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Parábola del gringo malo y del otro que quizás no lo es tanto

Dos ciudadanos estadounidenses llegaron este año a Venezuela en fechas próximas y ambos fueron dejados en prisión para enfrentar acusaciones de terrorismo. A partir de entonces, sus destinos empiezan a divergir. Para uno se espera la deportación; para otro, una larga temporada en calabozos venezolanos. Pero, sobre todo, es un ejercicio para poner a prueba las definiciones de ‘terrorismo’ y ‘noticia’ para el aparato de propaganda del Estado chavista, archirrival de Washington. Mientras la captura de uno mereció una rueda de prensa del ministro del Interior, la otra pasó inadvertida. ¿Por qué? ¿Quién es quién en estas historias paralelas?

14/08/2016 15:35:30

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Dos hombres con la misma nacionalidad, la estadounidense, pisaron suelo venezolano por distintos motivos y dieron a parar con sus huesos en la cárcel. Uno llegó el 11 de junio directamente de Estados Unidos en vuelo comercial para reencontrarse con su conquista criolla, a la que conoció por Internet; el otro no se sabe desde dónde ni cuándo llegó, puede que por tierra desde Brasil y puede que para ocultarse de las autoridades a las que llevaba esquivando casi 20 años. Uno, sin antecedentes penales, salió en todos los medios del Estado e incluso su caso ameritó una cadena nacional de radio y televisión del ministro de Interior, Justicia y Paz; el otro, con dos órdenes de captura de Interpol, no tuvo apenas espacio en los medios nacionales.

En Ciudad Caribia, el conjunto de viviendas ideado por el presidente Hugo Chávez en 2006 cercano a la autopista Caracas-La Guaira, en la vía hacia el aeropuerto internacional Simón Bolívar del estado de Vargas, vivía, de modo provisional, Joshua Holt, nacido en Utah (EE.UU.) hace 24 años. El pasado 30 de junio fue sorprendido en su cama por la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) en un Operativo de Liberación del Pueblo (OLP), el vigesimotercer plan de seguridad implementado por los gobiernos de la autodenominada Revolución Bolivariana para acabar con la inseguridad que mortifica a los venezolanos. Según el Ministerio Público, fue capturado en flagrancia.