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La poco edificante obra de las constructoras brasileñas en Venezuela

El iceberg empieza a emerger. Odebrecht admite ante las autoridades estadounidenses que repartió sobornos en doce mercados internacionales, incluyendo Venezuela, donde más pagó: 98 millones de dólares en coimas y mordidas. Entre tanto dinero, al menos 35 millones fueron aportados por la empresa de ingeniería civil a la última campaña electoral de Hugo Chávez. En declaraciones judiciales, un delator habla de pagos bajo la mesa de al menos 600.000 dólares a nombre de otra empresa, Andrade Gutierrez. Las revelaciones apenas comienzan.

Solo en Venezuela, fueron 98 millones de dólares en sobornos. Odebrecht, el gigante de la construcción brasileña, no solo acaba de reconocer que compró funcionarios en su país -lo que se venía asomando en las investigaciones de fiscales y jueces- sino que fuera de Brasil, la República Bolivariana fue el lugar donde pagó más coimas para hacerse de los mejores contratos.

Hace dos años que la Operación Lava Jato –“Autolavado”, en portugués- ha removido los cimientos del establishment brasilero. En julio de 2013, la Policía Federal de ese país rastreó los movimientos sospechosos de un tal Alberto Youssef y tirando de ese hilo no solo dio con uno de los comisionistas –los ya célebres doleiros– sino con un cartel de empresarios y dirigentes políticos que manejaban el monopolio de los contratos del Estado. Pero no fue sino hasta este miércoles cuando algunos de los manejos de Odebrecht en el exterior salieron a flote no precisamente desde Brasilia, sino en Nueva York.

La constructora Odebrecht y su brazo petroquímico, Braskem, se declararon culpables ante la corte del Distrito Este de Nueva York por pagar sobornos de 349 millones de dólares en Brasil y otros 439 millones en un circuito de 11 países, que iba desde África, en Angola y Mozambique, hasta América latina con Argentina, Colombia, Ecuador, Guatemala, México, Panamá, Perú, República Dominicana y naturalmente Venezuela, donde se gastaron casi un cuarto del total que repartieron fuera de casa.

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