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Plástica y revolucionaria es la carretera al éxito que se construyó Oscar Faría

Poco después de que se suicidara en su celda el multimillonario neoryorkino Jeffrey Epstein se supo que el empresario venezolano Oscar Faría, con múltiples negocios en Estados Unidos, le compró hace años su lujoso jet privado. Pero la fortuna de Faría, casado con la ex Miss Venezuela Veruzhka Ramírez, no comenzó en las tierras del norte sino en Venezuela, de la mano del gobierno revolucionario -entre consejos comunales, el ex gobernador del Táchira y Petróleos de Venezuela- para el que ha trabajado sin pausa y sin tapujos pavimentando carreteras con un producto mezclado que se asemeja al asfalto y fue un negocio redondo

20/10/2019 0:30:00

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“¿Quién dice que no se puede?”.

Así se tituló el libro que a mediados de septiembre publicó la ex reina de belleza venezolana Veruzhka Ramírez sobre su historia de superación. Lo que comenzó como una infancia dedicada al servicio doméstico y con sus padres ausentes mutó en éxito al ganar el certamen Miss Venezuela 1997 —y quedar como primera finalista del Miss Universo 1998— en un ascenso que, hoy sin corona, sigue probando junto a su esposo Oscar Alberto Faría García, un empresario venezolano y neoyorquino de 54 años de edad, con negocios en países de América y África que le permiten una vida acomodada entre Caracas y Doral, el suburbio de Miami virtualmente colonizado por venezolanos. 

A finales de 2013, Faría entró de lleno a la liga millonaria al comprar uno de los aviones privados de Jeffrey Epstein, un multimillonario estadounidense, amigo de presidentes de ese país como Donald Trump y Bill Clinton y encontrado sin vida el 10 de agosto de 2019 en su celda del Centro Penitenciario Metropolitano en Manhattan, donde enfrentaría un juicio por abusar de menores de edad y administrar una red de pedofilia en Estados Unidos.

El aparato era un jet corporativo bimotor Gulfstream II color negro que comenzó a volar para Epstein a partir de 1994, quien le hizo luego una elegante remodelación de interiores en 2007. El costo de la venta es desconocido, pero las ganancias de las empresas de Faría le permitieron disfrutarlo durante años, hasta que lo puso en oferta al negarse a asumir la reparación de una turbina dañada, según declaró al diario Miami Herald. Según este medio, Faría tiene registradas al menos 16 empresas en Florida. 

Una adquisición que, combinada con su Mercedes Benz, de vez en cuando sirvió de backing para fotos que dejó colar en su cuenta de Instagram entre decenas de imágenes que religiosamente publica, exhibiendo propiedades y la fe en sí mismo.