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Caracas, la sucursal de La Habana

LOS SECRETOS DE WIKILEAKS

6/13/2011 3:57:58 PM

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Entre 2009 y 2010 los médicos cubanos de la misión Barrio Adentro intentaron desertar. Algunos, ayudados por la embajada de EE.UU. en Venezuela, tuvieron éxito. Otros fueron capturados. El presidente Hugo Chávez lo ha dicho varias veces: Venezuela y Cuba son una sola nación.

Más que un guiño al auditorio que lo escucha se trata de una realidad incuestionable en los hechos. Varios episodios reseñados en los cables de la embajada de Estados Unidos, fechados en Caracas entre enero de 2009 y febrero de 2010, así lo demuestran: una denuncia según la cual el gobierno importaba ganado desde La Habana sin cumplir con normas sanitarias, el caso de un médico cubano que solicitaba visas en la sección consular de la capital venezolana, y afirmó en su entrevista que en sus ratos libres era obligado a colectar firmas para apoyar a Chávez en la solicitud de una enmienda de la Constitución , la petición de Pdvsa a Chevron para refinar petróleo cubano en el negocio que la estatal petrolera local mantiene con la compañía norteamericana, o la negativa de Venezuela de apoyar a Canadá en su plan de hacerse miembro de la Comisión Interamericana del Atún Tropical (IATTC, por sus siglas en inglés), por la política de ese país hacia Cuba en la Organización de Estados Americanos.

Como Caracas se ha convertido en un aliado imprescindible de La Habana, ciertos episodios relacionados con la vida interna de Cuba se repiten en Venezuela. Las deserciones hacia Estados Unidos es tal vez el hecho más sobresaliente. Entre 2009 y 2010 un lote de médicos cubanos que trabajaban en la misión Barrio Adentro, un programa social de atención médica primaria a los sectores pobres fundado por Chávez en abril de 2003, aprovecharon su pasantía en el país para escapar hacia Estados Unidos. Los profesionales se quejaban del escaso sueldo que ganaban -US$ 372 dólares mensuales- y las extensas jornadas de trabajo a la que eran sometidos. La mayoría debía ver entre 50 y 70 pacientes al día para cumplir con las metas proyectadas por el gobierno venezolano. Y durante su día de descanso, cuando se aproximaban las elecciones, que en Venezuela se efectúan casi anualmente, los médicos cubanos debían leer propaganda política en el consultorio y captar a posibles votantes.