Envíanos
un dato

La disidencia de la guerrilla colombiana penetra el Amazonas venezolano

Ex combatientes de la que fuera la mayor guerrilla de América Latina y que se apartaron del acuerdo de paz firmado en 2016 se encuentran en un proceso de transición y reacomodo de estructuras criminales, donde el tráfico de drogas ilícitas y la minería ilegal continúan siendo sus principales ejes articuladores, ahora en territorio venezolano. En Amazonas se han reunido con pueblos y comunidades indígenas para formalizar su presencia en el territorio, afirmando que cuentan con el apoyo del Gobierno venezolano, pero también se desplazan hacia terrenos del Arco Minero del Orinoco, donde incluso controlan minas de coltán.

11 February 2018

Comparte en las redes

Su verdadero nombre es Miguel Díaz Sanmartin, pero en realidad todos lo conocen como “Julián Chollo”, el alias que le dieron cuando ingresó en 1996 a las filas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), con apenas 20 años de edad. De no ser por su marcado acento y el uniforme verde oliva sin insignias que viste aún después de haberse desmarcado del acuerdo de paz, firmado por el grupo guerrillero en noviembre del 2016 con el Gobierno de Juan Manuel Santos, pasaría por un indígena más del Amazonas venezolano, uno de los estados fronterizos con Colombia donde Julián controla todo lo que entra, se produce y sale de las minas ilegales de oro que devoran el corazón del Parque Nacional Yapacana.

Aun cuando cuenta con un anillo de seguridad que lo sigue a todos lados Julián es percibido como un “lobo solitario”, lo que sumado a su carrera de ex guerrillero ayudó a tejer a su alrededor temor y respeto entre quienes lo conocen o solo han escuchado hablar de él.