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La utopía filochavista de Andalucía se enfrenta a la crisis

Marinaleda, un villorrio de 2.000 almas en el hirviente Sur de España, es el "doppelgänger" de la Revolución Bolivariana. Aunque en realidad anteceda al chavismo, su parábola replica como un espejo el itinerario político de Venezuela: nació como un proyecto comunitario, la juventud se fue aburguesando, y el líder, cansado de ganar elecciones, fue perdiendo su vigor acostumbrado. Las cifras oficiales maquillan la realidad del desempleo, y si no se está con el oficialismo, uno no recibe oportunidades. Ahora Marinaleda padece las vacas flacas de la dependencia del campo, a pesar de las millonarias compras de aceite de oliva que le hace desde Caracas el Gobierno de Nicolás Maduro.

06 February 2016

Marinaleda.- Casas bajas y blancas, para soportar las inclemencias de estar en la denominada “sartén” de Andalucía, aceras repletas de naranjos preñados de naranjas, un abasto, una farmacia, alguna cafetería, otros tantos bares. Muy poca gente se ve por sus calles en la mañana. A la hora de la salida del colegio, madres que van caminando a recoger a sus chiquillos. Es pleno invierno, pero el sol aprieta y casi se puede ir en manga corta. Por la tarde, como en cualquier otro pueblo del interior, un pequeño bulevar se vuelve concurrido con gente de avanzada edad que camina “para bajar el colesterol, para ejercitar las piernas”. A grandes rasgos, Marinaleda, con una población de 2.778 habitantes, no dista mucho de cualquier otro pequeño pueblo del interior del sur de España, pero hasta un ojo despistado daría cuenta de detalles que no son tan usuales.

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