Envíanos
un dato

El Ejército venezolano ganó la batalla del atún

La flota pesquera venezolana y la industria procesadora de productos del mar se fueron a pique por las importaciones masivas aupadas desde el Gobierno. Por ironía, el tiro bajo la línea de flotación se lo dieron oficiales militares encargados de velar por la soberanía nacional. Una empresa subsidiaria de la caja de ahorros del Ejército importó atún y otros bienes. El negocio se blindó con acceso garantizado a divisas del Estado a tasas preferenciales y alianzas con la nueva clase empresarial.

13 August 2017

El negocio preferido de los militares venezolanos en la autodenominada Revolución Bolivariana es el de los alimentos. El origen de esa preferencia podría remontarse al año 2004, cuando Hugo Chávez creó el Ministerio de Alimentación. Desde entonces, el despacho y sus empresas adscritas han estado comandadas, casi en exclusividad, por los uniformados. Con el sucesor de Chávez desde 2013 en la presidencia, Nicolás Maduro, eso se ha mantenido hasta el punto de que el año pasado ascendió al ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, a la condición de jefe de la Gran Misión Abastecimiento Soberano, un plan con el que buscaba superar -hasta ahora, infructuosamente- la escasez crónica de alimentos, entre otros productos de consumo básico, que sufren los venezolanos desde hace años. Pero el binomio entre militares y alimentos ha sido tal que durante años una empresa espejo de la caja de ahorros del ejército importó y comercializó atún enlatado gracias a los dólares y al trato preferencial que recibió en la extinta Comisión de Administración de Divisas (Cadivi).

Desde 2003, cuando Hugo Chávez impuso por razones políticas un régimen severo de control de cambios, Cadivi era el organismo encargado de asignar los montos de monedas extranjeras que empresas, privadas o públicas, o individuos solicitaban para sus negocios. Al administrar las divisas en medio de un enrevesado sistema de tasas de cambios diversas y para un país sediento de importaciones, sus responsables tuvieron oportunidades casi ilimitadas de participar en esquemas de corrupción. Cerrado en 2013 por el presidente Maduro, al ente lo acusan connotados ex funcionarios del chavismo de ser la ventana por la que se fugaron miles de millones de dólares.

Estas líneas son parte de una historia que puedes leer completa con un plan de suscripción

Registrarse