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Samark López, el vendedor consentido del chavismo

La inclusión del empresario venezolano en la lista de narcotraficantes y lavadores de dinero en Estados Unidos deja al descubierto la trama de sus negocios con el régimen de Nicolás Maduro: primero vendió kits para los programas de construcción de viviendas del gobierno, luego se benefició de la venta masiva de alimentos y hasta adornos decembrinos. Todo a través de una estructura que hasta ahora ha encontrado hospicio en la jurisdicción de Barbados; la pequeña isla caribeña funciona como la guarida que esconde algunos de sus activos al Departamento del Tesoro norteamericano.

19 February 2017

Ya no es anónimo. Hace días que Samark José López Bello dejó de ser un desconocido que se movía haciendo negocios y fortuna. La sanción que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro comunicó el 13 de febrero de 2017 lo señala directamente como el frontman o testaferro del Vicepresidente de la República, Tareck El Aissami, y los relaciona con el narcotráfico. López Bello se convirtió en un hombre público para los venezolanos, que sin saberlo, han lucido en sus casas arbolitos de navidad que el empresario vendió a través del Gobierno.

Sí. Al hombre que las autoridades norteamericanas le acaban de bloquear 13 propiedades en varias jurisdicciones del mundo, al que acusan de ser “soporte financiero” y de “actuar en nombre” de El Aissami, negoció en noviembre árboles de navidad con el gobierno de Nicolás Maduro, quien con frecuencia se queja por la falta de dólares en las arcas públicas tras la caída de los ingresos petroleros.

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