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Venezuela: Para alcanzar el horizonte hay que pagar

Desbordados los pasos hacia Colombia y Brasil y con mínimo acceso a divisas para alcanzar otros destinos apetecibles, cruzar hasta Trinidad y Tobago es una de las rutas más accesibles para quienes buscan huir de la Venezuela en zozobra. Trasladarlos es el negocio de los ‘coyotes’ que tienen base en los estados de Sucre o Delta Amacuro, mientras que pecharlos es el de los lancheros, pescadores, contrabandistas y cuerpos de seguridad que los acechan.

Venezuela: Para alcanzar el horizonte hay que pagar

Desbordados los pasos hacia Colombia y Brasil y con mínimo acceso a divisas para alcanzar otros destinos apetecibles, cruzar hasta Trinidad y Tobago es una de las rutas más accesibles para quienes buscan huir de la Venezuela en zozobra. Trasladarlos es el negocio de los ‘coyotes’ que tienen base en los estados de Sucre o Delta Amacuro, mientras que pecharlos es el de los lancheros, pescadores, contrabandistas y cuerpos de seguridad que los acechan.

26/08/2018 11:07:53

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Tucupita es la capital del estado de Delta Amacuro, el territorio del oriente de Venezuela donde el río Orinoco se desparrama por los cientos de brazos de un amplio delta antes de tributar sus aguas al Océano Atlántico. Pero Tucupita es también un pueblo corroído, desolado e inhóspito.

Las fachadas de las casas han ido perdiendo el color y las santamarías de los negocios -como se conocen en Venezuela las rejas plegables de metal con que cierran los locales comerciales- permanecen abajo la mayor parte del tiempo. Solo una vez al mes se ve un camión en el pueblo surtiendo de mantequilla, harina, pasta, arroz y mayonesa. Ese mismo día los anaqueles vuelven a quedar vacíos. La leche no llegó más para la venta y los abastos de los comerciantes chinos, que estaban en cada cuadra, han ido cerrando sus puertas. Apenas sobreviven un restaurante para recomendar a quien desea celebrar una fecha especial, y un hotel, que mantiene un servicio privilegiado en medio de la escasez. Casi todas las posadas del Bajo Delta quebraron y la mayoría de los pobladores de la ciudad dependen de salarios de la Gobernación de Delta Amacuro o del Ministerio de Salud. Tucupita sobrevive con el rebusque.