Raspar la olla del aluminio venezolano también es un negocio

ANDREINA ITRIAGO

Durante dos años, desde 2017, el aluminio solo brillaba por su ausencia en la planta de Aluminios Nacionales S.A. (Alunasa), una empresa estatal venezolana con sede en Costa Rica.

Imagen: Facebook Alunasa

Razones había para la escasez: los proveedores de materia prima desde Guayana, en Venezuela, no podían cumplir con el suministro por su propia parálisis y práctica extinción.

Imagen: Correo del Orinoco

Pero, de pronto, el 3 de marzo de 2019, un misterioso cargamento de lingotes de aluminio llegó a la empresa, aunque a nombre de un ‘trader’ privado: Metallik LTD, una empresa conformada en Costa Rica apenas cuatro meses antes.

Video: ArmandoInfo

A final de año, los rollos de papel de aluminio con la marca de Alunasa volvieron a estar en los supermercados de Costa Rica.

Imagen: ArmandoInfo

Según el registro del Ministerio de Hacienda de Costa Rica, el misterioso cargamento ordenado por la endeudada y embargada Alunasa estaba valorado en más de ocho millones de dólares, aunque las empresas venezolanas solo reportaran un cuarto de ese valor.

Imagen: Pexels

En 2018, Alunasa había tocado fondo y, silenciosamente, había recurrido a la figura de una “fiduciaria” para seguir operando.

Ahora, Metallik LTD administra a Alunasa.

La dueña de la mayoría de las acciones de Metallik LTD es otra empresa costarricense, Tropicking SRL, cuyo gerente es el venezolano Luis Ángel Rincón de Vries, conocido por estar a la cabeza de la empresa de mudanzas Clover Internacional.