Un halcón de Pdvsa voló sobre el Alcatraz de Alex Saab

ROBERTO DENIZ

MICAEL PEREIRA

Un jet ejecutivo venezolano que aterriza en una remota capital africana; un grupo de pasajeros que incluye agentes de operaciones especiales y se aloja en un cuartel militar; un misterioso avión de transporte ruso; un barco anclado en una isla paradisíaca: son los mimbres con los que en días recientes se tejió una trama digna de una serie de espionajes alrededor de Alex Saab.

Las gestiones de Nicolás Maduro en favor de Alex Saab no cesan. Una primera reacción oficial calificó a Saab como “agente del Gobierno” que se encontraba cumpliendo una misión humanitaria y comercial. Luego, el canciller Jorge Arreaza dirigió dos cartas al presidente de Cabo Verde, Jorge Carlos Fonseca.

Pero desde Venezuela se han organizado otros movimientos. El vuelo del avión YV2486 a Bissau, capital de Guinea Bissau, fue parte de un intento desesperado por conocer la situación de Alex Saab, donde permanece en prisión desde el 12 de junio.

El 26 de junio, el Falcon de Pdvsa aterrizó en el aeropuerto Osvaldo Vieira en Bissau, sobre territorio continental de África, que está a unos 1.200 kilómetros de la prisión de San Vicente, la isla de Cabo Verde a la que Saab fue trasladado tras su arresto en Isla de Sal

La tripulación del vuelo y sus pasajeros no pasaron por el control aéreo ni se fueron a la ciudad, por lo que no fueron identificados. Durante toda su estadía en Bissau, entre el 26 y al menos hasta el 30 de junio, los ocupantes del avión fueron alojados en una instalación militar, en el lado norte del aeropuerto.

Al jet ejecutivo de Pdvsa se sumó otra aeronave en la misión. Se trató de un Airbus A330-323X con matrícula rusa que también estuvo estacionado en el aeropuerto de la capital guineana durante dos semanas. Un barco que estaba anclado cerca de la isla de Suga, una de las integrantes del archipiélago de Bijagós, en el sur del país, también formaba parte de la operación.

Su tripulación y pasajeros tampoco fueron identificados por los funcionarios de Migración del aeropuerto Osvaldo Vieira. El 7 de julio, el avión voló de Bissau a Caracas y de allí, apenas dos días más tarde, a Moscú.

Aunque Estados Unidos espera lograr la extradición de Saab, su procesamiento no sería el premio mayor, sino la información que seguramente posee sobre las finanzas de los jerarcas del chavismo. Ante esa amenaza, Nicolás Maduro se mueve con una premura y un énfasis inusitados para librar a Saab de su cautiverio y traerlo de vuelta a Caracas.