Un banco en desuso para pagar los sobornos de Odebrecht

ROMINA MELLA

MICHAEL NIKBAKHSH

STEFAN MELICHAR

La trama tras la compra del Meinl Bank Antigua, por donde pasaron $1.600 millones del sofisticado sistema de sobornos de Odebrecht, incluyendo las coimas para Venezuela, dejó huellas en los reportes de operaciones sospechosas de la Red de Control de Crímenes Financieros, conocidos ahora gracias a la filtración de los FinCEN Files.

Ahora, 6 años después, es posible conocer cómo los ejecutivos del “Sector de Operaciones Estructuradas” de Odebrecht, en el interés por huir de los molestos controles de cumplimento en las entidades bancarias privadas, resolvieron comprar y hacerse un banco a su medida a partir de la sucursal de un banco austriaco ubicado en la isla de Antigua, en el Caribe Oriental.

Luiz Eduardo da Rocha Soares fue uno de los ejecutivos de Odebrecht que conoció mejor el sistema de lavado de dinero para el pago de sobornos que montó la empresa desde su eufemísticamente llamado Sector de Operaciones Estructuradas. Entró a la constructora brasileña a finales de los 80. “Buscaba bancos en el extranjero para hacer los pagos paralelos, la creación de nuevas estructuras financieras y apoyar a los ejecutivos que estaban fuera de Brasil para hacer pagos no oficiales”. Es decir, sobornos.

A partir de 2008 Da Rocha comenzó a visitar los países donde estaban los políticos o funcionarios públicos que recibirían los sobornos y los instruía para abrir cuentas bancarias en Antigua Overseas Bank y, a partir de 2010, en el Meinl Bank de Antigua. Hacia el 2010 el AOB empezó a enfrentar serios problemas de liquidez. El banco estaba quebrando. Da Rocha le propuso al encargado del Sector de Operaciones Estructuradas, Hilberto Silva, una opción: el Meinl Bank de Antigua. Su función era buscar alternativas para dar continuidad al sistema de pagos ilícitos en el exterior.

Da Rocha ya conocía a ejecutivos del Meinl Bank, quienes incluso le plantearon la compra del banco. Fue así como 51% de las acciones de este banco fueron adquiridas por ejecutivos de Odebrecht. Ahora los FinCEN Files incluyen entre sus revelaciones los movimientos de este banco en manos de Odebrecht y el uso de su casa matriz en Viena como banco corresponsal, para hacer transacciones internacionales.

Por el Meinl Bank de Antigua circularon sobornos que llegaron a varios venezolanos. Entre 2011 y 2015, Luis Delgado Contreras, una suerte de caballo de Troya que Odebrecht halló en el Metro de Caracas, recibió y canalizó $100 millones en una cuenta de este banco, y transfirió más de $40 millones a ocho cuentas relacionadas con el exministro de Obras Públicas, Haiman El Troudi. Años después la Fiscalía suiza encontró a El Troudi al frente de una de esas cuentas junto a su esposa y suegra.

Otro venezolano, Héctor Dáger también figuró como beneficiario de varios millones provenientes del Meinl Bank, destinados a la aún inconclusa Central Hidroeléctrica de Tocoma. Dáger recibió cerca de $49 millones registrados en cuentas a nombre de sociedades vinculadas a Odebrecht. Y Egly Ramírez (tío de Rafael Ramírez) junto con el resto de la directiva de Pdvsa Agrícola, se repartieron más de $33 millones en sobornos por 4 complejos industriales que convertirían la caña de azúcar en etanol. Todos quedaron a medio construir.

En 2017 la Fiscalía de Austria inició una investigación por corrupción y lavado de dinero contra el Meinl Bank. Actualmente tiene otro nombre, Anglo Austrian AAB Bank, y a mediados de 2020 el Banco Central Europeo le revocó la licencia, entre otras cosas, por la práctica de conductas indebidas contra el lavado de dinero, detectadas en el Meinl Bank Antigua. El banco apeló, pero aún no se ha dado un veredicto final.