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Negociar con aluminio es como montar en carrusel

Las mismas caras se hacen pasar por representantes de la trasnacional Glencore ante la industria básica del aluminio, y, al mismo tiempo, de empresas nacionales. Cambiando de sombreros consiguen duplicar oportunidades de negocios y hasta mercancía a precios de dólar oficial.

Glencore, uno de los gigantes globales de las materias primas, compra aluminio venezolano en dólares pero también en bolívares, a la tasa de cambio oficial, la más favorable. ¿Cómo lo logra? A través de sus representantes en Venezuela que, al tiempo que se reservan la mayor porción de los cargamentos que salen de Guayana directamente al mercado externo, también se llevan una tajada de los cupos que por ley el Gobierno está obligado a despachar –a precios de dólar regulado– solo a empresas registradas dentro del territorio nacional.

Como representantes de Glencore en Venezuela aparecen personeros de otras firmas privadas que le compran a Bauxilum, Venalum y Alcasa, entre las industrias básicas del Estado que actúan en el sector. Es así como los directores de las empresas venezolanas Extrudal, Trefymaca, Alambres del Yaracuy y Armco son los mismos empresarios que hace tres años renovaron, a nombre de la trasnacional suiza, los leoninos contratos a futuro que negociaron por adelantado la producción de aluminio de los últimos años