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Los arroceros que nunca se fueron de la fiesta revolucionaria

Gracias a la afinidad entre los gobiernos de Uruguay y Venezuela de los últimos años, la exportación de arroz desde el país austral no ha cesado a pesar de las dificultades que representan las sanciones financieras contra el régimen de Caracas, su propia debacle económica y la desaparición de un intermediario clave vinculado al movimiento Tupamaros. Un 'trader' en particular porfía en este negocio en el que el precio del cereal puede duplicar su precio y superar los marcadores del mercado internacional antes de llegar a puertos venezolanos.

22/12/2019 1:00:00

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4 de noviembre de 2017. Al puerto venezolano de La Guaira llegaba mercadería desde Uruguay. Eran más de 660 toneladas de arroz blanco proveniente de la empresa Damboriarena & Ecosteguy, una reconocida arrocera del norte uruguayo.

Por aquellos días, ese arroz podía considerarse maná del cielo. Se sentían todavía los embates de meses de protestas contra el régimen de Nicolás Maduro que se organizaron en toda Venezuela y la situación parecía insostenible. Las medicinas escaseaban. Los alimentos, que tenían meses siendo estrictamente racionados por abastos y mercados, desaparecían prácticamente del todo en los anaqueles. La violencia -política o no- seguía en las calles y el chavismo en agosto había instalado una Asamblea Nacional Constituyente completamente oficialista, que significó un quiebre definitivo de los procesos democráticos.

La falta de dinero para los pagos y lo complejo de las logísticas hacían inviable para muchas empresas extranjeras continuar sus negocios, por lo que comenzaron a cerrar sus operaciones en la otrora potencia petrolera. Sin embargo, en la hecatombe hubo quien pudo salvarse e incluso mantenerse, entre ellos Damboriarena & Ecosteguy, que hasta hoy continúa siendo uno de los principales proveedores del arroz que se comercializa en Venezuela.

Damboriarena & Ecosteguy opera en el departamento de Rivera, en el norte de Uruguay. Lleva dedicada al negocio del arroz varias generaciones y es reconocida en el mercado local. Mejor conocida como Dambo, la arrocera produce desde 1966, cuando el abuelo materno de la familia heredó las tierras y su cercanía con la frontera con Brasil facilitó la exportación de su mercadería.

Unas características concretas que, alentadas por la afinidad ideológica de los gobiernos de Uruguay y Venezuela, y apoyada en la intermediación de algunos actores claves, logró ingresar al mercado del país caribeño con una particularidad respecto de sus competidoras: es la única arrocera uruguaya que en los últimos años continuó vendiendo su producto a Venezuela, según surge de los registros públicos.

Radunz hizo de contacto entre Aire Fresco y otros arroceros. Y fue de los últimos en cortar lazos con la empresa. Su último embarque de 2016 fue con Aire Fresco “por respeto”, declaró.

Pero sigue siendo considerado un actor clave en las exportaciones de arroz a Venezuela. Escosteguy dijo que Radunz tiene molinos de arroz y chacras, y que “en algunos negocios” trabajaron juntos, aunque negó que estuviera vinculado a Million Rise Industries, la empresa de Hong Kong que facturó al Estado por un embarque de arroz un precio más de dos veces superior al del mercado. “Es un broker. Él tiene sus contactos allá y hace algunas ventas allá”, añadió.

La figura de este broker no se limita al territorio uruguayo. También ha vendido desde Estados Unidos y Argentina a Million Rise Industries y otras empresas intermediarias que son las que luego negocian de forma directa con sus pares venezolanas. A pesar de tratar de ser consultado por Armando.info para este reportaje, Radunz no quiso hacer declaraciones.

En momentos en que la muchos empresarios ven al país caribeño como un lugar tachado en el mapa de negocios posibles, Radunz concretó nuevos emprendimientos en Venezuela. En la zona de Calabozo, estado Guárico, Radunz “se está consolidando fuerte”, relataron fuentes del sector consultadas para este artículo. Allí, indicaron, está financiando unas 3.000 hectáreas a pequeños productores y continúa realizando importaciones de arroz y de maquinaria para comercializar en el mercado local.