Envíanos
un dato

Un padre ostentoso y una quinceañera consentida

El 7 de noviembre pasado se celebraron los 15 años de la hija de Salomón Muci, directivo del Hotel Tamanaco. Memorable fiesta no solo por el ostentoso despliegue, sino porque se produce en medio de la peor crisis económica de los últimos 70 años en Venezuela. Esta es la historia de una chica y su entorno que disfrutan y alientan todas las exageraciones de lo que en redes sociales aún se conoce como #LaRumbaDelAño.

12/12/2015

Español
timer

Violinistas, flautistas, trompetistas de la orquesta juvenil de la Fundación del Estado para el Sistema Nacional de las Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela –ícono cultural del país, con reconocimiento internacional– entonaron desde el escenario las notas del Fantasma de la Ópera. La banda sonora de aquella famosa historia francesa, sobre un compositor desfigurado y su obsesión por una joven soprano, fue revivida la noche del sábado 7 de noviembre en Caracas, en un castillo construido específicamente para la ocasión. Con la sinfonía de fondo, ella entró a la tarima, bajo una luz que la destacó en la oscuridad, con pasos amplios y pausados, traje blanco con estampado de flores, rosa en el moño, y cerca de 2.000 personas presentes para rendirle homenaje.

Muchos se enteraron, invitados o no, de aquella fiesta: desde principios de octubre comenzaron a alzarse tres toldos gigantes con techo transparente al lado de la piscina del Hotel Tamanaco Intercontinental de Caracas. Era imposible no preguntarse qué ocurriría allí ante semejante despliegue que llenaba la vista de las ventanas del transporte público, o de los vehículos particulares que circulan por la autopista Prados del Este. Algunos rumores anunciaban un concierto, otros una presentación del Cirque du Soleil. Pero no: el objetivo era festejar los 15 años de la hija de uno de los dueños del hotel, el empresario Salomón Muci, cuya familia comparte el paquete accionario con el Grupo Abilahoud.

La chica bajó las escaleras dejando una estela de humo blanco y caminó hasta situarse sobre una gran rosa negra pintada en el suelo, justo frente a la orquesta, para bailar el tradicional vals, junto a su padre, su hermano y demás seres queridos. Había a su alrededor una multitud de figuras oscuras, con algunos rasgos iluminados por las pantallas, de distintos tamaños, dispuestas al fondo del escenario, que en ese momento proyectaban rosas amarillas sobre un fondo rojizo.

Afuera, algunos adelantaban críticas a través de las redes sociales. ¿Quién ofrecía –se preguntaban– una fiesta de esa magnitud en medio de políticas nacionales de racionamiento de productos básicos, de escasez de medicamentos y hospitales sin insumos? Las interrogantes y críticas contrastaban la gran celebración con la crisis económica generalizada, atribuida por el gobierno del presidente Nicolás Maduro a un plan que llama “guerra económica”, dirigido por el sector privado para derrocarlo mediante acaparamiento y especulación. Esta semana el Fondo Monetario Internacional estimó que Venezuela cerrará 2015 con la mayor inflación del mundo, alrededor de 160%, mientras el Banco Central de Venezuela cumple 10 meses sin publicar cifras oficiales al respecto.

“¿Quién tuvo la dicha de celebrar ante tanta desgracia?”, preguntó alguien en Instagram, donde las imágenes y comentarios sobre el evento del año despolitizaron por algunas horas a la sociedad. El columnista Domingo Alberto Rangel publicó un texto titulado “A propósito de unos Mega 15 años en tiempos de súper crisis”, donde comparó la celebración con la conmemoración de los 100 años del Libertador organizada por el ex presidente Antonio Guzmán Blanco en el siglo XIX. La exposición de los Muci los condenó en un contexto en que los magnates venezolanos celebran en espacios cerrados, o con mucha mayor opulencia en el exterior.

Una semana después, no se dijo más. Los escándalos eran otros: familiares de la primera dama detenidos en Haití por narcotráfico, regulación en los precios de los huevos, desaparición de los huevos de los anaqueles, etcétera.

ArmandoInfo

Inspirada en la última colección de Dior, la quinceañera le pidió al diseñador Richard Febles un vestido estampado, en cuya falda resaltaban 200 nombres de familiares y amigos. Foto: Instagram/mini.piya.

¿El show debe continuar?

En la oficina del diseñador Richard Febles –alta costura, de renombre en Venezuela y el exterior, con piezas desfiladas en el Miss Venezuela entre 1996 y 2007– hay un gran cuadro de la quinceañera. En ese lugar, ella y él, cercanos desde hace años –pues la conoce desde que nació–, bromearon después de la fiesta sobre las críticas y rumores. “Dijeron que había llegado en helicóptero también. Y le dije: Gorda, ¿o sea que llegamos juntos? ¿Llegamos los dos en helicóptero? Y ella me dice: Sí, voy a decirle a todo el mundo que llegamos en helicóptero”, cuenta Febles entre risas, y afirma que los insultos no la afectaron. “Gracias a Dios, es una niña muy centrada”, asegura.

Nadie niega que haya sido la fiesta del año, pero no hubo helicóptero, ni Shakira, ni Chino y Nacho, ni demás invitados especiales del mundo artístico mencionados por varios usuarios de Twitter e Instagram. No hubo, pues la madre, Andreína Arocha de Muci, quiso evitar que el evento terminara en un concierto. “Fue una fiesta bien pensada”, recalca Febles, un profesional que conoce de primera mano el mundo de las bodas y 15 años de la sociedad venezolana. Son eventos sociales que se desarrollan con la misma frecuencia de siempre, con los mismos lujos, aunque quizá más discreto que lo ocurrido en el Tamanaco.

“Mi agenda está llena. Tengo trabajo hasta mayo del año que viene, y no estoy recibiendo vestidos desde octubre, aunque la gente sigue llamando y les digo que no y no”. Tanto él –vinculado a la elegancia y al mundo de la moda criolla– como el columnista Domingo Alberto Rangel –dirigente político liberal y uno de los primeros en rechazar los excesos de los Muci– también destacan las lujosas celebraciones en la Quinta Esmeralda, ubicada en el municipio Chacao, en el este de Caracas. Las grandes fiestas no paran en Venezuela, pero La Esmeralda es un salón cerrado y solo caben 1.000 personas, la mitad de los que asistieron a la rumba del Tamanaco.

Las grandes fiestas tampoco pararon antes: “La crisis tiene sus excepciones”, expuso un antetítulo de El Diario de Caracas en febrero de 1989, ocho días antes del mayor estallido social de la historia contemporánea venezolana –protestas, disturbios, saqueos– en contra de un “paquete económico” que afectaba a los más pobres –con medidas como el aumento de la gasolina y el transporte público–, impulsado por el entonces presidente Carlos Andrés Pérez para la liberación de la economía en tiempos de gran endeudamiento, devaluación de la moneda, dependencia económica y alimentaria, escasez de productos básicos.

Nueve páginas de El Diario de Caracas estuvieron dedicadas ese mismo mes a la boda entre Gonzalo Fernández Tinoco y Mariela Cisneros Fontanels –hija de Oswaldo Cisneros, accionista de medios y cadenas de supermercados–, con fotos y detalles de los lujos. “La boda del siglo”, tituló aquel periódico, y los diarios El País, de España, y Los Angeles Times, de Estados Unidos, se sumaron a la difusión. “Contrajeron nupcias en la capilla de las Siervas del Santísimo. De allí el cortejo partió en 20 pullmans y un Rolls Royce hasta el Alto Hatillo, donde un bufé rebosante de caviar, langosta y salmón fumée, regado por champaña La Grand Dame –de la cosecha más apetecida–, esperaban a 5.000 invitados, de los cuales 200 habían llegado desde el extranjero, con pasaje pagado desde Caracas”, expuso la prensa nacional.

ArmandoInfo

En la República Bolivariana de Venezuela tampoco falta opulencia. Y no se trata de una excepción, los entendidos explican que la única diferencia es que la del Tamanaco fue una fiesta al aire libre en la que la fachada del hotel cambió gracias a un juego de luces. Foto: Instagram/israeljdiazp.

El país apenas se despertaba del folclórico quinquenio de Jaime Lusinchi, que también utilizó el control de cambios como un arma de retaliación política, y tenía en sus reservas internacionales 300 millones de dólares. Hoy Venezuela, otra vez, vive una situación similar aunque por distintos motivos. El barril de petróleo apenas se cotiza sobre los 30 dólares –después de marcar 100 dólares en promedio entre 2006 y 2011– y sufre las consecuencias del desfalco de la extinta Comisión Nacional de Administración de Divisas (Cadivi). Pero los más pudientes aún tienen muchos ánimos para celebrar.

Esa otra realidad

Al menos ocho meses antes, muchos jóvenes pedían ser incluidos en los fabulosos 15 años. “¿Quiénes van de tu colegio?”, preguntó alguien a la cumpleañera por el portal digital Ask.fm. “La pregunta es quiénes no van de mi colegio”, contestó ella. La joven, quien no será identificada en esta historia por ser menor de edad, estudia en un centro de educación bilingüe, de los más prestigiosos de la capital. La página web está en inglés y expone su historia, calendarios, actividades, planes de estudio, prácticas deportivas, premios, listas de promociones, así como las ofertas diarias y semanales de la cafetería, menús ajenos a la intermitencia del Programa de Alimentación Escolar (PAE) –mecanismo estatal para la alimentación y nutrición infantil en las escuelas– del que dependen alumnos de la educación pública y sobre el cual la Contraloría General de la República ha reportado fallas de planificación, supervisión y control interno.

En ese colegio no se habla de eso. Los martes hay parrilla de carne con bollo o pizza, y los jueves ofrecen nuggets con yuca, o parrilla de pollo, con sus respectivas bebidas y postres. El hermano mayor de la quinceañera, Salomón Muci Arocha, también pasó por ese colegio, se graduó el año pasado y hoy estudia en Estados Unidos, en Drexel University, donde trabaja como DJ. La quinceañera planea seguir sus pasos hacia el exterior para formarse en Diseño de Modas.

Por eso, ella misma llevó a la oficina de Febles, en enero, una revista con la colección del año pasado de la marca francesa Dior, que incluía un vestido con estampado de letras: quería algo así para sus 15. Febles, quien también diseñó el traje de novia de la madre, creó para la niña un vestido largo y blanco, con tela de tul y gazar, en cuya falda había 200 nombres en distintos formatos, de familiares y amigos, bordados con lentejuelas, mostacillas, canutillos, perlas, cristales, todos de color negro. También hay flores rojas bordadas con diversos materiales en el tul, y otras debajo de él con un efecto visual más claro, como si estuviesen borrosas. La parte de arriba del vestido presenta drapeado y más flores.

Así, entre brillantes nombres y con el pelo recogido con una gran rosa roja del tamaño de su rostro, bailó el vals con su padre, Salomón Eduardo Muci Castillo, quien ha figurado como presidente del Comité Ejecutivo del Hotel Tamanaco tras la alianza en 2006 del Grupo Muci y el Grupo Abilahoud “para una serie de planes y acciones de corto, mediano y largo plazo, en el marco de un 'Plan de Transformación Estratégica del Hotel Tamanaco'”.

Muci Castillo también se ha desempeñado como administrador de la Corporación de Casinos Nacionales CCN –domiciliada en Tucacas, estado Falcón, al noroeste del país, en las instalaciones del Hotel SunWay–, que ha sido demandada sin éxito por cobro de bolívares y daños morales, según el rastro de los expedientes del Tribunal Supremo de Justicia. En 2009 un ciudadano reclamó intereses por retrasos en el pago de una factura, pero el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil, Tránsito, Trabajo de la Circunscripción Judicial de Falcón determinó que “la cuantía estimada por el actor fue realizada de manera caprichosa, por no llenar los requisitos de Ley”.

La Gaceta Oficial amplía el panorama empresarial de Muci: en 2004, según la Resolución N° 147-2004 del Ministerio de Finanzas, la Comisión Nacional de Valores concedió un recurso de reconsideración respecto a una multa por 25.806.000 bolívares contra la empresa Interactivos Servicios Financieros ISF Casa de Bolsa C. A., que estaba entonces presidida por el propio Muci, por “consignar extemporáneamente y/o de manera incompleta los estados financiero desde agosto de 2003 hasta enero de 2004”, en violación a las Normas sobre Actividades de Intermediación de Corretaje y Bolsa, y las Normas Relativas a la Información Periódica u Ocasional que deben suministrar las Personas Sometidas al Control de la Comisión Nacional de Valores. El recurso de reconsideración redujo el monto a pagar a 10.670.000 bolívares. El Instituto Venezolano de los Seguros Sociales expone que Muci cotizó en aquella compañía hasta diciembre de 1989.

Figura, además, en cuatro empresas registradas en Panamá entre 2006 y 2008: presidente de Eficient Commercial, Inc. y de True Financial, Corp., y director de Cedar Group S.A. y de Interactivos Servicios Financieros S.A. Fue presidente hasta 2012 de la compañía Rosvat Overseas Limited Inc, registrada en Florida, Estados Unidos. En Venezuela, no solo ha participado en hoteles, casinos y el mercado bursátil, sino también integra la Federación Venezolana de Deportes Ecuestres –como propietario, y su hija como jinete– y la organización Profesionales de Golf Asociados de Venezuela.

Su esposa es vicepresidenta de la Fundación Andrea, dedicada a brindar apoyo económico a menores de edad “que requieran exámenes médicos especializados que sean determinantes en el diagnóstico preciso y a tiempo de cualquier patología infantil, así como colaborar en los tratamientos médicos especiales para mejorar su salud”, indica la página web de la organización.

ArmandoInfo

Abajo los jóvenes con toda la pista para bailar y en el segundo piso destacó un ambiente más familiar. Foto: Instagify/Dm66.

Para todos los gustos

No hubo, a diferencia del 89, grandes crónicas sociales sobre los 15 años en el Tamanaco en los medios tradicionales. La restricción en el acceso al papel periódico en los últimos años devino en la disminución y supresión de algunas secciones en los diarios, entre ellas las reseñas de eventos sociales.

Lo que no dijeron los medios, sin embargo, lo difundieron –en fotos, videos y comentarios– las redes sociales, con etiquetas como #RumbaEnElTamanaco, #LaRumbaDelAño, #ElEventoDelAño. Muchos fueron, muchos quedaron por fuera. La invitación estaba en un sobre completamente negro con excepción de un pequeño cuadro de rosas rojas, e indicaba la obligatoriedad de asistir con traje de etiqueta de color rojo o negro. También había una tarjeta que cada joven debía escanear con su celular, mediante una aplicación específica, para conocer la entrada del hotel por la cual le correspondía ingresar a la fiesta: un mecanismo de seguridad para evitar a los “arroceros”.

Adentro había distintos pisos, cada uno con bar, mesas, muebles, aperitivos y dulces. El lugar estaba acondicionado para todos los gustos: unos espacios eran para los jóvenes y otros para personas de mayor edad. Allí se podía conversar y apreciar la totalidad del salón. Las paredes, las columnas, el techo, todo tenía rosas rojas, algunas de papel tapiz y otras reales. Del techo colgaban bolas enormes formadas por puras rosas, que de acuerdo a una reseña publicada en Facebook y firmada por la periodista de Sociales Ángela Oráa, fueron traídas de Colombia en un contenedor. Las mesas también tenían grandes floreros, junto a múltiples tortas de varios colores y millones de dulces. El suelo estaba pintado de blanco y negro, con dibujos de rosas rojas y negras.

Luces de flores de todos colores salían del interior de ese castillo instalado en el hotel y se reflejaban en toda su fachada. Desde la tarima también surgían rayos láser, azules, verdes, que arropaban y atravesaban a la gente que bailaba el repertorio de los DJs Oscar Leal, Víctor Porfidio y el propio hermano de la cumpleañera, Salomón Muci Arocha. La música electrónica se impuso.

Los invitados, además, sostenían barras rojas luminosas. Sobre sus cabezas había trapecistas y acróbatas de tela, guindados del techo. En los andamios laterales, también colgaban bailarines disfrazados. Un grupo de hombres vestidos con sombreros y trajes dorados ofrecieron un espectáculo con botellas y fuegos artificiales.

Los mejores condumios corrieron aquella noche entre los invitados: lomito y langosta para los paladares más exigentes, pero también hamburguesas y sushi para quienes querían algo más informal. La organización del evento estuvo a cargo de Edwuard Sitzer, junto a la producción gráfica de César Donís, quien reafirma que no hubo fiesta este año con mayor estructura y montaje. “Ni un concierto en Venezuela había estado en una estructura tan grande (…) No estamos en momentos para estarle restregando a la gente de Caracas esos montajes grotescos”, opina de su propio trabajo, y aclara que en el contexto actual sigue prestando sus servicios para grandes fiestas, aunque con menor frecuencia: afirma que antes tenía, en promedio, una fiesta por día; ahora tiene, con suerte, cerca de 20 en un mes.

La rumba cerró al amanecer, con un desayuno criollo.

ArmandoInfo

En medio de tantos detalles, no faltaron las luces de colores junto a la selección de los DJs Oscar Leal y Víctor Porfidio, entre otros. Foto: Instagram/cesardonis.



¡Hola! Gracias por leer nuestro artículo.

A diferencia de muchos medios de comunicación digital, Armandoinfo no ha adoptado el modelo de subscripción para acceder a nuestro contenido. Nuestra misión es hacer periodismo de investigación sobre la situación en Venezuela y sacar a la luz lo que los poderosos no quieren que sepas. Por eso nos hemos ganado importantes premios como el Pulitzer por nuestros trabajos con los Papeles de Panamá y el premio Maria Moors Cabot otorgado por la Universidad de Columbia.

Para poder continuar con esa misión, te pedimos que consideres hacer un aporte. El dinero servirá para financiar el trabajo investigativo de nuestros periodistas y mantener el sitio para que la verdad salga al aire.

Gracias por leernos. Recuerda que al final del texto puedes contribuir con nuestras investigaciones, disfrutar otros formatos y leer otras historias.