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Peña Nieto, no te rajes

La consumada elección de la Asamblea Nacional Constituyente mantiene en vilo a los florecientes negocios entre México y Venezuela. El país de América del Norte se ha planteado adherirse a las sanciones comerciales anunciadas por Washington ahora que el régimen chavista cesará al Parlamento elegido en 2015 e iniciará una razzia contra la oposición política. Si la decisión se concreta será un golpe bajo al floreciente intercambio comercial entre los dos países, que ha permitido surtir con insumos mexicanos a los Comité Locales de Abastecimiento y Producción, el plan de emergencia del presidente Nicolás Maduro para hacer frente a la escasez y al descontento de la población. Un negocio silencioso, marcado por la opacidad, del que se han lucrado empresarios ligados al régimen venezolano como Samark López y Alex Saab

01 August 2017

Las paradojas tejen una sombra entre México y Venezuela. Ambos países mantienen hoy la que quizá sea la peor relación diplomática de su historia común, pero a la vez han reforzado sus vínculos comerciales como nunca. La Secretaría de Economía lo suscribe. El régimen de Nicolás Maduro se ha convertido en el principal comprador en varias categorías de alimentos aun en medio de la tensión provocada por la posición del gobierno de Enrique Peña Nieto sobre la crisis venezolana. Los importadores sacan

El chavismo siempre ha sabido deslindar los asuntos políticos de los negocios. El embarque que llegó al puerto de La Guaira días antes del 24 de julio, cuando Maduro acusó a su homólogo de formar una entente con Estados Unidos y Colombia para intervenir en el país, procedente del de Veracruz, en el Atlántico mexicano, así lo demuestra. El buque CNP Paita atracó sobre el margen sur del Caribe con 511 contenedores de alimentos para los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP). Es un viaje que esa embarcación junto al Viking Merlin, ambos de la naviera Hapag Lloyd, han repetido unas siete veces desde comienzos de año con cargamentos de entre 500 y 600 contenedores despachados por una empaquetadora mexicana para empresas públicas venezolanas.

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