A la hora de la batalla, la fuerza aérea de Saab y Pulido se quedó en tierra

ROBERTO DENIZ

El pasado 15 de agosto la policía norteamericana incautó en el aeropuerto de Fort Lauderdale, en Florida, un avión con matrícula venezolana YV-3441 que transportaba 82 armas de fuego, municiones, más de 10 mil dólares en efectivo y que pretendía viajar a la isla de San Vicente, en el Caribe.

Para Alex Saab y su socio Álvaro Pulido se trata de una aeronave familiar. Fue el “primer avión” de su flotilla privada para viajes de negocios y placer, tras el despegue de sus negocios en Venezuela, en 2012, con la empresa Fondo Global de Construcción.

Durante años, este mismo avión -pero con las siglas N72LJ y N919AY- voló semanalmente entre Venezuela y Colombia, especialmente a Barranquilla, ciudad natal de Alex Saab. Es un Learjet 55, el más antiguo de una flotilla a la que posteriormente sumarían otros tres aparatos: dos Gulfstream 280 y un Global 5000; en este último viajaba Saab cuando fue detenido en Cabo Verde el 12 de junio.

La flotilla de aeronaves que conformaron Saab y Pulido es una especie de fuerza aérea particular: todos sus pilotos son exoficiales de los Grupos 5, 6, 8 y 14 de la Fuerza Aérea Venezolana. Algunos, durante sus carreras, llegaron a pilotar los cazas rusos Sukhoi-30, las joyas del arsenal militar venezolano.

Hasta cinco pilotos egresados de la Fuerza Aérea Venezolana conforman el staff que ha movido a Saab y Pulido por el mundo. Algunos de ellos tienen relación con el piloto detenido en Florida el 15 de agosto, Gregori Jerson Méndez Palacios, y con la empresa de la aeronave confiscada por autoridades norteamericanas.

Gregori Jerson Méndez Palacios, el piloto detenido en Estados Unidos, es socio en ese país de Héctor Valencia Fernández, piloto habitual de Álvaro Pulido junto con Roswell Rosales. Valencia Fernández y Rosales son, a su vez, socios en la empresa Aerojet Executive, una compañía pivote de las operaciones aéreas de Saab y Pulido y que administró durante años el avión confiscado.

Roswell Rosales también controla la aeronave N39HJ junto con Carlos Lizcano, quien es operador en Venezuela de varios negocios de Saab y Pulido, entre ellos el de las Tiendas CLAP. Esta aeronave ha transportado a Piedad Córdoba y ha sido pilotada por Vaker Aular, también egresado de la Fuerza Aérea Venezolana.

Más allá de estas conexiones, y si bien sigue siendo un misterio el destino de las armas que cargaba este avión, hay indicios para sospechar sobre un posible plan de rescate de Saab de su cautiverio en Cabo Verde. El plan de vuelo indicaba que el avión transportaría las armas hasta la isla de San Vicente, en el Caribe.

Apenas días después ocurrieron otros movimientos sospechosos en la misma isla. El lunes 17 de agosto llegaron a la isla de San Vicente dos vuelos: uno procedente de Lisboa y otro de Maiquetía que regresó al poco tiempo a Caracas. El martes 18 regresó a la isla y horas después regresó a Portugal el otro avión. El Nuevo Herald de Miami informó que en esos vuelos se transportó a un exfuncionario y un empresario de Cabo Verde que el lunes 17 se reunieron con Nicolás Maduro en el Palacio de Miraflores, para discutir la situación de Alex Saab.