Envíanos
un dato

Auge y (extraña) caída de la CVA

Cuando, desde Puerto Cabello, empezaba a esparcirse el vaho de los alimentos vencidos en contenedores, también dio inicio una vasta operación de maquillaje del negocio agroindustrial del Estado venezolano. La Corporación Venezolana Agraria (CVA), siguiendo a algunas subsidiarias que la precedieron en el proceso, fue puesta en liquidación. Hasta entonces se suponía que ese ente jugaría un rol clave en la revolución agrícola, al punto que le fue confiada la mayor tajada de las empresas expropiadas por decreto presidencial, le transfirieron filiales de Pdval, y servía de plataforma para empresas mixtas con Cuba, China y otros países. ¿Qué hay detrás de su repentino cierre?

30/08/2010 12:14:57

Comparte en las redes

En liquidación: Ese es el final que tendrá el emprendimiento creado por el gobierno para organizar la producción agrícola venezolana. Se trataba de un proyecto ambicioso, de un lugar que estaría a cargo de la gestión empresarial del Estado para desarrollar este sector, una iniciativa con una fuerte inversión, que terminó agrupando a un conjunto importante de empresas venezolanas y que no llegó a cumplir diez años de vida.

Con la publicación de la gaceta extraordinaria 5.990 el jueves 29 de julio de 2010, el Instituto Autónomo Corporación Venezolana Agraria (CVA) inició su proceso de liquidación.

En el mes noviembre del año 2001 nació, y el 18 de mayo de 2005 se reformó a través de la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario esta corporación con aspiraciones de gigante, que funcionó para crear y absorber compañías del Estado vinculadas con el sector agrícola, pero también para quedar a cargo de 31,3% de las empresas expropiadas por decreto presidencial entre enero de 2007 y junio de 2010.