Lo que pasó en Tulum no se quedó en Tulum

ANDREINA ITRIAGO

Decenas de fotos y videos desde Tulum, en México, circularon a principios de año por las redes sociales ofreciendo una mirada inusual a un submundo donde se encuentran el poder, el derroche y la sensualidad

Pese a las crecientes inadmisiones de turistas suramericanos en aeropuertos de México, incluidos 2.900 venezolanos en 2019, al menos 30 modelos criollas lograron ingresar en una misma semana de enero para asistir a un festival de música electrónica

Que lo hayan logrado no es sorpresa. Es un secreto a voces que las mafias de este país imponen sus deseos de quién entra y quién no. En este caso, las de la zona de Cancún habrían dado la orden de que las mujeres ingresaran

Entre las 30 modelos venezolanas de asistencia probada a Tulum es fácilmente identificable el predominio de un patrón físico: cuerpos esculpidos en gimnasios y/o quirófanos, y cabellos castaños largos, con reflejos dorados

Según la sistematización de datos de Armando.Info, al menos siete de ellas tenían vínculos con Sambil Model, cuatro con Miss Earth yuna con el Miss Venezuela

El festival de música electrónica en Tulum también convocó a empresarios cercanos a jerarcas de la Revolución Bolivariana, algunos imposibilitados de asistir a eventos de este tipo en los Estados Unidos

La concurrencia de modelos e ‘influencers’ venezolanas, y empresarios cercanos a la Revolución Bolivariana en Tulum, permite hacer un retrato fidedigno de un mundo donde se transan la sensualidad, el lujo y el poder

Maquilladores, estilistas, diseñadores, fotógrafos, entrenadores, agentes y profesores de pasarela fungen como intermediarios entre las modelos y sus “patrocinantes”

Una vieja práctica con protagonistas y reglas nuevas