La deuda de los negociados K en Venezuela con la justicia parece irrecuperable

MARÍA LAURA CHANG

De los negocios enmarcados en el controvertido convenio Venezuela-Argentina el de la Televisión Digital Abierta (TDA) salpicó a dos empresarios

Se trata de Juan José Levy y Pablo Rubio, cuyas empresas vendieron a Venezuela gran parte de los decodificadores que se repartieron en la implementación de la TDA

Fueron alrededor de 600 mil aparatos. De acuerdo con investigaciones de la justicia argentina, las empresas de Levy habrían cometido fraude: cobraron con sobreprecio los decodificadores, el transporte y los seguros.

Hay usuarios que manifestaron que dichos decodificadores dejaron de actualizarse y se volvieron inservibles.

Pero eso no es todo. Los nexos entre ambos empresarios son evidentes: sus familias están vinculadas a tal punto que la prensa argentina los cataloga de "socios".

Levy figuró en los Panama Papers como intermediario de una empresa maletín llamada Frolem Corporation. Esa misma empresa habría dado miles de dólares en efectivo a la esposa de Rubio, Marcela Paz.

Todas las irregularidades no impidieron que la empresa de Rubio, Novatech, continuara haciendo negocios con el gobierno argentino, incluso con Macri en el poder.

El nuevo gobierno argentino, ligado al kirchnerismo, parece desestimar las averiguaciones de corrupción que tienen que ver con el convenio Venezuela-Argentina.