Envíanos
un dato

Sin prevención ni defensa, la sífilis recorre las salas de parto venezolanas

Es barato curarla y aún más fácil prevenirla, pero la sífilis congénita comienza a hacer estragos en la nueva generación de recién nacidos del país. Puede producir condiciones aún más severas que el VIH, pero en 2019 el Estado venezolano importó 0,4% de la penicilina que compraba hace diez años, uno de los antibióticos más baratos y comunes en el mercado y principal tratamiento de esta infección, por lo que los médicos se preguntan cómo podrán curar en la Venezuela de hoy a una enfermedad que parece un mal chiste del siglo pasado.

12/01/2020 0:00:00

Español

La primera reacción de Yosbelis Machado a pocos días de haber dado a luz fue un cóctel de rabia y negación. Luego de tener cuatro hijos varones, la niña que tanta ilusión le hacía nació prematura, baja de peso y enferma. El suyo no fue un embarazo de alto riesgo y pronto las explicaciones se redujeron a una sola: su bebé nació con sífilis.

Machado tenía esa palabra perdida en su memoria, la había escuchado hace muchos años. Sacó su teléfono y escribió “sífilis” en Google. Aparecieron las imágenes de personas enfermas con las palmas de las manos escamadas, con llagas. “Yo no tengo mis manos y mis pies así”, pensó. “¿Cómo un bebé puede tener una enfermedad de transmisión sexual?”, gritó inmediatamente a las enfermeras. La mujer defendió su unión marital, la fidelidad de su pareja, se cansó de pelear con ella, con todos y con nadie a la vez. Y continuó leyendo.

Se mantuvo los siguientes días al lado de la incubadora en la terapia intensiva neonatal del Hospital Miguel Pérez Carreño, en Caracas. Allí conoció a Beatriz Vásquez, de 19 años de edad; su primer hijo también nació prematuro, bajo de peso y con la sífilis como causa del parto anticipado. Ninguna de las dos entendía el diagnóstico: sífilis congénita. La que se transmite de la madre al bebé durante el embarazo.

Desde el año 2018 comenzó el repunte de esta infección de transmisión sexual (ITS) en las salas de parto del país.  Un balance del Ministerio de Salud sobre el registro de casos de las distintas ITS en centros públicos, a las que tuvo acceso Armando.Info, revelan que durante los años 2018 y 2019 hubo un alza inesperada de los diagnósticos de sífilis congénita y de la mortalidad neonatal por esta causa. En 2018 nacieron 80 bebés con esa enfermedad y 52 fallecieron, mientras que cuatro años atrás, en 2014, sólo se reportó la muerte de 14 bebés por esto mismo en toda Venezuela.

ArmandoInfo

Pero el conteo sigue en alza. Yosbelis y Beatriz son dos de las madres de los 176 bebés que nacieron con sífilis congénita en el país entre enero y agosto de 2019. Un incremento de 54% con respecto al año anterior.

La jefa de cuidados intensivos neonatales del Hospital Miguel Pérez Carreño, Josefa Castro, observa a los recién nacidos cada mañana y le repite a sus médicos residentes que tenía años sin ver esta enfermedad en su servicio porque el tratamiento es de bajo costo.  “No es común ver a estos bebés nacer enfermos y menos con complicaciones. Esto estaba superado”, explica la neonatólogo.

Los bebés que se infectaron con la bacteria causante de la sífilis, Treponema pallidum, en el vientre de su madre al comienzo del embarazo por lo general nacen muertos, mientras que los que se infectaron al atravesar el canal del parto (cuando nacen por parto natural) tienen más posibilidades de vivir.

Ni Yosbelis ni Beatriz habían vuelto a escuchar sobre la sífilis desde alguna clase de “educación para la salud” , por lo que el término era apenas una reminiscencia de la secundaria. Recuerdan, eso sí, el VIH, que se afianza en la memoria cuando se repite que la enfermedad no tiene cura. El resto de las infecciones de transmisión sexual (ITS) parecen quedar en el olvido a la sombra del VIH.

ArmandoInfo

Los bebés de la crisis

Los cuatro primeros hijos varones de Yosbelis, que tuvo con otra pareja, nacieron sanos. Pero entre los exámenes que le hicieron a su hija recién nacida descubrieron la enfermedad, pese a que ella se hizo el examen una vez al comienzo del embarazo, en un laboratorio privado de Catia, zona popular al oeste de Caracas. Su única hipótesis es que el padre de su hija contrajo la infección en uno de los viajes que hizo a la anárquica zona del Arco Minero, al sur del país.

En cambio Beatriz, de 19 años de edad, madre del otro bebé que compartía la unidad neonatal con el mismo padecimiento, nunca pudo hacerse la prueba para sífilis (llamada VDRL) por la falta de reactivos en  los hospitales. Asegura que su esposo, estando en el Ejército, obtuvo resultados negativos para ese examen. Pensó que era suficiente.

Pero durante los últimos años lo que parecía un asunto zanjado entró en el radar de la salud pública y la doctora Castro asegura que ahora “sospechan” con frecuencia que un bebé puede estar infectado.

Empezando diciembre del año pasado, justo cuando los bebés de Yosbelis y Beatriz se mantenían en terapia intensiva, se celebró el Día mundial de la lucha contra el Sida. En un encuentro celebrado en el  Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel, en Caracas, donde se reunieron defensores de derechos humanos y médicos infectólogos para hablar sobre los avances y retos de esa enfermedad, la representante del Programa de Naciones Unidas sobre el VIH/Sida en Venezuela (Onusida), Regina López, actualizó sus estimaciones sobre nuevas transmisiones de VIH levantando una alarma que ya muchos rumiaban: “La sífilis está en aumento”. Los médicos presentes no mostraron sorpresa.

Un Informe interno del Ministerio de Salud, de 2019, al que tuvo acceso Armando.info, detalla que en 2018 se diagnosticaron 338 casos de sífilis en adultos mientras que en 2019 la cifra ascendió a 1.038 (hasta agosto). El incremento puede tener varias explicaciones, una de ellas asociadas a la llegada de reactivos para hacer los diagnósticos, pero no es una causa oficial ni pudo ser confirmada. Aún así no resulta un dato menor, pues si aumentan las infecciones en adultos se verá un incremento también en los bebés con sífilis congénita, justamente lo que están viendo los especialistas en las salas de parto.

Además, en el caso de la prevalencia de sífilis en adultos, la organización Onusida Venezuela maneja una estimación de entre 5% y 7%; esto es el porcentaje de la población que puede estar infectada, otro dato que fue revelado en el encuentro realizado en diciembre de 2019, ante un auditorio conformado en su mayoría por médicos.

Según un levantamiento de datos hecho por Armando.info a partir de las estadísticas de tres hospitales de Caracas y cifras epidemiológicas del Gobierno colombiano, se pudo seguir la pista de 136 niños con sífilis congénita que nacieron en 2019, número que representa 77% de la data que admite el Ministerio de Salud (176 neonatos infectados) en todo el país durante ocho meses del año pasado.

En el rastreo, se constató que la primera semana de diciembre del año pasado, cuando Onusida anunciaba sus preocupaciones, solo en la terapia neonatal del Hospital Miguel Pérez Carreño se hospitalizaron a 33 bebés con la enfermedad.

En el Hospital Universitario de Caracas otros 26 nacimientos abultaron la data epidemiológica del año de esta infección de transmisión sexual. Y en el Hospital de niños JM de los Ríos los epidemiólogos registraron siete hospitalizados, aunque los infectólogos aseguran que son muchos más.

Con la migración de cientos de venezolanas embarazadas, la enfermedad se desplazó también y en Colombia se reportaron 69 bebés de madres venezolanas que nacieron con sífilis congénita y otras 250 parturientas venezolanas fueron diagnosticadas en el país vecino.

La cifra exacta de bebés afectados en todo el país es ajena para los médicos, pero en los hospitales crece la preocupación entre el personal médico, pues los recién nacidos que presentan sífilis congénita ya comienzan a verse en los servicios de terapia intensiva.

El reporte del Ministerio de Salud al que tuvo acceso Armando.info solo declara 309 mujeres en gestación con la enfermedad  hasta agosto de 2019. Sin embargo, una actualización de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 2016 -año de mayor escasez de medicinas- posicionó a Venezuela como el tercer país de la región con más casos de esta enfermedad en mujeres embarazadas durante los años 2012 y 2016. Los cálculos del ente mundial estiman que hubo 13.850 mujeres en gestación con sífilis en Venezuela en 2016, lo que se traduce en una prevalencia de 2,29% de sífilis entre las embarazadas de ese año (605.044).

El informe de la OMS agrega que en Venezuela había capacidad para someter a exámenes médicos a solo 30% de las mujeres en gestación ese año, por lo que ubicó al país con la cobertura de pruebas diagnósticas más baja de la región.

ArmandoInfo

Vieja pero en aumento

La sífilis es una enfermedad identificada desde el año 1530 y todavía se debate si se originó en Europa o en América y cuál continente se la transmitió al otro. Nunca ha sido del todo erradicada y en las últimas tres décadas se ha mantenido a la sombra del VIH. Se estima que 12 millones de personas se infectan anualmente de sífilis, de las cuales 1.9 millones son mujeres embarazadas que, a su vez, pueden tener bebés con sífilis congénita. 

La doctora Castro explica que el peso de la sífilis en un neonato es más grave que el de un bebé que nace con VIH. Casi la mitad de los bebés mueren en el útero o a los pocos días de nacidos. Solo en el hospital donde ella trabaja se reportaron nueve fallecidos en 2019 por la sífilis congénita.

El bebé que nace vivo puede presentar agrandamiento del bazo o del hígado, retraso en su crecimiento, dificultad para aumentar de peso o presentar la piel  escamada en las palmas de las manos y los pies. Si la enfermedad no muestra grandes manifestaciones externas para detectarlo a tiempo, la bacteria Treponema pallidum va haciendo estragos en el cuerpo de los niños: se producen malformaciones en los huesos que se manifiestan con piernas arqueadas, ceguera, opacidad de la córnea, disminución en la audición o sordera, deformidad de la nariz con el puente nasal aplanado e inflamación articular.

Actualmente, la OMS calcula que 164.000 niños nacen con sífilis congénita en el mundo y el número va en aumento. En 2015, Cuba se convirtió en el primer país del mundo en recibir la validación de haber eliminado la transmisión de madre a hijo de ambas infecciones, hecho que ocurre cuando las tasas de infección son llevados a niveles tan bajos que dejan de ser consideradas un problema de salud pública. En el caso de la sífilis congénita, la eliminación se define como menos de 1 caso por cada 2.000 nacidos vivos.

Contrario a lo que se cree, son diversas las razones socioeconómicas que han disparado el aumento de esta infección, que toca incluso a países desarrollados como Canadá, donde el alza de casos se explica porque las mujeres no asisten al control prenatal y, además, al uso de metanfetaminas que asocian a encuentros sexuales sin protección, de acuerdo con informes del Programa de Monitoreo de Enfermedades Emergentes.

Pero en Venezuela el incremento de la sífilis congénita es otra huella en la historia de la crisis venezolana donde, al menos en los últimos cinco años, la falta de antibióticos, reactivos para detección de la bacteria en embarazadas y  la falta de preservativos hicieron que la sífilis en adultos avanzara en paralelo con el VIH, a la que la gente tiene verdadero miedo.

“En países desarrollados la gente solo le teme al VIH porque no tiene cura, pero hay terapias farmacológicas que la persona puede usar si sabe que tuvo una relación riesgosa. Por eso las personas se han relajado con el uso del condón en muchos países”, explica la presidenta de la Sociedad Venezolana de Infectología, María Graciela López.

Sin embargo, el caso venezolano está vinculado a la crisis, agrega López. “Siempre hemos tenido casos aislados de bebés con sífilis congénita, pero la escasez de reactivos y los costos de los preservativos aumentaron drásticamente estos casos”, dice.

Gobierno tacaño

Desde 1943, con el descubrimiento de la penicilina, el tratamiento de la sífilis congénita es fácil, rápido, barato y eficaz. Pero en Venezuela, con la profundización de la crisis a partir del año 2015 colapsaron todos los esfuerzos de contención, prevención y tratamiento de enfermedades que habían sido controladas durante más de 20 años. Según la OMS, la transmisión maternoinfantil de la sífilis es la segunda causa de mortalidad fetal prevenible.

El tratamiento para un bebé que nace con sífilis congénita es tan sencillo como inyectar penicilina cristalina cada 6 horas por 10 días.  La OMS calcula que el ahorro que tendría el sistema de salud por cada paciente oscila entre 86 y 177 dólares por caso evitado, sin contar la cantidad de vidas que pueden salvarse, pues el organismo internacional asegura que la transmisión maternoinfantil de la sífilis es la segunda causa en el mundo de mortalidad fetal prevenible.

Según datos aportados por DataSur, base de datos de comercio exterior, en nueve años Venezuela disminuyó en 99,6% el presupuesto para importar penicilina y sus derivados. En el año 2010 el país invirtió 25.395.306 dólares en la importación de estos antibióticos, pero para el año 2018 se destinó 172.283 dólares y hasta junio de 2019 solo destinó un presupuesto de 94.872 dólares.

“Estuvimos casi un año sin pruebas de VDRL, el más barato y rutinario que hay, y no se hacía el diagnóstico. Se sumó la falta de preservativos, los altos costos. Las mujeres quedaron embarazadas sin control y además los seguros quebraron”, explica la jefa de la Unidad de Enfermedades de Transmisión Sexual del Hospital Universitario de Caracas, Mary Carmen Ferreiro.

En el servicio de Neonatología del Hospital Miguel Pérez Carreño y en infectología del Hospital de niños JM de los Ríos, la enfermedad ya es un tema de tesis de grado para los pediatras que optan a la especialización en neonatología.

El mismo día que los dos bebés prematuros estaban hospitalizados en la terapia intensiva del Pérez Carreño, los médicos Mariangel Pérez y José Mejías presentaban los resultados de su investigación en una oficina adyacente a la terapia intensiva. Los dos especialistas entrevistaron a las madres de 45 bebés que nacieron con la sífilis congénita entre abril y septiembre de 2019.

Pese a que lo ideal es que una mujer embarazada asista al menos a 6 consultas prenatales y se haga los exámenes de laboratorio trimestralmente para descartar distintas enfermedades, el resultado de la tesis de los pediatras del Hospital Pérez  Carreño demostró que 95 % de estas mujeres no cumplieron con los protocolos médicos y 86.67% de ellas accedieron a la prueba de VDRL al momento de egresar de la sala de parto, ya con sus hijos en brazos, no antes, como marca la norma.

El problema podría empeorar. Se estima que 10% de los adultos que tienen sífilis podrían contraer VIH al año, según la médico Mary Carmen Ferreiro, especializada en infecciones de transmisión sexual.

La data obtenida por Armando.info revela que 10.967 personas tuvieron algún tipo de infección de transmisión sexual en 2019, de las cuales a  1.725 personas se les detectó VIH, frente a 1.038 que tuvieron sífilis, todos estos adultos.

Los tiempos de escasez de antirretrovirales en los años 2017 y 2018 también causaron estragos y sus pruebas se mantienen engavetadas. La mortalidad asociada al sida también aumentó:  de 2.218 personas fallecidas en 2014 a 2.828 en 2018, un incremento equivalente a 27% en cuatro años, justo cuando hubo una escasez del tratamiento para las personas que viven con VIH en el país. De estas cifras, 92% de los fallecidos eran personas de entre 20 y 59 años de edad. Sin embargo, Onusida duda de la data y estima que fueron 4.000 los fallecidos.

chevron_leftDesliza la imagen para ver máschevron_right

zoom_inHaz click sobre cada imagen para ampliar

“La sífilis es una enfermedad de la mezquindad, de la injusticia y de la pobreza. Quien no puede ponerse una penicilina o hacerse un VDLR es porque es absolutamente pobre”, sentencia la jefa de neonatología del Hospital Pérez Carreño.

Los números de víctimas de la crisis siguen ocultos por el Gobierno venezolano y cada vez menos se invierte en prevenir muertes o que una nueva de generación nazca ya enferma. La crisis humanitaria continúa y la pobreza empieza dejando sus estigmas en las salas de parto venezolanos.


Armandogram (Versión AMP)

Armando.Info moderniza su plataforma brindando historias en formato AMP, especialmente diseñado para celulares.

Ver aquí versión AMP


¡Hola! Gracias por leer nuestro artículo.

A diferencia de muchos medios de comunicación digital, Armandoinfo no ha adoptado el modelo de subscripción para acceder a nuestro contenido. Nuestra misión es hacer periodismo de investigación sobre la situación en Venezuela y sacar a la luz lo que los poderosos no quieren que sepas. Por eso nos hemos ganado importantes premios como el Pulitzer por nuestros trabajos con los Papeles de Panamá y el premio Maria Moors Cabot otorgado por la Universidad de Columbia.

Para poder continuar con esa misión, te pedimos que consideres hacer un aporte. El dinero servirá para financiar el trabajo investigativo de nuestros periodistas y mantener el sitio para que la verdad salga al aire.

Gracias por leernos. Recuerda que al final del texto puedes contribuir con nuestras investigaciones, disfrutar otros formatos y leer otras historias.