El penúltimo vuelo de Alex Saab

ROBERTO DENIZ

Alex Saab, el principal contratista de Nicolás Maduro, fue detenido el viernes 12 de junio de 2020, en el aeropuerto internacional de Cabo Verde, un archipiélago ubicado en el Atlántico, a las puertas de África. Allí fue capturado por funcionarios de Interpol.

El empresario colombiano, con investigaciones judiciales en varios países, incluido en la lista OFAC del Departamento del Tesoro y con una acusación por lavado de dinero en los Estados Unidos, salió ese día del aeropuerto internacional de Maiquetía en un avión privado, siglas T7-JIS.

Es la misma aeronave que lo llevó antes a países como Irán y Rusia mientras cerraba negocios para el Gobierno de Nicolás Maduro. Saab y su socio, Álvaro Pulido Vargas, han realizado decenas de vuelos privados en los últimos años, dejando una estela que sirve también para entender sus operaciones con el chavismo.

Los destinos de esos viajes siempre tenían un denominador común: jurisdicciones donde habían creado sociedades fantasmales para los negocios o donde realizaron movimientos financieros. Antigua y Barbuda, Rusia, Turquía, los Emiratos Árabes Unidos y más recientemente países como Irán.

En pocos años, Alex Saab fue receptor de millonarias contrataciones y negocios de distinta índole mientras Venezuela se hundía en un interminable colapso. Solo con Group Grand Limited y Asasi Food FZE, dos de sus compañías de papel, los contratos otorgados por la estatal Corpovex entre 2016 y 2018 para el suministro de alimentos y medicamentos, entre otros bienes, sumaron alrededor de 1.500 millones de dólares.

Años atrás, y gracias a ese tipo de opacas estructuras societarias, manejó divisas preferenciales en las subastas del Sicad y contratos para obras públicas como los “gimnasios verticales”. Después llegarían los suministros para los CLAP, contratos con Pdvsa y hasta el comercio de oro y carbón venezolano.

Puede que este sea su penúltimo viaje si, finalmente, es extraditado a Estados Unidos, como pretenden autoridades de ese país. El proceso para tramitar la extradición ya se inició, pero puede demorar varios días y hasta semanas, según las autoridades de Cabo Verde.