mayores a esos más de cuatro millones de dólares. En noviembre de 2018 Valerio Antonini, amigo de Maradona y representante de Casillo en Venezuela, selló un acuerdo con Bolipuertos, la estatal administradora de los puertos venezolanos, para el manejo de los silos. Junto a Antonini, en los negocios de Maradona en Caracas también fueron piezas clave Stefano Ceci y Matías Morla, representante y abogado, respectivamente.

Tras la muerte del astro argentino el propio Nicolás Maduro reconoció el rol de Maradona en el suministro de alimentos para Venezuela, aunque ocultó que se trataba de un negocio. “Nos ayudó en algunas cosas secretas para traer alimentos para el pueblo de Venezuela, eso lo puedo decir hoy”, dijo Maduro horas después de confirmarse el fallecimiento de quien décadas atrás fuera estrella del Napoli y campeón del mundo con la selección argentina.

La confirmación de Maradona como comisionista de Casillo permite comprobar cómo alguna de sus visitas a Caracas se traducía en acuerdos para la compañía. El 6 de noviembre de 2017, por ejemplo, Maradona anunció en sus redes sociales que estaba nuevamente en Caracas. “Feliz de estar en Venezuela, muchas gracias por este recibimiento”, expresó en su cuenta de Instagram. Sólo 15 días después, el 21 de noviembre, Casillo firmó con Corpovex cuatro contratos por 387,27 millones de dólares.