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Bonnie, Clyde y el ‘doctorcito’ de las importaciones agrícolas

Entre 2017 y lo que va de 2018, la estatal Agropatria -fruto de la expropiación de Agroisleña- ha importado productos químicos de una empresa panameña cuyos dueños, un matrimonio venezolano, fueron demandados civilmente e investigados penalmente en los Estados Unidos, por estar involucrados en ‘negocios de transmisión de dinero sin licencia’. Luego de esto, concentraron su actividad empresarial en Panamá, donde el bufete Mossack Fonseca les ayudó a crear algunas empresas, apenas una fracción de una maraña de casi 70 compañías en la que les acompaña un joven médico venezolano.

01/09/2018 8:18:26

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A las 8:50 AM del 3 de julio de 2017 atracó en Puerto Cabello el buque San Alessio, con la penúltima importación del año de Agropatria: unas 1.400 toneladas de herbicidas, fungicidas e insecticidas. Venían de una empresa panameña relativamente nueva y poco conocida en el sector: Techno Farm Corp.

Aunque era la primera vez que enviaba sus productos al país, los venezolanos detrás de la empresa no eran ni novatos en este tipo de operaciones ni desconocidos para los funcionarios de Agropatria, la empresa resultante tras la nacionalización en 2010 de la tradicional proveedora de insumos para el campo, Agroisleña. En abril de ese mismo año, el nombre de uno de ellos, Adolfo Navas, figuraba en una importación de 12 toneladas de pesticidas de la empresa china Limin Chemical Co., que tenían como consignatario a la empresa estatal venezolana. Junto a su nombre, según el registro que tiene la compañía global de datos comerciales Panjiva sobre esta carga, figuraba el de César Omaña.