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DolarToday: la venganza más célebre de tres venezolanos exiliados

La identidad de los propietarios del sitio web más denostado por el gobierno del presidente Nicolás Maduro es uno de los misterios más fascinantes de la Venezuela del control de cambio. Entre los opositores hay un pacto para no revelar quiénes están detrás del portal, porque existe un fundado temor a las represalias contra los familiares. Pero el secreto no está guardado bajo siete llaves como parece y está a punto de revelarse.

22/08/2015 10:49:41

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El pasado 19 de julio el sitio de noticias El Estímulo publicó una entrevista con la supuesta community manager de DolarToday. Se identificó con el seudónimo de Vicky. Decía atenderlos desde Miami, en el estado norteamericano de Florida, y alegaba “razones de seguridad” para esquivar las respuestas a las preguntas que todos se hacen en Venezuela: la verdadera identidad de los dueños o encargados, la ubicación de la oficina, el presupuesto o la razón por la cual ese website se ha convertido en una suerte de Banco Central en la sombra, en el marcador de referencia para las operaciones de compra y venta de dólares con bolívares, y en el precio que toman en cuenta los comerciantes de este país al momento de establecer los costos de reposición de sus productos.

Poco importa ya para el desarrollo de esta historia el contenido de sus respuestas, sino que en esa entrevista se repitió el plan diseñado desde hace algunos meses por los verdaderos dueños del portal –que se ubica en el puesto 230 en el ranking de los sitios más visitados en Venezuela según la herramienta Alexa y es consultada por unas cuatro millones de personas al mes– para evitar ser descubiertos por el gobierno venezolano, que los considera uno de los arietes de la llamada guerra económica y ha ordenado bloquearlos. En febrero de 2014, por ejemplo, se presentaron ante un periodista de la BBC como “un grupo de 12 jóvenes venezolanos”, que a través del sitio ejecutan “una forma de protesta ante un régimen dictatorial empeñado cada vez más en silenciar e intimidar a los medios de comunicación en Venezuela”. Dijeron entonces que eran expertos en Economía y Computación, dos ciencias cruciales para entender el éxito de esta página web entre los venezolanos.

Pero, de vuelta por ahora a las palabras de Vicky: De ellas se infiere que DolarToday es una empresa en ascenso, con capacidad para emplear a 20 personas –ocho más que en enero de 2014–, que mantiene una estrecha relación con un reconocido periódico en Miami, que a su vez maneja las redes sociales y su página web, y que trabaja las 24 horas del día publicando información y la cotización del dólar. Aunque hay muchos medios latinos en esa ciudad solo dos de ellos, Diario de las Américas y El Nuevo Herald, son realmente conocidos. Uno de los propietarios del Diario de las Américas es el exbanquero venezolano Nelson Mezerhane, célebre enemigo de la nomenklatura chavista. O quizás se refiera al también exbanquero Eligio Cedeño, quien tuvo un canal de televisión, Soi TV, que transmitía desde esa ciudad y es también uno de los rivales jurados del gobierno desde que escapó del país en diciembre de 2010.

A juzgar por la reacción del gobierno, la estrategia de sugerir a terceros como dueños ha dado resultado. Tan reciente como el 15 de abril, en un acto público, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, afirmó: “Yo lo he jurado: más temprano que tarde vamos a tener tras las rejas a los bandidos de DolarToday, que hacen la guerra económica contra Venezuela desde Miami”. El portal respondió con un trino provocador: “Qué presos nada, cabrón. Primero vas preso tú”. Casi tres meses después, el 13 de julio, el entonces ministro para las Comunas, Elías Jaua, declaró en televisión que el gobierno nacional “tramitaría la extradición de los dueños de DolarToday”, a quienes identificó como “banqueros prófugos”, sin llegar a decir nombres.

¿Quiénes serían esos extraditables? Mezerhane, Cedeño, o quizás Oscar García Mendoza, el expresidente del Banco Venezolano de Crédito (BVC), otro de los empresarios enfrentados con los sucesores de Hugo Chávez, quien se encuentra fuera del país. García Mendoza ha sido mencionado por miembros del gubernamental Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) como responsable de DolarToday. Al ser consultado sobre su presunta relación con el portal, expuso: “No sé quiénes son los dueños de esa página, pero me parece que hacen un buen trabajo. El chavismo siempre busca culpables”. Mezerhane, a quien se le envió un correo, no respondió directamente a la consulta. Sin embargo, en su nombre, la abogada Gilda Pabón llamó desde Miami para informar que el banquero no tiene ninguna relación con el sitio. Cedeño afirmó que no tiene ninguna relación con DolarToday aunque considera que el sitio es una maravilla y tiene una gran pegada editorial por la cantidad de seguidores y retweets.

El chavismo también ha dicho que quiere extraditar a las personas que registraron, en junio de 2014, la firma DolarToday Inc ante la División de Corporaciones del estado de Florida. Los nombres allí mencionados fueron denunciados por la directiva nacional del partido Patria Para Todos (PPT) ante la Fiscal General de la República, Luisa Ortega Díaz, el defensor del Pueblo, Tarek William Saab, la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional y el Consejo Federal de Gobierno. Hasta ahora no hay indicios públicos de una investigación contra esas personas o una orden judicial para que la policía las detenga. Esa posibilidad llevaría a un gran equívoco.

Los supuestos responsables

A finales de mayo de este año, PPT, miembro de la coalición oficialista Gran Polo Patriótico, fundó el Frente Nacional en Defensa del Bolívar. “Si cobras en bolívares, cada vez que DolarToday devalúa deberías sentir tristeza, porque te está robando el dinero del bolsillo”, afirma el secretario general de esa organización política, Rafael Uzcátegui, como colofón a una exposición de 20 minutos en la que desglosa la responsabilidad de los propietarios de las casas de cambio en Cúcuta, Norte de Santander, Colombia, y en la fronteriza población venezolana de San Antonio del Táchira, “de los políticos y empresarios colombianos partidarios del presidente Juan Manuel Santos y de su antecesor, Álvaro Uribe Vélez”, y “de los conspiradores venezolanos” en la cada vez más acentuada depreciación del bolívar.

La primera acción pública del frente fue denunciar ante la Fiscalía General de la República a quienes, de acuerdo con la investigación de la organización, son los administradores de DolarToday. Juan Carlos Guevara, miembro de la organización, expresó entonces: “Estamos en presencia de un delito contra la patria (…) por jugar con los intereses de la Nación, con el salario de los trabajadores y de todos los venezolanos”. En esa ocasión el PPT identificó a dos personas como los administradores del portal: Ernesto Vasconcelos, como presidente, y Humberto Gil, como registrador. En el documento entregado a Ortega Díaz el 21 de mayo, se suma un nombre más: Oliver Becerra, quien sería el webmaster de la página.

En los registros de Florida, Vasconcelos apareció como el único accionista de la firma DolarToday Inc desde el 23 de junio de 2014  hasta el 3 de julio de este año. En septiembre del año pasado, además, inscribió a DolarToday en Venezuela ante el Servicio Autónomo de Propiedad Intelectual (Sapi), una situación muy extraña para un portal que se encuentra bloqueado por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel).

De acuerdo con el sitio www.poderopedia.org/ve, la única persona que aparece identificada con ese nombre y apellido en el Registro Electoral (RE) venezolano sufraga en Palo Negro, estado de Aragua (centro de Venezuela). En Facebook solo se encuentra un Ernesto Vasconcelos venezolano, quien dice ser egresado de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) y trabajador de la Alcaldía Socialista de Guacara, en el estado de Carabobo. Vasconcelos colocó “Me Gusta” en un texto posteado por el gobernador chavista del estado de Aragua, Tareck El Aissami, ex ministro del Interior, el 14 de febrero de 2014. A través de esta red social se le envió un mensaje que no respondió. La última actualización de su perfil de Facebook data del pasado 6 de julio.

Humberto Gil, el registrador de DolarToday Inc y desde el 3 de julio presidente de la firma, vive en Florida, pero no se tienen mayores detalles de su paradero. En tanto Oliver Becerra, en el sitio es.forios.net, se presenta como el registrador de la aplicación de DolarToday.

Uzcátegui afirma que en una reunión privada con el Defensor del Pueblo, Tarek William Saab –exconstituyente y exgobernador del estado de Anzoátegui por el chavismo–, su partido solicitó que se congelaran los bienes de Vasconcelos, Becerra y Gil, se anulen sus pasaportes y se les incluya en la lista de delincuentes solicitados por Interpol. Pero hasta ahora nada de eso ha ocurrido. “Si yo no estuviera seguro de que ellos son los administradores de DolarToday deberían demandarme por infundio”, resalta el secretario general del PPT.

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La información disponible sobre Ernesto Vasconcelos no parece sugerir que la suya sea la mente macabra detrás de la guerra económica denunciada por el Gobierno de Venezuela. Una hipótesis mucho más creíble sugiere que él y sus socios registraron la empresa DolarToday Inc en Florida para demandar en Estados Unidos a quienes, desde ese país, manejan el website con mayor credibilidad para determinar el precio de la moneda estadounidense en el mercado negro venezolano. Los auténticos creadores del portal advirtieron esta maniobra y viajaron hasta el estado de Delaware, un paraíso fiscal dentro de Estados Unidos, donde comenzó otra parte de esta historia.

El voto de silencio

DolarToday nació en marzo de 2010. Faltaban dos meses para que el presidente Hugo Chávez ilegalizara las transacciones con el dólar paralelo a través de las casas de bolsa. En medio del rígido control de cambio establecido por el gobierno en febrero de 2003, empresarios y particulares acudían al mercado bursátil venezolano para adquirir los dólares que no recibían de la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi), ente encargado de manejar el régimen de control de cambio. Las casas de bolsa ofrecían bonos al portador denominados en dólares que se podían cancelar con bolívares, y que luego eran negociados en los mercados financieros. De esta transacción surgía un tipo de cambio implícito que se deriva de dividir todos los bolívares gastados (que incluye el precio del bono, más comisiones y otros gastos financieros) y los dólares obtenidos en la venta.

Por sugerencia del entonces ministro de Planificación, Jorge Giordani, se ilegalizó ese mercado. El gobierno iniciaba entonces el largo viaje que ha culminado en el establecimiento del precio de venta justo. Se aprobó una Ley de Ilícitos Cambiarios que prohibía divulgar la cotización de la moneda estadounidense a través de los medios de comunicación y castigaba a quien lo hiciera con pena de hasta siete años de cárcel. Al dólar se le llamaba en clave El innombrable. Las páginas como DolarToday se convirtieron entonces en la única referencia para informarse de esa cotización y establecieron su propia fórmula para calcularlo: toman el precio que se obtiene por un dólar en la frontera de Colombia con Venezuela y lo dividen entre los pesos colombianos que se reciben a cambio de un bolívar. Al resultado se le suma una comisión por el tipo de operación (transferencia o en efectivo).

Muchas de las páginas que competían con DolarToday fueron bloqueadas por el gobierno y nunca más salieron al aire, pero este website porfió en buscar la forma de burlar la censura que intenta imponer la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel). Y lo logró. Se apuntaron en las redes sociales y abrieron perfiles en las compañías más conocidas, donde colocan el enlace no bloqueado por el gobierno. Quizás sea esa persistencia lo que los haya llevado a convertirse en una marca reconocida.

Desde 2010 Conatel ha buscado la forma de impedir que la información del portal llegue a Venezuela. Las empresas que ofrecen el servicio de internet en el país reciben casi a diario instrucciones del organismo regulador para bloquear todas aquellas páginas que el gobierno considera que transmiten contenido nocivo para sus intereses. El pasado 30 de julio en la tarde, por ejemplo, ordenaron a estas compañías sacar unos ocho dominios, aunque ninguno de ellos estaba relacionado con DolarToday. Una de las labores de los funcionarios de Conatel es buscar la forma de impedir que se sepa cuánto vale el dólar no controlado por el gobierno.

Los socios reservaron el nombre a través de la empresa registradora de dominios Godaddy. DolarToday está alojado en el servidor de Amazon que le permite migrar a otros servidores cada vez que son atacados desde Venezuela o cualquier parte del mundo, o se les intenta bloquear. Es el gato jadeante persiguiendo a un ratón escurridizo.

ArmandoInfo

En octubre de 2013 DolarToday contrató al actor venezolano Orlando Urdaneta como su editor en jefe. El portal ya para entonces era el sitio predilecto para consultar el precio del dólar paralelo. Los dueños querían que Urdaneta retomara la idea del programa Titulares de mañana, que transmitió Globovisión entre 2001 y 2003 a las diez de la noche. Una libre interpretación, casi un monólogo muy crítico, de las noticias del día. “Sí, yo trabajé con ellos”, confirma el actor vía telefónica desde Estados Unidos. “Pero meses después tuve que mudarme temporalmente de Miami y la logística de DolarToday no permitió que siguiéramos haciendo el programa”.

Un allegado a la producción tiene otra versión. Urdaneta no preparaba con rigor sus intervenciones, llegaba tarde a las grabaciones y el programa carecía del atractivo que tuvo en su versión de televisión. Además, el actor, en ocasiones, trataba de impedir que salieran en la página informaciones sobre venezolanos en Miami identificados por su pasado chavista, como Gonzalo Morales, sobrino de la diputada regional del Psuv en Miranda, Aurora Morales. Cada vez que una información afectaba a este personaje, Urdaneta activaba sus recursos de relaciones públicas para mitigar los daños. Con los meses, cansados de esta situación, la directiva de DolarToday decidió entregar la oficina donde se grababa el micro y vendió los equipos que había comprado.

La diferencia surgida entre ambos, sin embargo, no es excusa para revelar la identidad de sus antiguos socios. “Estamos en la misma lucha. Ellos y yo combatimos a la casa matriz de la maldad, que tiene su sede en Caracas”, afirma Urdaneta.

-¿Los socios son Gustavo Díaz, Iván Lozada y Jesús Altuve? -se le interroga.
-No sé de qué me estás hablando –responde Urdaneta.
-¿Podría ser Eligio Cedeño? ¿Tiene algún sentido?
-El mismo que si te dijera que el dueño es Pablo Escobar Gaviria o Jesse Chacón.

Los verdaderos dueños

Los dueños de DolarToday no son banqueros prófugos, sino tres acérrimos opositores de la autodenominada Revolución Bolivariana sin relación con la banca, según ha quedado establecido en documentos consultados en Estados Unidos y en varias entrevistas con personas relacionadas con el portal. Todos vivieron en el país hasta que consideraron que sus vidas estaban en riesgo por la actividad que desarrollaban.

En la oficina de Marcas y Patentes de Estados Unidos, una dependencia del Departamento de Comercio, los verdaderos propietarios de DolarToday LLC registraron el logo y el diseño que identifica a la página en las redes sociales para evitar el despojo de los usurpadores. A los interesados en proteger esa clase de creaciones se les solicita que escriban la dirección donde reside el dueño de la compañía y el estado o el país donde fue registrada. Los dueños colocaron la dirección de una vivienda residencial en un estado del sur de Estados Unidos y afirmaron que la compañía estaba registrada en Delaware, un paraíso fiscal de Estados Unidos, para ocultar los datos.

La petición de reserva de la creación fue firmada por Gustavo Díaz, quien se identificó como director de DolarToday LLC. Las indagaciones permiten determinar que se trata de Gustavo Alberto Díaz Vivas, egresado en el puesto 75 de la Academia Militar de Venezuela como subteniente en julio de 1979. Un enemigo a ultranza del régimen chavista desde sus inicios y un férreo opositor de todas las iniciativas que promovió su líder, Hugo Chávez, en 1999 para asumir poderes plenos para cambiar la Constitución de 1961.

Díaz Vivas fue designado subjefe de la Casa Militar del gobierno de facto del empresario Pedro Carmona Estanga, que tuvo una brevísima gestión tras desalojar a Chávez del poder por solo 47 horas entre el 11 y el 13 de abril de 2002. Sus otros socios en el portal son Iván Lozada Salas, un extrabajador de la telefónica venezolana Cantv –privada, hasta que en 2006 Chávez la renacionalizó– y el primo de este, Jesús Enrique Altuve Lozada, responsable de proteger el sitio de los ataques de los piratas informáticos.

De Lozada Salas no se conoce mucho. Antiguos compañeros de trabajo aseguran que Lozada Salas descubrió el supuesto fraude cometido por el gobierno en el referendo revocatorio que confirmó a Hugo Chávez como presidente de la República Bolivariana de Venezuela en agosto de 2004, y que por esa razón tuvo que huir del país. De acuerdo con su ficha del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS), Lozada Salas dejó de prestar servicios en esa empresa, que para la fecha aún estaba controlada por la estadounidense Verizon, el 3 de octubre de 2005. Esa versión del fraude electrónico, ampliamente difundida por la oposición, jamás ha podido comprobarse.

Jesús Enrique Altuve Lozada, el tercer socio, trabajó como empleado por última vez en Venezuela con la empresa Terra Networks, de la que se retiró a principios de 2003. Desde entonces no cotiza en el seguro social. Hoy vive en la costa este de Estados Unidos.

Díaz Vivas es el militar que sale detrás del entonces presidente de Fedecámaras, el gremio de los patronos en Venezuela, en la histórica foto del momento de la juramentación. Muchos años después Díaz Vivas atribuyó su presencia como escudero del líder empresarial a la improvisación y a las condiciones en las que se produjo el golpe de Estado. Un oficial superior le había dado la orden de pararse ahí. En su libro Mi testimonio ante la historia, Carmona Estanga asegura que conoció a Díaz Vivas por intermedio del padre de éste, el contralmirante Manuel Díaz Ugueto, quien durante el primer gobierno de Rafael Caldera (1969-1974) fue el jefe de la escolta presidencial.

Después de unirse al grupo de altos oficiales que tomó la plaza Altamira entre octubre de 2002 y febrero de 2003, el fracasado movimiento de generales sin tropa que desconoció al gobierno de Hugo Chávez, Díaz Vivas se vinculó a quienes dirigieron el paro petrolero de finales de aquel 2002. Después trabajó para varias empresas privadas hasta que el 17 de junio de 2005, mientras se desempeñaba en un cargo gerencial de la automotriz Nissan en Valencia, en el centro de Venezuela, su vehículo estalló en un estacionamiento cercano al edificio Las Fundaciones, en la avenida Andrés Bello de Caracas, donde tenía su oficina. Un testigo vio un sobre de manila humeante debajo de la carrocería. La policía científica venezolana dijo entonces que el explosivo era de bajo poder.

Era el segundo explosivo que detonaba aquel día. Con la explosión, que Díaz Vivas atribuyó a un plan frustrado del Sebin, la policía política venezolana, para asesinarlo, Díaz Vivas decidió emigrar a Estados Unidos, donde reside desde el 22 de junio de 2005. Sería la penúltima vez que su nombre saldría entre los titulares de la prensa venezolana.

En diciembre de ese año, consumado el retiro de la oposición de las elecciones parlamentarias, los entonces diputados Nicolás Maduro y Cilia Flores –hoy, la pareja presidencial venezolana– aseguraron que Díaz Vivas había llegado a Venezuela y permanecía en la clandestinidad como parte de un complot para derrocar al gobierno de Hugo Chávez. Por aquellos días Díaz Vivas no podía salir de Estados Unidos. El 6 de octubre de 2005 había recibido el asilo político y tenía prohibido volver al país donde atentaron en su contra. Dos meses después, el 1 de diciembre, había sido empleado como operario de una máquina que fabricaba los marcos de las puertas de vidrio. Trabajaba todo el día ganando solo lo necesario para cubrir sus gastos. A los parlamentarios les respondió a través de un comunicado, que circuló por las redes sociales, negando con esos hechos su presencia en el país.

Díaz Vivas es hoy ciudadano estadounidense y está empleado a cambio de un sueldo de 12.86 dólares por hora. Han sido años difíciles para él porque perdió su carrera militar por sus actividades conspirativas –fue dado de baja en noviembre de 2003– y también se separó de su primera esposa y se volvió a divorciar de su segunda mujer. Solo la popularidad de DolarToday, una cuenta en Twitter que fundó en mayo de 2010 para informar del precio del dólar en Cúcuta, que luego se convirtió en 2012 en un website dedicado a publicar, con poco o ningún rigor periodístico, toda aquella información contraria al gobierno, le ha devuelto la alegría en el destierro. Por fin después de varias derrotas parece ganarle una al Gobierno venezolano, sin que hasta ahora fuera descubierto.



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