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Las tres negaciones de la dinastía Salas Römer y sus negocios en Seychelles

Henrique, el padre, y Henrique Fernando, el hijo, gobernadores del estado Carabobo entre 1989 y 2012, crearon varias compañías en paraísos fiscales con ayuda del bufete Mossack Fonseca con direcciones que no existen en Venezuela.

5/8/2016 4:51:38 PM

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Escrito está. A 172 kilómetros de Caracas se erige el enclave que vio de cerca la batalla que determinó el fin del dominio español. Valencia, capital del estado Carabobo, ciudad donde se concentra una parte de la élite del país, y donde, como si de una dinastía monárquica se tratara, gobernó durante muchos años una familia: los Salas. Hoy viven en Estados Unidos, retirados de la política y, al parecer, amnésicos sobre las empresas que, estando en Venezuela, abrieron a través del bufete Mossack Fonseca en su sede de las islas Seychelles, conocido paraíso fiscal. Antes de que acabe esta nota, negarán las empresas 3 veces.

Henrique Salas Römer (Puerto Cabello, 1936) no es neófito en el mundo de los negocios. Fue empresario, y trató rubros tan dispares como aires acondicionados o canteras en San Carlos. Hasta que entró formalmente en política en 1983, cuando fue electo diputado del antiguo Congreso de la República. Desde joven tuvo carnet de Copei, partido con el que, en 1989, y tras la decisión presidencial de que los cargos de gobernadores y alcaldes fueran por elección directa y no a dedazo, llegó a la Gobernación de Carabobo. Y se inició el reinado. Estuvo en el cargo hasta 1995, momento en que abdicó y pasó el testigo electoral a su hijo, Henrique Fernando Salas Feo, coloquialmente conocido como el “Pollo”.