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Una vida y una fortuna que se fueron por el desbarrancadero

A los 66 años de edad, Fiorella Dubbini hace lo poco que puede para mantener a 400 perros y 150 gatos callejeros en el refugio animal Mil Patitas. Es un predio cercano a Los Teques y dejado a la mano de Dios. Su labor parece digna de encomio. Pero es objeto de ataques que considera injustos. Todo porque en 2003 el escritor colombiano Fernando Vallejo decidió donarle el dinero, 100.000 dólares, del premio de novela Rómulo Gallegos, un dinero que, asegura, solo vio en parte. En el marco del Día Mundial de los Animales, se cuenta su historia.

10/5/2014 9:09:16 AM

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El refugio Mil Patitas produce cerca de 70 kilos de mierda al día. Se trata de cuatro hectáreas de colinas y pasto ancladas en un valle escondido en el punto más lejano del sector Retamal, cerca de Los Teques, capital del estado Miranda. En la entrada, ya sin asfalto y con grietas en el piso, hay un pequeño aviso escrito a mano con su nombre.

José, el responsable de turno, resulta un iracundo pastor con un pantalón marrón oscuro hasta las pantorrillas, una franela hecha harapos en las costuras y un color moreno en la piel que contrasta con el excremento mostaza que luce con tanta naturalidad en los tobillos. Hay olor a sarna a su alrededor. Frunce el ceño, levanta la barbilla, aprieta los labios y pregunta quién busca a Fiorella Dubbini, su patrona.

-No, ustedes no son estudiantes- refuta, desafiante -Díganme la verdad.