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El ‘take over’ militar de Pdvsa ya es un hecho pero no va bien

La Oferta Pública de Adquisición no fue a través de la bolsa, sino mediante decretos presidenciales, ni tampoco -como se temía- por una expansión de la empresa militar de servicios mineros, Camimpeg. La corporación estatal, la joya de la corona republicana desde 1976, la industria que da de comer a Venezuela, ha sido tomada por la oficialidad castrense en una operación relámpago de cuatro meses. Un general de la Guardia Nacional, Manuel Quevedo, preparado para resguardar el orden público, ha sido dotado de poderes sin precedentes para conducirla. Pero los efectos que está teniendo la militarización de Pdvsa son los contrarios a los esperados. El general, absorto en su petrolaberinto, parece comandar ya no el rescate de la empresa, sino su golpe de gracia.

22/04/2018 7:00:42

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Fueron reuniones muy tensas, a mediados de diciembre pasado. Las primeras entre el nuevo ministro de Petróleo y presidente de Pdvsa, Manuel Quevedo, y los socios favoritos de la estatal venezolana, China y Rusia. “Sobre todo con Rosneft”, indicó una fuente de la estatal. “Los rusos le exigían a Quevedo fecha precisa de pagos adeudados, entre gritos”.

Para el momento, el general que dirigió a la Guardia Nacional en su combate contra las protestas civiles y mortales en la calles de Caracas en 2014, tenía apenas dos semanas en el cargo, y la orden presidencial era la de aumentar en un millón de barriles diarios la producción en una empresa que genera 50% menos que hace una década -de hecho, según expertos, se ha retraído hasta niveles de producción que la industria, entonces en manos de las petroleras internacionales, apenas alcanzaba a finales de los años 40-.