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Las mazorcas de la desilusión

Una de las pocas historias de relativo éxito en las comunas socialistas que el Gobierno venezolano impulsa en propiedades rurales incautadas por todo el país es El Maizal, en el estado Lara. Pero desde diciembre pasado una decisión del Tribunal Supremo, que llegó a anular los efectos de un documento entregado por Hugo Chávez, ha puesto en entredicho la propia existencia del proyecto. Si bien el fallo está en revisión, dejó lastimados sin remedio a la autonomía de la justicia, a los derechos de los antiguos dueños, y a los productores agrarios, presas por igual de un proceso confiscatorio compulsivo.

5/2/2015 10:55:11 PM

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A pocos metros del antiguo peaje del municipio Simón Planas (capital Sarare), del estado Lara, en la región centro-occidental del país, está la entrada de la comuna El Maizal, un predio de 2.237 hectáreas. “Donde sembró el comandante”, reza un letrero que recibe a los visitantes con la imagen del fallecido presidente Hugo Chávez. Es sabido que Chávez fue –sobre todo desde su intento de reforma constitucional, en 2007– el promotor del llamado Estado comunal como nueva organización político-administrativa del país.

Un poco más adentro, dejando atrás la valla, hay vacas, caballos, galpones, tractores, cultivos, una empresa de gas, otra imagen de Chávez, jóvenes y adultos trabajando. La búsqueda atropellada de la autosustentabilidad.

Las cuentas de los comuneros arrojan más de 400 cabezas de ganado, cerca de 500 hectáreas de siembra de maíz, 25 bombonas de gas doméstico distribuidas por mes, cinco unidades de producción y más de 7.000 habitantes representados por 22 consejos comunales que conforman la estructura administrativa de El Maizal.