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El largo adiós del secreto bancario suizo

La tranquilidad de los calurosos meses veraniegos de julio y agosto que se encuentra atravesando la Confederación Helvética solo parece alterarse con las turbulencias del secreto bancario y las enigmáticas cuentas numeradas. La acusación de Estados Unidos señala que sirven para cobijar la evasión fiscal, motivo de inculpaciones penales en serie. Francia refuerza el ataque por causas similares y acaba de iniciar diligencias judiciales, debidas a la actuación fraudulenta de representantes de bancos suizos en su territorio. Alemania se suma al hostigamiento comprando clandestinamente discos compactos que enumeran acaso miles de evasores de esa nacionalidad, con retaguardia en cuentas helvéticas. Acuerdos bilaterales en proceso de negociación con múltiples países, preanuncian un paquete de iniciativas que el gobierno elevará al parlamento en septiembre entrante, para dar vuelta la página del secreto bancario. (Ginebra, Suiza)

31/07/2012 8:08:58

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La intencionalidad imperialista de rapacidad y saqueo que se le suele atribuir a los Estados Unidos tiene dificultades para encajar la obra de dos de sus presidentes, Ronald Reagan y Barack Obama, en la liquidación del secreto bancario helvético. Paradójicamente, han sido los detonadores en abolirlo, donde encuentran disimulada guarida las famosas cuentas numeradas, susceptibles de encubrir la corrupción, el expolio de los dictadores y la evasión fiscal. 

El republicano Reagan, y el demócrata Obama, en fechas distantes, supieron ponerse del lado de la izquierda suiza, que finalmente ha reunido el consenso necesario en el gobierno colegiado de siete miembros (Consejo Federal), y en el parlamento federal de dos cámaras (diputados y senadores), para implantar una estrategia de "dinero limpio" en la plaza financiera nacional, con eje en sus tres ciudades emblemáticas que hablan idiomas diferentes: el alemán en Zúrich, el francés en Ginebra y el italiano en Lugano. Si cumplen, los bancos podrán entonces congregar una desconocida unanimidad, y hacer mejor gala de sus notables instrumentos de discreción y confidencialidad, protección de los clientes ante los supuestos abusos de ciertos países, y eficacia en la administración de capitales.