La revancha de Ricardo Fernández Barrueco se hace esperar

ANDREINA ITRIAGO

El fallecido Hugo Chávez también tuvo su Alex Saab: Ricardo Fernández Barrueco, de ascendencia española, se convirtió en el principal proveedor de Mercal, el primer programa de alimentos subsidiados del chavismo. Llegó a convertirse en el "Zar de Mercal" y a ser conocido como un "boliburgués por excelencia”, pero eso no lo salvó de ser capturado en su país, por su propia gente y en su mejor momento -en el año 2009-, cuando buscaba diversificar sus negocios y esperaba convertirse en banquero.

Los cuatro bancos que aspiraba a comprar (Bolívar, Confederado, Provivienda y Canarias), siguiendo una invitación del propio gobierno y que le presentó formalmente Alí Rodríguez Araque, fueron intervenidos luego de que él los fondeó. Además, 90% de su patrimonio en Venezuela fue ocupado e incautado. Por eso, cuando Fernández Barrueco cayó en desgracia, en 2009, perdió mucho más que su libertad.

Las operaciones que adelantaba por esas fechas, para diversificar sus negocios, quedaron en un limbo y se tradujeron en dinero perdido para él. No volvió a ver los 62,7 millones de una garantía que fue depositada en el Deutsche Bank el mismo día de su detención, en aras de mejorar los balances de U21 Casa de bolsa para conseguir, finalmente, la aprobación de las autoridades venezolanas de la adquisición de la participación mayoritaria del Consorcio Credican, casa matriz de Banco Canarias y U21.

Foto: AFP

En 2012, mientras él seguía en los calabozos de la Dgcim, uno de sus ejecutivos, Pablo Botella, intentó recuperarlos. El correo y llamadas de seguimiento que hizo levantaron varias banderas rojas dentro del banco, que desembocaron en la elaboración de un Reporte de Actividad Sospechosa (SAR) de la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN), que hoy se conoce gracias a la filtración de los FinCEN Files.

Tras varios intentos infructuosos, en 2015, cuando Fernández Barrueco ya había recuperado la libertad, su grupo elevó la denuncia a la corte suprema de Nueva York, donde tampoco tuvieron suerte. Pero aún no se dan por vencidos y aspiran a recuperar lo que, aseguran, les robaron entre interventores y ejecutivos del banco.

Foto: AFP

Tampoco recibió de vuelta lo que había adelantado de la compra de Digitel, la empresa de telefonía celular de Oswaldo Cisneros que pretendió adquirir por 700 millones de dólares y de los cuales pagó un 25%. Tampoco pudo recuperar un dinero importante que intentó poner en resguardo a través del consultor Frank Holder. De estas cosas, sin embargo, no puede hablar porque hay investigaciones en curso.

Ahora, busca reconstruir en Panamá el emporio que alguna vez tuvo de centenares de empresas, valoradas en más de 2.000 millones dólares. Pero no ha sido fácil. "Antes teníamos fábricas, teníamos marcas, teníamos mil cosas, éramos infinitamente más grandes. Ahora somos una pequeña empresa pesquera, somos un 20% de lo que éramos antes, como grupo", contó Fernández Barrueco desde Panamá.

Tras su detención en 2009, Fernández Barrueco fue acusado de apropiación de recursos de los ahorristas, apropiación indebida de créditos y asociación para delinquir. Se ha dicho que Chávez lo apartó porque estaba adquiriendo mucho poder, pero él cree que pudo haber sido por motivos ideológicos. Se define como de derecha y conservador.