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Diego Rastrojo, el último narco a caballo

El obsecuente corrido de Cristóbal Jiménez que homenajea a Maisanta, el antepasado del fallecido presidente Hugo Chávez, tiene un título que calza en la horma de las historias de Diego Pérez Henao, otrora uno de los traficantes de droga más buscados del mundo, que tuvo su escondite en un pequeño latifundio del estado de Barinas. La finca emerge como uno de los secretos mejor guardados. Varias fuentes coinciden en que el fundador del cartel del Norte del Valle fue intocable dentro de los linderos que pertenecieron a Israel Ramón Chávez Aro, un familiar del caudillo bolivariano

8/20/2017 11:21:36 PM

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Don José, o el capo colombiano Diego Pérez Henao, había sembrado mucho durante su cautiverio. Asentado en una finca en la inhóspita Colonia Mijagual del estado de Barinas (llanos centro occidentales), fingió por un año ser un próspero hacendado que hacía dinero como pocos a pesar de la debacle de la economía de Venezuela. Había tejido una red de contactos con policías, campesinos y hacendados en el pueblo, pero no le alcanzó para seguir disimulando. La madrugada del 3 de junio de 2012 Pérez Henao fue capturado luego de una operación fraguada entre la colombiana DIJIN (Dirección de Investigación Criminal e Interpol) y la venezolana ONA (Organización Nacional Antidrogas). 

Con su arresto había sido develada la auténtica identidad del enigmático terrateniente del poblado Mijagual. Pérez, alias Diego Rastrojo, era un mafioso hasta la raíz: jefe del poderoso ejército de criminales Los Rastrojos, sindicado de 66 homicidios en Colombia, varios secuestros y cinco desapariciones forzadas; fundador del cartel del Norte del Valle, responsable de traficar 81.100 kilogramos de cocaína hacia Estados Unidos entre 1994 y 2008, fabricante de armas de fuego, culpable del asesinato en enero de 2008 de su expatrón Wilber Varela, alias Jabón, y de otros tantos delitos. Un amplísimo historial de más de 20 años de crímenes, pero sin un antecedente penal hasta su detención. Fue en una corte federal del Sur del estado de Florida, en Estados Unidos, que se dictó una condena de 30 años de prisión en su contra, el 6 de agosto de 2014.