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La mafia financiera de los Legionarios de Cristo

Ya se sabe que Marcial Maciel dedicó su vida a tareas poco espirituales –acosar sexualmente a niños y jóvenes, entre otras–, pero poco se conoce de otra faceta: la del hombre dotado del talento inigualable para crear una organización financiera trasnacional, diversificada, compleja, multimillonaria, que hizo de los Legionarios de Cristo una mafia financiera. Crearon cientos de empresas, fundaciones, asociaciones, colegios y universidades, a través de las cuales obtienen ingresos por cientos de millones de dólares al año. Ya lo decía Maciel: “No hay mejor negocio que los pobres”. Aquí los datos, las fechas, los nombres, las cantidades, de esa gran red financiera publicada en junio del año pasado por la revista EmeEquis y reconocida recientemente con el tercer lugar del Premio Latinoamericano de Periodismo de Investigación.

11/6/2014 10:05:43 AM

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Agitando su dedo índice, Marcial Maciel Degollado ordenó al recién electo vicario general de los Legionarios de Cristo: “Ya saben, solo inversiones triple A”.

–Nuestro padre, las inversiones triple A son muy seguras, pero rinden poco –le hizo ver José Blum Pérez, quien operaba como administrador general de la Legión.

–Salvo las inversiones triple A en armas y pornografía –respondió, socarrón, Maciel.

La ocurrencia de su patriarca arrancó espontáneas carcajadas de los sacerdotes reunidos en el tercer piso de la sede de los Legionarios de Cristo en Roma, ubicada en Via Aurelia 677.

“Ya saben: solo inversiones triple A”, machacó Maciel entre risas, en una orden dirigida al padre Blum y a Luis Garza Medina, el cerebro financiero de la Legión, quien un par de días antes había sido designado vicario general de la congregación.

Los tres hombres más poderosos de los Legionarios de Cristo –Maciel, Garza y Blum– se habían reunido la tarde del 16 de diciembre de 1992 en un pasillo ubicado frente a las habitaciones de Maciel, para hablar del futuro financiero de la orden.