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La deforestación de Perijá no termina en Frito Lay sino en Mercal

En la sierra de Perijá cunde una leyenda que achaca su tala a una empresa trasnacional. Un periodista recorrió la ruta del ocumo y tras un periplo por el occidente venezolano, encontró que, a contracorriente de las denuncias oficiales, el producto de la discordia se sirve en los mercados del gobierno bolivariano.

03 October 2015

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Frito, el ocumo se parece a una papa Ruffles. Es idéntico. Su textura hace que al cocinarse con aceite, se tueste enseguida. En la boca, el sabor es similar. Aunque es totalmente blanco, se torna tan amarillento como las célebres papas que publicita nada más y nada menos que Lionel Messi.

Cualquiera podría decir que el ocumo es la materia prima de las papas de Frito Lay. No en vano las autoridades ambientales de Venezuela, junto con la organización Azul Ambientalista, concentraron el año pasado 2.000 personas en tres ciudades distintas, para protestar contra la producción de ocumo. Allí, los defensores del bosque culparon directamente a la empresa Frito Lay de promover –sin otro motivo que enriquecerse a través de la fabricación de snacks– la deforestación de la Sierra de Perijá, el ramal más septentrional de la Cordillera de Los Andes, que sirve como pulmón vegetal del estado Zulia, al norte de la frontera de Venezuela con Colombia.