La vez que el petróleo venezolano pagó las deudas de Víctor Vargas

EWALD SCHARFENBERG

Gracias a revelaciones surgidas de la intervención -en 2019- del Banco del Orinoco N.V. (B.D.O), de Curazao, una de las joyas del imperio financiero de Víctor Vargas, ahora es posible resolver un importante ‘cold case’ de las altas finanzas del chavismo: la compra frustrada en 2015 del canal Televén. El informe del Banco Central de Curazao, ente regulador que justifica la clausura del B.D.O, deja ver un detalle: "El Banco considera que la transferencia procesada desde Hanson Holland 2 B.V. a Esvenca para abrir varios depósitos a plazo es sospechosa".

Hanson Holland 2, holandesa, forma parte de un holding de inversiones con sede en Luxemburgo. Esvenca es una compañía petrolera de Víctor Vargas. La mención de ambas, sumada a tres documentos que yacen en una notaría de Caracas, arrojan luces sobre la relación de Vargas con un misterioso inversionista, hombre fuerte del régimen venezolano, y del intento frustrado en 2015 de ese inversionista por comprar Televén.

Hanson también era el nombre que surgía al apenas rasguñar la superficie de Latam Media Holding, la firma de Curazao que en octubre de 2013 dio la cara como compradora de la Cadena Capriles, el principal grupo de medios periodísticos del país (hoy Grupo Últimas Noticias).

Víctor Vargas había servido como facilitador financiero para que Hanson Group adquiriera en 2013 a la Cadena Capriles, a nombre de un cliente innombrado. ¿Tareck El Aissami? Lo cierto es que esa fórmula se repetiría dos años después en otra transacción, de otro medio.

La familia Camero, propietaria del canal Televén, había acordado venderlo por una cantidad equivalente a 350 millones de dólares, aunque la operación se efectuaría en euros para evitar la vigilancia de las autoridades antilavado de dinero de Estados Unidos. En esta ocasión el comprador, en vez de la Latam Media Holding que figuró en la compra de la Cadena Capriles, sería Hanson Holland 2.

Hanson Holland 2 pagó una cuota inicial de 105 millones de dólares a los Camero a través de transferencias de un banco español a otro francés. Pero antes de que se cumpliera el plazo para los pagos finales, previstos para julio de 2015, estalló el escándalo de la Banca Privada de Andorra (BPA), una de las principales entidades del país. La ruina del BPA arrastró a su filial española, Banco Madrid, y en consecuencia bloqueaba la posibilidad de completar la compra de Televen.

Sin embargo, consiguieron una opción: a través del Banco del Orinoco, de Curazao, Hanson Holland 2 abriría una cuenta para completar los pagos. Esto ocurrió en octubre de 2015, pero en diciembre de ese mismo año la familia Camero finalmente desistiría de vender el canal. Es entonces cuando se debe practicar el reembolso pero el Banco del Orinoco, de Víctor Vargas, no tenía fondos para devolver la cantidad que se había depositado allí.

En medio de esos retrasos en el pago, Víctor Vargas fue detenido en Maiquetía, en diciembre de 2016, por una "invitación" a conversar con la policía política. Meses después, el banquero consigue una fórmula. Vargas recurre a sus empresas petroleras para pagar la deuda a Hanson Holland 2, mediante el traspaso de facturas y notas de crédito de Pdvsa y acciones en una tercera empresa de su compañía Esvenca. Al día de hoy, no se sabe si Hanson Holland 2 logró cobrarle a Pdvsa, pero sí se conoce cómo fue la historia de esa venta frustrada de Televen.