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Las apuestas arregladas para llevarse los dólares baratos de Venezuela

Sin utilizar sus nombres directamente los colombianos Álvaro Pulido y Alex Saab se las ingeniaron para llevarse una buena tajada de los dólares preferenciales repartidos por el régimen de Nicolás Maduro en 2014 a través del denominado Sistema Complementario de Administración de Divisas (Sicad). Gracias a cuatro sociedades registradas en Hong Kong hicieron de vendedores de mercancía para varias de las compañías previamente adjudicadas en las subastas, lo que dejó en sus cuentas bancarias de Panamá unos 120 millones de dólares. Todo antes de convertirse en los grandes proveedores de los alimentos subsidiados para el programa estatal de los CLAP

09/06/2019 12:30:00

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La noche del 14 de abril de 2013 se descorcharon botellas de champaña en una de las suites del Hotel Marriott de Caracas. Pese al aumento de la tensión por la estrecha y dudosa victoria electoral de Nicolás Maduro sobre Henrique Capriles, en la habitación de Álvaro Pulido Vargas, el socio del también colombiano Alex Saab Morán, se celebró largamente. Quizás presagiaban los negocios que llegarían con el sucesor de Hugo Chávez reafirmado en la silla presidencial.

Aunque el desembarco en Venezuela de la dupla colombiana ocurrió un par de años antes con Fondo Global de Construcción, un holding con figura jurídica en varios países desde Colombia hasta la isla mediterránea de Malta, y a la postre investigado por la Fiscalía ecuatoriana, lo mejor estaba por llegar durante el mandato de Maduro. Un año después de su polémica elección y cuando la economía venezolana mostraba los signos iniciales de una contracción que derivó en desplome, los empresarios idearon la fórmula para sacarle provecho a los dólares preferenciales repartidos en uno de los primeros mecanismos de asignación de divisas ensayado por Maduro en el control de cambio heredado desde los tiempos de Chávez en un intento por corregir la crónica distorsión cambiaria que perseguía a la economía.