Envíanos
un dato

De Veracruz a La Guaira, un viaje que une a Piedad Córdoba con Nicolás Maduro

La Fiscal rebelde, Luisa Ortega Díaz, abrió una verdadera caja de Pandora. Su denuncia contra la empresa Group Grand Limited no sólo desnuda el negocio de la importación de alimentos para los populares Comité Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP). Viene a confirmar también que el empresario barranquillero, Alex Nain Saab Morán, hasta ahora ligado a la ex senadora colombiana, Piedad Córdoba, es también una bisagra del presidente de la República, Nicolás Maduro. Desde el puerto de Veracruz han salido hasta Venezuela al menos 7 millones de cajas con comida despachadas por una fantasmal sociedad sin oficina permanente en Caracas ni México, y gracias a un millonario contrato con el Gobierno venezolano.

03 September 2017

Comparte en las redes

Disponible también en:

El principal centro de distribución de alimentos de Venezuela está en el puerto de Veracruz, México. Desde allí, a miles de kilómetros de distancia, en lo que va de año han zarpado buques cargados con las cajas de alimentos para los Comité Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), un programa diseñado por Nicolás Maduro. La travesía de unos cinco días implica bajar desde el golfo mexicano, atravesar el mar Caribe y tocar costas venezolanas, y ha conducido a un negocio millonario a Group Grand Limited, la fantasmal empresa que según la Fiscal General de la República destituida por el Gobierno venezolano, Luisa Ortega Díaz, tiene relación directa con el presidente de Venezuela.

Aunque desconocida por la opinión pública, Group Grand Limited ha entrado silenciosamente en los hogares venezolanos, especialmente los más pobres, a través de las cajas de alimentos. La compañía es la gran beneficiaria del negocio de los CLAP. Se ha impuesto, incluso, a Postar Intertrade Limited, del empresario venezolano Samark López Bello, a quien el Departamento del Tesoro estadounidense señaló en febrero pasado de ser el “testaferro” del Vicepresidente de la República, Tareck El Aissami. Las sanciones asociadas a esa acusación, precisamente, lo apartaron rápidamente del negocio tras firmar un contrato por unos 120 millones de dólares con las autoridades venezolanas para la venta de 3 millones de despensas CLAP, según ha manifestado López Bello.